17 septiembre 2008

lLA NOCHE DE LOS LÁPICES



Ocurrió hace 29 años, los militares secuestraron y torturaron a varios alumnos secundarios de La Plata.
Hubo cuatro sobrevivientes...


Fue entre el 15 y el 16 de setiembre de 1976: los militares secuestraron y torturaron a varios alumnos secundarios de La Plata... La Noche de los Lápices. Hubo cuatro sobrevivientes. Emilce Moler es una de ellos. Nos da su testimonio y, a diferencia de lo que cuenta la película que hizo conocidos estos hechos, ella no relaciona la detención con la lucha por el boleto estudiantil sino con su militancia en la Unión de Estudiantes Secundarios.

El 16 de setiembre de 1976, Emilce había ido al Bachillerato de Bellas Artes. Cursaba 5to. año y ese día estaba organizando la fiesta de la primavera. En medio de los preparativos, alguien le avisó que la noche anterior se habían llevado a sus dos amigas: Claudia Falcone y María Clara Ciocchini. También habían secuestrado a Claudio de Acha, Daniel Racero, Horacio Ungaro y Francisco Muntaner. Todos compartían la militancia en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Emilce tuvo miedo. Enseguida llamó a su padre que le pidió que escapara. Emilce no quería irse dejando a sus compañeras en esa situación, pero sospechaba que sería la próxima en la lista. Y no se equivocó. Esa misma noche, un grupo de hombres encapuchados y armados irrumpió a los gritos en la casa de la familia Moler. Dijeron que eran del Ejército y que venían a buscar a una estudiante de Bellas Artes. Casi se llevan a su hermana, 5 años mayor.
Emilce era bajita, estaba en pijama y parecía una nena. Cuando la identificaron, su madre pidió que la dejaran vestirse. Los militares accedieron. Le pusieron las esposas -que se le salían porque le quedaban grandes- y se la llevaron. En el camino pasaron a buscar a otras dos compañeras. Una no estaba. La segunda era Patricia, otra de los cuatro sobrevivientes. Todas fueron llevadas a un centro clandestino. Con el tiempo sabría que era en Arana. Ahí se encontró con sus dos amigas secuestradas la noche anterior. Tenía los ojos vendados, pero mientras caminaba rumbo al cuarto de tortura reconoció los gritos de otros dos amigos y compañeros de la UES: Gustavo Calotti, que sobrevivió para contarlo, y Horacio Ungaro, uno de los tantos desaparecidos. El 21 de setiembre se sumó a ellos un estudiante de la "legión extranjera" que sería el cuarto sobreviviente: Pablo Díaz. "Supuestamente estuvimos juntos en Arana dos días -recuerda Emilce-, pero nunca supe que estaba. Él no militaba en la UES. Al no conocerlo de antes y no haber hablado con él en ese momento, no supe que estaba ahí".
El 23 de setiembre cargaron a todos los estudiantes, maniatados y encapuchados, en un camión. Después de un rato, la marcha se detuvo. Alguien leyó una lista: Claudia Falcone, María Clara Ciocchini, Horacio Ungaro, Francisco López Muntaner, Daniel Racero y Claudio de Acha... Los hicieron bajar y nunca más se supo de ellos. Muchos años más tarde, la que era directora del Bachillerato de Bellas Artes, Elena Makaruk, declaró que se enteró "por comentarios" que los chicos de la "Noche de los Lápices" estaban desaparecidos, pero que la institución no hizo gestiones para buscarlos porque "no se podía considerar verdad un comentario".

Emilce Moler sigue siendo bajita y hoy su vida transcurre en Mar del Plata. Por aquel entonces estaba de novia con Fernando, un joven de 22 años que militaba en la JUP de Agronomía. Ahora es su marido y tienen tres hijos. La chica de Bellas Artes ya tiene 44 años, pero no es difícil imaginarla a los 17. Habla y ríe todo el tiempo con una vitalidad contagiosa que no abandona ni a la hora de recordar los momentos más duros de su vida.

-¿Cómo empezás a militar?

-Yo diría al revés: ¿Cómo no iba a militar? Habría que haber vivido esos años para darse cuenta. Por supuesto que también estaban los que no se enganchaban, pero a la edad que yo tenía, y en Bellas Artes donde todo era libertad, participación y solidaridad, era imposible no militar. La revolución parecía estar ahí nomás. Latinoamérica estallaba por todos lados. Teníamos los modelos socialistas de Chile y Cuba. Yo podía no saber en qué partido, pero que iba a participar no tenía ninguna duda. Había todo un clima en el que estaba muy mal visto aquel que no se comprometía. Decirle a alguien, "sos un teórico", era el peor insulto. Podías discutir, pero si no militabas y no llevabas a la práctica tus ideas, eras lo peor. De primero a cuarto año participé en todas las actividades de la escuela, pero todavía no lo hacía desde ningún partido. Quería tener un poco más de idea de dónde me iba a meter. Venía de una familia absolutamente anti-peronista. Hice la primaria en un colegio de monjas, en el Eucarístico, y entré a Bellas Artes en el 72. En el 73 todos mis compañeros fueron a buscar a Perón. Yo era re gorila. Poco a poco fui cambiando y me di cuenta de que cualquier cambio en este país venía por el peronismo. Una anécdota es que yo estaba convencida de eso, pero nunca pude cantar la marcha peronista porque no la sabía. ¿Dónde la iba a aprender? Me daba muchísima vergüenza. Cuando me detuvieron, militaba en la peronista UES.

-¿Cuánto tiempo estuviste detenida?

-Casi dos años, más el año de libertad vigilada. Desde enero del 77 hasta abril del 78, estuve en Villa Devoto. Era una presa legal bajo disposición del PEN, siendo menor, con sólo 17 años. Llegar a Devoto fue uno de los peores momentos de mi vida. Cuando entré, una celadora me leyó los cargos en mi contra: asociación ilícita, tenencia de armas y explosivos. Yo lloraba y decía que no era cierto. Sentía una terrible impotencia. Después me encerraron en una celda. Cuando me largan no me dejan volver a La Plata y nos vamos con toda mi familia a Mar del Plata, donde estuve bajo libertad vigilada.

-¿Qué sabés de los demás sobrevivientes?

-Con Gustavo Calotti, sigo siendo amiga. Él vive en Francia, es docente de castellano y está muy bien. Dio su testimonio para el juicio a las juntas militares y ante el juez Baltasar Garzón. Hay otra chica, Patricia, que es muy respetable que nunca haya hablado porque no tenía ninguna relación con la militancia política y le faltaron muchos elementos para comprender lo que le estaba pasando. Tuvo una historia de vida muy dura porque se le murió la mamá estando ella presa. Nunca la dejaron salir a verla y tenía sólo 17 años. Cuando salió, estaba sola y su familia tenía una situación económica complicada. Con ella me comunicaba los primeros años y después fui perdiendo contacto. Ella prefirió callar. Yo la entiendo y la respeto muchísimo. -¿Cómo vivieron tus padres toda esta situación? -Fue muy duro. Mi padre era policía, jubilado por suerte. No fue un policía de alma ni mucho menos. Pero fue durísimo para él. Por un lado tenía acceso a montones de lugares para salvarme, pero por el otro recibía todas las humillaciones posibles. Mi mamá lo vivió con mucha vergüenza. Sin embargo los dos, a pesar de que estaban lejos de compartir las cuestiones políticas conmigo, estuvieron firmes ahí desde lo afectivo. No faltaron nunca a las visitas. Mi mamá me escribía semanalmente dos cartas. Eso para mí fue un salvavidas. Yo me sentía muy culpable por lo que vivían mis viejos. Pasaron muchos años para que la sociedad nos reivindicara. En aquellos momentos éramos la lepra. A mi familia más de uno le retiró el saludo. Ellos tenían un proyecto de vida clase media y se encontraron con que en su ciudad los abandonaron. Lo terrible era que nunca sabíamos cuándo se acababa. En diciembre del ´77, según averiguaciones de mi padre, me habían hecho una condena de 5 años más. Los militares hacían como parodias de juicios a algunos compañeros. Eso se llamaba Consejo de Guerra. En ese entonces, en la cárcel, vos no sabías cuánto tiempo ibas a estar, y tampoco sabías cuándo abrían una puerta, te sacaban y te llevaban andá a saber a dónde. Yo ya había pasado por los centros clandestinos y sabía de las torturas… Además, venían nuevos compañeros en estado calamitoso y contando historias de terror. Sacaban compañeras de Devoto que nadie sabía a dónde las llevaban. Los de la Masacre de Margarita Belén salieron del penal. Y allí, precisamente mataron a un primo mío. Yo no tenía ni relación con él pero mi mamá se veía con sus primas, que también iban a ver a su hijo a la cárcel y un día, cuando volvió, mi tía le dijo a mi vieja: "Lo mataron". No sabemos por qué, pero por suerte decidieron darme la libertad vigilada.

-¿Qué pasó cuando saliste?

-Fue en el Mundial, en el ´78. Todos festejaban y yo lloraba. Sentía que nunca iba a poder contar lo que me había pasado. "Nunca me van a creer", pensaba... Estaba presente todo eso de "Los argentinos somos derechos y humanos". Cuando escuchaba a los comunicadores en la televisión, lloraba de la bronca. Hoy sigo teniendo terror de que la gente no vea los procesos históricos. Salí bajo libertad vigilada en una ciudad que no conocía. Empecé a rendir libre las materias de 5to. año. En La Plata me declararon alumna libre por "faltas". Mis padres lograron con gran esfuerzo que me dieran los papeles de 4to. año para que pudiera rendir 5to. libre. Tuve que decir que había tenido hepatitis. Para ese entonces ya tenía 19. Me sentía viejísima. Mucho más tarde me di cuenta de la atrocidad que viví en plena adolescencia. Me iban a buscar a determinados lugares, venían a mi casa a vigilarme, controlaban con quién estaba y no podía reunirme con muchas personas a la vez. Pero venía de tal horror que eso no me molestaba. Pensaba que a mí, dentro de todo, no me había pasado nada. Tardé mucho en darme cuenta de que yo también fui víctima.

-¿Cómo empezaste a estudiar Matemáticas?

-Con un permiso especial me dejaron ingresar a la Facultad. No podía pensar en estudiar arte porque me detenían al día siguiente, entonces me anoté en matemáticas. Me seguían y me esperaban en la puerta de la Facultad. Yo seguía de novia con el que hoy es mi marido, Fernando. Él militaba en la JUP y era más grande. Estaba estudiando en La Plata y siempre mantuvo el contacto con mi familia. Eso fue muy importante porque tuve un compañero y amigo al lado mío. Con él podía hablar de todo.

-¿Cómo termina la libertad vigilada?

-Como me vieron tranquila y aburrida -no me hablaba con nadie-, en julio del ´79 me liberaron de todo y no me molestaron más. A partir de entonces, Fernando se vino a vivir a Mar del Plata. En el ´82 nos casamos. Ese año, por primera vez, le conté a una amiga algo de mi historia. Era una compañera de la Facultad; venía a nuestra casa y me sentí en la obligación de hacerlo. Nunca se lo imaginó. Tardó años en entender. Fue la única persona, en ese entonces en Mar del Plata, a la que le contamos nuestra historia. Hoy seguimos siendo amigas, es dirigente gremial y en política la tiene más clara que yo.

-¿Cómo viviste la vuelta de la democracia?

-Empezamos a contactarnos con otra gente que había vivido lo mismo. En el ´85 di mi testimonio al equipo de Antropología Forense y en el ´86, contra Camps, donde también declaró mi padre. Fue el primer policía en testimoniar contra Camps. Ese mismo año me ubicó una radio de Mar del Plata. Si mi primera declaración hubiese sido en Buenos Aires, seguramente los hechos se hubieran contado como fueron. Yo nunca me negué a contar la historia. Sin embargo me pasó con María Seoane que cuando ella me pidió que escribiera mi testimonio yo acepté pero le pedí leer el borrador del libro. Seoane se negó a dármelo y entonces yo y mi padre no escribimos. A partir de ahí viene el castigo en el libro y después en la película. Ni siquiera menciona la existencia de otros sobrevivientes. (N. de la R.: "La Noche de los Lápices", de María Seoane y Héctor Ruiz Núñez, en base al cual se hizo el guión de la película de Héctor Olivera) A mí me interesó salir siempre a decir cómo son los hechos reales y yo siempre los conté así. Éramos estudiantes secundarios y no relaciono nuestra detención con la lucha por el boleto estudiantil, que fue en el ´75, sino con nuestra militancia. Estoy segura de esto. No es una negación de la historia anterior sino es como agregarle algo más, recrearla. -Sin embargo, todavía es fuerte la versión de que existió sólo un sobreviviente
-Es bastante extraño porque he hablado muchas veces. Estuve en 1998 en el programa de Santo Biasatti. Esto fue tapa de La Nación en el mismo año y Página/12 también lo publicó. Fui a muchas entrevistas radiales y a charlas en muchas ciudades y se vuelve a decir lo mismo. Más de una vez me ocurre que gente que me conoce, cuando tiene que decir lo que fue "La Noche de los Lápices", vuelve a repetir el tema del boleto estudiantil y que hubo un único sobreviviente. Yo convivo con eso y no pongo energía ahí sino en contar lo que fueron los hechos, lo que significaron y en la transmisión de la memoria para los jóvenes de hoy en día.

-¿Tu familia volvió a La Plata?

-Mis padres nunca pudieron volver y a mí me cuesta horrores. Tardé muchos años. Para volver a mí escuela necesité 20 años y fue durísimo, con mucho llanto. Vine para un acto por los desaparecidos. Recién ahí pudimos abrazarnos y llorar entre varios compañeros. Ahora vuelvo un poco más entera. También fui al acto por los 25 años del golpe con mis hijas y vieron toda la parte de la escuela que yo les había contado. Fue algo fuerte pero reparador.

-¿Cómo te acercás al equipo de Antropología Forense?

-Ellos se acercaron primero para tener mi testimonio. A partir de eso tuve conciencia de la importancia del sobreviviente. Creo que las Abuelas, los Hijos, las Madres, todos juegan roles importantes, cada uno desde su lugar. Cuando llevé mi relato al equipo ellos me empiezan a preguntar por el color de la blusa de tal persona que yo había visto, para poder identificar los restos, y yo ahí veo que puedo describirlo. Me di cuenta de que yo tenía información. Además de las personas a las que vi, tenía detalles de marcas, olores, sensaciones y sonidos que no los tiene nadie. Entonces me di cuenta de que iba a ser un rol mío el del relato. Yo recuerdo todo: las palabras de la compañera que no vi nunca más, el apretón de mano, la palabra de aliento. Mucha gente ha olvidado. Cada uno elaboró como pudo. Yo hice el ejercicio de registrar todo porque, inconscientemente, sabía que eso iba a ser importante. -¿Cómo llegás a trabajar con el equipo? -Cómo yo recordaba todo con mucha precisión, cada dos por tres el equipo de Antropología Forense me volvía a llamar. Así empezamos a tener una cierta amistad. Después ocurrió una casualidad: ellos empezaron a encontrar documentación, huellas que pertenecían a desaparecidos. Sin embargo los peritos las rechazaban porque no se podían ver bien. Alguien les dijo entonces que en Mar del Plata había una persona que se dedicaba al procesamiento de imágenes... ¡Casualmente era yo! Me vinieron a ver y empezamos a trabajar juntos. Hoy mi proyecto de investigación en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Mar del Plata es la identificación de huellas dactilares para la identificación de desaparecidos. Me he especializado en eso y ya se identificaron varios. Desde un primer momento yo lo institucionalicé. Está aprobado por el Consejo Académico. Por este trabajo obtuve un premio en el año 2000, en Estados Unidos. Mirá qué paradoja dónde me premian. Era la primera vez que alguien de Latinoamérica obtenía un premio así.. Esto es parte de mi trabajo y no lo quiero dejar porque, ¿quién lo va a hacer? Otros cobrarían mucho por esto. Yo lo hago desde otro lugar y es muy reparador.

-¿Cuál es tu lectura de la situación política actual?

-Estoy enloquecida de contenta. En el ´86 parecía que con el juicio a las juntas las cosas empezaban a cerrar, pero después vinieron las leyes de Obediencia Debida y el Punto Final. Entonces lloré. Después vino el indulto, pizza y champagne y mirar para adelante. Decían que la historia había terminado de la mano de la convertibilidad. En el ´98 pensé que no avanzaríamos más. Todos los chicos que crecieron durante esos años se formaron con la idea de que la lucha no sirve. Como docente, siempre les repetí a mis alumnos que la lucha hay que darla. Si no se da este saneamiento moral, no se puede construir nada. De todas formas, la teoría de los dos demonios hoy todavía circula. Estoy segura de que a mí me llevan a todas las charlas porque soy "la pobre chica del colegio secundario". Si hubiera tenido una historia de lucha armada, no me llevarían. La sociedad todavía no está preparada para ver y aceptar esto. Lo peor que nos puede pasar es hacer análisis equivocados. Todos mis amigos de la JUP están desaparecidos. Hoy no tengo ninguna militancia en ningún partido. Estoy cercana a la asociación de familiares y ex detenidos. En el ´98 me di cuenta, por lo que sentía, de que ese era mi grupo de pertenencia.

-¿De qué cosas te arrepentís y cuáles te marcaron?

-Vi tanta arbitrariedad, por ejemplo con esta chica Patricia que no había estado en nada, que si no me hubiera metido a militar tampoco era seguro que no me pasara nada. Siento que fui coherente con lo que pensé, aunque mi militancia fue muy chiquita. Ojo que ser militante en ese momento, pegar carteles en contra de la dictadura, con ese gobierno militar era muchísimo. Yo no me hubiera bancado la dictadura sin decir nada. Nadie previó una dictadura con tanta represión. Hoy no me podría pensar sin esta experiencia de vida. El silencio y las ausencias de las personas que yo hubiera necesitado que estén al lado mío y de mis padres, me han dolido mucho. Mi objetivo es que mis hijos no se formen con esos valores. Quiero que mis hijos sean solidarios, siempre que puedan y que alguien lo necesite. Me parece que ese es el camino.

Emilce Moler y la noche de los lápices
La historia no oficial
A 29 AÑOS DE LA NOCHE DE LOS LÁPICES
LA PLATA - ARGENTINA
1976 - 16 de setiembre - 2005
La operación conocida como la “Noche de los lápices”, que se desarrolló entre agosto y octubre de 1976, implicó el secuestro y desaparición de estudiantes secundarios de la ciudad de La Plata, que habían luchado en defensa de un boleto estudiantil.
En la madrugada de ese día, entre las 12:30 y las 5 hs fueron secuestrados de los domicilios donde dormían los estudiantes secundarios y militantes de la UES: Claudia Falcone, María Clara Ciocchini, Claudio de Acha, Daniel Racero, Horacio Ungaro y Francisco López Muntaner. Hoy continúan desaparecidos.
Claudio de Acha, 17 años
Fecha de Nacimiento: 21 de septiembre de 1958, en el barrio Los Plátanos, cerca de la ciudad de La Plata.
Colegio: Colegio Nacional.
María Claudia Falcone, 16 años
Fecha de Nacimiento: 16 de Agosto de 1960, en la ciudad de La Plata.
Colegio: Bellas Artes.
Horacio Ungaro, 17 años
Fecha de Nacimiento: 12 de mayo de 1959. Vivía en Gonnet.
Colegio: Escuela Normal Nº3
Daniel Alberto Racero, 18 años
Fecha de Nacimiento: 28 de Julio de 1958
Colegio: Escuela Normal Nº 3
María Clara Ciocchini, 18 años
Fecha de Nacimiento: 21 de abril de 1958. Vivía en La Plata.
Francisco López Muntaner, 16 años
Fecha de Nacimiento: 7 de Septiembre de 1960
Colegio: Bellas Artes

Claudio de Acha, 16 años
Horacio Ungaro, 16 años
María C. Ciocchini, 17 años

María C. Falcone, 16 años
Pablo Díaz, 18 años
( Reaparecido)
Francisco López Muntaner, 17 años

Daniel A. Racero, 18 años

KATIUSHA CUMPLE 70 AÑOS

TODO: Para la nostalgia.Para la memoria. Para los millones de camaradas torturados, asesinados por el "capitalismo occidental" y para los millones de militantes asesinados por el estalinismo, por los Putin y Cía. la CHEKA, la GPU, la KGB.Andrés Aldao


Àngel Ferrero − Rebelión


Katiusha ha cumplido 70 años. Cuando los cohetes que llevan su nombre cruzan los cielos de Irak, Afganistán, el Líbano, Chechenia o el Cáucaso, nadie parece acordarse de la joven de la canción que inspiró la ocurrencia.
“Katiusha” -diminutivo cariñoso para Yekaterina (Yekaterina-Katia-Katiusha)-, la canción, que no el cohete, vino al mundo en 1938 con música de Matvey Blanter (1903-1993) -aunque hay quien dice que éste la tomó de la ópera Mavra (1922) de Stravinski- y letra del poeta ruso Mijaíl Isakovski (1900-1973). La letra, traducida recientemente al castellano por Antonio Javier 'Tonxabar', dice así:

«Manzanos y perales estaban florecidos, / Sobre el río suspendida la niebla matutina, / La joven Katiusha subió a la rivera alta, / Del río la empinada rivera en la niebla.
En la rivera Katiusha comenzó a cantar / De una orgullosa águila gris de la estepa, / De una Katiusha enamorada tan profundamente, / De quien cuyas cartas ella ha guardado.
Oh, canción, brillante canción de una doncella, / Vuela al sol, vuela como un pájaro / Al soldado en el lejano frente / De Katiusha lleva un saludo.
Déjale pensar en una sencilla doncella oriunda, / Déjale oír la clara canción de Katiusha, / Guardará la tierra de su querida patria, / Y su amor Katiusha mantendrá fuerte.
Manzanos y perales estaban florecidos, / Sobre el río suspendida la niebla matutina, / La joven Katiusha subió a la rivera alta, / Del río la empinada rivera en la niebla.»


La canción, que por la sencillez de su melodía conoció rápidamente la popularidad, se convertiría durante la Segunda Guerra Mundial en el equivalente soviético de “Lili Marleen”. Fueron los soldados soviéticos quienes dieron el nombre de “Katiusha” a los lanzacohetes BM-8, BM-13 y BM-31 que hoy se siguen empleando en numerosos conflictos, algunos de ellos no muy lejanos de la tierra que los vio nacer.


Cómo una canción tan sensiblera a nuestros oídos pudo calar tan hondo en los soldados del Ejército Rojo no es de extrañar si se tiene en cuenta los rigores propios del frente, pero también que cada día, todos los días que duró la guerra, tenían que alzarse al ritmo de los martilleantes compases trágico-heroicos de Sviashchennaia-vojna (“La guerra sagrada”) de Vasily Lebedev-Kumach y Aleksander Aleksandrov, el músico favorito de Stalin, compositor del “Himno de la URSS” -que sustituyó, significativamente, a “La Internacional” como himno del país- y, en fin, representante de ese estilo efectista y con aires de marcha militar que los compositores modernistas asociados al movimiento obrero internacional (como Hanns Eisler) detestaban.
“ Katiusha” transmigró a Italia de la mano del médico y partisano Felice Cascione (1918-1944), quien adoptó la música de la canción a la letra de su Fischia il vento (“Sopla el viento”), que junto con Bella Ciao y La Brigata Garibaldi devino una de las canciones más famosas de la resistencia antifascista en Italia.
Ruslanova
Los setenta años de Katiusha coinciden con el 35 aniversario de la muerte, el próximo 21 de septiembre, de su más famosa intérprete, Lidiya Ruslanova (1900-1973). Ruslanova es uno de aquellos personajes atravesados por las contradicciones de la historia soviética, instrumento de una nomenklatura que pasó rápidamente de aplaudirla a desterrarla al gulag.
Nacida en el seno de una familia campesina, oriunda de una pequeña aldea a las afueras de Saratov a orillas del río Volga, Lidiya Ruslanova fue entregada a un orfanato tras la temprana muerte de su madre. Sin formación musical alguna entró en el coro infantil de la parroquia, del que destacó prontamente, siendo nombrada solista. Se dice que ya entonces su extraordinaria voz atraía a la gente de las afueras de Saratov a los conciertos.
«Las canciones fueron mis niñeras. Me enseñaron todo lo que se le puede enseñar a una persona. Me criaron, me educaron, me ayudaron a entender mejor el mundo», declaró en una ocasión Ruslanova. «¿Qué hubiera sido sin las canciones? Cuando, siendo una huérfana pobre, me gané mi primer pan cantando, mi abuela me regañó: '¡Dios mío, qué vergüenza! ¡Cantar y bailar para ganarse el pan!”, dijo. Pero yo no me avergonzaba... Después del orfanato, cuando trabajé para una fábrica de muebles, todo el mundo me ayudaba con mis canciones. A los 17 ya era una artista con experiencia sin miedo a nada: ni al escenario ni al público», recordaba.
En la guerra civil rusa (1917-1923) Ruslanova, que ya se había establecido como cantante profesional en un espectáculo de variedades en Rostov del Don, empezó a cantar para los soldados. El éxito motivó su traslado a Moscú, donde conoció el éxito. Lo que más asombraba, al parecer de los críticos de la época, era el timbre de su voz y su peculiar estilo vocal, que revivía la tradición rusa de las solistas femeninas que cantaban durante las fiestas tradicionales. No todo fueron alabanzas, por supuesto. Uno de los críticos escribió sobre Ruslanova: «los delantales y los zuecos hace mucho tiempo que pasaron de moda [...] Ruslanova tendría que reconsiderar su posición en la escena contemporánea». Quien lo escribió hubo de ser, seguramente, uno de los últimos portavoces de la modernidad soviética, especialmente crítica con los resabios de la atrasada cultura campesina que sobrevivían en la URSS, idealizada, exactamente igual que en Europa occidental, por el velo romántico del meshchanstvo (el pequeño burgués). Como es sabido, la política cultural estalinista, atada a la de la “construcción del socialismo en un solo país”, desempolvaría los viejos mitos nacionalistas en búsqueda de la legitimación de esta última.
En este contexto favorable, Ruslanova, que en 1933 había empezado a trabajar como artista de la Asociación estatal de espectáculos musicales, circenses y de variedades, vino a convertirse en el símbolo de la Madre Patria ya en los primeros días de la Gran guerra patriótica, infundiendo ánimo y esperanzas a los soldados. Los conciertos en primera línea de frente fueron habituales y, ocioso es decirlo, en condiciones muy precarias. En algunos de ellos Ruslanova, como muchas otras cantantes, cantó a los soldados desde la parte trasera de una camioneta, como testimonian algunas fotografías de época. La fama trajo consigo dinero, y Ruslanova se convirtió en la mujer más rica de la Unión Soviética e incluso llegó a financiar, en un predecible golpe publicitario, la construcción de dos baterías “Katiusha” en 1942. Ese mismo año se le concedió el título de Artista de Honor de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia. En 1945 llegó a Berlín con las tropas soviéticas, y en las escaleras de un Reichstag reducido a escombros cantó canciones tradicionales rusas a los soldados.


Nada de lo anterior salvó a la Ruslanova cuando, finalizada la Segunda Guerra Mundial, se retomó la represión estalinista allí donde ésta se había interrumpido por el comienzo de las hostilidades. En 1948 el marido de Ruslanova, un comandante del cuerpo de caballería del General Vladimir Kryuchov a quien había conocido en el frente, fue arrestado por la policía. Poco después le seguiría la propia Ruslanova. Como se descubrió más tarde, la verdadera razón tras la detención del matrimonio era la amistad de Kryuchov con el mariscal Georgy Zhukov, cuya fuerte personalidad y éxitos militares habían convertido en un formidable opositor político a Stalin. Ruslanova fue presionada para firmar una falsa acusación, inculpando a su marido de traición, pero se mantuvo firme y fue condenada a diez años de trabajos forzados por difundir rumores y realizar actividades anti-soviéticas. Fue encarcelada en Vladimirsky Tsentral hasta la muerte de Stalin en 1953, fecha en que fue liberada, restituida su figura, y pudo volver a los escenarios, donde continuó cantando hasta su muerte en 1973. El público nunca dejó de pedirle las dos canciones que se compusieron expresamente para ella: “Valenki” y “Katiusha”. Los astrónomos soviéticos bautizaron a uno de los cráteres de Venus con su nombre.
“Katiusha” sigue siendo hoy una canción inmensamente popular, cantándose en innumerables versiones musicales cada 9 de mayo (día en que se conmemora la victoria del Ejército Rojo sobre las potencias del Eje). La doncella que cantaba, entre la neblina matutina, de « una orgullosa águila gris de la estepa » no ha conseguido escapar de la persecución del actual gobierno ruso, pronto a alistar a los viejos mitos soviéticos para la defensa de los intereses económicos de su elite dirigente. Y ahora Katiusha -por parafrasear a Heiner Müller- bajo las orugas de los tanques se pudre.

16 septiembre 2008

«NOSOTROS SOMOS EL OPRESOR»


''Nosotros somos el opresor''

En una entrevista con The Electronic Intifada, Jeff Halper, director norteamericano israelí del Comité Israelí contra la Demolición de Casas (ICAHD), se expresó con dureza en contra del sitio en la Franja de Gaza. Halper mantuvo este diálogo luego de haber llegado a la región con otros 45 integrantes del Movimiento Free Gaza (MFG) y poco antes de haber sido detenido por el ejército israelí cuando regresaba a Jerusalén.

Por Rami Almeghari

Durante una entrevista con The Electronic Intifada (EI), Jeff Halper, director norteamericano israelí del Comité Israelí contra la Demolición de Casas (ICAHD), se expresó sobre el sitio israelí en la Franja de Gaza y sobre el Movimiento Free Gaza (MFG). Halper es uno de los 46 integrantes que participaron de la acción de MFG, desafiando el sitio israelí de catorce meses en Gaza.
El diálogo se había desarrollado sobre estos temas con el corresponsal de EI, Rami Almeghari, en la Franja de Gaza ocupada, algunas horas antes que él volviera a Israel por el paso de Erez, donde fue detenido por el ejército israelí.
-Ahora que usted está en Gaza, ¿puede hablarnos del sitio israelí y el embargo internacional sobre la Franja de Gaza?
-La comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, impuso sanciones económicas a Gaza, lo que constituye un acto ilegal en virtud del derecho internacional, y muestra la pobreza y el fracaso del sistema internacional. Es por eso que si uno quiere justicia, si uno quiere poner fin a este sitio, fin a la ocupación, fin a las sanciones, entonces es necesario que los pueblos reaccionen ya que los gobiernos no lo harán y la ONU tampoco puesto que está controlada por los gobiernos.
En consecuencia, es el pueblo el que debe levantarse, y es lo que nosotros hicimos; 46 personas vinimos aquí, de 17 países distintos, y quebramos el sitio. Vinimos a Gaza en barco, y esto muestra la capacidad de la gente para vencer ejércitos, pero al mismo tiempo, no deberíamos haberlo hecho, sino que eran los gobiernos los que debían actuar.
-Ahora usted va a volver a Jerusalén, por Erez. ¿Qué mensaje dará cuando llegue?
-Soy un israelí aquí, en Gaza, y en tanto que israelíes, debemos tomar la responsabilidad de lo que hacemos. Para los israelíes, no existe ocupación, no es otra cosa que terrorismo según su punto de vista. Lo que yo intento decir es que esto no es cierto, nosotros ocupamos, sancionamos, hacemos cierres y, en consecuencia, somos la parte que tiene la fuerza, somos el opresor, no son los palestinos los que ocupan Tel-Aviv. Por lo tanto, es nuestra responsabilidad poner fin a la ocupación y hacer un aporte para terminar con el conflicto.
En tanto que israelíes, debemos asumir la responsabilidad. Es por eso que estoy aquí: para representar a los israelíes que quieren decirles a los palestinos, nosotros somos responsables de la situación espantosa que existe aquí y estamos dispuestos a asumir la responsabilidad.
-¿Cómo ve usted el régimen de apartheid israelí en Palestina?
-Ese es el problema. Israel trata de imponer un régimen de apartheid bajo la apariencia de una solución de dos Estados y esto es contra lo que nosotros estamos. Israel quiere dos Estados, quiere un Estado palestino porque es responsable de cuatro millones de palestinos (en los Territorios ocupados) de los que no quiere asumir la responsabilidad, y quiere un Estado judío. Pero, al mismo tiempo, quiere la tierra, quiere las colonias y quiere controlar, etc. También, la cuestión para Israel es saber cómo vamos a hacer para avalar un bantustán como en Sudáfrica, un bantustán palestino en una apariencia de dos Estados. Es aquí que tenemos que estar muy atentos y es con respecto a esto que no debemos dejarlos tener éxito.
-Israel siempre reivindicó su derecho a ser un Estado judío, exigiendo que los palestinos reconocieran su identidad judía. ¿Cuál es su opinión?
-Creo que es imposible tener un Estado judío. Creo que debemos primero hablar de Israel y no de un Estado judío. Ya sea la solución de dos Estados, un Estado de Israel para todos sus ciudadanos -que comprenda a los israelíes palestinos- y un Estado Palestino, o la solución de un Estado único donde todos vivamos juntos en un país democrático. Estas son las opciones. Pero la opción del apartheid hacia la que se inclina Israel debe ser considerada como inaceptable para todos. Pero ¿por qué Israel fuerza a favor de un Estado judío? Porque es la lógica de un Estado que fue creado sobre el privilegio de un grupo específico.
Una vez que hay judíos, o europeos en Sudáfrica, o un grupo particular que dice éste es nuestro país exclusivo, nosotros tenemos más derechos que los otros pueblos, esto es lo que nos conduce a un apartheid. Entonces, la única vía para salir del apartheid es reconciliar todo el país en un país que nos pertenezca a todos.
-¿Cómo ve el futuro de un proceso de paz palestino israelí, con los Estados Unidos con un papel protagónico en ese proceso?
-Lo que se llama el proceso de Annapolis no es más que una superchería… Condoleezza Rice se encuentra hoy en Jerusalén. Creo que es su visita número 17 o 18... Desde mi punto de vista, es ridículo, no hay ningún verdadero proceso de paz, ninguna negociación verdadera… ya que el proceso de Annapolis no hace otra cosa que intentar imponer el régimen de apartheid.
-Para finalizar, ¿usted espera que haya otras acciones para quebrar el sitio de Gaza, como el viaje en barco que ustedes hicieron?
-Es necesario, es el problema, no puede ser de una vez. La única manera que tenemos de quebrar el sitio es con movimientos permanentes, sin descanso, de barcos pequeños y grandes. Los palestinos deben invitar a la gente a venir y es necesaria una movilización internacional. Debemos lograr un movimiento así. De otra forma, todo volverá a ser como antes, de manera que es importante seguir con lo que encaramos.

La fuente: Rami Munir Almeghari es actualmente colaborador de varias agencias de información, entre ellas, Palestine Chronicle, IMEMC, The Electronic Intifada y Free Speech Radio News. Fue traductor de inglés y editor en jefe del centro de prensa internacional del Service d'Information Palestinien, con sede en Gaza (rami_almeghari@hotmail.com). El artículo fue publicado previamente por Info-Palestine.net. La traducción del francés pertenece a María Masquelet para elcorresponsal.com.

EL PAÍS: DIARIO ENVUELTO EN ESMÓQUIN Y PANTUFLAS EN LOS PIES...


TODO: Muy loable la denuncia de Bartolomé Clavero. Mas ocurre que no se trata sólo de El País de Madrid. Toda la prensa internacional, los canales de TV y las redes de radios y prensa escrita, semanarios, etc., están manejados por los colosos del imperio y sus adláteres.Hay muy pocos mediosque conservan su independencia de criterio. Muy pocos. Tan pocos, que los dedos alcanzanpara contarlos. Andrés Aldao

Un miembro de las Naciones Unidas denuncia la línea desinfomativa del diario El País sobre sucesos de Bolivia - Servindi

Bartolomé Clavero, miembro del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, continua en la batalla de denunciar el papel desinformativo de la línea editorial del diario El País, y que es reproducido por los medios del Grupo Prisa y sus medios masivos en Bolivia. Aquí su tercera carta al diario desnudando su controvertido manejo de la información.
Tercera Carta Abierta a El Pais
A: internacional@elpais.es, director@elpais.es CC: cartasdirector@elpais.es,defensor@elpais.es
Estimados responsables de EL País,
He de celebrar que por el segundo editorial del sábado 13 de septiembre, “El incendio de Bolivia”, hayan por fin ustedes reconocido lo que hasta ahora han rehuido y esto es que el gobierno constitucional boliviano “mejoró su apoyo con un impresionante 67 % de los votos” y que “las cuatro provincias (rebeldes) vulneran todas las normas constitucionales”. Supongo que conocen los informes que corren por la red sobre su extraño seguimiento desinformativo de la situación boliviana y han decidido rectificar su posición sobre ese par de extremos esenciales.
Dicho esto, he de lamentar no sólo el modo poco franco de la rectificación, sino también el contexto de la propia editorial. Siguen presentando como “rebeldes” a cuatro “provincias” en bloque, lo que el propio referéndum ha demostrado que es completamente incierto.
Si todavía limitasen su afirmación a las capitales de los Departamentos, alguna consistencia se tendría, pues las provincias mismas de los Departamentos “rebeldes” (es secundario que ustedes confundan las unas con los otros) han votado mayoritariamente a favor del gobierno constitucional, lo cual ha debilitado sensiblemente la posición de las Prefecturas racistas, esto es de los gobiernos departamentales que sólo han logrado algún éxito en las ciudades donde tienen su sede y no en sus Departamentos.
Contra toda evidencia, su editorial también afirma que “los gobernadores rebeldes afianzaron su posición” con el referéndum “en medio de una extrema polarización” que son ellos quienes fomentan y ustedes quienes parecen, con ello, alentar.
La desinformación sobre la posición de las Prefecturas racistas no es lo más grave entre las inconsistencias del editorial. En sus primeras frases se afirma que “los primeros enfrentamientos con armas de fuego han causado al menos 10 muertos en Pando”. Se refieren ustedes a víctimas de emboscadas y asaltos de escuadrones racistas.
Aparte la gravedad de esa utilización indigna de los muertos para seguir ofreciendo una imagen de división de Bolivia sin distinción entre un gobierno constitucional con apoyo democrático acreditado y una agresión racista contra el mismo, sigue de este modo acusándose que no acaban ustedes de enmendar la línea de una desinformación cómplice de la agresión misma.
Tienen ya que reconocer lo que han venido ocultando, pero no cejan en su empeño. Se muestran ciegos y alimentan la ceguera ante la misma cronología de los acontecimientos. La agresión abierta se produce, con el saldo más grave, pero no único, de muertos, tras el referéndum que ha reforzado al gobierno constitucional y dejado en evidencia a las posiciones no sólo, en lo formal, anticonstitucionales, sino, en lo sustancial, racistas. Y no es un asunto exclusivo de desinformación exterior, pues no ha de olvidarse del dominio conseguido por el grupo al que pertenece El Pais, el de Prisa, sobre los media en la misma Bolivia.
Con mis atentos saludos,

Bartolomé Clavero ,es miembro del Foro Permanente de Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas

15 septiembre 2008

TODOS SOMOS EVO




Miguel Bonasso − Crítica

Lo que está ocurriendo en Bolivia puede sucederle a cualquier presidente que pretenda hacer valer la soberanía nacional.

Los gobiernos sudamericanos, que se reunirán mañana en Santiago de Chile, deben dar una contundente respuesta al gobierno agonizante de George W. Bush, por su apoyo solapado, pero probado, a favor de los separatistas de Bolivia, que buscan derrocar al régimen constitucional y democrático de Evo Morales.
Aunque las cancillerías de la Argentina, Brasil, Venezuela y otros países de la región ya expresaron su apoyo a la democracia, la paz y la integridad de este país tan castigado y de tanto valor estratégico, es preciso que el conjunto de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) le haga sentir a Washington que la realidad hemisférica es muy distinta de la que imperaba cuando la CIA, la ITT y Henry Kissinger propiciaron el pinochetazo contra Salvador Allende, en aquel otro septiembre negro de 1973.

La dureza de la respuesta diplomática es imprescindible para que los candidatos presidenciales Barack Obama y John McCain sepan que, por encima de diferencias políticas e ideológicas, la diplomacia norteamericana está más que desacreditada en nuestra región, porque el modelo económico que propician ha convertido a América Latina en la zona más inequitativa del planeta.
Tanto el duro McCain, como esa incógnita que es Obama, deben saber que por este camino van mal y sólo conseguirán alentar el profundo sentimiento antinorteamericano que impera en la mayoría de nuestras sociedades.

El ejemplo de la Cumbre de Mar del Plata, en noviembre de 2005, debería resultar aleccionador. Allí la movilización popular del "Stop Bush", aquel famoso Tren del ALBA, donde viajaron codo a codo el entonces candidato Evo Morales y Diego Armando Maradona, generaron el contexto adecuado para que los presidentes del Mercosur rechazaran de plano la intención de sumergirnos en el ALCA.

Todos somos Evo. Lo que está ocurriendo en Bolivia puede sucederle a cualquier presidente latinoamericano que pretenda hacer valer la soberanía nacional. Especialmente si intenta defender sus recursos naturales.

La estabilidad democrática en Bolivia es esencial para toda América del Sur, pero de manera muy especial para la Argentina y Brasil, que dependen en grado sumo del gas boliviano.

A los presidentes sudamericanos les sobran argumentos para defender a Evo Morales. Sus credenciales son absolutamente impecables. Acaba de ganar el referéndum con el 68 por ciento de los votos y a nadie le caben dudas de que las masas populares de Bolivia, incluidas las que padecen racismo y exclusión en los departamentos separatistas, lo apoyan decididamente.

Está procediendo, además, con una clara vocación pacifista, que excluye la represión violenta de los opositores, a pesar de que uno de los prefectos separatistas, el feudal Leopoldo Fernández, que fue funcionario de los dictadores militares García Meza y Banzer, organizó la reciente masacre de Porvenir, donde hubo al menos quince campesinos asesinados y numerosos desaparecidos.

Sólo apeló a la última ratio, que es el Ejército, cuando los separatistas de la "media luna" se lanzaron a ocupar aeropuertos, estaciones de ómnibus, aduanas y rutas aledañas a los campos petroleros y gasíferos. Lo cual está más que justificado por la índole criminal y racista de las minorías oligárquicas que amenazan balcanizar a Bolivia.

Ha sido tan prudente que algunos sectores populares, indefensos ante los grupos paramilitares del separatismo, se lo reprochan. Su respuesta ha sido eminentemente política:les envió una carta a los cinco prefectos separatistas de Beni, Pando, Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca, llamándolos al diálogo. Y ha demostrado en los hechos esa vocación dialoguista al encontrarse con Mario Cossio, el prefecto de Tarija, un ex diputado del derechista MNR que fue colaborador del único presidente de Bolivia que hablaba con acento norteamericano, e l ine f abl e Sánchez de Losada.

Los clásicos "observadores", supuestamente imparciales, no toman en cuenta, en sus llamados abstractos y reiterados a un diálogo de supuestos iguales, la índole fascista de los opositores que ahora ha quedado rubricada con sangre. Pretenden igualar la fortaleza institucional de Morales con la de estos conspiradores atrincherados en sus feudos.

Bolivianos recientes, en muchos casos naturalizados y emigrados de los Balcanes, no ocultan ni su ideología ni sus propósitos. Como Branko Marinkovik, el croata nazi que preside el autodenominado Comité Cívico de Santa Cruz. Hace algunos meses prenunció la masacre con esta frase: "Mi familia conoce la dureza del comunismo, huimos de un país que fue tomado por los comunistas y allí también hubo hambruna. […] Se acerca la guerra, que sepan las madres cruceñas que si vamos a ir a la guerra, vamos a derramar la sangre de sus hijos de manera responsable".

Tampoco hubo imprudencia alguna en la decisión de expulsar al embajador norteamericano Philip S. Goldberg, diga lo que diga el Departamento de Estado. Goldberg, a quien calificamos en estas mismas páginas como "un experto en secesiones", había sido un protagonista en la rebalcanización de los Balcanes: entre 1994 y 1996 estuvo en Bosnia y antes de su destino en La Paz fue jefe de misión en Pristina, la capital de Kosovo.

Muchos meses antes de que Evo Morales lo expulsara, tuvo que disculparse ante el presidente boliviano, cuando el asistente de seguridad de la embajada, Vicent Cooper, fue acusado judicialmente de contratar agentes locales para espiar a cubanos y venezolanos en territorio boliviano.

Antes y después de ese escándalo financió a los grupos opositores a través de dos agencias habitualmente utilizadas por Washington para estos menesteres. La NED (National Endowment for Democracy), que cumplió la misma tarea en el golpe de 2002 contra Hugo Chávez, y la USAID, que en los setenta entrenaba a policías sudamericanos, como los que organizaron la Triple A. En enero de 2007 promovió un interesante seminario sobre seguridad y defensa en el que participaron militares norteamericanos, con la clásica excusa de la "ayuda humanitaria al pueblo boliviano".

Ya vieron los campesinos de Porvenir cómo se canaliza esa "ayuda humanitaria".

Con estas y otras cartas en la mano, los presidentes sudamericanos que se reunirán mañana en Santiago de Chile deberían señalarle a Washington que ya no hay espacio en la región para tolerar injerencias golpistas. ■

14 septiembre 2008

AL CÉSAR LO QUE ES DE DIOS


Y A LOS AMERICANOS SARAH PALIN, LA CORTA DE VISTA MÁS MIOPE DE LOS ESTADOS UNIDOS

Jorge Majfud − Argenpress

No hace muchos días la candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos por el partido Republicano, Sarah Palin, afirmó que la construcción de un oleoducto en Alaska representaba la voluntad de Dios para unir a las personas y a las compañías. Luego pidió a la gente que orase por aquellos que estaban cumpliendo el deseo de Dios en Irak. “Esto es lo que debemos tener por seguro -dijo-, que nuestros líderes están enviando soldados a Irak para cumplir con un plan, que es el plan de Dios” (CNN, 9-9-2008).
A lo largo de la historia, Dios, los dioses o sus representantes han expresado la misma voluntad, desde el antiguo Egipto hasta las salvadoras revoluciones de Augusto Pinochet y Rafael Videla. Un best seller del siglo XVI, como las Cartas de Relación (1522) de Hernán Cortés, llena páginas de orgullosas descripciones sobre esta noble tarea.
Por la cultura jurídica propia de la España de la época, Hernán Cortés envió a los mexicanos una larga carta explicando quién era el rey, a quien todo le pertenecía, incluidas las tierras de quienes no entendían el idioma del enviado del cielo. De esa sabia manera, se justificó y legalizó el sometimiento de los rebeldes, ya que la insubordinación era el mayor delito por entonces: “les quemé más de diez pueblos -escribió Hernán Cortés-, en que hubo pueblo de ellos de más de treinta mil casas […] Y como traíamos la bandera de la cruz, y pugnábamos por nuestra fe y por servicio de vuestra sacra majestad en su muy real ventura, nos dio Dios tanta victoria que les matamos mucha gente, sin que los nuestros recibiesen daño”. Para que no quedasen dudas, “los mandé tomar a todos cincuenta y cortarles las manos, y los envié que dijesen a su señor que de noche y de día y cada cuanto él viniese, verían quiénes éramos”. El paso implacable del hombre de armas y letras no se detiene: “seguí mi camino considerando que dios es sobre natura, y antes que amaneciese di sobre dos pueblos, en que maté mucha gente”. Y más tarde “ya que amanecía di con otro pueblo tan grande que se ha hallado en él, por visitación que yo hice hacer, más de veinte mil casas. Y como las tomé de sobresalto, salían desarmados, y las mujeres y niños desnudos por las calles, y comencé a hacerles algún daño; y viendo que no tenían resistencia vinieron a mí ciertos principales del dicho pueblo a rogarme que no les hiciésemos más mal porque ellos querían ser vasallos de vuestra alteza y mis amigos; y que bien veían que ellos tenían la culpa en no me haber querido servir”.
El objetivo final -la pacificación de pueblos tan feos y crueles- es siempre logrado con ayuda del cielo: “Después de sabida la victoria que Dios nos había querido dar y cómo dejaba aquellos pueblos en paz, hubieron mucho placer”.
Este best seller del momento fue traducido a varias lenguas europeas y admirado como un modelo de héroe de la civilización. Es cierto que el gran Hernán Cortés termina sus días traicionando sus propios valores por la influencia de los valores humanistas, de los valores de los propios salvajes o quizás por las debilidades propias de su edad acrecentada. Después de más de veinte años viviendo y conviviendo con los nativos, Hernán Cortés escribe, melancólico: “tengo experiencia de los daños que se han hecho y de las causas de ellos, tengo mucha vigilancia en guardarme de aquel camino, y guiar las cosas por otro muy contrario”. Más adelante, el héroe arrepentido resiste la costumbre, “y por esto yo no permito que saqueen oro con ellos, aunque muchas veces se me ha requerido […] Ni tampoco permito que los saquen fuera de sus casas a hacer labranzas, como lo hacían en otras islas”.
Bernal Díaz del Castillo (Historia verdadera, 1575), un soldado que se aproxima más a las convicciones de nuestra época, no cae en romanticismos de viejo y justifica la violencia de la empresa. Lo mismo había hecho Pedro Cieza de León (Historia del Perú, 1553). Según el antropólogo peruano Manuel Burga (Nacimiento de una utopía, 1988), “podríamos decir que la violencia constituye el principio ordenador del sistema colonial. Indudablemente, los incas también utilizaron la violencia en sus campañas de conquista, pero ella, sin embargo, se ocultaba cuando los incas conservaban intactas las sociedades conquistadas. [Los españoles] se esforzaron en quebrar la autosuficiencia de los ayllos y lanzarlos a una economía de mercado”.
La heroica y necesaria violencia de la Conquista fue presentada por otros malos españoles y peores católicos, como Fray Montesinos y sobre todo por el delirante Fray Bartolomé de las Casas, para denunciar una empresa que consideraban injusta y genocida. Bartolomé de las Casas dejó sus memorias y denuncias escritas y se enfrentó en debates públicos (como en la Junta de Valladolid, 1551), ante el rey y la noble nobleza española de la que pareció salir vencedor. Por el buen corazón del Rey se promulgaron las humanísimas Leyes Nuevas en 1542, prohibiendo el abuso de los salvajes, pero nunca llegaron a imponerse en la práctica por la mala voluntad de algunos gobernantes. El sojuzgador de Nueva Granada, Balacázar, respondió a una de estas órdenes Reales según la práctica corriente: “Se respeta, pero no se cumple”. Esto, para otro intelectual rebelde y traidor de su propia clase social, el peruano Manuel González Prada (Nuestros indios, 1908), era parte de un mismo juego: “los Reyes de España, cediendo a la conmiseración de sus nobles y católicas almas concibieron medidas humanitarias o secundaron las iniciadas por los Virreyes […] oficialmente se ordenaba la explotación del vencido y se pedía humanidad y justicia a los ejecutores de la explotación; se pretendía que humanamente se cometiera iniquidades o equitativamente se consumara injusticias”.
Durante siglos y milenios de literatura escrita y oral, por lo menos hasta la llegada de la crítica ilustrada del siglo XVIII, siempre se absolvió al rey y se culpó a los mandos medios por corrupción y abuso, desde los escritos de Guamán Poma Ayala (1610) o dramas como Fuenteovejuna (1612) de Lope de Vega hasta nuestros tiempos, mucho más espectaculares y virtuales.
Los Derechos Humanos se respetan pero no se cumplen. Como afirman nuestros sabios líderes del siglo XXI, las guerras son parte del plan del verdadero Dios, aunque siempre hay algunos individuos, generalmente mandos medios, que desvirtúan tan nobles objetivos como lo es la Paz mundial por la fuerza muscular del brazo armado del Señor. Jesús predicó el amor indiscriminado, pero sus seguidores más fieles mejoraron esta prescripción. Como decía el gran Theodore Roosevelt, “Speak softly and carry a big stick; you will go far” (“Carga un garrote en la mano mientras hablas dulcemente y llegarás lejos”). En antiguo castellano se decía: “A Dios rogando y con el mazo dando”.
Lo que demuestra que si algunas sagradas escrituras pueden parecer contradictorias con la moral y la teología política, éstas en sí mismo extienden su inquebrantable coherencia a lo largo de los siglos, a través de las naciones y más allá de las diversas culturas que pueblan nuestro adorable mundo humano: el poder procede de Dios, ergo el plan del César es el plan de Dios. ■

¡BRADEN O PERÓN!


LA “AGENDA POSITIVA”, NUEVA ARMA DE INJERENCIA DE EEUU PARA AMÉRICA LATINA

Salvador del Río − Alai-amlatina/Visiones Alternativas

E
n medio de los anuncios de retiro de los embajadores de Estados Unidos en Bolivia y Venezuela, y la respuesta recíproca del Departamento de Estado Norteamericano, surge un concepto expresado en dos palabras, “agenda positiva”, en cuyo significado, hasta ahora poco difundido, poco se ha reflexionado: éste es intervencionismo.
El vocero del Departamento de Estado, Sean McCorman, expresó en Washington su extrañeza por la expulsión de sus embajadores por los gobiernos de Evo Morales y Hugo Chávez. Estados Unidos, dijo, mantiene en la región una agenda positiva para ayudar a sus poblaciones, mientras que los gobiernos de Bolivia y Venezuela “no ayudan a su gente” y sus decisiones “sólo contribuyen a hundirlos más en el aislamiento”.

Los términos “agenda positiva” han venido siendo empleados por la diplomacia norteamericana como una manifestación en apariencia de buena voluntad para insertar a otros países en la “modernidad” del libre comercio y la apertura económica. La secretaria de Estado, Condolezza Rice, los usó en septiembre de 1997 al referirse a las intenciones de su gobierno de mantener una relación de cooperación con otros gobiernos, pero al citar al de Hugo Chávez lo calificó como una “mala influencia” para América Latina.
La “agenda positiva” quiere ser aplicada por la administración norteamericana de grado o por la fuerza. La ayuda que los programas de cooperación implican está condicionada a su aceptación por parte de los gobiernos que la reciben. Son los casos de México, que en voz de su presidente Felipe Calderón no sólo admitió, sino que demandó la instrumentación de la llamada iniciativa Mérida, con la cual espera recibir unos cuatrocientos millones de dólares para la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada; también, los de países como Colombia en el combate a las guerrillas o Perú, además de algunos otros que se mantienen como fieles discípulos de la globalización entendida como la hegemonía norteamericana en la economía y en la política.
Bolivia y Venezuela han rechazado en la práctica esa “agenda positiva” y han preferido seguir sus propios caminos para la solución de sus problemas; entre estas vías está el rechazo a la rectoría de los organismos financieros internacionales, la creación de organismos propios o regionales para su desarrollo y, cuando ha sido necesario, el rescate por nacionalización o expropiación de bienes estratégicos, en pleno uso de su soberanía. La respuesta imperialista de la Unión Americana ante esas decisiones es una serie de acciones de presión que van desde los intentos separatistas hasta el financiamiento para movimientos desestabilizadores en busca de una percepción sobre una supuesta debilidad de esos gobiernos.
En mayor o menor grado, otros países del área latinoamericana se muestran dispuestos a sacudirse el control de las grandes corporaciones internacionales y a mantener una política interna e internacional al margen de esos lineamientos. Ecuador, Brasil, Argentina, Paraguay o Nicaragua se alejan por etapas de esa órbita. Es el problema que Estados Unidos advierte e intenta contrarrestar con el apoyo de otros gobiernos apegados a su política.
La “agenda positiva” aparece así como un instrumento de injerencia cuyos resultados, sin embargo, no han sido hasta ahora los esperados por Washington. En México la llamada iniciativa Mérida, pendiente aún de ser puesta plenamente en práctica, no ha logrado reducir el problema de la delincuencia, que va en aumento pese a los programas anunciados para contenerla; la situación económica empeora no sólo como consecuencia de la crisis que se vive en Estados Unidos y con efectos en muchos otros países, sino por la imposibilidad de la actual administración para canalizar las inversiones hacia la creación de nuevos empleos. La desocupación, la abierta y la disfrazada, se incrementan.
La “agenda positiva” de la que comienza a hablar la administración norteamericana se mantiene, así, como una herramienta de control, aceptado cuando esto le es posible, y cuando no, por la intervención directa que puede llegar a límites insospechados. ■

Prisioneros palestinos en cárceles israelíes

TODO: leídos atentamente los fundamentos de la resolución del Parlamento Europeo, uno busca en nuevos diccionarios y enciclopedias el significado, auténtico y rela, de la palabra hipocresía. Es indudable que seis décadas de sufrimiento, represión, hambreamiento, crímenes de lesa humanidad y otras violaciones a los derechos humanos, demuestran que el pueblo palestino sólo se tiene a sí mismo. El lenguaje protocolar, de una frialdad alaskeana (puesta de moda en las últimas semanas), la indiferencia con que la CE habla de los "procedimientos israelíes" hacia los palestinos. Lo publicamos como prueba de la complcidad de la CE con Israel.


Resolución del Parlamento Europeo, de 4 de septiembre de 2008, sobre la situación de los presos palestinos en las cárceles de Israel
El Parlamento Europeo ha aprobado uns resolución sobre el trato a los prisioneros palestinos por parte de Israel, por inmensa mayoría, 416 a favor, 131 en contra y 61 abstenciones. Esta resolución, típica del Parlamento Europeo hace una lectura del conflicto como si no existiera ocupación, calificando las acciones palestinas como terrorismo y no así a las israelíes, ni siquiera como crímenes contra la humanidad. Señala las vulneraciones de derechos humanos por parte israelí, como si ya la ocupación en sí no lo significase, pero no colige la lógica pertinente que señalaría la suspensión del Acuerdo Preferencial con Israel. Por el contrario, parecería que la salida de menos de dos centenares de presos palestinos, menos del dos por ciento, fuera la excusa para obviar la estructural represión israelí, señalar la salida como gesto de buena voluntad y omitir que Israel arbitrariamente puede ampliar al día siguiente el número de presos palestinos. Nota del CSCA





El Parlamento Europeo,

Vistas sus resoluciones anteriores sobre Oriente Próximo,
Vista la declaración pronunciada por la Comisaria Benita Ferrero-Waldner ante el Parlamento el 9 de julio de 2008 sobre la situación de los presos palestinos en las cárceles de Israel,
Visto el Acuerdo de Asociación UE-Israel y los resultados de la octava reunión del Consejo de Asociación UE-Israel celebrada el 16 de junio de 2008,
Visto el informe elaborado por su Delegación ad hoc a Israel y los Territorios Palestinos (30 de mayo a 2 de junio de 2008) y sus conclusiones,
Vistos los Convenios de Ginebra, en particular, el IV Convenio sobre la Protección de Personas Civiles en Tiempos de Guerra, de 12 de agosto de 1949, y especialmente sus artículos 1 a 12, 27, 29 a 34, 47, 49, 51, 52, 53, 59, 61 a 77 y 143,
Visto el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas, de 1966,
Visto el informe anual de 2007 del Comité Internacional de la Cruz Roja y, en particular, la sección del mismo relativa a los territorios palestinos ocupados,
Vistos los informes publicados en 2006, 2007 y 2008 por el Comité Público contra la Tortura en Israel con la ayuda de las aportaciones financieras de la Comisión Europea y de varios Estados miembros,
Vistas las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas sobre el conflicto de Oriente Próximo,
Visto el artículo 108, apartado 5, de su Reglamento,
A. Considerando que en los últimos años Israel se ha enfrentado y sigue enfrentándose a numerosos ataques terroristas mortíferos dirigidos contra la población civil y que las autoridades israelíes han adoptado una serie de medidas para prevenir estas acciones terroristas, incluida la detención de militantes palestinos sospechosos; considerando, no obstante, que la lucha antiterrorista no justifica que se conculque el Derecho humanitario,
B. Considerando que hoy día más de 11 000 palestinos, incluidos cientos de mujeres y niños, se encuentran en cárceles y centros de detención en Israel y que la mayoría de ellos fueron detenidos en los territorios palestinos ocupados,
C. Considerando que, de acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, de la que Israel es parte signataria, se define como niño a todo ser humano menor de 18 años; considerando, sin embargo, que a partir de los 16 años los niños palestinos son considerados adultos en virtud de la normativa militar de Israel aplicada en los territorios palestinos ocupados, y que frecuentemente se encuentran detenidos en malas condiciones,
D. Considerando que 198 palestinos fueron liberados por el Gobierno israelí el 25 de agosto de 2008 como gesto de buena voluntad y de creación de un clima de confianza mutua, y que ambas partes siguen negociando con miras a un acuerdo más general sobre la liberación de otros presos,
E. Considerando que los Gobiernos de Israel y el Líbano han adoptado recientemente medidas positivas para el intercambio de presos por los restos mortales de unos soldados israelíes,
F. Considerando que en Israel hay unos 1 000 presos detenidos sobre la base de «órdenes de detención administrativa», con derecho de apelación, pero sin haber sido objeto de cargos judiciales ni de juicio y sin derecho a la defensa; considerando que estas «órdenes de detención administrativa» pueden ser prorrogadas durante muchos años y, en algunos casos, lo son,
G. Considerando que, según algunos informes sobre derechos humanos, hay presos palestinos que sufren malos tratos y tortura,
H. Considerando que, para la inmensa mayoría de los presos palestinos encarcelados en prisiones situadas en territorio israelí, es a menudo imposible o muy difícil disfrutar del derecho a recibir visitas de sus familiares, pese a las peticiones formuladas en este sentido ante Israel por el Comité Internacional de la Cruz Roja,
I. Considerando que la cuestión de los presos políticos tiene importantes implicaciones políticas, sociales y humanitarias y que la detención de 48 miembros electos del Consejo Legislativo Palestino y de otros representantes municipales tiene graves consecuencias para la evolución política en el territorio palestino ocupado; considerando que el Documento de los presos, aprobado en mayo de 2006 por dirigentes políticos palestinos de diversas facciones encarcelados, sirvió de base para la reconciliación nacional y preparó el camino para el establecimiento de un gobierno de unidad nacional,
J. Considerando que las relaciones entre las Comunidades Europeas e Israel, según el artículo 2 del Acuerdo de Asociación UE-Israel, se basan en el respeto de los derechos humanos y los principios democráticos, que constituyen un elemento esencial del mencionado Acuerdo; considerando que el Plan de Acción UE-Israel destaca que el respeto de los derechos humanos y del Derecho humanitario internacional está entre los valores compartidos por ambas partes,

Celebra la reciente decisión del Gobierno de Israel de liberar a cierto número de presos palestinos como un gesto positivo para fortalecer a la Autoridad Palestina y restablecer un clima de confianza mutua;
Pide que Hamás e Israel den pasos similares con miras a la inmediata liberación del cabo israelí Gilad Shalit;
Señala que la cuestión de los presos palestinos tiene una gran repercusión en la sociedad palestina y en el conflicto israelo-palestino y considera que, en este contexto, la liberación de un número sustancial de presos palestinos, así como la liberación inmediata de los miembros del Consejo Legislativo Palestino encarcelados, incluido Marwan Barghouti, podría ser un paso positivo hacia el establecimiento del clima de confianza mutua necesario para alcanzar progresos sustanciales en las negociaciones de paz;
Apoya los legítimos intereses de seguridad de Israel; considera que debe respetarse plenamente el Estado de Derecho en el trato dado a todos los presos, por tratarse de un paso fundamental para un país democrático;
Pide a Israel que garantice que se respetan las normas mínimas de detención, que someta a todos los presos a juicio, que deje de recurrir a las «órdenes de detención administrativa», y que aplique medidas adecuadas en lo relativo a los menores y a los derechos de visita de los presos, en consonancia con normas internacionales como la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes;
Expresa su preocupación por la situación de las mujeres palestinas presas y otros presos vulnerables, que, según se informa, sufren malos tratos y carecen de acceso a atención sanitaria;
Pide a la Autoridad Palestina que haga todos los esfuerzos para evitar actos violentos o terroristas, particularmente por parte de ex presos y, sobre todo, de niños;
Manifiesta su firme convicción de que el fortalecimiento de las relaciones UE-Israel debe ser coherente con el cumplimiento por parte de Israel de sus obligaciones en virtud del Derecho internacional y estar vinculado a dicho cumplimiento;
Acoge con satisfacción la decisión tomada en la octava reunión del Consejo de Asociación UE-Israel de establecer una Subcomisión de Derechos Humanos de pleno derecho para reemplazar al actual Grupo de Trabajo sobre Derechos Humanos; pide que se consulte ampliamente a las organizaciones de defensa de los derechos humanos y las organizaciones no gubernamentales de Israel y los territorios palestinos ocupados sobre el control de los progresos de Israel en el cumplimiento de sus obligaciones derivadas del Derecho internacional y se las asocie plenamente a dicho control;
Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, al Gobierno israelí, a la Knesset, al Presidente de la Autoridad Palestina, al Consejo Legislativo Palestino, al Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros, al Secretario General de las Naciones Unidas, al Enviado Especial del Cuarteto a Oriente Próximo, al Presidente de la Asamblea Parlamentaria Euromediterránea, al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y al Comité Internacional de la Cruz Roja.

12 septiembre 2008

Historia de una tragedia dentro de la tragedia

TODO: Es un caso muy complicado el de la gente que "colaboró" dado que no aguantó la tortura, las vejaciones y las palizas. Muy complicado. El artículo de Página12 tiene dos firmas. Pero yo agregaría una pregunta ineludible (que no es "agradable": ¿es más grave la "quebradura" del matrimonio Baravalle, que llevó al suicidio a "El Pollo", al silencio, la cobardía y la falta de "pelotas" de Mario Firmenich para enfrentar a los familiares de los desaparecidos y explicar sus decisiones, su falta de solidaridad con las víctimas y la irresponsabilidad de sus resoluciones (como por ejemplo la "contraofensiva" denunciadas por muchos de sus compañeros y en especial por Miguel Bonasso?). Claro, claro, aquí no hay «teoría de los dos demonios» sino un demonio solitario, incapaz de asumir su absoluto aventurerismo y algo mucho más grave: los juegos con el maldito Massera que arriesgaron la vida de cientos de compañeros... Hay una conspiración de silencio (cada uno sabrá por qué, y que cada cual contemple su conciencia ante tanta aberración). Con los juicios reiniciados y treinta mil desaparecidos, pienso que llegó la hora de organizar un tribunal popular para juzgar a esta clase de personajes que viven en un próspero "exilio", mientras hay millares de muertos sin tumba y sin un epitafio de homenaje...
Andrés Aldao


José Baravalle fue hallado por Interpol junto con su mujer en Italia. Ella enfrenta un pedido de extradición. Algunos de sus ex compañeros los condenan, otros creen que ante todo fueron víctimas.

Por José Maggi y
Victoria Ginzberg

José “El Pollo” Baravalle fue secuestrado y torturado en Rosario.
José Baravalle, “El Pollo”, tenía 55 años y había militado en Montoneros. Lo secuestraron a mediados de 1976 y luego de cinco días de brutal tortura comenzó a colaborar con la patota de Agustín Feced, jefe de policía de Rosario durante la última dictadura. Junto a Graciela Porta formaron una de las parejas más condenadas por sus propios compañeros: los acusaron de participar directamente en torturas y otros vejámenes. Estaba siendo buscado por la Justicia federal, que había librado una orden de captura internacional. Hace diez días, Interpol ubicó al matrimonio en Biella, un pueblo del norte de Italia, cuando la Corcho Porta fue a hacer un trámite bancario. El Pollo no resistió el cerco policial y se tiró de un puente. “No sé lo que ellos creen que yo sepa. Esta historia nunca terminará. Es tremendo pasar de víctima a verdugo. Alguien celebrará: los verdaderos culpables”, escribió en una carta a sus familiares.
La Corcho fue a un concretar un trámite bancario con su pasaporte argentino y saltó en los registros un pedido de captura internacional. De inmediato fue detenida. Baravalle supo entonces que tenía las horas contadas. Fue al puente de Chiavazza y se arrojó al vacío. Porta está ahora a la espera de un trámite de extradición.
Desde el Colectivo de ex presos políticos Hugo Papalardo recordó a Baravalle: “Era un pibe que militaba con alegría, aunque era un poco irresponsable. Conocí a su señora en el año ‘75 en Medicina, donde venía porque era la compañera de Santiago ‘Guito’ Wherle, con quien tuvo un hijo, Andrés, que crió El Pollo. La Corcho fue la que me apuntó para que me buscaran, y estaba en el auto con el que me fue a buscar el Cura Marcote, a mi trabajo en Maipú y San Luis. Con ella estuvimos seis meses en el sótano de El Pozo, de San Lorenzo y Dorrego, donde estaba con su hijo, que era muy chiquito, no sé si tenía dos años”.
En este sentido, Papalardo explica que “no es como los juzgamos a la Corcho y al Pollo, sino tratar de entender en qué proceso político-social y en qué proceso de fractura moral se dan esos casos, porque no son todos iguales. Lo que puedo decir es que gente como Baravalle y como Porta han pasado por una tortura previa: no fueron a las puerta de la Jefatura a ofrecerse para torturar a sus compañeros. Esto no intenta justificar lo que hicieron, sino que busca que quienes los juzgan intenten comprender los tiempos en que ocurrió. La tortura durante un solo día nos transforma en un animalito, en alguien que responde con su espíritu de supervivencia. Los que hemos pasado por algo menos grave que esto en esos momentos, cuando somos llevados al límite de la condición humana, sabemos que surge de nuestro interior lo mejor y lo peor que tenemos. La razón ya no existe, y respondemos con nuestro espíritu primario. Cuando El Pollo decidió después de todo eso colaborar con los militares ya no era El Pollo. Al Pollo que yo conocí lo mataron, al igual que la Corcho, ya no fueron las personas que yo conocí”.
En 1979 Baravalle declaró en un juicio sumario que Montoneros le hizo en España. En esa entrevista describió con una frase su accionar: “No canté más porque era al pedo, y no canté menos porque me mataban”. “Le jodí la vida a mucha gente, pero no a tantos como hubiese podido.” Esas declaraciones grabadas en algunos cassettes habrían sido llevadas al museo que la organización tenía en Cuba. En esa charla, Baravalle se habría mostrado arrepentido de lo que había hecho.
Angel Florindo Ruani, ex oficial montonero, es menos contemplativo con Baravalle. “Lo torturaron como a todos los que caímos, pero El Pollo tomó un camino que pocos tomaron, que es el de colaborar, y participar en el terrorismo de Estado. Lo que más le achacamos a Baravalle es no hablar en determinado momento de la democracia, haber contado lo que hizo y lo que vio, porque él sabe perfectamente cómo se torturaba, cómo se violaba y quiénes lo hacían. Estuvo un año y medio en el Servicio de Informaciones, conviviendo con la patota de Feced, por lo que tiene conocimiento de los que pasaron entre junio de 1976 y diciembre de 1977, y qué pasó con los cuerpos de los compañeros que no han sido encontrados. Eso Baravalle lo sabía y se lo llevó a la tumba.”
Luego del retorno de la democracia, Baravalle se había comprometido a declarar ante la Justicia, pero cuando llegó al país lo estaban esperando para detenerlo. Eso desactivó su participación como testigo. Estuvo preso y en 1984 le dictaron falta de mérito. Con la reapertura de las causas, luego de la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, se reflotaron en Rosario las acusaciones en contra de Baravalle, Porta y otras tres personas que estuvieron secuestradas.
Más allá de los juicios morales, muchos dentro de los organismos de derechos humanos y en el Poder Judicial creen que los detenidos que colaboraron después de haber sido torturados no deben ser enjuiciados. La organización HIJOS de Rosario, por ejemplo, tomó la decisión de no impulsar ninguna querella contra ellos. “Tenemos una postura muy clara. Todas las personas que entraron a la fuerza a un centro clandestino de detención son víctimas. No importa en qué se convirtieron después, porque una de los objetivos de la represión era ese: doblegar la voluntad de las personas. Yo no me juntaría a comer un asado con ellos, pero hay que ser muy claros y saber quién es el enemigo. Creo que esta persecución judicial es funcional a los represores. Es un error político y humano”, dijo a PáginaI12 Ana Oberling, abogada de HIJOS.
Desde la Procuración General de la Nación, la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de las causas por violaciones a los Derechos Humanos cometidas durante el terrorismo de Estado elaboró un informe en el que analizó en términos genéricos los casos –son muy pocos– en los que podría achacárseles responsabilidad penal a personas que estuvieron desaparecidas. Con citas al Nunca Más, el informe elaborado por la Conadep, se sostiene que “uno de los grandes objetivos del sistema de los centros clandestinos de detención es la destrucción de la personalidad y la desestructuración de la identidad del detenido”. En dicho documento, que tiene el objetivo de servir como guía a los fiscales de todo el país que impulsan expedientes vinculados con los crímenes de la última dictadura, se sugiere que antes de acusar a un persona debe tenerse en cuenta “el contexto de acción en el que tuvieron lugar las conductas imputadas a personas que se encontraban detenidas en los centros clandestinos utilizados por el terrorismo de Estado” y que se debe evaluar “las herramientas normativas que el derecho penal prevé específicamente ...

EL PARA-PERIODISMO DE EL PAÍS SE VUELVE A DELATAR




José Manuel de Pablos − Rebelión

Si pregunto a los lectores qué noticia es más importante, si una explosión con ocho heridos o el asesinato de diez personas, ante la obviedad de la respuesta, más de uno podrá pensar que la cuestión tiene trampa.
Alguien, no obstante, en el caso de que las dos noticias ocurrieran en distintos escenarios, separadas en el tiempo y en el espacio, podría argumentar que los ocho heridos de mi barrio son más importantes, informativamente hablando, que los diez asesinatos, si estos ocurren a miles de kilómetros de mi entorno. Pero, no: ambos episodios suceden en el mismo espacio de tiempo y en el mismo país. ¿Entonces…?
Si ahora pregunto a los lectores cuál de las dos noticias pondría primero, en el caso de que las dos fueran publicadas juntas, como un todo confuso, de nuevo más de una persona pensaría que la cuestión tiene trampa, porque es obvio que diez asesinados en un golpe es más grave que ocho heridos en una explosión, por muy provocada que haya sido y lamentables que sean los dos hechos. Es una decisión de primaria de Periodismo.
Para El País, no: sus compromisos son sus compromisos, no con la información y la verdad o el periodismo, sino con los negocios de su expansión latinoamericana. [Ésa es, por ejemplo, la causa del actual boicot informativo a la gira europea del presidente de Costa Rica: allí no hay negocios para PRISA y a Óscar Arias no se le ha ocurrido otra cosa que hablar bien de Hugo Chávez en el Parlamento Europeo, noticia que en El País han reducido a un telegrama de Efe recortado o mutilado y metido en un sitio perdido de la web, no aparecido en la edición en papel: ya se sabe que en la web de El País tienen problema de espacio…, no que se trata de una estrategia editorial de PRISA en su cruzada antisocialista, contra un gobierno que-no-les-suelta-plata.]
Hasta aquí la obviedad y el sentido común… excepto para el diario madrileño El País, para-digma de para-periodismo y de ‘prensa única’, manipulando una vez más.
El suelto –ya está frío– que comentamos apareció publicado en la edición del 11 de agosto de 2008, sección Internacional, página 10, la que tanto manosea contra Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa y en cualquier momento con el cura paraguayo, según haya negocios en Paraguay o no, y en ese caso lo dejarán tranquilo….
En la página 10 de ese ejemplar, encontramos la noticia en cuestión, breve pero llamativa: como el punto de inicio de una gangrena, la gangrena periodística que ha hecho del antiguo periodismo de El País un artefacto de propaganda y manipulación, trufado de mentiras y medias verdades, como todo el mundo ya sabe y tan fácil es mostrar.
La noticia –que se reproduce–, bajo el subtítulo de ‘Colombia’, lleva por título “Ocho heridos en una explosión atribuida a las FARC”. O sea, los lectores ya saben por cuál de las dos noticias de Efe se decantaron en el ‘periódico de propaganda global’, al elegir entre los ocho heridos y los diez asesinados.
La nota tiene tres frases: la primera y la segunda, referida a los heridos; la tercera, más pequeña, a los asesinados. Otro síntoma sobre las preferencias del propagandismo de redacción, el mismo del editorial contra Ernesto Guevara.
Tras informar de los ocho heridos, la nota añade que “La policía atribuye la autoría a la guerrilla de las FARC, que intentaba cobrar una extorsión”. Esto es, tras informar del qué (heridos), el cómo (explosión) y el dónde (una empresa de Bogotá), han intentado explicar el quién (FARC) y el por qué (extorsión), sólo que la fuente se limita a ‘atribuir la autoría’, no a ‘asegurar con pruebas’, que hubiera sido lo periodísticamente correcto, aparte de que ‘la policía’ es una fuente tan genérica que si es falsa podría hasta pasar inadvertida la manipulación para un lector común y no avezado. En todo caso, esa fuente decide atribuir el hecho a la guerrilla, porque tal vez han encontrado algún indicio en ese sentido. Aquí, no obstante, no parece que tiene validez la máxima de la experiencia mundial de los estudiosos de la lucha armada: los grupos activos reivindican sus hechos, como soporte de promoción y propaganda. Sólo los callan los ‘gales’ del mundo…
La frase final de la nota comentada informa de que “Otras 10 personas fueron asesinadas en el suroeste de Colombia por un grupo armado aún sin identificar”. Aquí nos hablan del qué (10 personas), cómo (asesinadas), dónde (suroeste de Colombia) y un quién anónimo (‘grupo armado aún sin identificar’), que es una máscara, nomás.

Aparentemente, en ambas noticias nos informan de lo mismo: qué, cómo, dónde y quién, aunque en la segunda el ‘quién’ queda en el anonimato y nadie lo atribuye a nadie, como si fuera tan difícil la atribución, más si es anónima o pseudo-fuente, como en el primer caso. ¿Será que no hay policía en el suroeste de Colombia?
Ahora, bien, ¿cómo se explica que en el primer caso el atentado se ‘atribuya’ y en el segundo caso no se haga otro tanto? Más: si el asesinato de esas 10 personas hubiera sido cosa de las FARC, por mínimas que fueran las evidencias, ¿no se hubiera ‘atribuido’ y llevado a titulares en El País, vocero de Uribe, aunque la atribución se hubiera hecho en una redacción? Lo único que queda claro es que no hay evidencias de que haya sido la guerrilla, ergo…, ¿quién habrá podido ser?, ¿quién asesina a campesinos colombianos?
Entonces, la lógica señala que los 10 asesinatos escondidos por El País en la última frase de la segunda noticia no tienen que ver con la FARC y no se han podido utilizar para satanizar a la guerrilla… porque son otros los autores de esa matanza, que haberlos, haylos…
Tenemos, pues, la última pregunta de este acertijo de hoy, la más fácil de responder, aunque la respuesta nos la esconda El País: ¿Qué ‘grupo armado aún sin identificar’ habrá sido el responsable de la matanza de esos 10 campesinos colombianos asesinados en el sureste de Colombia?
Estamos de nuevo ante todo un nuevo ejemplo de para-periodismo del diario de intoxicación global.
* * *
No se debe confundir esta matanza de 10 personas ocurrida en el suroeste de Colombia, publicada en El País, escondida, el 11 de agosto, con la matanza de otras 7 personas y 56 heridos, ocurrida el 14 de agosto y publicada el día 16, página 7, atribuida ‘oficialmente’ por el gobierno de Uribe a la guerrilla y desmentida por ésta (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=72296): autoría atribuida con los mismos ‘indicios’ con los que el gobierno del PP señaló a los etarras como responsables de las bombas en los trenes de Madrid...
Por eso se ve aquí cómo, respecto a Colombia, el papel del diario El País es el mismo que el rol jugado por el diario El Mundo en España tras las bombas en los trenes madrileños. En el fondo, son la misma cosa.
En conclusión: a) cuando hay indicios o sospechas, el atentado es de la guerrilla y así se hace constar; b) esto se hace en El País incluso por encima de otros hechos más graves (los 10 asesinados ante los 7 heridos); c) si el atentado o ataque no se puede atribuir de ninguna manera a la guerrilla, se queda en un simple “grupo armado aún sin identificar”, como si esto en Colombia fuera tan difícil y así lo acepta el periódico de manipulación global, sin más investigación ni aclaración: puro para-periodismo.

José Manuel de Pablos (jpablos@ull.es) es catedrático de Periodismo de la Universidad de La Laguna (Tenerife, Canarias).