11 enero 2009

Censura, consenso, crímenes de guerra

Censura, consenso, crímenes de guerra

Censura: En el estado de Israel lo único que saben sus habitantes es lo que informa el vocero del ejército, y los múltiples comentaristas (ex generales, periodistas “bien informados”, políticos de la derecha, “personalidades”), según los criterios de la rígida censura militar que no permite el ingreso del periodismo a la franja de Gaza. Así como la mentira tiene patas cortas, igualmente la censura (que rige para aquellos que disfrutan de los bombardeos a la población civil, o ver las caras de los niños asesinados por los crímenes de la aviación israelí y la contemplación del horror, las penurias y la sangre del pueblo palestino), la censura, repìto, obra para los que la admiten con infinito regocijo. Pero todos aquellos que no aceptamos la dictadura censora, buscamos la verdad y la realidad en el resto de canales y diarios de todo el mundo, que no tienen ningún lazo con la desinformación y la rígida censura militar. De todos modos, cabe resaltar las posiciones de la mayor parte de los periodistas del cotidiano israelí Haaretz, que informan y denuncian los crímenes de guerra de la aviación y las tropas de tierra.

Consenso: La mayor parte del pueblo israelí, incluidos sus políticos de “izquierda” e intelectuales y escritores, hipócratas de la paz, y la conversión del movimiento PAZ AHORA en su antónimo, GUERRA AHORA, conforman el llamado consenso, es decir, en entusiastas partidarios de la guerra, que en realidad implica el exterminio de los habitantes de Gaza, basados en cinco o seis muletillas que repiten, se corean y se remachan hasta el hartazgo... El derecho de un pueblo a su autodeterminación nacional, a quien se aplica metódicamente una política de castigos colectivos desde marzo de 2006 (cuando asume el gobierno del ladrón estafador Olmert), no se menciona. Para el israelí del consenso, sólo cuentan las raquetas caseras que son incapaces de constituir un ataque serio, que sólo provocan daños materiales y casi ninguna muerte a lo largo de los ocho años de ataques. Que además, el Hamás sólo figura en primera plana desde marzo de 2006... Y otros lugares comunes que reemplazan la posibilidad de un mínimo acuerdo político del cese del fuego entre ambas partes.
Los que no nos conformamos con la censura y no somos parte del consenso, los que denunciamos los crímenes de guerra de este país, somos tratados como traidores, se nos insulta, se nos ataca, se nos humilla, se nos amenaza... Por correo o por teléfono, en la calle, en los actos de protesta... Esta es “la única democracia del Medio Oriente” según los que conforman la opinión pública de sus habitantes...

Criminales de guerra, crímenes de guerra: No hay otra calificación para los que tomaron la decisión de bombardear a la población civil de la franja de Gaza, para los pilotos que apretan los botones lanza bombas de los F−16, de los helicópteros, y de los tanques y morteros que bombardean edificios, escuelas, mezquitas. Los soldados que asesinan a civiles están cometiendo horrorosos crímenes de guerra.
En su momento, deberán de dar cuenta de esos actos los instigadores, los que ordenaron esos crímenes y los ejecutores.
Como ciudadano de este país no me escudo en la censura, no formo parte del consenso y denuncio los crímenes de guerra contra la población civil en la franja de Gaza.

Andrés Aldao, 11 de enero, 2009

EL ODIO

MANUEL VICENT 11/01/2009


Cuando termine la matanza actual, el odio sucio que quede en el aire será el arma de más largo alcance en esta guerra perpetua entre Israel y Palestina. El tiempo no cuenta. Tarde o temprano estos niños de Gaza destrozados en las escuelas, los heridos rematados por bombas de racimo en los propios hospitales, las casas y mezquitas destruidas con decenas de muertos cada día fermentando bajo los cascotes, trabajo ejecutado a la perfección por el ejército israelí, uno de los más poderosos del mundo, no harán sino ahondar el pozo negro en el que se van a sepultar todos, las víctimas y los verdugos, los vencedores y los vencidos. Para saber lo vulnerable que se siente Israel, no hay más que ver con qué extrema saña, pareja a la agonía, ataca a un pueblo hacinado en la miseria, desesperado y prácticamente indefenso. Convertido en una maquinaria de guerra, con la precisión de una garra de tigre, el ejército hebreo responde a las estúpidas provocaciones de los fanáticos de Hamás con una demoledora lluvia de acero sobre Gaza para cobrarse los cadáveres al ciento por uno, que es el rédito prometido por Yavhé a los suyos. Pero no se trata de ningún triunfo. De hecho, la inseguridad radical del estado de Israel es también nuestro propio riesgo, no exento de culpa. Como el odio de los humillados es el arma de más largo alcance, cualquiera de nosotros un día puede saltar por los aires mientras esté comiendo chuletas en un asador de Madrid o tomando una copa en un café de París o de Nueva York. Si se dejan a un lado las disquisiciones de los analistas acerca de este conflicto enquistado, lo cierto es que uno no podría vivir hoy con una mínima dignidad si no denunciara este exterminio perpetrado por los israelíes contra el pueblo palestino, aunque solo sea para no despreciarse ante el espejo al afeitarse. A cualquier cataclismo de la naturaleza le sigue el silencio de Dios, que nunca reivindica a miles de muertos. Ningún creyente se escandaliza. Pero la matanza indiscriminada que Israel impone a la población civil de Gaza es una catástrofe moral y callar, escurrir el bulto, buscar motivos para justificarla no deja de ser una bajeza. Por otra parte, Israel nunca podrá vencer con las armas. Sólo la paz duradera será su gran victoria. ■

ISRAEL, LO JUDÍO Y LOS DILEMAS DE LA HISTORIA

Por Ricardo Forster

1
En un ensayo medular, George Steiner despliega una honda y perturbadora reflexión alrededor del equívoco inevitable que atraviesa de lado a lado a esa extraña nación que llamamos Israel (digo extraña porque suele medírsela con una vara muy distinta a la que se utiliza con el resto de las naciones del mundo, una vara signada por lo absoluto, por la pureza total de la que debería dar cuenta por su origen o la del más brutal de los envilecimientos que acaba por transformarla en la patria diabólica, en la nueva encarnación del mal; nada, cuando se habla de Israel, es directo ni ingenuo). Cito, entonces, a Steiner: “En el manifiesto fundacional y secular del sionismo, el Judenstaat de Herzl, el lenguaje y la visión imitan orgullosamente al nacionalismo de Bismarck. Israel es una nación en grado máximo: vive armada hasta los dientes. Para sobrevivir día a día, ha obligado a otros hombres a vivir sin hogar, los ha convertido en seres serviles, desheredados (durante dos milenios, la dignidad del judío consistía en ser demasiado débil para hacer que otro ser humano viviese de forma tan inhóspita y difícil como él mismo). Las virtudes de Israel son las de la sitiada Esparta. Su propaganda, su retórica del autoengaño son tan desesperadas como las de cualquier nacionalismo de la historia. Bajo una presión externa e interna, la lealtad se ha atrofiado dando paso al patriotismo, y el patriotismo ha dado paso al chovinismo. ¿Qué lugar, qué excusa cabe en esa plaza fuerte para la ‘traición’ del profeta, para el rechazo de Spinoza a la tribu? El humanismo, dijo Rousseau, es ‘un hurto cometido contra la patrie’. Bien cierto”. (“El texto, tierra de nuestro hogar”).
Desde la lejanía de su historia, el pueblo de Israel ha sabido atravesar diversas vicisitudes tanto espirituales y materiales como políticas, culturales y sociales; ha conocido al dios de la guerra y de la venganza del mismo modo que supo escuchar la voz clara y potente de los profetas que clamaban contra las injusticias cometidas en su nombre; conoció el reino davídico-salomónico, ese que sería convertido en leyenda y en promesa restitutivo-mesiánica olvidando las penurias de los “constructores de los palacios”, esas masas anónimas que siempre fueron explotadas a lo largo de la historia, para enaltecer la majestuosidad de los poderosos amparados por el “brazo fuerte” de Yahvé; pero también conoció el exilio, la dispersión de las tribus, el sometimiento a los distintos imperios de la antigüedad; supo de la resignación y de la rebeldía; conoció la palabra única y desafiante de Amós y de Isaías que supieron desgarrar los velos de las mentiras y de las injusticias fundando una tradición que se continúa hasta nuestros días; desplegó los lenguajes de una nueva ética que supo hacer del huérfano, de la viuda, del pobre y del extranjero el eje central de la hospitalidad y del acogimiento del otro; supo construir la patria en el Libro cuando perdió la tierra natal.
En su seno convivieron el deseo tribal, ese que recogía los mitos y los símbolos de un pueblo único, fuerte, capaz de someter a otros pueblos y de erigirse en una nación poderosa, junto con la universalización de la promesa mesiánica, esa que se transformaría en el humus de las siembras más significativas que se hicieron en nombre de la libertad y la igualdad de todos los seres humanos. Pueblo girado sobre sí mismo, enclaustrado en su autorreferencialidad; pueblo de la escritura y de lo abierto, hijo de un nuevo cosmopolitismo asociado a la interpretación interminable del libro; pueblo del desarraigo convertido, por los poderosos de ayer a lo largo de dos milenios, en extranjero eterno, en paria, en labrador de palabras en el viento porque carecía de tierras para cultivar.

2
Un pueblo, como escribía Franz Rosenzweig en La estrella de la redención, que al renunciar a dar la sangre en defensa de la tierra se convirtió en el pueblo de la eternidad del tiempo (por esas paradojas de la historia y de las pasiones, Rosenzweig pensaba que el destino del judaísmo se había sellado con esa renuncia que le había permitido sustraerse al olvido que la historia les tenía reservados a la mayoría de los pueblos de la antigüedad que decidieron dar sus vidas, derramar sus sangres, para defender un pedazo de tierra o un Estado, lo mismo da, transformándose apenas en una nota a pie de página en los libros de historia; renunciando a ese acto guerrero los judíos se transformaron radical y absolutamente haciendo de la diáspora y de la lectura el laberinto inconcluso de una patria sin dominios ni violencias que se fue construyendo alrededor y en el interior de ese libro quemado por los poderes cristianos a lo largo de siglos y siglos y que lleva el nombre de Talmud –libro sin potestades definitivas ni principios de autoridad demarcatorios y censores; libro de márgenes y glosas, de interpretaciones inacabables, de discusiones que subvierten la continuidad del tiempo–. A la sombra de ese libro inabarcable y de las escrituras bíblicas se levantaría, en los años dominados por la cristiandad medieval, la sabiduría de los cabalistas, maestros no sólo del lenguaje y de sus misterios sino portadores de una interrogación inagotable capaz de hurgar en los secretos del mundo mientras la hostilidad y la violencia se cegaban con los cuerpos y los libros del pueblo errante. De esa saga de lectores infatigables, de buceadores de perlas en los fondos oceánicos de la vida y de las escrituras, saldrían los heterodoxos y los herejes, los fieles cultores del ritual y los forjadores de nuevas sendas. Allí se inscribirían los nombres de Maimónides y de Spinoza, de Mendelsohn y de Marx, de Rosa Luxemburgo y de Walter Benjamin, de Sigmund Freud y de Franz Kafka. Nombres para recordar la rama dorada de un humanismo en vías de extinción, amenazado desde adentro y desde afuera por una sociedad de la depredación económica, cultural, militar y social. Hace tiempo que Israel ya no responde a esas tradiciones sino a la reinante razón de Estado, como la mayoría de las naciones del planeta. La vía nacional-militar que viene emprendiendo con mayor intensidad desde la Guerra de los Seis Días ha herido muy duramente a lo mejor que esa sociedad guardaba dentro de sí. Lo que le queda ahora es la mitificación y la sordera ante el dolor del otro, del despojado, del expropiado, del nuevo paria. ¿Era esa la razón de ser de los sueños de Buber y de Scholem, de Ahad Haam y de Leibowitz?
Para Rosenzweig, que escribió y vivió antes de la Shoá, la alternativa planteada por el sionismo se desviaba de lo que él consideraba las fuentes y las riquezas del judaísmo diaspórico, esa extraordinaria cualidad de habitar la eternidad del tiempo sin plegarse a las idolatrías nacionales. Discutió amargamente con Gershom Scholem quien, en esos años previos al nazismo, eligió dirigir sus pasos hacia Jerusalén para defender allí, junto a algunos otros entre los que se encontrarían el fundador de la Universidad Hebrea y Martin Buber, la idea de una nación para dos pueblos, la búsqueda de la convivencia judeo-palestina. Los sueños de Scholem y de Buber, también en parte los de Einstein, de aquello que se llamó el sionismo cultural y que aspiraba a un hogar compartido, quedarían seriamente dañados por el triunfo de la opción de un sionismo nacionalista y signatario de la Realpolitik que se apresuró a aniquilar cualquier posibilidad de diálogo y de entrelazamiento con las poblaciones árabes nativas, que también guardaban en su seno sectores que se oponían a cualquier acuerdo (vale la pena recordar las negociaciones con la Alemania hitleriana del muftí de Jerusalén –máximo representante palestino– para no pecar de ingenuidad histórica volcando la balanza y la responsabilidad de un solo lado). Un corte trágico se iniciaba, un corte que volvía a confrontar, en el interior de la experiencia judía, su núcleo tribal-nacional con su otro núcleo cosmopolita-universalista.

3
Hace un par de años, sacudido por la guerra del Líbano escribí en este mismo diario las siguientes líneas que quisiera volver a citar: “Toda guerra es miserable y dolorosa; nada justifica la muerte de civiles, la destrucción de ciudades, el horror del bombardeo permanente. Matar en nombre de cualquier fe, religiosa o secular, es, siempre, un crimen. El ejército israelí mata, Hezbolá mata, Hamas mata, Siria mata, Irán mata, Estados Unidos mata... y la lista es mucho más larga, casi inacabable, y atraviesa la geografía entera del planeta. La guerra, en sus múltiples versiones y justificaciones, nos deja desamparados en tanto que seres humanos, nos comunica con la crueldad que llevamos muy dentro de nosotros. Por supuesto que no todas las guerras son iguales, ni todas las muertes representan lo mismo. Ha habido guerras inevitables, guerras brutales, guerras en nombre de la libertad que acabaron por expandir la opresión, guerras contra el totalitarismo, guerras de liberación nacional que expulsaron al opresor para imponer otro régimen de dominación tanto o más cruel y represivo. Israel no es la excepción, ni es la cenicienta de las naciones ni es el diablo, ese monstruo en el que lo quieren convertir algunos de nuestros progresistas. Israel ha librado distintas guerras, ha matado y ha sufrido, ha intentado tejer la paz y también la ha boicoteado, ha tenido en su interior voces ejemplares que llamaron y lo siguen haciendo insistentemente a la concordia entre los pueblos, que reclaman el derecho a un Estado palestino, y voces reaccionarias que sueñan con el Gran Israel proyectado desde las escrituras bíblicas y transformados, esos sueños, en delirios de dominación y destrucción. Israel es un país complejo, abigarrado, pleno de contradicciones, sus calles han sido y siguen siendo escenarios de debates políticos, de manifestaciones de distinto tipo, de exigencias en nombre de la paz y de la guerra”. Hoy, cuando escribo estas otras líneas mi pesimismo ha crecido indignado y hondamente dolido ante lo que el ejército israelí, como fuerza de opresión, está haciendo con el pueblo palestino y esto más allá de la excusa que se llama “Hamas” (que no representa los valores democrático-humanistas que ha sabido cultivar ese pueblo sufrido, que, antes bien, ha sido y sigue siendo un factor de violencia en nombre de otras formas del fanatismo). Se trata, ahora, en este preciso momento, de la supervivencia moral del pueblo y de la sociedad israelí, que ha optado en su mayoría por cerrar los ojos ante el sufrimiento del otro para cebarse en su propia ira profundamente atravesada por el prejuicio, la intolerancia y el olvido de su propia historia. Sin paz, sin derecho palestino a su Estado, sin abrir Jerusalén como ciudad de la hospitalidad, todos, tarde o temprano, y en especial los judíos, volveremos a ser extranjeros

07 enero 2009

Gerardo Leibner sobre Gaza

Gerardo Leibner sobre Gaza

Este es un mensaje escrito por el colega Gerardo Leibner, notable latinoamericanista y peruanista, de la Universidad de Tel Aviv (autor de El Mito del Socialismo Indígena en Mariátegui. Fuentes y Contextos Peruanos, Lima, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 1999, entre otros), que me llegó vía Paulo Drinot. Vale la pena leerlo completo.

Date: Thu, 01 Jan 2009 09:11:38 +0200
From: Gerardo Leibner
Subject: Feliz 2009 y pedido de solidaridad

Querid@s amig@s:

Les deseo un feliz 2009 y les pido disculpas por este largo mail colectivo e impersonal.

Las circunstancias de este año no me permiten escribir unas líneas personales a cada un@ de ustedes. Más allá de las cargas habituales de trabajo y de que en este país las fiestas cristianas no son feriado ni época de vacaciones, este fin de año nuevo está empañado por una horrible escalada bélica y como se podrán imaginar me veo involucrado en diversas actividades de protesta contra la barbarie desatada.

Quiero aprovechar este mensaje para solicitarles solidaridad. No conmigo ni con el débil aunque persistente movimiento israelí por la paz. Si bien nos topamos con una generalizada hostilidad hacia nuestras ideas, nuestras acciones y en algunos casos nuestras personas (150 personas con carteles en una esquina céntrica de Tel Aviv pidiendo un alto al fuego y mencionando a los niños palestinos muertos por las bombardeos israelíes fueron corridos ayer a huevazos e insultos por indignados transeuntes) – al final de cuentas somos unos privilegiados que gozamos de la relativa libertad para expresar nuestras ideas. La solidaridad que pedimos es ante todo para la población civil palestina de la Franja de Gaza expuesta a bombardeos diarios de aviones y helicópteros israelíes. Y también para la población israelí del suroeste del país que sufre de los misiles disparados por Hamas.

¿Qué solidaridad estamos pidiendo? Lo que tengan a vuestro alcance, lo que puedan y quieran hacer. Desde circular la información de este mail, hasta enviar mails de protestas a las embajadas y consulados del Estado de Israel cuyo gobierno es el principal responsable de la actual tragedia, y si es posible influir en la toma de posiciones, en los pronunciamientos públicos de entidades políticas, sociales, culturales a las que ustedes pertenecen. Claro está que cartas a periódicos, artículos y comentarios en medios de comunicación pueden ser muy útiles. Y claro está, a veces se pueden adoptar acciones solidarias más militantes. Recuerdo como siendo adolescente participé junto con otros exiliados y emigrantes sudamericanos y algunos israelíes solidarios en protestas ante las embajadas de las dictaduras del cono sur reclamando por los presos político y por los desaparecidos. Si algo así fuera posible ante las representaciones diplomáticas israelíes, sería un gran aporte a la presión internacional necesaria para frenar esta cruel guerra.

Ya sé que la propaganda israelí y en algunos casos los dirigentes de las comunidades judías argumentan que las críticas o protestas contra la política de Israel son expresiones de antisemitismo. De esa forma se busca acallar la crítica, explotando la sensibilidad existente en sectores de izquierda hacia las comunidades judías tradicionales víctimas de prejuicios racistas y víctimas históricas de la peor barbarie del siglo XX europeo. Si les sirve para desinhibirse, para salir a protestar contra la política asesina y cínica del gobierno de Israel, les puedo decir que los judíos-israelíes que nos oponemos a esta guerra y que abogamos por una paz justa israelí-palestina esperamos de ustedes que demuestren vuestra solidaridad y sensibilidad hacia los israelíes, judíos y árabes por igual. Criticar al gobierno de Israel, protestar contra el racismo fuertemente impregnado a las políticas y en las actitudes israelíes no es ser antisemita. Todo lo contrario, protestar es apoyar a una futura existencia pacífica de los judíos-israelíes junto a los palestinos y a los pueblo árabes en general.

Mil disculpas por redactar un mail tan deprimente y amargar en algo las fiestas de fin de año. Festejen amigos y amigas, festejen que el objetivo de este no es arruinar los festejos sino contribuir a que quienes no pueden sonreir este año puedan hacerlo el siguiente.

Un abrazo
Gerardo

Para quienes les interese algunas informaciones:

Desde el sábado pasado la población palestina ha sufrido centenares de muertos y alrededor de 2000 heridos. Decenas de miles de personas en Gaza sufren de daños considerables en sus viviendas, desde la destrucción total hasta diversos daños que las convierten en prácticamente inhabitables en este invierno. En Israel se contabilizan 3 muertos por misiles palestinos y varias decenas de heridos y decenas de viviendas que sufrieron daños materiales.

La mayor parte del día se corta el suministro de electricidad a la mayor parte de la Franja de Gaza. La población viene sufriendo en los últimos años un persistente bloqueo terrestre, aéreo y marítimo, que la mantiene en la miseria y sin libertad de movimientos en uno de los lugares más densamente poblados del mundo. La retirada del ejército y de las colonias israelíes de la Franja de Gaza en el 2005 es presentada por Israel como el fin de la ocupación de Gaza. En la práctica aquella retirada unilateral, no negociada con la Autoridad Palestina dirigida entonces por el movimiento Fataj de Yasser Arafat, implicó la cración de una enorme prisión de cerca de un millón y medio de personas, totalmente dependiente de Israel para el tránsito de personas y mercancías. La retirada unilateral contribuyó significativamente a erosionar a la Autoridad Palestina y a los nacionalistas moderados de Fataj, segregando más que en el pasado a la Franja de Gaza de los territorios palestinos de Cisjordania y fortaleciendo así al movimiento islámico de Hamas. Condicionando toda negociación con la Autoridad Palestina con la realización de elecciones a pesar de las duras condiciones que enfrentaba la Autoridad Palestina tras la muerte de Arafat, Bush y los israelíes facilitaron la victorial electoral de Hamas para inmediatamente desconocerlos como gobernantes e interlocutores válidos. En fin, no seguiré con esta historia política por miedo a perder a todos mis lectores.

Sí quisiera explicarles algo que da una clave para entender el relativo extremismo militante de la Franja de Gaza, comparado con otros territorios palestinos. La densidad de la población se debe a que a partir de la guerra de la independencia de Israel en 1948, la región de Gaza ha sido uno de los principales receptores de refugiados que fueron desplazados de sus poblaciones en el territorio en el cual se creó el estado de Israel. O sea que hoy en Gaza muchos de los bombardeados por la fuerza aérea israelí son originarios, o hijos o nietos de originarios de ciudades y regiones en Israel a las cuales les está vedado el regreso y en las cuales les fueron expropiadas sin indemnizaciones todas sus tierras, casas y negocios a comienzos de la década del 50. Esta gente vivió desde entonces bajo ocupación egipcia hasta la guerra de 1967 y luego bajo ocupación militar israelí.

La población de las mayoría de los poblados urbanos israelíes próximos a Gaza tampoco es de las poblaciones más privilegiadas. Mayormente trabajadores industriales o agrícolas, con una pequeña clase media periférica en relación a los centros de poder económico, político y cultural de Israel, muchos de ellos, particularmente los habitantes de Sderot, vienen sufriendo ya hace casi 8 años de intermitentes lanzamientos de misiles caseros desde la vecina Franja de Gaza. Hay miles de niños israelíes que sufren de problemas de ansiedad crónica, ataques de pánico, fobias varias, relacionados con el vivir tanto tiempo expuestos al peligro. Cuando voceros israelíes presentan al sufrimiento de la población civil israelí bajo el terrorismo de los misiles de Hamas están diciendo una media verdad. Efectivamente existe tal sufrimiento y existe tal hostigamiento terrorista. Pero, hay que tomar en cuenta las proporciones.

En el primer día del actual ataque aéreo israelí murieron 10 veces más palestinos que el total de víctimas israelíes en 8 años de misiles. Y desde entonces el número de víctimas palestinas se ha duplicado. En lugar de avanzar hacia acuerdos de paz con las fracciones palestinas moderadas cuando estas eran aún mayoritarias en Gaza israel prefirió utilizar al hostigamiento terrorista para escalar las hostilidades cuando esto era funcional a los intereses de los políticos gobernantes. En estos momentos está muy claro que tanto el partido Kadima de centro-derecha como el Partido laborista del ministro de defensa Barak pretenden utilizar l escalada bélica que propiciaron en Gaza para ganar popularidad ante Netanyahu, el rival de la derecha en las elecciones previstas para el 10 de febrero. ¿Cinismo asesino dijimos antes?

05 enero 2009

CARTA ABIERTA DE DANIEL BARENBOIM ANTE LOS BOMBARDEOS DE ISRAEL EN GAZA

Deseos para el Año Nuevo: CARTA ABIERTA DE DANIEL BARENBOIM ANTE LOS BOMBARDEOS DE ISRAEL EN GAZA
POR DANIEL BARENBOIM

Profunda, equilibrada y valiente carta del director de
orquesta y pianista argentino-israelí Daniel Barenboim acerca del
conflicto entre Israel y Hamas en Gaza.


Sólo tengo tres deseos para el próximo año.
El primero de ellos es que el Gobierno israelí se dé cuenta de
una vez por todas de que el conflicto en Oriente Próximo no puede ser
resuelto por la vía militar.
El segundo es para que Hamás tenga presente que sus intereses
no se imponen con la violencia, y que Israel está aquí para quedarse.
El tercero es para que el mundo reconozca que este conflicto
no tiene parangón en la Historia. Es complejo y delicado; es un
conflicto humano entre dos personas profundamente convencidas de su
derecho a vivir en el mismo y minúsculo pedazo de tierra. Es por esto
que ninguna diplomacia o acción militar puede resolver este conflicto.
Los hechos de los días pasados me preocupan en exceso por
muchos motivos humanos y políticos. Es evidente que Israel tiene el
derecho a defenderse, que no puede y no debe tolerar los continuos
ataques con misil en contra de sus ciudadanos, pero el incesante y
brutal bombardeo del Ejército israelí en Gaza me ha despertado algunas
interrogantes.
La primera pregunta es ¿tiene derecho el Gobierno israelí a
culpar a todos los palestinos por las acciones de Hamás? ¿Debe ser
culpable toda la población de Gaza por los pecados de un grupo
terrorista?
Nosotros los judíos, debemos saber y sentir más agudamente que
otras poblaciones lo inaceptable e inhumano del asesinato de civiles
inocentes. El Ejército israelí ha argumentado pobremente que la franja
de Gaza está tan superpoblada que es imposible evitar la muerte de
civiles durante los ataques.
Nuevas preguntas
La debilidad del argumento me lleva a formular nuevas
preguntas: ¿Si la muerte de civiles es inevitable, cuál es el
propósito del bombardeo? ¿Cuál es -si la hay- la lógica de la
violencia y qué espera lograr Israel a través de ella?
Si el objetivo de la ofensiva es destruir a Hamás, la pregunta
más importante es si esto es una meta alcanzable. Si no, los
bombardeos no son sólo crueles, bárbaros y reprensibles, sino también
absurdos.
Si, por otro lado, es realmente posible destruir a Hamás con
operaciones militares, ¿cómo imagina Israel la reacción en Gaza
después de ello? Un millón y medio de residentes de la Franja no se
arrodillarán reverencialmente ante el poderío del Ejército israelí.
No debemos olvidar que antes de que los palestinos eligieran a
Hamás, Israel los apoyaba en una táctica para debilitar a Arafat. La
historia reciente de Israel me lleva a creer que si Hamás es
bombardeado hasta su desaparición, otro grupo ocupará su sitio, una
formación más radical, más violenta y más llena de odio hacia Israel.
Israel no puede permitirse una derrota militar por miedo a
desaparecer del mapa, pero la Historia ha probado que toda victoria
militar ha debilitado políticamente a Israel por la aparición de
grupos radicales.
No subestimo la dificultad de las decisiones que debe de tomar
el Gobierno israelí a diario, ni subestimo la importancia de la
seguridad de Israel.
No obstante, me aferro a mi convicción de que el único plan
viable para la seguridad de Israel es ganarse la aceptación de todos
sus vecinos.
Deseo que en 2009 regrese la inteligencia siempre atribuida a
los judíos. Deseo el regreso de la sabiduría del rey Salomón para que
aquellos que toman decisiones en Israel la usen para entender que los
palestinos e israelíes tienen los mismos derechos humanos.
La violencia palestina atormenta a Israel y no sirve a la
causa; la venganza militar de Israel es inhumana, inmoral y no
garantiza la seguridad. Como he dicho anteriormente, los destinos de
dos personas cuyos destinos están relacionados inextricablemente, lo
que les obliga a vivir lado a lado. Son ellos los que deciden si
quieren hacer de esto una bendición o una maldición.

Desmontando los tópicos de Gaza

 Algunas ideas erróneas que se repiten: Hamas tomó el poder por la fuerza
 El bloqueo económico fue impuesto tras el 'golpe de Estado' de Hamas
 La culpa de la ofensiva es de Hamas por seguir lanzando cohetes
 Israel se defiende de la ofensiva palestina
 Se trata de un ataque contra la infraestructura terrorista de Hamas


MÓNICA G. PRIETO (*)

BEIRUT.- Ver la cobertura de los acontecimientos en Gaza en los canales de televisión árabes y en los occidentales es como asomarse a dos mundos diferentes. Influidos por la corriente de opinión promovida por la Administración de Washington, próxima a Israel, los medios europeos y estadounidenses han asumido medias verdades como hechos, ignorando la situación global en la Franja y muchos de los recientes acontecimientos políticos imprescindibles para comprender qué está ocurriendo.
Para entender el masivo movimiento de solidaridad que se está viviendo en los países musulmanes hacia Gaza es necesario contextualizar los hechos y desmontar algunos de los tópicos. Estos son algunos ejemplos.

Hamas tomó el poder por la fuerza en 2007.

En realidad, el Movimiento de Resistencia Islámica accedió al poder en enero de 2006 tras obtener el respaldo del 65% de los palestinos en las elecciones celebradas entonces, en una victoria masiva que sorprendió dentro y fuera de los territorios ocupados.
La supervisión internacional reveló que no se habían producido irregularidades, pero el Cuarteto (EEUU, la UE, Rusia y la ONU) congeló sus ayudas para los palestinos con el pretendido objetivo de obligar a Hamas a renunciar a la violencia y debilitar al grupo.
Por su parte, Israel comenzó una dura estrategia de aislamiento que comenzó con la retención de los fondos que cobra en nombre de las autoridades palestinas en concepto de aduanas, unos 40 millones de euros vitales para la supervivencia de los territorios.
Además, soldados israelíes arrestaron a la mayor parte de los diputados islamistas en Cisjordania y Jerusalén Este inhabilitando el Parlamento palestino, que quedó sin 'quórum' para trabajar.

La histórica confrontación entre la facción Al Fatah, derrotada en las urnas, y Hamas se agravó más que nunca, pero una sutil intervención internacional logró que pasara de las palabras a las armas.
Según una investigación de la revista 'Vanity Fair' apoyada en documentos confidenciales autentificados por fuentes norteamericanas, "hubo una iniciativa encubierta aprobada por Bush e implantada por la secretaria de Estado Condoleezza Rice y el viceconsejero de Seguridad Nacional, Elliott Abrams, para provocar una guerra civil palestina.
El plan fue apoyar las fuerzas dirigidas por [Mohamed] Dahlan [líder de Al Fatah] y dotarlas con nuevo armamento suministrado a petición norteamericana para dar a Fatah la fuerza necesaria para eliminar del poder al Gobierno democráticamente electo de Hamas. Es decir, Washington promovió un conflicto civil interpalestino para acabar con los islamistas.
Así, el líder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Abu Mazen, (Mahmud Abbas) se negó a entregar el control de las fuerzas de Seguridad a Hamas, que organizó sus propias fuerzas. Los choques aislados entre ambas facciones se sucedieron durante casi un año y medio, hasta que en junio de 2007 derivaron en una corta guerra intestina.
A los islamistas les bastaron pocos días para expulsar a Al Fatah. Abu Mazen disolvió el Gobierno electo de Hamas para nombrar otro Ejecutivo, tachado de ilegal por algunos expertos palestinos que también criticaron duramente la actuación de Hamas, y dividiendo 'de facto' los dos territorios palestinos.

El bloqueo fue impuesto tras el 'golpe de Estado' de Hamas.

El bloqueo comenzó días después de que los islamistas llegaran al Gobierno, pese a las denuncias de las organizaciones humanitarias que advirtieron de que, sin la ayuda internacional, los territorios estaban abocados a una grave crisis asistencial, sanitaria y alimentaria.
Pocos meses después de la victoria electoral las ONG advirtieron de la escasez de medicinas en los hospitales y avisaron del riesgo de enfermedades infecciosas. Lo peor estaría por llegar. Primero fue la respuesta israelí a la captura del soldado Guilad Shalit, que castigó duramente la Franja.

Un año después, tras los combates interpalestinos, Tel Aviv declaró Gaza entidad enemiga, permitiendo la entrada de apenas 19 productos básicos de los 3.500 que entraban antes.
Desde entonces, la primera crisis humana creada expresamente por Occidente ha empobrecido a la población hasta límites insospechados. Si en 2007, un millón de personas en Gaza (donde habitan 1,5 millones de palestinos) sobrevivía gracias a las ayudas de la ONU, hoy se calcula que 1,2 millones comen gracias a Naciones Unidas, que ha dejado de recibir alimentos básicos por el cierre israelí. Hoy en día, los habitantes de Gaza tienen serias dificultades para encontrar pan.

 La culpa de la ofensiva es de Hamas por seguir lanzando cohetes.

El pasado día 19 de diciembre, Hamas dio por finalizada una tregua unilateral de seis meses en la que los islamistas no lanzaron su artillería casera salvo en respuesta a bombardeos israelíes, sin causar muertos. A cambio, exigían que Tel Aviv aliviara el cerco permitiendo la entrada de productos básicos y de combustible, algo que nunca ocurrió.
En esos meses la situación se fue deteriorando en la Franja, hasta el punto de que los israelíes prohibieron el paso de ayuda de Naciones Unidas e incluso vetaron el suministro del combustible necesario para que las agencias de la ONU pudieran asistir a la población.
"¿En qué otro lugar padece la ONU un embargo? ¿Dónde se somete la ayuda alimentaria a tan severas restricciones?", se interrogaba el director de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, John Ging.
Por su parte, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, denunció que "el bloqueo es una violación de las leyes internacionales y humanitarias".
El relator especial de la ONU para los territorios palestinos, el profesor judío estadounidense Richard Falk, exigió a principios de diciembre un "esfuerzo urgente [...] para aplicar las normas que protegen a la población civil palestina de las políticas de castigo que suponen un crimen contra la humanidad". Falk, que calificó el bloqueo contra Gaza de "continuada, flagrante y masiva de la ley humanitaria internacional", fue expulsado por Israel cuando intentó regresar a los territorios para terminar el informe que debe presentar ante la ONU en marzo.

Israel se defiende de la ofensiva palestina.

Es cierto que las facciones armadas palestinas lanzan sus cohetes contra el sur de Israel, al igual que es cierto que Tel Aviv acomete ofensivas aéreas contra la Franja en lo que califica de "asesinatos selectivos", que por lo general suelen ocasionar víctimas civiles. La cuestión está en qué tipo de daño hacen unos y otros.
Según datos del Ministerio de Defensa israelí, la ONG The Israeli Project calcula que 23 israelíes han muerto entre principios de 2001 y el verano de 2008 a causa de los proyectiles palestinos. Según el Centro Palestino para los Derechos Humanos, en ese periodo 3.800 palestinos han muerto por ataques israelíes, de los cuales casi 850 son niños.
Por otro lado, el Gobierno israelí invierte fuertes sumas en la seguridad de su población asentada en las proximidades de Gaza, mientras que los palestinos carecen no sólo de búnqueres, sino de medicinas, agua o suministro eléctrico.

Se trata de un ataque contra la infraestructura terrorista de Hamas.

Mezquitas, el canal de televisión de Hamas (Al Aqsa TV), la Universidad Islámica de Gaza. Varios edificios civiles han sido atacados en la actual ofensiva de Tel Aviv, además de centros políticos y militares.
El problema es que cualquier ataque contra un objetivo, incluso militar, en Gaza arrastra a numerosos civiles dado que la Franja es uno de los lugares con mayor densidad de población del mundo.
La mayoría de las víctimas han sido oficiales de la policía palestina afiliada a Hamas, entre ellos su máximo responsable, nombrado por Al Fatah, lo cual lleva a Israel a afirmar que las bajas son militares.
Sin embargo, según la IV Convención de Ginebra relativa a la protección de civiles en tiempos de guerra, los funcionarios (incluidos los oficiales de policía) son considerados civiles en los conflictos y no combatientes, por lo que los grupos de Derechos Humanos denuncian una masacre.
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(*) Mónica G. Prieto fue corresponsal para Israel y los territorios palestinos entre 2005 y 2007, y vivió en Gaza la victoria electoral de Hamas, las consecuencias del bloqueo y la situación tras la guerra civil palestina.

01 enero 2009

GHAZZA : ENTRE BARAK Y MUBARAK

GHAZZA : ENTRE BARAK Y MUBARAK

Said Jadidi

Gideon Levi es uno de los poquísimos israelíes que aún conservan un trocito de conciencia.
Levi escribía hoy ( miércoles 31-12-2008 ) en Haaretz lo que Andrés Aldao de « Todo » y Ester Mann han traducido del hebreo así:

«Nuestros mejores hijos, los destinados a la aviación (… ) salieron a bombardear la formación de fin de curso de jóvenes policías que hallaron un trabajo fuera de serie en Ghazza y los mataron por decenas . Bombardearon una mezquita y de paso a cinco niñas ».
Las cosas son infinitamente más graves de lo que relata Levi. No fue una mezquita sino siete. Tampoco fueron cinco niñas sino 37 y las fuentes son de las agencias de Naciones Unidas.
Pero Levi tiene razón : « No diferenciaron y no podían diferenciar entre un militante de Hamás y una niña »… ni mil niñas.
Hoy asimímismo, desmontando los tópicos de lo que está pasando en Ghazza, la ex corresponsal en Israel Mónica G. Prieto explicaba en El Mundo a los españoles, cuyo ministro de exteriores Miguel Ángel Moratinos es un anti-hammas vencido y convencido y uno de los padres fundadores de la actual situación cuando era enviado especial de la UE a la región, que , contrariamente a la tésis comercializada por Tel Aviv, Washington y… desgraciadamente Ramallah, Hamás no tomó el poder con la fuerza sino accedió al poder en enero del 2006 tras obtener en las elecciones democráticamente celebradas bajo auspicios de la comunidad mundial, el respaldo del 65% de los palestinos.
« Pero con el pretendido objetivo de obligar a Hamás a renunciar a la pretenida violencia ( un proceso de intención obra del genio del Sr. Moratinos ) – precisa la periodista de El Mundo- el cuarteto ( EEUU, Rusia, la UE y la ONU congeló su ayuda, comenzando una estrategia de aislamiento », estrangulamiento y muerte lenta
Inútil recordar que el presidente, el vice-presidente y gran parte de los diputados de Hamás en el parlamento palestino se encuentran, desde entonces en las mazmorras israelíes, sufriendo algunos de ellos el triste destino de los hornos crematorios versión israelí.
Levi lo puntualizó en estos términos: « como si en Ghazza no existiera un millón y medio de seres humanos que sólo aspiran a vivir con un mínimo de dignidad ». O sea : sin ocupación ni represión.
… y si hay resistencia es porque hay ocupación.
Israel, EEUU, la UE, ONU e incluso Egipto y la autoridad palestina en Ramallah no lo juzgaron así.
De los 3 500 productos básicos que entraban a Ghazza antes del triunfo electoral de Hamás sólo 19 lo hicieron en el curso de los últimos meses.
Un genocidio inspirado de la época nazi pero mejorado, readaptado y mejor aplicado.
Calculen ustedes las nefastas consecuencias sobre, muy especialmente, los racién nacidos y los de corta edad.
No. Ni israel, ni Egipto ni EEUU ni la UE ni la ONU ni Ramalah tienen el derecho de « quejarse » de la « puntería » de los aviones y tanques israelíes : Más de 400 mártires y 2000 heridos.
La historia se encargarà de juzgar. En espera algunas ecuaciones :
Primera ecuaciòn : ¿ Nos equivocamos todos ? Probablemente. Pero la lógica nos dice que si el holocausto israelí en Ghazza ha sido-es condenado por, prácticamente todo el mundo… no sería desmesurado sentir la tentación de pensar que si, como no escatima esfuerzo ni ocasiòn alguna para recordarlo la administraciòn americana, el Movimiento de Resistencia Islámica ( Hamás) es terrorista, con su unánime solidaridad, todo el mundo .. o casi prefiere el « terrorismo » a la « democracia ».
Es grave… muy grave.
En la mayoría de los paises musulmanes ( como Iraq donde el genocidio israelí en Ghazza ha devuelto al país a los tiempos de Saddam Hussein ) la tragedia de Ghazza invita a poner seria y honestamente en tela de juicio la opción y la concepción occidental del terrorismo.
Por su duración, por el número de sus víctimas, por su impunidad y por la desfachatada « justificación » de algunas víctimas del « terrorismo », peor que el 11-S el 27-D debe constituir campanadas en el mundo del olvido para los que han comenzado a olvidar.
Segunda ecuaciòn : Junto a pocos… muy pocos cadáveres políticos en la Casa Blanca o en el Departamento de Estado, al responsabilizar a la atroz víctima, la cancillera alemana ha sido una de las rarísimas en escupir en la cara de la paz y de la justicia, disparando contra la verdad, la ética y lo que queda de los valores morales y espirituales de todas confesiones. ¿ Se ha olvidado o finge olvidar Angela Merkel que sus compatriotas Adolfo Hitler, Adolfo Heichmen y Martin Borman no eran palestinos, ni árabes ni musulmanes sino, como ella, alemanes ?.
¿ Sabe la mandataria alemana que en los más de nueve meses de injusto e implacable embargo contra Ghazza y los frecuentes cortes de electricidad a falta de fuel en los hospitales de Ghaza, más del 79% de los nacidos palestinos de Ghaza lo han hecho, pese a verdaderas hazañas de los médicos palestinos, desformados y discapacitados ?
Peor que la « Solución final » con la « Muerte lenta », Israel apuesta por una nueva generación palestina minosválida.
Pero esto no parece interesar al mundo…. “ democratico” ni “ civilizado” ni a sus domésticos en Oriente Medio.
Tanto que sería ilegítimo preguntarse si puede existir peor situación que la impuesta a Ghaza desde hace meses por Barak, Mubarak, Mahmud Abbas y ni peor exterminador que los generales de Israel y sus cómplices en la zona.
Tercera ecuación : Esta es la primera vez en la historia en que se niega a un pueblo ( palestino) morir defendiéndose : ni armas ni medios de protegerse. Israel prefiere asesinar en las escuelas, en las mezquitas o en los hogares. Los « héroes » israelíes sólo pueden hacer gala de su « heroïsmo » ante poblaciones desarmadas…. Para ello sirven sus aviones, sus carros de combate, sus bombas torpes e inteligentes, concebidas especialmente para este fin y regaladas por EEUU y su máquina de guerra.
Los que les han facilitado esta tarea no son cómplices, sino, como lo denunció Hassan Nasrallah, socios en su empresa criminal.
Israel bombardea desde el sábado indiscriminadamente a poblaciones civiles, sobre todo equipos médicos de socorro, caravanas de ayuda humanitaria y hospitales.
Merkel, Bush, Mubarak, Abu Mazen y por supuesto Barak y sus generales sabían que en el « futuro Estado palestino » Fath, Mahmud Abbas y su banda mafiosa serán mortalmente minoritarios pero en su pricipitación se olvidaron de preguntarse si los palestinos, los árabes en general, los musulmanes y todos los amantes de laz y de la justicia pueden aceptar que Abu Mazen y sus legionarios entraran en Ghazza en un carro de combate israelí.
Ingenuo que roza el analfabetismo geopolítico y lo demostró, dejando al mundo patas arriba, a Bush le convencieron que en su discurso de despedida puede contar con sus socios Abu Mazine y Ehud Olmert con las plumas y tinta fresca para rubricar la « pax » medioriental y, de paso, la creación de un nuevo Oriente Medio, prometido a bombo y platillo e incumplido estredintemente…. Bastaba convencer a Mubarak y a Mahmud Abbas de cerrar los ojos durante un día o dos y padecer una conmoción cerebral ante los miles de cadáveres de hermanos y compatriotas y tanta destrucción de lo que se ha construido con un colosal esfuerzo.
Uno y otro recibió garantías de que « ello » duraría un día, quizás dos. No más y se verán las banderas blancas de la rendición de toda la resistencia palestina en Ghaza.
Ocurrió-ocurre-ocurrirá lo contrario. En toda Cisjordania se armó la « De San Quintín ». Y el « zafarrancho » condenatorio prometía un nuevo alba… palestino y árabe.
Bush se quedará sin su « nuevo oriente Medio »…. Y Mahmud Abbas y Mubarak sin la vaca lechera.
A Washington, como dijo Hassan Nasrallah, no le importa que un régimen « amigo » o « aliado » sea musulmán, comunista nacionalista o, como diría un gallego del « carajo ». Para EE.UU la constante-imperativo consiste en dos facetas :
a) ¿ Puedes aceptar a Israel como potencia suprema. O sea : como gendarme en Oriente Medio ?
b) ¿ Estàs dispuesto a garantizar los intereses económicos-estratégicos norteamericanos en esta neurálgica región de un mundo en plena convulsión ?
Lo demás es detalle.
Allí están los partidos islámicos que gobiernan en perfecta comunión con la ocupación y la usurpación en Afganistán e Iraq.

Urgente comunicado a los poetas del mundo y a toda persona de corazón sensible.


Por Luis Arias Manzo

CHILE [Español - Français]. Los acontecimientos que están ocurriendo en Palestina, y especialmente en la Banda de Gaza, no pueden dejar indiferentes a los Poetas del Mundo, porque somos poetas comprometidos con la VIDA y con el Proyecto Humano. Lo que está sucediendo en ese lugar del planeta es una fragante masacre encubierta, y cuenta con la complicidad del Imperio y de las naciones aliadas al país más poderoso del planeta. El silencio es complicidad, por eso llamo a los Poetas del Mundo a manifestarse con la fuerza de la palabra, de manera poética y repudiar ese atentado contra la vida.

Llamo a poner en práctica nuestro manifiesto universal de poetas del mundo, por eso les recuerdo algunos párrafos:

“Ser poeta no significa sólo escribir bella poesía, sino que VIVIRLA, y vivirla no significa sólo sentirla, sino que practicarla, y practicarla es una cosa de todos los días, de siempre mientras tenemos cabeza para pensar y corazón para sentir.” [Artículo 3]

“Ser Poeta del Mundo es ser un guerrero, o una guerrera, que cabalga por las llanuras de la existencia humana, como lo hizo desde la noche de los tiempos, en busca de la perfección y del crecimiento lícito de la vida, mientras se vive con los ropajes y las condiciones que tenemos para hacerlo. Es por eso que no seremos pasivos ante los crímenes que se cometen día a día en nombre de la libertad, levantaremos nuestra voz como un rayo de luz y haremos temblar al cobarde, porque la palabra la convertiremos en la mejor arma que el asesino haya conocido a lo largo y ancho de la historia.” [Artículo 5]

El mensaje de fin de año que debía ser de augurios felices, [anunciar por ejemplo que ya estamos alcanzando los 5.000 poetas miembros], de pronto se transforma en grito de protesta, y de impotencia ante la barbarie y la crueldad.

Que el bullicio de los fuegos artificiales que ya se están escuchando por el planeta, que no sirva para opacar el llanto de los hermanos que sufren.


Luis Arias Manzo
Fundador y Secretario General
Movimiento Poetas del Mundo

Santiago de Chile, 31 de Diciembre 2008 [17:34]

31 diciembre 2008

CÓMO NOS GUSTAN NUESTROS LÍDERES

Así es cómo nos gustan nuestros líderes, llamando a los reservistas mientras envían a los pilotos a bombardear a nuestro enemigo y manifiestan la unidad nacional.

Por Amira Hass

Este no es el momento de hablar de ética, pero sí de inteligencia. Quienquiera que dio las instrucciones para enviar a 100 de nuestros aviones, pilotados por los mejores de nuestros muchachos, a bombardear y ametrallar los blancos enemigos en Gaza están familiarizados con las numerosas escuelas adyacentes a los blancos establecidos, especialmente de las estaciones policiales. También supo que exactamente a las 11.30 de la mañana de un sábado, durante el ataque sorpresa al enemigo, todos los niños de la Franja estarían en las calles -unos, luego de terminar las clases de la mañana; los otros, dirigiéndose a ellas para el curso de la tarde.

Este no es el momento de hablar de respuestas proporcionales, ni tampoco de las encuestas que auguran a los arquitectos de la misión una mayor porción de bancas en la Knesset (Parlamento). Este es el momento de hablar de la fe de los votantes que creen que la misión tendrá éxito, que los golpes han sido precisos y que los blancos estaban justificados.

Por ejemplo, tomemos la mezquita Imad Aqel, del campamento de refugiados de Jabalya, bombardeada y ametrallada poco antes de la medianoche del domingo. Estos son los nombres de la gloriosa victoria militar que logramos allí: Jawaher, de 4 años; Dina, de 8; Sahar, de12; Ikram, de 14, y Tahrir, de 17, todas ellas hermanas de la familia Ba'lousha, que fueron matadas en un ataque "preciso" a la mezquita. Fueron heridas otras hermanas, un hermano de 2 años y sus padres. Veinticuatro vecinos resultaron heridos y cinco casas y tres negocios fueron destruidos. Esta parte de la victoria militar no abrió las transmisiiones de nuestra televisión o de los noticieros de radio ayer por la mañana, ni tampoco aparecieron en muchos de los sitios web de noticias de Israel.

Este es el momento de hablar sobre los detallados mapas en manos de los comandantes militares y sobre los asesores de la inteligencia militar que conocen la distancia exacta entre la mezquita y las casas cercanas. Este es el momento de discutir sobre los dispositivos de observación y las cámaras que flotan día y noche sobre la Franja, filmándolo todo.

Este es el momento para que los consejeros legales que analizan la operación encuentren las palabras precisas para justificar el "daño colateral". Es el momento de alabar al vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, que con su elegancia sudafricana y su encantador acento parisino dirá que la culpa es de Hamas, que usa las mezquitas del barrio para sus propios propósitos.

Hablar de doble moral siempre ha sido discutible. Tal vez había un depósito de armas en la mezquita. Tal vez los militantes de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa se encontraran allí todas las noches y desde allí planeaban el lanzamiento de sus ataques.

¿Dónde está el jefe del Estado Mayor del Ejército cuando prepara sus planes de guerra? No en el Sahara, ni siquiera en el Negev. ¿Qué pasaría si alguien se inmola a la entrada de la cinemateca de Tel Aviv y aquellos que lo enviaron dijeran, afligidos, que el suicida se dirigía calle abajo, hacia el Ministerio de la Defensa?

Este no es el momento para recordar las lecciones de la historia largamente olvidadas para decir que ésta no es la manera de derrocar a un gobierno. Ni es el momento para hacer recomendaciones racionales sobre las habilidades de nuestros hombres de estado. El momento para esas cosas ha pasado, junto con el Nuevo Orden que alguna vez nosotros, arrogantemente, intentamos establecer en el Líbano y ello nos trajo a Hezbollah. Igual que los planes de nuestros orientalistas para reducir la popularidad de la OLP sólo sirvió para que emergiera un movimiento nacionalista islámico militante.

El momento para esas recomendaciones ha pasado, junto con la toma de tierras palestinas y la construcción hiperactiva de asentamientos en la era de Oslo que sólo puso la piedra angular para la Segunda Intifada y la caída de Al-Fatah.

La era de la razón y el juicio se murió hace tiempo, incluso antes de los asesinatos selectivos de activistas de Al-Fatah en Cisjordania, que pronto se convirtieron en ataques con disparos contra soldados y la emergencia de otros pocos miles de jóvenes tomando las armas, por no mencionar el fenómeno de los bombarderos suicidas.

Nunca es el momento correcto para decir "nosotros se lo dijimos", porque cuando uno lo dice esas palabras ya no son válidas. No podemos reavivar a los muertos, ni reparar los daños causados por la arrogancia y la megalomanía.

Es el momento de hablar de nuestra propia satisfacción y goce. La satisfacción de los tanques poniéndose en marcha una vez más para un ataque demoledor, la satisfacción de nuestros líderes amenazando con el dedo al enemigo. Así es cómo nos gustan nuestros líderes, llamando a los reservistas mientras envían a los pilotos a bombardear a nuestro enemigo y manifestien la unidad nacional. De Baruch Marzel a Tzipi Livni, de Netanyahu a Barak y a Lieberman.

La fuente: La autora es periodista del diario Haaretz (Tel Aviv, Israel).La traducción del inglés pertenece a Ana Der para elcorresponsal.com.

DESINFORMACIÓN, SECRETOS Y MENTIRAS: CÓMO SE SUSCITÓ LA OFENSIVA DE GAZA



Una preparación a largo plazo, una cuidadosa recopilación de información, discusiones secretas, farsa operativa y la desorientación del público han estado detrás de la operación "Reparto principal" del ejército israelí contra objetivos de Hamas en la Franja de Gaza, que comenzó el sábado por la mañana. El esfuerzo desinformativo, según funcionarios militares, tomó a Hamas por sorpresa y sirvió para aumentar significativamente el número de sus bajas en el ataque. Por

Barak Ravid

Fuentes de la clase dirigente militar le dijeron al ministro Ehud Barak que instruyera al ejército israelí para que preparara la operación hace más de seis meses, incluso cuando Israel estaba empezando a negociar un acuerdo de alto el fuego con Hamas. Según estas fuentes, Barak mantuvo que aunque la calma le permitiría a Hamas prepararse para un enfrentamiento con Israel, el ejército israelí necesitaba también tiempo para prepararlo.
Barak dio órdenes de llevar a cabo una urgente recopilación de la inteligencia buscando delinear las infraestructuras de seguridad de Hamas junto a las de otras organizaciones militantes que operan en la Franja de Gaza.
Este esfuerzo recopilativo de la inteligencia remitió información sobre las bases permanentes, depósitos de armas, campamentos de entrenamiento, domicilio de los principales funcionarios y las coordenadas de otras instalaciones.
El plan de acción que se llevaba a cabo en la operación Reparto Principal seguía siendo sólo una heliografía hasta hace un mes, cuando las tensiones estallaron después de que el ejército llevara a cabo una incursión en Gaza durante el alto el fuego con la intención de eliminar un túnel que el ejército de Israel dijo que estaba ideado para facilitar un ataque por parte de militantes palestinos a las tropas israelíes.
El 19 de noviembre, después de que docenas de cohetes Qassam y rondas de fuego de mortero explotaran en suelo israelí, el plan fue llevado a la aprobación final de Barak. El pasado jueves, 18 de diciembre, el primer ministro, Ehud Olmert, y el ministro de Defensa se reunieron en las oficinas principales del ejército israelí en el centro de Tel Aviv para aprobar la operación.
Sin embargo, decidieron poner en espera la misión para ver si Hamas cumpliría sus disparos después de la expiración del alto el fuego. Ellos, por consiguiente, lo aplazaron, supeditando el plan a la aprobación del gabinete, pero informaron a la ministra de Exteriores, Tzipi Livni, de los pormenores.
Esa noche, hablando a los medios de comunicación, fuentes de la oficina del primer ministro dijeron que "si los lanzamientos desde Gaza continuaban, el enfrentamiento con Hamas sería inevitable". Durante el fin de semana, varios ministros del gabinete protestaron airadamente contra Olmert y contra Barak por no vengarse de los lanzamientos de los Qassam de Hamas.
"Esta cháchara habría hecho Entebe o la Guerra de los Seis Días imposible," dijo Barak respondiendo a las imputaciones. El gabinete fue convocado para el miércoles siguiente, pero la oficina del primer ministro informó mal a los medios de comunicación declarando que la discusión resolvería sobre la jihad global. Los ministros supieron sólo esa mañana que la discusión realmente se ajustaba a las operaciones en Gaza.
En su resumen de declaración para la discusión, la oficina del primer ministro consagró una línea a la situación en Gaza, comparada a una página entera relativa a la ilegalización de 35 organizaciones islámicas.
Lo que realmente siguió a la reunión ministerial fue una discusión de cinco horas de duración sobre la operación militar, en la que los ministros fueron informados sobre los diseños y planes de acción. "Fue una revisión muy detallada," dijo un ministro.
Ese ministro agregó: "Todos entendimos perfectamente a qué clase de periodo nos estábamos dirigiendo y a qué clase de escenarios esto nos podría llevar. Nadie podría decir que no sabían lo que estaban votando". El ministro también dijo que la discusión demostró que las lecciones del Comité Winograd sobre la actuación de quienes tomaron las decisiones durante la Segunda Guerra de Líbano en el 2006 estaban "totalmente asimiladas."
Al final de la discusión, los ministros votaron unánimemente a favor del ataque, dejando para el primer ministro, el ministro de Defensa y la ministra de Exteriores el desarrollarlo en el momento preciso.
Mientras Barak estaba preparando los detalles finales con los oficiales responsables de la operación, Livni se fue a El Cairo a informar al presidente de Egipto, Hosni Mubarak de que Israel había decidido atacar a Hamas.
En paralelo, Israel continuó mandando desinformación anunciando que abriría los cruces de la Franja de Gaza y que Olmert decidiría si lanzar el ataque después de tres deliberaciones más el domingo; un día después la orden actual para las operaciones fue emitida.
"Hamas evacuó a todo su personal del cuartel general después de la reunión ministerial del miércoles," dijo un funcionario del ejército, "pero la organización envió a su gente de regreso cuando oyeron que todo quedaba en espera hasta el domingo."
La decisión final se tomó el viernes por la mañana, cuando Barak se reunió con el jefe del Estado Mayor, el general Gabi Ashkenazi; el jefe del Servicio de Seguridad (Shin Bet), Yuval Diskin, y el jefe de la inteligencia militar, Amos Yadlin. Barak se sentaba después con Olmert y Livni varias horas para una reunión final en la que el trío dio sus órdenes a la fuerza aérea.
El viernes por la noche y el sábado por la mañana, los líderes de la oposición y las figuras políticas prominentes fueron informadas sobre el inminente ataque, incluyendo al presidente del Likud, Benjamín Netanyahu; a Avigdor Lieberman, de Yisrael Beuiteinu; a Haim Oron, de Meretz, y al presidente Shimon Peres, junto a la vocera de la Knesset, Dalia Itzik.
La fuente: Haaretz (Tel Aviv, Israel). La traducción del inglés pertenece a Carlos Sanchís para Tlaxcala, la red de traductores para la diversidad lingüística.