
TODO: con la anuencia de USA, CE, el partido MERETZ; la TV israelí, los periodistas y comentaristas "progresistas"... ¡qué asco, amigos!
LAURA L. CARO, CORRESPONSAL JERUSALÉN.
«Israel está experimentando armas con nosotros que no podemos reconocer, porque aquí no hay tecnología suficiente, armas que cambian, secretas, distintas cada vez. Nos llegan cuerpos con aspecto de quemados, pero que en realidad no están quemados, cuerpos desintegrados por dentro por algo que ha penetrado, y antesdeayer mismo (por el martes) tuvimos un herido que traía muchos dardos, como unos clavos que terminan en una mariposa, metidos por toda la cabeza».
Los dardos a los que se refiere el doctor Usama Said Aklouk, profesor universitario y Neurocirujano del Hospital de Shifa en Gaza capital, son los mismos que se han detectado vía rayos X en el examen practicado al cámara de la agencia británica Reuters Fadel Shana, asesinado el miércoles en la franja. Pequeñas flechas letales de 3,75 milímetros que -según ha difundido Reuters citando a los médicos que practicaron la prueba- procedían «de un proyectil de tanque que explotó en el aire», y que se incrustaron en sus piernas y su pecho, hasta llegar al cuello, el hombro y cortar su médula espinal.
Efectivamente, el visionado fotograma a fotograma de las últimas imágenes que logró grabar Shana muestra un carro abriendo fuego. Después, el obús que lanza revienta, proyectando a gran velocidad pequeñas formas oscuras, dardos en realidad, que aparecieron también clavados en el chaleco antibalas y el vehículo de la víctima.
La descripción deja poco lugar a dudas, y remite a que el Ejército israelí estaría utilizando otra vez en Gaza las llamadas bombas de fragmentación, también conocidas como «flechettes». Un tipo de armamento no prohibido expresamente por la legislación humanitaria internacional pero cuyo uso, según la organización de derechos humanos israelí Btselem -que ha documentado su empleo en Líbano y en la franja desde la Intifada de Al Awsa en al menos nueve casos-, sí se convierte en ilegal en un lugar tan superpoblado como la franja, a la luz de otras normativas igualmente humanitarias. Aquellas que obligan a distinguir entre involucrados y no involucrados en los combates, y las que prohíben usar armas imprecisas susceptibles de dañar a civiles.
Israel no confirma ni desmiente
Sin confirmar ni desmentir lo que en la franja se da por hecho, un oficial militar declaró a ABC que el Ejército de Israel, «como norma, no da detalles sobre el armamento que utiliza, pero asegura que todas ellas son legales desde el punto de vista del Derecho Internacional». «Con nuestras condolencias -añadió la misma fuente-, debemos decir que el área en que murió el cámara es zona de permanentes combates y que la presencia en ella de la prensa conlleva serias amenazas de vida».
Desde Reuters, su editor jefe, David Schlesinger, reclamaba ayer, vistos los exámenes médicos practicados a Shana, «una investigación imparcial y honesta por parte de las Fuerzas de Defensa y el Gobierno».
No sólo son bombas de fragmentación. El pasado mes de marzo, el ministro palestino de Sanidad, Basem Naime, denunciaba en Gaza el hallazgo de cuerpos cubiertos de polvo oscuro sin heridas visibles, pero con mortales hemorragias internas, que sugieren el uso de armas termobáricas, prohibidas por el Protocolo sobre Fragmentos No Detectables de las Convenciones de Ginebra.