03 julio 2008

EL GOBIERNO DE BUSH ACELERA SUS ACTIVIDADES SECRETAS CONTRA IRÁN




Seymour M. Hersh New Yorker
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


A fines del año pasado, el Congreso de EE.UU. accedió a una solicitud del presidente Bush para financiar una importante escalada de las operaciones clandestinas contra Irán, según actuales y antiguas fuentes militares, de inteligencia, y del Congreso. Esas operaciones, para las que el presidente pidió hasta cuatrocientos millones de dólares, fueron descritas en una directiva presidencial firmada por Bush, y tienen el objeto de desestabilizar a la dirigencia religiosa del país. Las actividades clandestinas involucran el apoyo a la minoría árabe a ahwazi y a los grupos baluchis y otras organizaciones disidentes. También incluyen la recolección de inteligencia sobre el presunto programa de armas nucleares de Irán.

Las operaciones clandestinas contra Irán no son nada nuevo. Las fuerzas de Operaciones Especiales de EE.UU. han estado realizando operaciones a través de la frontera desde el sur de Iraq, con autorización presidencial, desde el año pasado. Han incluido la captura de miembros de Al Quds, la sección de comandos de la Guardia Revolucionaria Iraní, llevándolos a Iraq para ser interrogados, y la busca de “objetivos de alto valor” en la guerra del presidente contra el terror, que pudieran ser capturados o asesinados. Pero la escala y el alcance de las operaciones en Irán, que involucran a la Agencia Central de Inteligencia y al Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC), han sido expandidas significativamente, según responsables actuales y anteriores. Muchas de estas actividades no son especificadas en la nueva Directiva, y algunos dirigentes del Congreso han tenido dudas serias sobre su naturaleza.

Bajo la ley federal, una Directiva Presidencial, que es altamente confidencial, debe ser emitida cuando es iniciada una operación clandestina de inteligencia y, por lo menos, debe ser dada a conocer a dirigentes demócratas y republicanas en la Cámara de Representantes y el Senado y a los miembros de la categoría correspondiente de los respectivos comités de inteligencia – la así llamada Banda de los ocho. El dinero para la operación puede entonces ser reprogramado de anteriores apropiaciones, tal como es necesitado, por los relevantes comités del Congreso, que también pueden ser informados.

“La Directiva se concentraba en el debilitamiento de las ambiciones nucleares de Irán y en el intento de debilitar al gobierno mediante el cambio de régimen,” dijo una persona familiarizada con su contenido, e involucraba “el trabajo con grupos opositores y la entrega de dinero.” La Directiva posibilitaba toda una nueva gama de actividades en el sur de Irán y en las áreas, en el Este, donde la oposición política baluchi es fuerte, dijo.

Aunque algunos legisladores se sintieron inquietos por aspectos de la Directiva, y “hubo una cantidad significativa de discusiones a alto nivel” al respecto, según la fuente familiarizada con ella, el financiamiento para la escalada fue aprobado. En otras palabras, algunos miembros de la dirigencia demócrata – el Congreso ha estado bajo control demócrata desde las elecciones de 2006 – estuvieron dispuestos, en secreto, a estar de acuerdo con el gobierno en la expansión de actividades encubiertas dirigidas contra Irán, mientras que el presunto candidato del partido a la presidencia, Barack Obama, ha dicho que está a favor de conversaciones directas y diplomacia.
La solicitud de financiamiento llegó en el mismo período en el que el gobierno estaba enfrentado a un Cálculo Nacional de Inteligencia [NIE], publicado en diciembre, que concluyó que Irán había detenido su trabajo en armas nucleares en 2003. El gobierno minimizó la importancia del NIE y, mientras decía que estaba comprometido con la diplomacia, siguió subrayando que una acción urgente era esencial para contrarrestar la amenaza nuclear iraní. El presidente Bush cuestionó las conclusiones del NIE, y altos responsables de la seguridad nacional, incluyendo al Secretario de Defensa, Robert Gates, y la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, hicieron declaraciones semejantes. (También las hizo el senador John McCain, presunto candidato republicano a la presidencia.) Mientras tanto, el gobierno también resucitó acusaciones de que la dirección iraní ha estado involucrada en la muerte de soldados estadounidenses en Iraq: tanto directamente, al enviar unidades de comandos a Iraq, e indirectamente, suministrando materiales utilizados para bombas al borde de la ruta, y otros artículos letales. (Ha habido preguntas sobre la exactitud de las afirmaciones; el Times, entre otros, ha informado que “siguen existiendo incertidumbres significativas sobre la dimensión de esa participación.”)

Dirigentes militares y civiles en el Pentágono comparten la preocupación de la Casa Blanca por las ambiciones nucleares de Irán, pero existe desacuerdo sobre si un ataque militar es la solución correcta. Algunos responsables del Pentágono creen, como han informado al Congreso y a los medios de información, que el bombardeo de Irán no es una reacción viable al tema de la proliferación nuclear, y que se necesita más diplomacia.

Un senador demócrata me dijo que, a fines del año pasado, en una reunión de almuerzo informal, el Secretario de Defensa Gates se reunió con el grupo demócrata del Senado. (Tales reuniones son realizadas con regularidad.) Gates advirtió sobre las consecuencias si el gobierno de Bush realiza un ataque preventivo contra Irán, diciendo, según recuerda el senador: “Crearemos generaciones de yihadistas, y nuestros nietos estarán combatiendo contra nuestros enemigos aquí en EE.UU.” Los comentarios de Gates sorprendieron a los demócratas en el almuerzo, y otro senador preguntó si Gates hablaba en nombre de Bush y del vicepresidente Dick Cheney. La respuesta de Gates, me dijo el senador, fue: “Digamos solamente que aquí hablo por mí mismo.” (Un portavoz de Gates confirmó que discutió las consecuencias de un ataque en la reunión, pero se negó a referirse a lo que dijo, aparte de disputar la caracterización del senador.)

El Estado Mayor Conjunto, cuyo jefe es el almirante Mike Mullen, estaba “afrontando fuertemente” la presión de la Casa Blanca para emprender un ataque militar contra Irán, me dijo la persona familiarizada con la Directiva. Asimismo, un asesor del Pentágono involucrado en la guerra contra el terror dijo que “por lo menos diez altos oficiales navales y generales, incluyendo comandantes combatientes” – los oficiales de cuatro estrellas que dirigen operaciones militares en todo el mundo – “han intervenido sobre el tema.”

El más franco de esos oficiales es el almirante William Fallon, quien hasta hace poco era jefe del Comando Central de EE.UU., y por lo tanto estaba a cargo de las fuerzas estadounidenses en Iraq y Afganistán. En marzo, Fallon renunció bajo presión, después de dar una serie de entrevistas en las que declaró sus reservas sobre un ataque armado contra Irán. Por ejemplo, a fines del año pasado dijo al Financial Times que el “verdadero objetivo” de la política de EE.UU. era cambiar la conducta de los iraníes, y que “atacarlos como medio para lograrlo no me parece ser la primera alternativa.”

El almirante Fallon reconoció, cuando hablé con él en junio, que había oído que hubo gente en la Casa Blanca que se molestó por sus declaraciones públicas. “Demasiada gente cree que hay que estar a favor o contra los iraníes,” me dijo. “Seamos serios. Ochenta millones de personas viven allí, y cada uno es un individuo. La idea de que sean sólo de una manera u otra es una tontería.”

Respecto a la guerra en Iraq, Fallon dijo: “¿Me quejé sobre algunas de las cosas que estaban siendo propuestas? Puedes apostar a que lo hice. Algunas de ellas eran muy estúpidas.”

El acuerdo de la dirigencia demócrata de comprometer cientos de millones de dólares para más operaciones secretas en Irán fue notorio, considerando las preocupaciones generales de responsables como Gates, Fallon, y muchos otros. “El proceso de control no ha mantenido el ritmo, ha sido cooptado” por el gobierno, dijo la persona familiarizada con el contenido de la Directiva. “El proceso está roto, y lo que estamos autorizando es un asunto peligroso.”

Demócratas importantes en el Congreso me dijeron que estaban preocupados por la posibilidad de que su entendimiento de lo que representan las nuevas operaciones difiere del de la Casa Blanca. Un problema tiene que ver con una referencia en la Directiva, recuerda la persona familiarizada con ella, a la potencial acción defensiva letal por agentes de EE.UU. en Irán. (A comienzos de mayo, el periodista Andrew Cockburn publicó elementos de la Directiva en CounterPunch, un boletín de información y revista en línea.)

El lenguaje fue incluido en la Directiva a instancia de la CIA, dijo un ex alto responsable de la inteligencia. Las operaciones clandestinas publicadas en la Directiva van esencialmente en paralelo con las de una fuerza militar secreta, que ahora opera en Irán, bajo el control del JSOC. Según la interpretación de la ley por el gobierno de Bush, las actividades militares clandestinas, a diferencia de las operaciones encubiertas de la CIA, no tienen que ser descritas en una Directiva, porque el presidente tiene un derecho constitucional de comandar a las fuerzas de combate en el terreno sin interferencia del Congreso. Pero las fronteras entre operaciones no son siempre claras: en Irán, agentes de la CIA y recursos regionales tienen las capacidades lingüísticas y el conocimiento local para establecer contactos con agentes del JSOC, y han estado trabajando con ellos para dirigir personal, material, y dinero hacia Irán desde una oscura base en el oeste de Afganistán. Como resultado, el Congreso ha recibido sólo una visión parcial de como el dinero que autorizó puede ser utilizado. Una de las misiones del destacamento del JSOC, el acoso de “objetivos de alto valor,” no fue directamente abordada en la Directiva. Existe una toma de conciencia creciente entre algunos legisladores de que el gobierno de Bush, en los últimos años, ha refundido lo que es una operación de inteligencia y lo que es una operación militar a fin de evitar una información completa al Congreso sobre lo que está haciendo.

“Esto es algo grande,” dijo la persona familiarizada con la Directiva. “La CIA necesitaba la Directiva para hacer sus cosas tradicionales, pero la Directiva no se aplica al JSOC. El presidente firmó una Orden Ejecutiva después del 11 de septiembre dando licencia al Pentágono para hacer cosas que nunca había podido hacer antes sin notificar al Congreso. La afirmación fue que los militares estaban ‘preparando el lugar de batalla,’ y al utilizar ese término pudieron ahorrarse el control del Congreso. Todo se justifica en términos de librar la guerra global contra el terror.” Agregó: “El gobierno ha estado borrando las líneas; solían ser de color gris” – entre operaciones de las que debía ser informada la dirigencia superior del Congreso y las que no lo requerían – “pero ahora son del color de una masa confusa.”

“La agencia dice que no vamos a ponernos en una posición de ayudar a matar gente sin una Directiva,” me dijo el antiguo alto responsable de inteligencia. Se refería a la amenaza legal que enfrentan algunos agentes de la agencia por su participación en la entrega y presunta tortura de sospechosos en la guerra contra el terror. “Eso sacó de quicio a los militares,” dijo.

En lo que respecta a la CIA, el ex alto responsable de inteligencia dijo: “la autorización general incluye matar, pero no es como si eso fuera lo que se proponen. Tiene que ver con la recolección de información, reclutar apoyo.” La Directiva enviada al Congreso fue un compromiso, suministrando cobertura legal a la CIA, mientras se refiere al uso de fuerza letal en términos ambiguos.

El lenguaje defensivo-letal llevó a algunos demócratas, según fuentes del Congreso familiarizadas con sus puntos de vista, a convocar al director de la CIA, general de la Fuerza Aérea, Michael V. Hayden, a una sesión informativa especial. Hayden tranquilizó a los legisladores diciéndoles que el lenguaje no hacía otra cosa que dar autoridad a los agentes de las Fuerzas Especiales en el terreno en Irán para que se salven a tiros si enfrentaban la captura o la posibilidad de ser dañados.

Los legisladores quedaron lejos de ser convencidos. Un congresista escribió subsiguientemente una carta personal al presidente Bush insistiendo en que “ninguna acción letal, y punto final” ha sido autorizada dentro de las fronteras de Irán. Hasta junio no había recibido respuesta.

Miembros del Congreso han expresado escepticismo en el pasado sobre la información suministrada por la Casa Blanca. El 15 de marzo de 2005, David Obey, entonces el demócrata de más alto rango en el Comité de Apropiaciones de la Cámara dirigida por los republicanos anunció que dejaba a un lado un enmienda que se había propuesto presentar ese día, y que habría cortado todo financiamiento para programas de inteligencia nacional a menos que el presidente aceptara mantener informado al Congreso sobre actividades militares clandestinas emprendidas en la guerra contra el terror. Había cambiado de opinión, dijo, porque la Casa Blanca prometió mejor cooperación. “El Poder Ejecutivo comprende que no estamos tratando de dictar lo que hace,” dijo en un discurso en el hemiciclo en aquel entonces. “Simplemente tratamos de ver que lo que hacen sea coherente con los valores estadounidenses y que no meterá en problemas al país.”

Obey se negó a comentar sobre detalles concretos de las operaciones en Irán, pero me dijo que la Casa Blanca dio marcha atrás respecto a su promesa de consultar más cabalmente al Congreso. Dijo: “Sospecho que está pasando algo, pero no sé qué creer. Cheney siempre ha querido ir en pos de Irán, y si tuviera más tiempo encontraría una manera de hacerlo. Todavía no obtenemos suficiente información de las agencias, y tengo muy poca confianza de que nos den información no suficientemente conocida.”

Ninguno de los cuatro demócratas en la Banda de los ocho – el jefe de la mayoría en el Senado, Harry Reid, la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara, Silvestre Reyes – quiso comentar sobre la Directiva. Algunos señalaron que altamente confidencial. Un asesor de un miembro de la dirigencia demócrata respondió, en su nombre, resaltando las limitaciones del proceso de la Banda de los ocho. La notificación de una Directiva, dijo el asesor, “es sólo eso – una notificación, y no una aprobación de actividades. Un control adecuado de continuas actividades de inteligencia es realizado mediante una información completa de los miembros del comité de inteligencia.” Sin embargo, el Congreso tiene los medios para cuestionar a la Casa Blanca una vez que se la ha enviado una Directiva. Tiene el poder de retener los fondos para cualquier operación del gobierno. Los miembros de la dirigencia demócrata de la Cámara y del Senado que tienen acceso a la Directiva también pueden, si deciden hacerlo, y si tienen preocupaciones compartidas, sacar a relucir modos de ejercer su influencia sobre la política del gobierno. (Un portavoz de la CIA dijo: “Por regla general, no comentamos de una u otra manera afirmaciones de actividades encubiertas o pretendidas conclusiones.” La Casa Blanca también se negó a comentar.)

Un miembro del Comité de Apropiaciones de la Cámara reconoció que, incluso con una victoria demócrata en noviembre, “durará otro año antes de que logremos controlar las actividades de inteligencia.” Siguió diciendo: “Controlamos el dinero y ellos no pueden hacer nada sin el dinero. Todo tiene que ver con el dinero. Pero soy muy suspicaz respecto a este gobierno.” Agregó: “Este gobierno ha sido tan reservado.”

Una ironía respecto a la salida del almirante Fallon es que él estaba, en muchas áreas, de acuerdo con el presidente Bush sobre la amenaza planteada por Irán. Tenían una buena relación de trabajo, me dijo Fallon, y cuando dirigió CENTCOM, estaban en permanente comunicación. El 4 de marzo, una semana antes de su renuncia, Fallon testificó ante el Comité de Servicios Armados del Senado, diciendo que se sentía “alentado” por las situaciones en Iraq y Afganistán. Respecto al papel jugado por los dirigentes de Irán, dijo: “No han ayudado en nada, han sido muy dañinos, y de ninguna manera excuso ninguna de sus actividades. Y todavía me queda por ver alguna cosa desde que he estado en este puesto, que represente una acción pública de Irán que haya sido provechosa en esa región.”

Fallon dejó en claro en nuestras conversaciones que consideraba inadecuado comentar en público sobre el presidente, el vicepresidente, u Operaciones Especiales. Pero dijo que había oído que gente en la Casa Blanca habían estado “teniendo dificultades” con sus puntos de vista sobre Irán. “Cuando llegué a CENTCOM, los iraníes estaban financiando a todas las entidades dentro de Iraq. Era de su interés sacarnos de ahí, y por ello decidieron matar a tantos estadounidenses como pudieran. ¿Y por qué no? No sabían quién iba a salir ganando, pero querían que nos fuésemos. Decidí que no podría resolver la situación en Iraq sin el vecindario. Para solucionar este problema en Iraq, teníamos que involucrar de alguna manera a Irán y Siria. Tenía que utilizar el vecindario.”

Fallon me dijo que su modus operandi no había sido el tema nuclear iraní, o el cambio de régimen en ese país, sino “apagar los fuegos en Iraq.” Hubo constantes discusiones en Washington y en el terreno sobre como involucrar a Irán y, sobre el tema de la opción del bombardeo, Fallon dijo que creía que “sucedería sólo si los iraníes hacían algo estúpido.”

La jubilación anticipada de Fallon, sin embargo, parece haber sido provocada no sólo por sus comentarios negativos sobre el bombardeo de Irán sino también por su fuerte creencia en la cadena de comando y su insistencia en ser informado sobre Operaciones Especiales en su área de responsabilidad. Unos de los defensores de Fallon es el general de Marines en retiro, John J. (Jack) Sheehan, cuya última comisión fue como comandante en jefe del Comando Atlántico de EE.UU., donde Fallon fue adjunto. El año pasado, Sheehan rechazó una oferta de la Casa Blanca de ser el “zar” del presidente para las guerras en Iraq y Afganistán. “Uno de los motivos por los que la Casa Blanca seleccionó a Fallon para CENTCOM fue que es conocido como pensador estratégico y había demostrado esas habilidades en el Pacífico,” me dijo Sheehan. (Fallon sirvió como comandante en jefe de las fuerzas de EE.UU. en el Pacífico de 2005 a 2007.) “Estuvo encargado de presentar una estrategia coherente general para Irán, Iraq, y Afganistán, y según la ley, el comandante combatiente es responsable por todas las áreas militares dentro de su A.O.” – área de operaciones. “Eso no estaba sucediendo,” dijo Sheehan. “Cuando Fallon trató de discernir todas las actividades abiertas y encubiertas realizadas por los militares en su área de responsabilidad, fue excluido por un pequeño grupo de la dirigencia de la Casa Blanca.”

La ley citada por Sheehan es la Ley de Reorganización de la Defensa de 1986, conocida como Goldwater-Nichols, que definió la cadena de comando: del presidente al Secretario de Defensa, a través del jefe del Estado Mayor Conjunto, siguiendo a los diversos comandantes combatientes, que fueron puestos a cargo de todos los aspectos de las operaciones militares, incluyendo el entrenamiento conjunto y la logística. Esa autoridad, especificaba la ley, no debía ser compartida con otros escalones de comando. Pero el gobierno de Bush, como parte de su guerra global contra el terror, instituyó nuevas políticas que menoscabaron a los comandantes en jefe regionales; por ejemplo, dio la más alta prioridad en términos de asegurar el apoyo y el equipamiento a los equipos de Operaciones Especiales, en comandos militares de todo el mundo. La degradación de la cadena tradicional de comando en los últimos años ha sido un punto de tensión entre la Casa Blanca y los militares uniformados.

“La coherencia de la estrategia militar está siendo erosionada por una influencia civil indebida y por la dirección de operaciones militares inconvencionales,” dijo Sheehan. “Si hay pequeños grupos que planifican y realizan operaciones militares fuera del conocimiento y control del comandante combatiente, no se puede tener, por defecto, una estrategia militar coherente. Se termina en un desastre, como los esfuerzos de reconstrucción en Iraq.”

El almirante Fallon, quien es conocido como Fox (zorro), sabía que enfrentaría dificultades especiales como el primer oficial de la Armada en la dirección de CENTCOM, que siempre había sido presidido por un comandante terrestre, me dijo uno de sus colegas militares. También sabía que la comunidad de Operaciones Especiales sería un motivo de preocupación. “Fox dijo que ocurría un montón de cosas extrañar en Operaciones Especiales, y le dije que tenía que ingeniárselas para saber lo que estaban haciendo en realidad,” dijo el colega de Fallon. “Los tipos de Operaciones Especiales terminaron por entender que necesitaban a Fox, así que comenzaron a hablar con él. Fox hubiera vencido en su lucha con Operaciones Especiales si no fuera por Cheney.”
El asesor del Pentágono dijo: “Fallon cayó porque, a su modo, estaba tratando de impedir una guerra con Irán, y hay que admirarlo por eso.”

En los últimos meses, según los medios iraníes, ha habido un aumento de la violencia en Irán; es imposible, sin embargo, en esta fase precoz, ponerlo en el haber de las actividades del JSOC o de la CIA, o evaluar su impacto en la dirigencia iraní. Los informes de la prensa iraní son cuidadosamente controlados por el coronel de la Fuerza Aérea en retiro, Sam Gardiner, quien ha enseñado estrategia en el National War College y ahora realiza simulacros de combate centrados en Irán para el gobierno federal, think-tanks, y universidades. La prensa iraní “es muy abierta en la descripción de los asesinatos que suceden dentro del país,” dijo Gardiner. Es, dijo “una prensa controlada, que es lo que hace tanto más importante que publique esas cosas. Comenzamos a ver dentro del gobierno.” Agregó: “Apenas pasa un día ahora sin que veamos un enfrentamiento en algún sitio. Hubo tres o cuatro incidentes durante un fin de semana creciente, y los iraníes incluso nombran a los oficiales de la Guardia Revolucionario que han sido muertos.”

Anteriormente, durante este año, un grupo ahwazi militante afirmó que había asesinado a un coronel de la Guardia Revolucionaria, y el gobierno iraní reconoció que una explosión en un centro cultural en Shiraz, en la parte sur del país, en la que murieron por lo menos doce personas y más de doscientas fueron heridas, había sido un acto terrorista y no, como había insistido anteriormente, un accidente. No se pudo saber si había habido una participación estadounidense en algún incidente específico en Irán, pero según Gardiner, los iraníes han comenzado a culpar públicamente a EE.UU., Gran Bretaña y, más recientemente, a la CIA por algunos incidentes. La agencia tuvo que ver con un golpe en Irán en 1953, y su apoyo para el régimen impopular de Shah Mohammed Reza Pahlavi – quien fue derrocado en 1979 – fue condenado durante años por mullahs gobernantes en Teherán, con gran efecto. “Esto es lo máximo para los iraníes – culpar a la CIA,” dijo Gardiner. “Es nuevo, y es una escalada – un avivamiento de las tensiones. Consolida el apoyo para el régimen y muestra a la gente que existe una continua amenaza del ‘Gran Satanás.’” Según Gardiner, la violencia, en lugar de debilitar al gobierno religioso de Irán, puede generar apoyo para este último.

Muchas de las actividades pueden estar siendo realizadas por disidentes en Irán, y no por estadounidenses en el terreno. Un problema con “pasar dinero” (para utilizar el término de la persona familiarizada con la Directiva) en un escenario clandestino es que es difícil controlar donde va el dinero y a quien beneficia. No obstante, el ex alto responsable de inteligencia dijo: “Estamos expuestos, por la transferencia de nuestras armas y de nuestro equipo de comunicaciones. Los iraníes podrán utilizar el argumento de que la oposición fue inspirada por los estadounidenses. ¿Cuántas veces lo hemos tratado de hacer sin formular las preguntas adecuadas? ¿Vale la pena el riesgo?” Una posible consecuencia de estas operaciones serían medidas violentas de Irán contra uno de los grupos disidentes, lo que podría dar al gobierno de Bush una razón para intervenir.

Una estrategia de utilización de minorías étnicas para debilitar a Irán es defectuosa, según Vali Nasr, quien enseña política internacional en la Universidad Tufts y es también un asociado sénior del Consejo de Relaciones Exteriores. “Sólo porque el Líbano, Iraq, y Pakistán tienen problemas étnicos, no significa que Irán sufra del mismo problema,” me dijo Nasr. “Irán es un país antiguo – como Francia y Alemania – y sus ciudadanos son igual de nacionalistas. EE.UU. sobreestima la tensión étnica en Irán.” Los grupos minoritarios a los que se acerca EE.UU. están o bien integrados o son pequeños y marginales, sin gran influencia sobre el gobierno, o gran capacidad de representar un desafío político, dijo Nasr. “Siempre es posible encontrar algunos grupos activistas que van y matan a un policía, pero trabajar con las minorías tendrá efectos contraproducentes, y enajenará a la mayoría de la población.”

El gobierno puede haber estado dispuesto a basarse en organizaciones disidentes en Irán incluso cuando hubo motivos para creer que los grupos habían operado contra intereses estadounidenses en el pasado. El uso de elementos baluchi, por ejemplo, es problemático, me dijo Robert Baer, ex oficial clandestino de la CIA quien trabajó durante casi dos décadas en el sur de Asia y en Oriente Próximo. “Los baluchis son fundamentalistas suníes que odian al régimen en Teherán, pero también pueden ser descritos como al Qaeda.” “Son tipos que cortan las cabezas de no creyentes – en este caso son chiíes iraníes. La ironía es que una vez más estamos trabajando con suníes fundamentalistas, tal como lo hicimos en Afganistán en los años ochenta.” Ramzi Yousef, quien fue condenado por su papel en el atentado de 1993 contra el World Trade Center, y Khalid Sheikh Mohammed, quien es considerado uno de los principales planificadores de los ataques del 11 de septiembre, son fundamentalistas baluchis suníes.

Uno de los grupos contrarios al régimen más activos y violentos en Irán actual es el Jundallah, también conocido como el Movimiento de Resistencia del Pueblo Iraní, que se describe como una fuerza de resistencia que lucha por los derechos de los suníes en Irán. “Es una cruenta organización salafí cuyos seguidores asistieron a las mismas madrazas como los talibanes y los extremistas paquistaníes,” me dijo Nasr. “Se les sospecha de tener vínculos con al Qaeda y también se piensa que están relacionados con la cultura de la droga.” Jundallah se responsabilizó por el atentado contra un bus lleno de soldados de la Guardia Revolucionaria en febrero de 2007. Murieron por lo menos once miembros de la Guardia. Según Baer e informes de prensa, Jundallah es uno de los grupos en Irán que se benefician del apoyo de EE.UU.

La CIA y las comunidades de Operaciones Especiales también tienen lazos antiguos con otros dos grupos disidentes en Irán: Los Muyahidín e-Khalq, conocidos en Occidente como MEK, y un grupo separatista kurdo, el Partido por una Vida Libre en Kurdistán, o PJAK.

Los MEK han estado en la lista de terroristas del Departamento de Estado durante más de una década, sin embargo en los últimos años el grupo ha recibido armas e inteligencia, directa o indirectamente, de EE.UU. Algunos de los fondos clandestinos recientemente autorizados, me dijo el asesor del Pentágono, pueden terminar en los cofres de los MEK. “El nuevo destacamento trabajará con los MEK. El gobierno desespera por conseguir resultados.” Agregó: “Los MEK no tienen contadores que auditen sus libros, y se considera que sus dirigentes se han estado forrando los bolsillos desde hace años. Si la gente llegara a saber lo que reciben los MEK, y cuanto termina en sus cuentas bancarias – y a pesar de ello, es prácticamente inútil para los propósitos del gobierno.”
El partido kurdo, PJAK, del que también se ha informado que es apoyado en secreto por EE.UU., ha estado operando dentro de Irán desde bases en el norte de Iraq durante por lo menos tres años. (Irán, como Iraq y Turquía, tiene una minoría kurda, y el PJAK y otros grupos han buscado un gobierno propio en un territorio que ahora forma parte de cada uno de esos países. En las últimas semanas, según Sam Gardiner, el estratega militar, ha habido un pronunciado aumento en la cantidad de enfrentamientos armados del PJAK con iraníes y ataques terroristas contra objetivos iraníes. A comienzos de junio, la agencia noticiosa Fars informó que una docena de miembros del PJAK y cuatro guardas fronterizos iraníes fueron muertos en un choque cerca de la frontera de Iraq; un ataque similar en mayo mató a tres Guardas Revolucionarios y a nueve combatientes del PJAK. El PJAK también ha sometido a Turquía, miembro de la OTAN, a repetidos ataques terroristas, y los informes sobre apoyo estadounidense para el grupo han sido una fuente de fricción entre los dos gobiernos.

Gardiner también mencionó un viaje que el primer ministro iraquí Nouri al-Maliki, hizo a Teherán en junio. Después de su retorno, Maliki anunció que su gobierno prohibiría todo contacto entre extranjeros y los MEK – una bofetada a los tratos de EE.UU. con el gripo. Maliki declaró que Iraq no estaba dispuesto a ser una escala para operaciones encubiertas contra otros países. Fue una señal, dijo Gardiner, de “que Maliki prefiere cada vez más los intereses de Iraq por sobre los intereses de EE.UU.” En términos de las afirmaciones de EE.UU. sobre la participación iraní en las muertes de soldados estadounidenses, dijo, “Maliki no está dispuesto a jugar el juego de culpar a Irán.” Gardiner agregó que Pakistán acaba de aceptar la entrega de un dirigente de Jundallah al gobierno iraní. Las operaciones encubiertas de EE.UU., dijo, “parecen estar dañando relaciones con los gobiernos de Iraq y de Pakistán y podrían estar fortaleciendo la conexión entre Teherán y Bagdad.”

La dependencia de la Casa Blanca de agentes dudosos, y de planes que involucran una posible acción letal dentro de Irán, ha creado enojo, así como ansiedad, dentro de las comunidades de Operaciones Especiales y de inteligencia. Se considera que las operaciones del JSOC en Irán están copiadas de un programa que ha utilizado, con un cierto éxito, a sustitutos para atacar a la dirigencia de los talibanes en los territorios tribales en Waziristán, a lo largo de la frontera entre Pakistán y Afganistán. Pero las situaciones en Waziristán e Irán no son comparables.

En Waziristán, “el programa funciona porque es pequeño y hay tipos astutos dirigiéndolo,” me dijo el ex alto responsable de inteligencia. “Es ejecutado por profesionales. La NSA, la CIA, y la DIA – la Agencia de Inteligencia de la Defensa – “están ahí mismo con las Fuerzas Especiales y la inteligencia paquistaní, y tratan con tipos malos serios.” Agregó: “Tenemos que tener verdadero cuidado si pedimos los misiles. Tenemos que dar en ciertas casas a ciertas horas. La gente en el terreno miracon binoculares a unos pocos cientos de metros y llamando a sitios específicos, en latitud y longitud. Mantenemos al Predator dando vueltas hasta que los objetivos entran a una casa, y tenemos que asegurarnos de que los nuestros estén suficientemente lejos para que no sean alcanzados.” Una de las víctimas más destacadas del programa, dijo el ex responsable, fue Abu Laith al-Libi, un alto comandante talibán, quien fue muerto el 31 de enero, según las informaciones en un ataque con misiles, en el que también fueron muertas otras once personas.

Un despacho publicado el 26 de marzo por el Washington Post informó sobre el creciente número de ataques exitosos contra los talibanes y otras unidades insurgentes en áreas tribales de Pakistán. Un artículo complementario señaló que, como reacción, los talibanes mataron a “docenas de personas” sospechosas de haber suministrado información a EE.UU. y sus aliados sobre el paradero de los dirigentes talibanes. Se pensó que muchas de las víctimas eran espías estadounidenses, y sus ejecuciones – en un caso por decapitación – fueron filmadas en vídeo y distribuidas por DVD como advertencia para otros.

No es simple reproducir el programa en Irán. “Todos discuten sobre la lista de objetivos de alto valor,” dijo el ex alto responsable de inteligencia. “Los de Operaciones Especiales están enfadados porque la oficina de Cheney fijó prioridades para categorías de objetivos, y ahora se impacienta y aplica presión para ver resultados. Pero toma mucho tiempo para instalar a los individuos adecuados en su sitio.”

El asesor del Pentágono me dijo: “Hemos tenido resultados maravillosos en el Cuerno de África con el uso de sustitutos y banderas falsas – tácticas básicas de contrainteligencia y contrainsurgencia. Y estamos comenzando a liarlos en Afganistán. Pero la Casa Blanca va a destruir el programa si lo utiliza para ir en pos de Irán. Una cosa es involucrarse en ataques y asesinatos selectivos en Waziristán y otra es en Irán. La Casa Blanca cree que un tamaño va bien para todos, pero los temas legales que rodean asesinatos extrajudiciales en Waziristán son menos problemáticos porque al Qaeda y los talibanes cruzan la frontera hacia Afganistán y de vuelta, a menudo bajo persecución intensa por las fuerzas de EE.UU. y de la OTAN. La situación no es ni con mucho tan clara como en el caso iraní. Todas las consideraciones – judicial, estratégica, y política – son diferentes en Irán.”

Agregó: “Existe una inmensa oposición dentro de la comunidad de la inteligencia a la idea de conducir una guerra encubierta dentro de Irán, y de utilizar a baluchis y ahwazis como sustitutos. Los dirigentes de nuestra comunidad de Operaciones Especiales tienen un coraje físico notable, pero es menos probable que expresen su oposición a una política. Irán no es Waziristán.”

Un sondeo Gallup hecho en noviembre pasado, antes de que el NIE fuera hecho público, estableció que un 73% de los encuestados pensaban que EE.UU. debiera utilizar acción económica y diplomacia para detener el programa nuclear de Irán, mientras sólo un 18% apoyaba un ataque militar. La fatiga por la guerra en Iraq ha afectado indudablemente la tolerancia del público para un ataque contra Irán. Sin embargo, este estado de ánimo podría cambiar rápidamente. El potencial para una escalada quedó claro a comienzos de enero, cuando cinco patrulleros iraníes, que se creía estaban bajo el comando de la Guardia Revolucionaria, hicieron una serie de acciones agresivas hacia tres barcos de guerra de la Armada que navegaban por el Estrecho de Ormuz. Los informes iniciales sobre el accidente publicados por la oficina de prensa del Pentágono dijeron que los iraníes habían transmitido amenazas, por radio de barco a barco, de hacer “estallar” los barcos estadounidenses. En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el presidente, el día en que partió a un viaje de ocho días por Oriente Próximo, calificó el incidente de “provocador” y “peligroso,” y hubo, muy brevemente, un sentido de crisis e indignación contra Irán. “A DOS MINUTOS DE LA GUERRA” fue el titular en un periódico británico.

La crisis fue rápidamente desactivada por el vicealmirante Kevin Cosgriff, comandante de las fuerzas navales de EE.UU. en la región. No se dispararon tiros de advertencia, dijo el almirante al cuerpo de prensa del Pentágono el 7 de enero, vía teleconferencia desde su cuartel en Bahrein. “Sí, es más serio de lo que hemos visto, pero, para ponerlo en contexto, interactuamos regularmente con la Guardia Revolucionaria Iraní y su Armada,” dijo Cosgriff. “No obtuve la percepción de los informes que estaba recibiendo de que se tuviera la idea de tener miedo a esos cinco botes.”

El cuidado del almirante Cosgriff fue bien fundado: dentro de una semana, el Pentágono reconoció que no podía identificar positivamente a los botes iraníes como la fuente de la nefasta transmisión por radio, e informes de prensa sugirieron que en su lugar habían venido de un bromista conocido desde hace tiempo por el envío de mensajes falsos en la región. A pesar de ello, la conducta de Cosgriff enfureció a Cheney, según el ex alto funcionario de inteligencia. Pero se aprendió una lección en el incidente: El público había apoyado la idea de represalias, e incluso preguntaba por qué EE.UU. no hizo más. El ex responsable dijo que, unas pocas semanas después, tuvo lugar una reunión en la oficina del vicepresidente. El tema fue cómo crear un casus belli entre Teherán y Washington,” dijo.

En junio, el presidente Bush fue a un viaje de despedida de Europa. Tomó el té con la reina Isabel II y cenó con Nicolas Sarkozy y Carla Bruni, el presidente y la primera dama de Francia. El negocio serio fue hecho fuera de vista, e involucró una serie de reuniones en un nuevo esfuerzo diplomático por persuadir a los iraníes para que detuvieran su programa de enriquecimiento de uranio. (Irán argumenta que su programa de enriquecimiento es para propósitos civiles y que es legal bajo el Tratado de No Proliferación Nuclear.) La Secretaria de Estado Rice había estado involucrada en el desarrollo de un nuevo paquete de incentivos. Pero la posición esencial de negociación del gobierno parecía invariada: las conversaciones no podían tener lugar hasta que Irán detuviera el programa. Los iraníes habían rechazado repetida y categóricamente esa condición previa, dejando la situación diplomática en un punto muerto; todavía no han respondido formalmente a los nuevos incentivos.

El continuo impasse alarma a numerosos observadores. Joschka Fischer, el ex ministro de exteriores alemán, escribió recientemente en un artículo sindicado que podría no “ser posible congelar el programa nuclear iraní por la duración de las negociaciones para evitar una confrontación militar antes de que sean completadas.” Cuando hablé con él la semana pasada, Fischer, quien tiene amplios contactos en la comunidad diplomática, dijo que el último enfoque europeo incluye un nuevo elemento: la disposición de EE.UU. y de los europeos de aceptar algo menos que un cese total del enriquecimiento como un paso intermediario. “La propuesta dice que los iraníes deben dejar a de fabricar nuevas centrífugas y que el otro lado detendrá todas las actividades ulteriores para sanciones en el Consejo de Seguridad de la ONU,” dijo Fischer, aunque Irán todavía tendría que congelar sus actividades de enriquecimiento cuando comenzaran negociaciones formales. “Esto podría ser aceptable para los iraníes – si tienen buena voluntad.”

La gran pregunta, agregó Fischer, está en Washington. “Pienso que los estadounidenses están profundamente divididos sobre el tema de qué hacer acerca de Irán,” dijo. “Algunos responsables están preocupados por las repercusiones de un ataque militar y otros piensan que un ataque es inevitable. Conozco a los europeos, pero no tengo la menor idea de donde terminarán los estadounidenses en este problema.”

Hay otra complicación: la política presidencial estadounidense. Barack Obama ha dicho que, si es elegido, comenzaría conversaciones con Irán sin condiciones previas “contraproducentes” (aunque sólo después de que se haya hecho un trabajo diplomático de base). Esa posición ha sido vigorosamente criticada por John McCain. El Washington Post citó recientemente a Randy Scheunemann, el director de seguridad nacional de la campaña de McCain, declarando que McCain apoya la posición de la Casa Blanca y que el programa sea suspendido antes de que comiencen conversaciones. Lo que Obama propone, dijo Scheunemann, “es una conferencia en la cumbre unilateral de vaqueros.”

Scheunemann, quien es conocido como neoconservador, es también el canal de comunicación más importante de la campaña de McCain con la Casa Blanca. Es amigo de David Addington, jefe de personal de Dick Cheney. He oído diferentes historias sobre la influencia de Scheunemann sobre McCain; aunque algunos próximos a la campaña de McCain hablan de él como un posible consejero de seguridad nacional, otros dicen que es alguien que no es tomado en serio mientras “dice a Cheney y otros lo que ellos quieren oír,” como lo describió un alto asesor de McCain.

No se sabe si McCain, quien es el republicano de más alto rango en el Comité de Servicios Armados del Senado, ha sido formalmente informado sobre las operaciones en Irán. En la conferencia anual del Comité de Asuntos Públicos EE.UU.-Israel [AIPAC], en junio, Obama repitió su petición de una “diplomacia dura y de principios.” Pero también dijo, igual que McCain, que mantendría sobre la mesa la amenaza de acción militar contra Irán.

01 julio 2008

Cacerola de teflón


Ignacio Copani



No te oí. En los días del silencio atronador.
No te oí junto a las madres del dolor,
no sonaste ni de lejos, por los chicos, por los viejos olvidados.
No te oí. Puede ser que ya no estoy oyendo bien,
pero al borde de las rutas de Neuquén,
no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.
Y entre nuestros cantos desaparecidos
yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,
que resiste comprender que hay tanta gente
que en sus pobres recipientes solo guarda una ilusión.
Cacerola de teflón, volvé al estante,
que la calle es de las ollas militantes,
con valiente aroma de olla popular.

Cacerola de teflón, a los bazares,
o a sonar con los tambores militares.
Como tantas veces te escuché sonar.
No te oí. Cuando el ruido de las fábricas paró,
cuando abril su mar de lágrimas llenó.
No te oí con los parientes del diciembre adolescente. asfixiado
No te oí. Puede ser que mis oídos oigan mal,
pero no escuché en la exposición rural,
reclamar por el jornal de los peones yerbateros,
por la rentabilidad de los obreros,
por el tiempo venidero, por que venga para todos.
No te oí ni te oiré porque no hay modo
de juntar tu avaro codo, con mi abierto corazón.
Cacerola de teflón, volvé al estante.
De los muebles de las casas elegantes,
que las cocineras te van a extrañar.

Cacerola de teflón, a los bazares...
O a sonar en los conciertos liberales...
Como tantas veces te escuché sonar.
No te oí . En el puente de Kosteki y Santillán,
no te oí por el ingenio en Tucumán,
no te oí en los desalojos, ni en los barrios inundados. de este lado.
No te oí. En la esquina de Rosario que estalló
cuando el angel de la bici se cayó.
Y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.
Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo,
por un joven sin trabajo, a la deriva.
Debe ser que desde arriba, desde los pisos más altos
no se ve nunca el espanto y las heridas.
Cacerola de teflón, volvé al estante.
Yo me quedo en una marcha de estudiantes,
donde vos nunca supiste resonar.

Cacerola de teflón, a los bazares
o a llenarte de los más ricos manjares
que en la calle no se suelen encontrar.
Cacerola de teflón... a cocinar
.

Queridos Amigos.

En los últimos días y a raíz de haber escrito una canción, que debe ser la número mil doscientos y tantas de mi repertorio, he recibido infinidad de comunicaciones. La mayoría con elogios, caricias y aliento, que desde ya agradezco infinitamente.
Pero he recibido también otro tipo de contactos llenos de reproches, cargados de odio, regados de violencia, intolerancia, agresión y con un espíritu inquisidor que no creí que anidara todavía en gente de mi comunidad.
He sido amenazado, agraviado, insultado, difamado, calumniado y, peor aún, han sufrido ese tipo de atropello miembros de mi familia.
No me refiero a los impunes foros de internet sino a e mails, cartas y llamados recibidos.
Simplemente desde estas líneas aviso a quienes todavía tengan intención de lastimarme, que lo logren o no, yo no cambiaré ni una coma a las estrofas de mis canciones.
Aquellos que piensan que la Sra. Presidenta de mi país me paga por verso, recital u opinión, simplemente están expresando su propia escala de valores y asumiendo que ellos mismos podrían torcer sus convicciones a un precio determinado. Yo no.
Hace más de veinte años que en cada escenario y en cada grabación me comprometo con nuestra historia y siempre se me han cerrado puertas por hacerlo de manera honesta, clara y sin esperar más recompensa que el abrazo compañero de quien desea que un cantautor se exprese libremente, como los viejos trovadores que anunciaban las bodas, los bautizos y también los entierros.
En algunos medios de comunicación se han referido a mí de manera descalificadora y/o despectiva. A esos mismos medios, durante años, hemos mandado nuestro material artístico y la información de nuestras actividades, sin lograr que se nos diera ni un segundo para comunicarlo al público. Ni siquiera para difundir eventos solidarios, benéficos o canciones tan o más comprometidas con la realidad que el tema ¨Cacerola de Teflón¨.
Lamentablemente en algunos de esos medios se ha mostrado la canción en cuestión, sometiéndola a una especie de ¨inspección¨ de ideas o cortes marciales - musicales y al comentar alguna crítica agresiva, en lugar de defender la libertad del artista para manifestarse, se han escuchado de parte de los comunicadores, tristes y recordadas frases como ¨él se la busca… ¨ o ¨por algo será…¨.
Nunca discuto una crítica, sea como sea y venga de quien venga. Pero en este caso no recibí opiniones sobre la conformación estética del tema, de su métrica, de sus rimas, de sus sonidos, de la destreza para ejecutarla, sino una violenta y censuradora mirada hacia el contenido de mis ideas y mi conducta, bien típico de tiempos de inquisición y dictaduras.
Pablo Milanés cantó ¨Pobre del cantor de nuestros días que no arriesgue su cuerda por no arriesgar su vida¨…

Yo no creo haber arriesgado mi vida, sencillamente describí, como hago siempre, un episodio de este tiempo con total sinceridad.
Ni siquiera he pretendido mostrar una valentía destacable por la simple acción de manifestar mi pensamiento. Valientes fueron mis compañeros y familiares que hoy están desaparecidos. Valientes fueron Víctor Jara y Rodolfo Walsh. Yo soy solamente un cantor.
No creo que a esta altura de mi carrera, deba dar cuentas de los escenarios que pueda habitar. Estuve en Plaza de Mayo, cobrando Cero Pesos, respondiendo a la convocatoria de apoyar nuestra democracia, al igual que estuve el 25 de mayo de hace unos años, cuando decenas de artistas hacían fila para subir a la escena triunfal.
Estuve en esa plaza que transité como ciudadano desde que tengo uso de razón, como estuve en Semana Santa, como estuve con las Madres, con las Abuelas, con los ex combatientes, con los maestros, con los pibes de la calle y como pienso estar en cada evento al que me cite mi conciencia.
Si esta acción espontánea se convierte en un acto de riesgo, pobres de todos nosotros.
Si crear y expresarse es un acto de arrojo merecedor de insultos y censuras, ha triunfado para siempre la cultura del ¨no te metas¨ y la incultura sembrada durante el sanguinario proceso militar y la inolvidable década del noventa.
Juro por mis hijas que yo no especulo con estas cuestiones. Que si de momento, por mi decisión de ser coherente, pierdo trabajos y gano enemigos, es un precio que debo pagar como tantas veces pagué.
Nada más espero, que no sea nuevamente con el exilio.

Ignacio Copani¨

Para escribir una simple canción,
no sólo empeño y oficio se emplea,
hay que embarrarse con la inspiración,
hay que mirarse por dentro y no hacer lo que todos desean.

Mucho más cómoda es la posición
de dar la crítica sorda y pedante,
despedazando con rabia y rencor al autor y al cantante.

Sólo mi historia me obliga,
Usted no me diga qué frase hay que usar…
Haga su cuadro y elija
el color de la tinta que quiera mezclar.

Pero nunca se arrogue el derecho
de andar por mi techo
espiándome la libertad,
que ni una coma le voy a cambiar
ni a lo dicho ni al hecho.
Y hasta el final del olvido… maltrecho…
diré mi verdad.

30 junio 2008




"... La Sociedad Rural Argentina reitera frente a los productores y la ciudadanía en general
su apoyo a toda acción que signifique completar el proceso iniciado el 24 de marzo de
1976, para poder lograr así los fines propuestos, que en definitiva son los grandes objetivos
nacionales." Buenos Aires, 24 de Marzo de 1977.

PROHIBIDO VOLVER A CASA, NI DE TURISTA

TODO: Un gobierno de ladrones, sospechados, investigados, truhanes y pequeños fascistas imponen por la fuerza de las armas y la arbitrariedad las leyes del juego. Los gobiernos europeos y usa hacen la vista gorda, aceptan el fascismo y racismo y chovinismo de los gobiernos israelíes. Recuerdo: este es el mundo pastoral, democrático y justo en el que vivimos. Fin de junio, año 2008, siglo XXI de la así llamada civilización. El ejército israelí asesina niños y civiles inocentes; y destruye, hambrea, cierra pasos, mantiene a 11000 presos, incluidas mujeres y adolescentes. Mugabe "vence en las elecciones". En Irak los americanos siguen luego de cinco años, lo mismo en Afganistán. El hambre se enseñorea del mundo. Y este gobierno de fascistas ineptos impone leyes draconianas. Y el mundo calla... (A.A.)


Israel impide regresar a Jerusalén a los palestinos que se van a vivir fuera
JUAN MIGUEL MUÑOZ - Jerusalén - 30/06/2008


Lo habitual es que los emigrantes sufran peripecias en el país de acogida, y que les tiendan puente de plata para regresar. Israel rompe moldes. Lo sabe Zeina Emile Saman Ashrawi, de 26 años, palestina cristiana y residente en Estados Unidos. A los 17 años emigró a Pensilvania para rematar sus estudios secundarios. Se casó y vive en Virginia. Regresaba cada año a su Jerusalén natal para visitar a su familia. Abomina de la violencia, como su madre, la diputada Hanan Ashrawi, vieja conocida de la política palestina que se dio a conocer en la Conferencia de Paz de Madrid (1991). Este año, salvo milagro, Zeina no verá a sus parientes. No puede volver a su casa. El Gobierno israelí se lo ha prohibido. "No soy una criminal, ni una amenaza. He sido expulsada de mi hogar. Soy una de tantos", afirma Zeina.
Los árabes jerosolimitanos sólo disponen de una tarjeta de identidad azul y de un documento de viaje expedidos por el Ministerio del Interior israelí. Zeina Ashrawi renueva cada año ese papel azul. Hace cola con su padre desde las 4.30. Y también acude anualmente, como hizo en agosto de 2007, a renovar su documento de viaje a la Embajada de Israel en Washington. Carece de alternativa. Se ha acostumbrado a este "vuelva usted mañana", aunque en este caso no hay mañana, y a la arbitrariedad.
Primera sorpresa. La funcionaria de la embajada le explicó: "No sé si podremos extender su documento de viaje", en el que se especificaba su condición de "residente" en Jerusalén. Tras algunos trámites, Zeina recibió una llamada. Le otorgaban el visado. Pero ya convertida en turista. Con tres meses de vigencia. De nada le valía hace 10 meses, porque pensaba viajar en julio de 2008. Zeina se tragó su cambio de estatus. A comienzos de este mes se presentó de nuevo en la embajada, aunque fuera para obtener el visado turístico. Segunda sorpresa. Le reclamaron la fecha de expiración de su pasaporte jordano y de la Carta Verde estadounidense, documento inútil para viajar al exterior desde Estados Unidos. Facilitó los datos por teléfono, después los envió mediante fax. "Les he proporcionado los documentos una y otra vez, y pensé que pretendían que pasara el tiempo y no pudiera lograr el visado a tiempo", ha explicado Zeina. No se trataba de eso.
La tercera sorpresa llegó contundente. Horas después de remitir los datos y documentos, Zeina recibió una llamada. Escuchó a la funcionaria: "Su visado ha sido rechazado y sus documentos de identidad (azul) y de viaje ya no son válidos. Lo siento, pero esta decisión no es mía, procede de Israel".
La medida afecta a todos los palestinos, pero Yusef Daher, secretario general del Consejo Mundial de Iglesias, dibuja un panorama sombrío para la comunidad cristiana de la Ciudad Santa. "Hoy somos 9.000 personas, pero esta política israelí provocará un descenso del 15% en la población cristiana", afirma. "Mientras los judíos pueden inmigrar al amparo de la Ley de Retorno, incluso los conversos, los nativos de Jerusalén son considerados residentes temporales", precisa Daher, alarmado por el endurecimiento progresivo de la normativa. "Originalmente, la ausencia durante siete años de Jerusalén significaba la pérdida del derecho a vivir en tu propia ciudad. Ahora, a Israel le basta la prueba de la residencia en otro país para laminar este derecho".
La denegación de documentos es la punta del iceberg de una política que Hamoked -ONG israelí dedicada a la protección de los derechos individuales- califica sin tapujos de "limpieza étnica" y "racista". El muro de cemento de nueve metros que rodea Jerusalén convierte en un suplicio la vida cotidiana de decenas de miles de palestinos, desvinculados paulatinamente de la ciudad; la prohibición de reunificación familiar a los ciudadanos árabe-israelíes casados con palestinos, y la denegación de permisos para construir viviendas a los vecinos árabes abonan el desarraigo.

29 junio 2008

EL ODIO DE ESTOS DÍAS


EL ODIO DE ESTOS DÍAS

Por José Pablo Feinmann

Uno de los mails que recibí durante estos días me pareció no sólo doloroso, sino revelador de un estado de espíritu que atraviesa la derechizada sociedad argentina de estos días. Esta derechización no tiene nada de extraño pues el mundo ha girado a la derecha y en los países ricos surgen el fascismo, el neonazismo, la violencia contra el diferente, la incapacidad del diálogo, el desprecio de la democracia. Estuve –por cuestiones literarias– unos quince días en Europa y la xenofobia, el racismo y la violencia que conllevan son moneda de todos los días. Todos piden que se expulse a los inmigrantes, que no se los deje entrar. Se levantan muros legales o muros reales, como el que levanta Bush contra los mexicanos. El mundo está entre la derecha occidental y el irracionalismo extremo del islamismo. Entre tanto, habían surgido algunos gobiernos tenuemente populistas en América latina, a los que se toleró durante un breve tiempo y sobre los cuales las embestidas son cada vez más feroces. Se trataría de quebrar algunas opciones de esos gobiernos: reemplazar el Mercosur por el ALCA, abjurar de todo gesto de intervencionismo estatal, eliminar cualquier intento de redistribución de la riqueza, concentrar definitivamente los medios de comunicación en el sistema comunicacional que establece hegemónicamente Estados Unidos (con matices, pero sin diferencias notables), desterrar todo lo que apeste a populismo. Si esto se hará democráticamente o no es difícil decirlo. A Chávez, entre la oposición política, los medios de comunicación y el apoyo de Estados Unidos, estuvieron por voltearlo. Lo que se nota en la Argentina es un factor que acaso (porque así es este país) se manifieste con más potencia que en cualquier otra parte: el odio. Sencilla, simplemente, poderosamente el odio. Si alguien pudo pintar: “Cristina vas a morir como Evita”, todo es posible. Si a Cristina se le endilgan insultos del calibre más bajo, más obsceno y si, para peor, son las mujeres las que principalmente lo hacen, uno se pregunta: ¿qué pasa? Supongamos que el gobierno de Cristina Fernández no le cae bien a un sector de la población, pero: ¿es para tanto? ¿Es para injuriarlo más que a Menem, que a De la Rúa? Sabiendo (y aceptando en alguna medida) que a otros gobiernos, sobre todo al militar, no se les dijo nada de esto.
Tomo un ejemplo. El cantante Ignacio Copani escribió una canción. Yo no conozco a Copani. Pero ése no es un problema de él, acaso sea un problema mío. Escucho música clásica desde joven y no he logrado moverme de ahí. Hay quienes intentan hacerme “entrar” en el rock, pero no lo logran. Lo siento. La cuestión es que Copani compuso una canción que lleva un título traslúcido. Se llama: “Cacerola de teflón”. Debe tratarse de una crítica al sector social pro-agrario que se manifiesta en las calles con los utensilios que tiene en su cocina según su pertenencia en la escala social. Las cacerolas que tiene son de teflón. Copani canta su letra. Dice lo que tiene que decir y ahí empieza la invasión mediática. El “foro”, en Internet, tiene un anonimato que facilita la agresión y hasta el insulto más soez. Facilita la expresión del odio. De este modo, Copani dice que, a raíz de su canción, recibió algunos mensajes afectuosos. Pero: “Pero he recibido también otro tipo de contactos llenos de reproches, cargados de odio, regados de violencia, intolerancia, agresión y con un espíritu inquisidor que no creí que anidara todavía en gente de mi comunidad. He sido amenazado, agraviado, insultado, difamado, calumniado y, peor aún, han sufrido ese tipo de atropello miembros de mi familia. No me refiero a los impunes foros de Internet sino a e-mails, cartas y llamados recibidos”. ¿Qué pasa? ¿Dónde estamos viviendo? ¿Esta es la ciudad de Buenos Aires? ¿Esta es la capital cultural de América latina? ¿De dónde salió esta tropa de asalto, organizada, feroz, violenta al extremo de estar a las puertas de la agresión física?
Sigue Copani: “Aquellos que piensan que la Sra. Presidenta de mi país me paga por verso, recital u opinión, simplemente están expresando su propia escala de valores y asumiendo que ellos mismos podrían torcer sus convicciones a un precio determinado. Yo no”. Este es otro toque infaltable de este periodismo del odio. Afirma: todo aquel que se manifieste a favor de este gobierno lo hace por interés. En cambio, si “el campo” llena la Plaza ahí está la patria, la tierra, los valores centenarios, la clase rural que hizo la grandeza de la patria. Si la llena el Gobierno son todos gronchos traídos en los camiones de Moyano, o bandoleros de D’Elía, o desdichados que están ahí por un choripán. Y esto lo dicen periodistas con una trayectoria. Que de pronto se han erizado también de odio. Algunos de ellos cambiarán milagrosamente no bien el Gobierno arregle con sus patrones, con los grupos económicos para los que trabajan. La conversión ideológica del periodismo en los últimos tiempos ha sido vertiginosa. Incluso conozco mucha gente que lo detecta. “¿Viste? Fulano ahora ya no está en contra de Cristina”. “Y claro: si la empresa para la que labura arregló con el Gobierno.” Hay, sin embargo, un ingrediente genuino en este periodismo que acaso ni puedan variar, aunque el grupo mediático para el que trabajan les dé la contraorden: su antiperonismo. El odio gorila pocas veces penetró tanto en nuestra sociedad. Y peor aún: el odio a la generación del ’70. Lo peor que se le puede decir a alguien es setentista. Y al matrimonio presidencial se les dice sin más “la pareja montonera”, cuando jamás estuvieron en esa organización y no se ha discutido aún con claridad los dislates o no que ha cometido en nuestro país. Dice, en fin, Copani: “Nunca discuto una crítica, sea como sea y venga de quien venga. Pero en este caso no recibí opiniones sobre la conformación estética del tema, de su métrica, de sus rimas, de sus sonidos, de la destreza para ejecutarla, sino una violenta y censuradora mirada hacia el contenido de mis ideas y mi conducta, bien típico de tiempos de inquisición y dictaduras”.
Voy a citar ahora otro mail. Es de Hernán Nemi, que tiene 36 años, es profesor de Literatura en la Universidad de Morón, da clases en varios colegios secundarios y tiene un par de obras escritas para Teatro por la Identidad. (Esto lo torna muy sospechoso para la Argentina del odio y sus voceros comunicacionales. Porque la cosa también tiene este costado de destrucción fundamental: “¡Basta con esa cuestión de los derechos humanos! ¡Basta de juzgar a militares! ¡Basta de exhibir a Hebe de Bonafini en cada acto! ¡Ni a la Carlotto nos bancamos ya! ¡Eso terminó, es el pasado, hay que archivarlo!” O si no: “¡Hay que juzgar a los guerrilleros! ¿O no quedó alguno vivo?”.) Suscribo todo lo que dice Nemi, de modo que citarlo es hablar y decir por su medio, que es impecable, y exhibe una prosa inusual: “Se critica a Cristina por autoritaria: ¿qué otro presidente hubiera soportado cien días con rutas cortadas, desabastecimiento y amenazas constantes sin disparar un solo tiro ni reprimir en ninguno de los cientos de cortes de caminos que hubo? Entre el 19 y 20 de diciembre de 2001 murieron 31 personas en la represión del gobierno de De la Rúa a las manifestaciones populares. El matrimonio ‘montonero’ tuvo la actitud más tolerante y democrática frente a las protestas de la ciudadanía que se recuerde en toda la historia argentina”. Aquí sólo podríamos pulir la frase “toda la historia argentina”. Hubo otros gobiernos con tolerancia de democrática. Es cierto que, en este caso, el llamado “campo” ha paralizado el país y su abastecimiento. Se trata, sin más, de un acto de subversión absoluto que deteriora por completo el funcionamiento del país. Y a los piqueteros se los quería colgar por cortar una calle.
Sigue Hernán Nemi: “¿Es éticamente correcto que la clase media y alta de Buenos Aires salgan a golpear cacerolas por las retenciones del campo cuando jamás las golpearon por las flacas jubilaciones que cobran nuestros viejos ni por los chicos que tienen hambre, ni por los sueldos docentes, ni por la carpa docente, ni por la privatización vergonzosa de nuestras empresas en los ’90?”. Y también: “¿Tiene autoridad moral la Sociedad Rural de pedir más institucionalidad cuando apoyó a cuanto gobierno de facto hubo en la Argentina? ¿Este campo hoy indignado es el mismo que aplaudió a Menem a lo largo de la década del 90? Sí, es el mismo”. Es siempre el mismo, Hernán: es el que recibió con atronadores aplausos a Juan Carlos Onganía cuando el dictador entró en el predio de la Sociedad Rural... ¡en carroza! El que abucheó a Alfonsín. El que respaldó a la patria financiera en el golpe de mercado. El que apoyó a Videla y negoció con Menem. Hoy, en esta Argentina del odio, es la clase heroica que representa los intereses de la patria. ¡Y con los periodistas progres a sus pies!
Y, por fin, escribe Hernán: “Quienes piensan –legítimamente– que los ruralistas tienen razón, ¿por qué lo expresan a través de mails o comentarios tan agresivos, tan cargados de odio, tan faltos de argumentos racionales?, ¿qué nos pasa a los argentinos (y argentinas) que nos cuesta tanto bancarnos a una mujer como presidenta? Muchos de los adjetivos de esos mails –muchos de ellos enviados por mujeres– muestran el peor machismo: se la llama a Cristina ‘puta’, ‘conchuda’, ‘turra’, ‘tilinga’... Y al mismo tiempo, los argumentos brillan por su ausencia”.
Es así, Hernán: pero eso de bancarse a una mujer como presidenta no nos pasa “a los argentinos”, sino a ciertos argentinos. Y si hiciera otra política le tirarían flores. No es que no se bancan a una mujer, no se bancan una política. El poder, en este país, es pragmático. Si hacés lo que yo te digo, lo que yo necesito, lo que llena mis arcas, estoy con vos y sos hermoso. No lo olviden: si el establishment argentino se bancó a Menem, se puede bancar a Drácula. Al sólo costo de que Drácula haga lo que ellos quieren.

LA MEMORIA COMUNISTA



MIGUEL MORA 28/06/2008


La luna como símbolo de lo inalcanzable ha fascinado a Pietro Ingrao desde niño. El político e intelectual italiano narra su vida, que es el espejo de la lucha y de la derrota del comunismo. Él no se rinde: "El capitalismo nos ha destruido, pero todavía no se ve".
Pietro Ingrao, 93 años, comunista y soñador. Ex dirigente del Partido Comunista Italiano, ex presidente de la Cámara de Diputados, ex periodista y director de L'Unità. Escritor y poeta. Hombre dulce y sencillo. Hoy vive en un modesto piso romano, ayudado por una encantadora asistenta congoleña. Una foto del Che preside el salón. Mientras tomamos un café, él se abraza a la taza y narra. Sigue siendo un hombre brillante, idealista y romántico. Asume que el comunismo falló, que el asalto al Palacio de Invierno fracasó. Pero no se rinde. Sus recuerdos, su peripecia personal y política, como testigo y protagonista del siglo XX, subrayan el anhelo de cumplir un sueño infantil: coger la luna, atraparla con los dedos, cambiar el mundo. Pedía la luna es el título de sus memorias, que en Italia publicó Einaudi en 2006 y que ahora llegan a España. Y éste es un resumen de una conversación-monólogo. El hombre que perdió tira del hilo de la memoria y no encuentra explicación. Y se despide con una frase inapelable: "El capitalismo nos ha destruido, pero todavía no se ve".

PREGUNTA. Así que quería la luna.
RESPUESTA. A veces parece que se pueda atrapar. Sobre todo en mi pueblo [nació en 1915 en Lenola, región del Lazio] en verano y primavera, en las grandes noches estrelladas, cuando sale entre las montañas. De pequeño la quería coger, lo conté en un libro. Una noche, a la hora de irme a la cama, quién sabe por qué no quería hacer pis, que hacía siempre, y mi madre un poco desesperada llamó a mi padre, él vino y me dijo bromeando: "¿Qué quieres de regalo si haces pis?". Tengo la imagen como si fuera ahora. Mirando por la ventana hacia el valle y las montañas, vi la luna brillando sugestiva, y le dije: "Quiero la luna". Mi padre se echó a reír y dijo: "Hijo, no consigo cogerla". Así, la luna se convirtió en un símbolo de algo muy bonito que no se consigue coger.
P. Y en una metáfora de su lucha política.
R. Después establecí en mi fantasía una especie de ecuación entre la luna y las esperanzas que iban creciendo mientras Europa se destruía. La luna acabó representando la imagen de ese mundo nuevo que buscaba en la mitad de los años treinta y que después se precipitó en la catástrofe mundial.
P. ¿Vivió la guerra como partisano?
R. No disparé un solo tiro, no estuve en las brigadas sino en la actividad clandestina, haciendo de correo. Los jóvenes de la pequeña burguesía romana montamos una organización que luego amplió sus contactos con figuras singulares como Visconti. En su primera película, Obsesión (1942), moderna y con intención política, metió un personaje que representaba a un clandestino que había entrado ilegalmente en Italia. Él pertenecía a una familia aristócrata de Milán, y había ido a Francia a colaborar con Renoir, que había reunido a algunos italianos que conspiraban contra el régimen fascista.
P. Con el que usted simpatizó al principio al principio.
R. Sí, hice amistad con los jóvenes fascistas en la Universidad de Roma, participé en el movimiento de los Littoriali, y escribí una loa a Mussolini. Pero un amigo, Gianni Buzzini, me llevó al Centro de Experimentación de la Cinematografía instaurado por el fascismo. Allí estaba Alida Valli, la bellísima. Aunque no filmé un metro de película, conocí a los cineastas rusos, viajé a Capri con Giuseppe de Santis (el director de Arroz amargo), conocí a Visconti... Cuando empezaron los arrestos, me escapé a Milán y me hice clandestino.
P. ¿Cómo era aquella Italia?
R. Un país oscuro. La gente emigraba en busca de pan. Había muchísima hambre. El régimen estaba en crisis y las tiendas estaban cerradas. Un día entré en una pastelería abierta que tenía dulces. Compré uno y lo tuve que escupir, era repugnante. Estuve también escondido en Calabria, durmiendo en una cabaña de paja, luchando contra un enemigo, los ratones. Había docenas. Por la noche hacía un fuego para que el humo los ahuyentara. Apagaba el fuego, me dormía y sólo se subían al catre cuando estaba dormido. Ah, aquel sueño de la juventud...
P. ¿Había tiempo para el amor?
R. Sí. Mi futura mujer, Laura, también participaba en la conspiración. La conocí en Roma, era hermana de Lucio Lombardo, que estaba preso en la cárcel de Civitavecchia; ella era el correo entre nosotros. Nos enamoramos y nos casamos ya cuando los aliados entraron en Roma.
P. ¿Recuerda el día de la liberación?
R. Estaba en Milán con unos compañeros sicilianos. Tengo un recuerdo nítido de la noche del 25 de abril. Cenamos algo, nos acostamos, y de repente se abre la puerta y entra Salvatore di Benedetto, abre la ventana y empieza a gritar: "Ha muerto Il Duce", "abajo Mussolini", "viva la libertad", "fascistas carroña". Pensamos que se había vuelto loco. Nos contó la noticia, salimos a las calles, que estaban inundadas de gente, asaltamos las sedes fascistas, estuvimos toda la noche quemando papeles y por la mañana fuimos a liberar a los prisioneros de la cárcel. Luego hicimos un mitin, hice un discursillo, y fui a casa de Elio Vittorini para preparar el número de L'Unità.
P. ¿Quiénes hacían el periódico?
R. Durante esos años lo hicimos con Gillo Pontecorvo, el director de La batalla de Argel. Tenía sólo dos páginas, y metíamos también sucesos. Cuando llegaron los aliados, me mandaron a Roma, primero fui redactor jefe, y luego ya director. Recuerdo que tras la liberación poníamos alguna foto de mujeres con poca ropa y los soviéticos nos lo reprochaban mucho.
P. ¿Lo controlaban todo?
R. Había una relación continua. Ellos eran la guía, la gran guía, daban las órdenes y las directrices. Aunque Togliatti intentó buscar una relativa autonomía, ellos financiaban el partido. Fui a Moscú varias veces con Togliatti. Iban los comunistas de Europa y América Latina, eran unas reuniones aburridísimas.
P. ¿Allí conoció a Carrillo?
R. Nos vimos a menudo. En Moscú y en Francia. Era el líder con el que tuve una relación más estrecha. La Pasionaria era un gran símbolo, pero la relación de alianza y de acción común era con Carrillo. Fuimos muy amigos, nos vimos muchas veces. Incluso, acabada la guerra española, intentamos apoyar su lucha antifranquista y acreditar a la resistencia española, que no tenía mucha fuerza. Los italianos teníamos mejor relación con ellos, los franceses estaban celosos y les ayudaban poco.
P. ¿Los comunistas italianos siempre fueron distintos?
R. Durante la guerra fría vivimos una crisis compleja. Gracias al prestigio de Togliatti, y a la inteligencia de su relación con Stalin para garantizar un modo italiano, éramos más autónomos. Moscú siempre nos consideró heréticos e indisciplinados, los franceses eran más disciplinados y nos atacaban. Tenían celos de nuestra fuerza, y los soviéticos no nos apoyaban. Rompimos con los soviéticos en tiempos de la invasión de Afganistán, pero antes ya estábamos mal, con la defenestración de Dubcek, con quien teníamos una relación muy estrecha. Ponomariov, que era nuestro contacto en el aparato soviético, era un pedante y un aburrido insoportable, que siempre nos daba lecciones morales y controlaba la ortodoxia más estúpida. La burocracia soviética era un verdadero desastre. Distanciarnos fue una segunda liberación.
P. Pero supuso la división del partido. Y las purgas.
R. Muerto Togliatti, se abrió la lucha interna. Una parte de derecha liderada por Giorgio Amendola, y una de izquierda liderada por mí, que intentaba introducir el debate interno, la práctica de la duda, una discusión más democrática. Ganaron ellos. Y fuimos todos purgados. Nos castigaron. Pero el sindicato más cercano a mi pensamiento obtuvo una gran victoria y me propusieron para presidir la Cámara de Diputados. Me convertí en un personaje estatal, y tuve mucha relación con Fanfani, que era el presidente del Senado. Ahí, el partido dio vía libre a la propuesta de Berlinguer y se abrió a Occidente. Ésa fue una gran crisis. Primero rompimos con Mao, y luego vino el error fatal de la guerra de Afganistán que supuso el equivocado e infeliz fin del leninismo. Ahí murió el gran proyecto comenzado en 1917, no sólo el estalinismo.
P. ¿Cómo juzga ahora la apertura de Berlinguer?
R. Yo no estaba de acuerdo. Era un intento de pacto con la burguesía y con el mundo católico. Hacía falta garbo. Por un lado, yo era laico; por otro, tenía una relación mejor que nadie con el clero toscano, que tenía mucho prestigio pero poco poder. Berlinguer se acercó a Aldo Moro, ésa fue su gran operación. Moro era una de las personas más inteligentes y cualificadas del país, pero sólo aceptó el compromiso histórico con mucha prudencia porque no estaba seguro de su entorno. Una parte de la Democracia Cristina se mordió los labios. No querían. Nosotros estábamos muy fuertes, gobernábamos en muchas ciudades y teníamos prisa, queríamos gobernar el país. Moro respondió que necesitaba tiempo. No se lo dieron. Lo asesinaron.
P. ¿Quién?
R. Ése es el gran misterio. No sé quién lo organizó. Pero, desde luego, no fue lo que dijo la versión oficial.
P. ¿El partido comunista pudo hacer más por salvarlo?
R. Las Brigadas Rojas no aceptaban ninguna influencia del partido, marcaban claramente la distancia y la diferencia. Dentro de la Democracia Cristiana hubo una fuerte y pesada resistencia al plan de Moro. Él no tenía fuerza suficiente. La pulpa de la DC seguía siendo anticomunista, y la apertura de Moro no escondía ese rencor. Ésa fue la estrategia que les permitió tener Italia bajo sus manos tanto tiempo. Matan a Moro, muere Berlinguer, y todo acaba.
P. Esas muertes anticipan, en realidad, la muerte del PCI.
R. El partido se divide otra vez y todo se precipita. Yo estaba en España, en un viaje precioso por Córdoba y Sevilla. Vuelvo a Madrid y me encuentro con dos noticias pésimas. La muerte de La Pasionaria, y el error fatal del discurso de Occhetto en el Congreso de la Bolognina. Inspirado en las ideas liberales del entorno de hombres como Scalfari, anuncia que rompe con el pasado. Volviendo de ese viaje encantador, muere Dolores y los periodistas italianos me preguntan qué me parece la liquidación del signo comunista. Asisto en noviembre de 1989 al funeral emocionantísimo de aquella mujer alta y simbólica, comemos con Carrillo en una tasca, tardísimo como siempre en su país, tenemos una larga charla sobre España, hablo con Occhetto y me pide que no diga nada antes de que me explique. Vuelvo a Roma, en el avión veo los periódicos, entiendo mejor, cuando bajo hay dos compañeros esperándome. Voy a Botteghe Oscure, me repite lo que yo ya sabía y me pide que me calle. Yo me niego, voy a Montecitorio y hago la declaración de disenso y crítica. Comienza un curso nuevo, otros grupos rompen con el partido, y todo acaba en que el partido se deshace.
P. Es la derrota final.
R. Hace falta decirlo así. La URSS pierde en Afganistán, el PCI se hace trizas, y enseguida cae el muro de Berlín y Moscú no aguanta más. Yo aquí tiendo a aplicar un razonamiento: ahí acaba la gran parábola de 1917, muere la gran invención del asalto al Palacio de Invierno. Durante 50 años fue un sueño, el comunismo se convirtió en un gran actor mundial, tuvo un poder real con América como antagonista. Pero llega la derrota de Lenin, el sueño se derrumba. Y las ideologías, y los símbolos, y los nombres, y las palabras míticas.
P. Y la luna.
R. La luna no la cogimos, pero estuvimos cerca. Acercamos las manos; mejor dicho, la mirada. Pareció que la atrapábamos, pero no fue así. No llegamos al Palacio de Invierno.
P. ¿La tercera victoria de Berlusconi supone que fue una derrota total?
R. No. Eso querría decir que la partida se acabó y yo no quiero decirlo. Fue derrotado el leninismo en el que creí, eso sí. Fallamos. Perdimos incluso la relación con ese error. El asalto era una parte, un momento. Pero había otros componentes. No contamos con la complejidad de la partida. Dimos demasiada importancia a Europa occidental y poca a la oriental, por ejemplo. Pero hicimos cosas extraordinarias. Conquistamos ciudades y las gobernamos, construimos un sindicato rico de invenciones, dialogamos incluso con la religión. Pero no cambiamos el país, no llegamos a ocupar el poder, el asalto fracasó. Era una idea limitada del cambio.
P. ¿Marx sobrevive?
R. Llega muy lejos. Hizo mucha lectura de clase y creó movimientos de insurrección y liberación. Todos nos equivocamos, deberíamos indagar qué nos faltó. Pero si equiparo esa derrota a la bajeza de Berlusconi, lo nuestro fueron eventos extraordinarios. Los problemas no se han resuelto. El capitalismo nos ha destruido pero todavía no se ve.
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Traducción de Helena Aguilà Ruzola. Península. Madrid, 2008. 416 páginas. 23,90 euros.
Pietro Ingrao. Pedía la luna.

28 junio 2008

FAMILIARES DE PALESTINOS ASESINADOS PRESENTAN UNA QUERELLA EN LA AUDIENCIA NACIONAL CONTRA MILITARES ISRAELÍES

Antonio Segura, Gonzalo Boye, Raul Maillo, Juan Moreno
al Quds/CSCA


Esta querella se presenta en la Audiencia Provincial promovida por el Centro Palestino de Derechos Humanos –y en su nombre Raji Sourani- en representación de seis familiares de los palestinos asesinados el día 22 de julio del año 2002, por una bomba de una tonelada de peso lanzada por la aviación israelí sobre el populoso barrio de Al Daraj, en la ciudad de Gaza.
En Israel ha sido infructuoso enjuiciar a los acusados, correspondientes a la cadena de mando de dicha operación de terrorismo de estado, ante la evidente política de impunidad que ejercen los ocupantes.
Diversas organizaciones sociales y de solidaridad, entre las que se encuentran la Asociación Al-Quds de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe y el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe, han facilitado el trabajo del Centro Palestino en la elaboración de la documentación, traducción y recopilación de pruebas que se presentaron ante los abogados citados para que se procediera a la presentación de la misma. Caso en el que hemos trabajado todos conjuntamente durante dos años.
Por fin, el día 24 de junio, se ha presentado la querella, esperando que, tras el juicio correspondiente, la sentencia de satisfacción política, moral y económica a las víctimas y sirva como aliciente para impedir la impunidad israelí. Las acciones coordinadas que están llevando a cabo las organizaciones sociales y solidarias en Palestina y en Europa vienen a llenar el vacío que ha dejado la Comunidad Internacional en el tema palestino, es más, suplantan a los gobiernos en su búsqueda de la justicia, mientras que estos mismos gobiernos, haciendo dejación de su papel político, se dedican a reuniones de donantes, actuando como simples organizaciones humanitarias que no tratan, en ningún caso, de resolver el problema de fondo: la ocupación de Palestina y toda la cadena de crímenes que se vienen cometiendo con total impunidad sobre la población civil palestina y sus bienes.
El Centro Palestino de Derechos Humanos de Gaza ha iniciado y lleva casos abiertos por las acciones del ejército israelí en países tan diversos como Gran Bretaña, Estados Unidos Nueva Zelanda, Suiza y Holanda. Este es el primer caso que se presenta en España en búsqueda de justicia para las víctimas civiles de la ocupación israelí.
(Nota al Quds-CSCA)

En unos momentos en que muchos se cuestionan los ataques indiscriminados que realizan las fuerzas armadas israelíes en contra de la población palestina, estamos ante la primera ocasión en la historia judicial europea en que se presenta una querella criminal en contra de personas que, por su condición de funcionarios dentro del Gobierno de Israel, y por su propia actuación personal aparecen como responsables de unos hechos incardinables entre otros en el artículo 611 del Código Penal español.
No se trata de una querella en términos generales sino que:
a.- se presenta en nombre y representación de víctimas directas de los ataques o de sus familiares más cercanos en los casos de las personas asesinadas,
b.- se dirige específicamente en contra de las personas que aparecen como responsables directos tanto en la cadena de mando como en la propia ejecución del hecho, y
c.- se interpone en España en cumplimiento de la legalidad nacional y de los compromisos internacionales suscritos por España.
Los hechos objeto de esta querella criminal sucedieron el día 22 de julio del año 2002, entre las 23.30 y las 24.00 horas, cuando un avión de combate israelí F16 lanzó una bomba de una tonelada sobre el barrio de Al Daraj de la Ciudad de Gaza. Según han manifestado los funcionarios israelíes el objetivo principal de dicho ataque era la casa de Sala Shehadeh, quien era sospechoso de ser un comandante de Hamas, por lo que el objetivo confesado de dicha misión era asesinarlo.
Si bien la casa de Sala Shehadeh fue alcanzada directamente por la bomba, como la misma se encontraba situada en uno de los lugares residenciales de mayor densidad de población en el mundo por lo que como consecuencia de la explosión causada por la bomba murieron quince personas –la mayoría de ellos niños y bebés- y 150 resultaron heridas –algunas de ellas con lesiones graves y secuelas permanentes, ocho casas de los alrededores fueron totalmente destruidas, otras nueve casas resultaron destruidas parcialmente y una veintiuna sufrieron daños moderados.
Al día siguiente del bombardeo, es decir el 23 de julio de 2002, el portavoz de las Fuerzas de Defensa Israelíes declaró que: “El ataque de anoche del IDF fue dirigido a Salah Shehade y solamente a él. El ataque fue preciso, y fue llevado a cabo con tecnología apropiada. El objetivo es frustrar actividades terroristas futuras próximas mediante un ataque a la fuente misma, es decir Shehade. No hubo intención de hacerles daño a miembros de su familia o a otros civiles.
El IDF siente todos los daños ocasionados a personas inocentes. Desgraciadamente, esto es lo que puede ocurrir cuando un terrorista utiliza a civiles como escudos humanos y sus hogares como lugares para refugiarse.”
La tecnología sofisticada que poseen las Fuerzas Aéreas Israelíes (IAF) incluyen vigilancia aérea y otros medios de inteligencia, por lo que el tamaño de la bomba –una tonelada- las características del barrio que fue atacado –una de las poblaciones que presentan más densidad en el mundo, hacían prever la magnitud de las muertes, lesiones y destrucciones causadas a personas que supuestamente no eran el blanco buscado, si nos atenemos a lo que han declarado desde la IDF.
Resulta aterrador revisar testimonios con el de el testigo Ra’ed Mohamad Ibrahim Mattar, quien señaló que en el momento del bombardeo vivía en la casa de al lado de Salah Shehadeh, una construcción de tres pisos y de 160 metros cuadrados junto con su familia, y que relata:
“Eran alrededor de las 11.40 pm, yo estaba durmiendo en mi casa junto con mi familia. Me desperté con el sonido de una explosión y no había electricidad. Me di cuenta que estaba caminando en un terreno desigual en ruinas. No me di cuenta de que la casa ya estaba demolida. Cuando iba caminando me caí de mi piso en la primera planta al suelo. Grité por ayuda y toqué la puerta. Mi hermana Maha abrió la puerta y me dijo que la casa estaba destruida sobre nosotros. Entré al edificio para encontrar a mi padre y mi madre intentado salvar a mi hermano Ibrahim, que estaba atrapado debajo de un pilar de cemento. Intenté ayudarlo y levantar algunas de las ruinas que estaban sobre él. Luego lo dejé, busqué una linterna y fui a buscar a mi esposa en el piso pero no la encontré. Bajé nuevamente. Mi madre me preguntó por mi familia y le dije que no había encontrado a nadie. Después de eso no sentí nada hasta que desperté en el hospital. Supe lo que había sucedido al día siguiente, me dijeron que mi esposa y tres de mis hijos habían muerto como consecuencia de la explosión y que la casa, donde está mi piso resultó muy dañada y totalmente demolida en los tres pisos, incluyendo las posesiones y muebles.”
Cuando algunos se preguntan el motivo por el cual España ha de ser competente para la investigación y enjuiciamiento de estos hechos debemos remitirnos, junto a lo ya dicho en materia de legislación y compromisos internacionales, al no menos relevante hecho que tras los sucesos el movimiento “Yesh Gvul”, en Israel, tras varios intentos fallidos de correspondencia con las autoridades israelíes, presentó una solicitud el día 30 de septiembre de 2003 ante el Tribunal Superior Israelí instándole a que exigiera al Fiscal General y al Abogado General Militar a abrir una investigación criminal con vistas a iniciar una investigación y juzgar a todas las personas en la cadena del mando del bombardeo.
El Estado de Israel respondió con dos argumentos:
a.- el primero, que la operación fue proporcional al objetivo militar de asesinar a Shehadeh, y
b.- el segundo, que el resultado de dicha operación no había sido intencionado.
Tras la contestación de la demanda, el 3 de marzo de 2004, el Tribunal Superior suspendió el asunto a la espera de una decisión relativa a otra demanda interpuesta por el Comité Público contra la Tortura en Israel en enero de 2002, la cual cuestionaba la legalidad de la política de asesinatos del Estado de Israel. En relación con esta última demanda, el día 16 de febrero de 2005 tuvo lugar una vista, sin embargo el asunto fue también suspendido de manera indefinida como consecuencia del compromiso del entonces Primer Ministro en la Cumbre de Sharm-el Sheik en enero de 2005 de suspender la política de asesinatos o “matanzas preventivas”.
El movimiento Yesh Gvul solicitó al Tribunal Superior la reapertura de la investigación penal y solicitaron una vista, la cual fue fijada para el 27 de julio de 2005, que finalmente se celebró el 5 de septiembre de ese año siendo el asunto suspendido indefinidamente.
Con posterioridad, en noviembre de 2005, la oficina del Fiscal General aceptó volver a abrir las causas provenientes de ambas demandas, realizándose el día 11 de diciembre de 2005 una vista relativa a las dos, donde el Tribunal Superior dictaminó que la demanda relacionada al bombardeo de Al Daraj dependía del resultado de la demanda relativa a la política de asesinatos, dándole un plazo de 20 días al Fiscal General para presentar motivos legales, lo cual no fue realizado.
Finalmente el día 13 de enero de 2006 el Tribunal dictó sentencia con respecto al caso de la política de asesinatos, en la cual refrenda los principios de proporcionalidad y distinción, señalando que:
“El enfoque de la ley consuetudinaria internacional relativo a los conflictos armados de naturaleza internacional es que los civiles están protegidos de los ataques del ejército. Sin embargo, dicha protección no existe para los civiles “durante el tiempo en que participen en hostilidades”(§51(3) de El Primer Protocolo). Hacer daño a dichos civiles, inclusive si resulta en muerte, está permitido a condición de que no existan otros medios que les dañen menos, y a condición que civiles inocentes cercanos no resulten heridos. Los daños a los últimos debe ser proporcional. Esta proporcionalidad está determinada en función de un criterio basado en valores que busca el equilibrio entre la ventaja militar y los daños civiles. Como hemos visto, no podemos establecer que un ataque preventivo es siempre legal, al igual que no podemos establecer que siempre es ilegal. Todo depende de si las normas del derecho consuetudinario internacional relativo a conflictos armados internacionales permiten dicho ataque preventivo o no.”
Sin embargo dichos principios no fueron aplicados al ataque realizado en Al Daraj, donde murieron 15 personas y hubo 150 heridos civiles, mediante una bomba de una tonelada lanzada en plena zona residencial. Por otra parte, tampoco se dictó sentencia en la demanda sobre este asunto. Por eso, el 21 de diciembre los abogados de Yesh Gvul solicitaron al Tribunal Superior que designara un nuevo tribunal para ver esta demanda, pero hasta la fecha de hoy no hay prevista una vista sobre el asunto.
En resumidas cuentas al Estado de Israel no le interesa investigar ni enjuiciar hechos sobre los cuales ellos mismos tienen una responsabilidad clara.
Dentro de las múltiples gestiones realizadas a lo largo de estos años, se solicitó al Ministerio de Defensa Israelí que se indemnizara a las víctimas, el cual se negó argumentando que el Estado no era responsable por los daños y perjuicios ocasionados. Con posterioridad, el 18 de diciembre de 2003, se presentó una demanda de indemnización en nombre de la familia Mattar, a los que se unieron otros demandantes, pero con motivo de la modificación de las leyes de ilícito civil en Israel, las que impiden que los Palestinos puedan reclamar daños y perjuicios del Gobierno de Israel, se espera que la demanda sea desestimada.
El Estado de Israel ha declarado, en sus contestaciones a las demandas, que el asesinato en sí mismo fue legal y que la operación militar realizada por este motivo fue proporcional al objetivo legítimo de asesinar a Shehadeh, ya que el potencial para la muerte de civiles y la destrucción de bienes fue tomado en cuenta antes de autorizar y llevar a cabo dicho bombardeo.
Así, el Estado de Israel ha señalado que:
“Es importante subrayar que una de las consideraciones centrales, que se tomaron en cuenta durante todas las fases de preparación de la operación contra Shehadeh y su aprobación fue la consideración de proporcionalidad – la obligación de asegurarse que el atacar a Shehadeh no supondría atacar la población civil de los alrededores, desproporcionado con los objetivos militares que la operación quería lograr. Las discusiones se centraron mayormente en el tema de atacar a civiles como consecuencia de atacar a Shehadeh”
“Después de la discusión, por ejemplo, se decidió de llevar a cabo el ataque tarde por la noche (alrededor de medianoche) cuando se suponía que habría pocos peatones en al calle cerca de la casa Shehadeh”
“También, toando estos factores en consideración, se decidió utilizar una bomba de 1000 kg. (la cantidad de explosivos necesarios para lograr con probabilidad razonable el objetivo de la operación) y no dos bombas de 500 kg. cada una, porque la utilización de dos bombas aumentaría considerablemente el riesgo de no dar en el blanco, y como consecuencia poner en peligro un edificio cercano al blanco intencionado, ya que una de las bombas podría caer directamente en aquél.”
“Al final, después de recibir información precisa de inteligencia sobre el escondite de Shehadeh, se decidió ejecutar la operación conforme al esquema descrito anteriormente. Esta decisión se tomó al más alto nivel, habiendo descrito la importancia de poner fin a la actividad de Shehadeh, a pesar de la información y los cálculos de daños a otras personas que pudieron ocurrir como consecuencia del ataque.”
Estos hechos han sido repudiados por toda la comunidad internacional como ilegítimos y desproporcionados, debido a la adelantada y sofisticada tecnología militar con la que cuenta el Estado de Israel como también con el grado de muerte, lesiones y destrucción ocasionados con dicho ataque.
Así, el Reino Unido ha sostenido que dicho bombardeo no fue legal ni proporcional. El entonces Secretario de Estado de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth de dicho gobierno señaló el día 23 de julio de 2002 en las sesiones de la Cámara de los Comunes:
“Me voy a asegurar de que la opinión del honorable caballero, que creo que es compartida por toda la Cámara, relativo a la naturaleza injustificada y desproporcionada del ataque y sus consecuencias sea transmitida al embajador, y mediante él, al Gobierno de Israel”.
Con posterioridad, y a raíz del asesinato del Sheik Yassin por el Gobierno de Israel, el 30 de marzo de 2004, confirmó que el Gobierno Británico considera la política de “los llamados asesinatos –matanzas sin más” son: “ilegales, injustificados y contraproducentes, y dañan al argumento que Israel sostiene frente al mundo. El hecho de que las matanzas causaron no sólo la muerte de las personas que Israel considera responsables del terrorismo, sino también transeúntes totalmente inocentes, niños inclusive, simplemente subraya el carácter ilegal del enfoque y su efecto contraproducente.
De la misma manera, dicho ataque fue condenado en la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, el día 24 de julio de 2002, como ilegítimo y desproporcionado.
En resumidas cuentas existe, por parte de la comunidad internacional, un convencimiento sobre la brutalidad e ilegalidad de dichas acciones pero ningún tipo de actividad judicial se ha desplegado para exigir responsabilidades a los autores materiales y estatales de dichos sucesos, siendo esta la primera vez que se realiza.
Para una mejor comprensión de los hechos objeto de la querella que se presenta resulta interesante analizar el comportamiento de los querellados y su posicionamiento ante tan criminal actuación.
Dan Halutz responsable directo de estos hechos, quien ha aceptado con orgullo la responsabilidad de la misión en una entrevista realizada con Haaretz el día 21 de agosto de 2002 manifestando que:
“La información fue muy precisa. Sin embargo, a veces no se tiene control sobre todo tipo de cosas que ocurren en un espacio que no se tiene a la vista. En retrospectiva, resultó que simplemente no tenía parte de la información, que cambió en el transcurso de la operación...el proceso de toma de decisiones fue correcto, equilibrado, adecuado y prudente.”
A los pilotos que realizaron el ataque, con posterioridad, en la misma entrevista señaló que les dijo:
“por la noche podéis dormir tranquilamente. Por cierto, yo también duermo bien. Vosotros no sois los que eligen los objetivos, y no fuiste los que eligieron el objetivo en este caso particular. No sois responsables del contenido del objetivo. Vuestra ejecución fue perfecta. Fantástico. Y lo vuelvo a repetir: Aquí no hay ningún problema que les afecta. Hicieron exactamente lo que les dijeron hacer. No se desviaron de ello ni en un milímetro a la derecha o a la izquierda. Cualquiera que tenga un problema con esto que venga a verme.”, y “Es importante para mí que sepan que yo les apoyo al cien por cien, y que estoy al frente, delante de vosotros. Las críticas que se oyen en casa y en el exterior no tiene nada que ver con vosotros. Me pongo como mampara para hacer una separación entre vosotros y las críticas. Todos estos detractores y personas de grandes almas me pueden criticar a mí, y vosotros no tenéis nada que ver con esto.”
En el año 1982 asimismo, con motivo de protestas generalizadas por las muertes y lesiones de muchos civiles en el Líbano debido a las “operaciones militares” israelíes, señaló ante la televisión de ese país que no aceptaba el concepto de refugiados inocentes, sino que la mayor parte de ellos son colaboradores.
También en una entrevista en televisión con posterioridad al ataque de Al Daraj, cuando se le pregunta que se siente cuando se lanza una bomba sobre una vivienda residencial, señaló que lo único que sintió fue un pequeño temblor en el ala del avión.
En la entrevista antes señalada publicada en Haaretz niega admitir que los civiles son inocentes, y anteriormente en una entrevista dada a la BBC reconoce que “de vez en cuando ocurren incidentes y personas que no están involucrados pagan por esta guerra fea”, pasando a describir una misión de asesinato con cuatro helicópteros en el año 2001 en la cual estuvo al mando.
Cuando el Tribunal Superior de Israel le ordenó, en el transcurso de la solicitud de ascenso, justificar sus comentarios acerca de este bombardeo, aceptó dichos comentarios pero intentó “quitarles importancia”.
Otro de los querellados es Ariel Sharon, Primer Ministro de Israel en ese entonces, quien también solicitó que se llevara a cabo dicha operación y ha elogiado públicamente la misión de bombardeo como “uno de nuestros mayores éxitos”.
No menos relevante es Benjamín Ben-Eliezer, en el momento del bombardeo ocupaba el puesto de Ministro de Defensa Israelí. Éste, en una entrevista realizada a la BBC2 admitió ser responsable de la decisión de llevar a cabo el asesinato de Shehadeh Salah y relata su conversación con su secretario militar, Mike Hezog, como:
“Yo dije, “¿Has comprobado con todos?” Quería decir el jefe de inteligencia, los tipos militares. Él dijo, “He comprobado con todos. Todo está limpio, todos lo recomiendan.” Yo dije, “Buena suerte””
En el momento del bombardeo, Michael Herzog, era secretario militar de Ben-Eliezer. Este ha admitido que había actuado como enlace entre éste y las otras personas que tomaron la decisión de conseguir la autorización para la operación. Esta operación se llevó a cabo con su organización y asistencia.
Giora Eiland, era Jefe de la División de Planificación de las IDF. En una entrevista realizada por la BBC en febrero de 2002 establece cuatro condiciones para realizar asesinatos programados por parte del Ejército de Israel, en la cual no rechaza la posibilidad de víctimas civiles señalando que “lo hacemos cuando creemos que podemos garantizar muy pocas víctimas civiles”.
En otra entrevista al mismo medio, transmitida en octubre de 2005 admitió ser responsable como planificador principal de la operación, y tener responsabilidad conjunta por la decisión de utilizar una bomba de una tonelada: “Era posible que una bomba de menos de una tonelada no hiciera el trabajo...que era matarle...Decidimos utilizar la bomba grande. En retrospectiva, esto fue un error.”
Con respecto a Moshe Ya’alon, en la fecha que se realizó el bombardeo se desempeñaba como Jefe del Estado Mayor de las IDF y se reportaba directamente al Primer Ministro.
En una entrevista publicada en Haaretz el día 29 de agosto de 2002 admitió haber participado en la decisión de llevar a cabo el asesinato de Salah Shehadeh con el objetivo de derribar el edificio con una tonelada de explosivos y de tomar las medidas para llevarlo a cabo:
“Fuimos a atacar a una persona que no tenía precedentes, ya que era el comandante de brazo terrorista de Hamas, tanto en Gaza como en Judea-Samaria. Esta es una persona responsable de matar a centenares de personas. Se aferró de forma sistemática a la población civil porque conocía nuestras sensibilidades. En bastantes casos, evitamos atacarlo porque estaba con su mujer o con sus hijas, Shehadeh tenía seis hijas. Más recientemente, nos hicimos las cosas más fáciles y dijimos que aunque su mujer estuviera con él, le atacaríamos. Además hubo una discusión acerca de si no sería correcto atacarle aunque estuviera con sus hijas. Pero decidimos que no, decidimos que no le haríamos daño a sus hijas.”
“La tarde-noche del sábado anterior al ataque, tuvimos una discusión. Teníamos claro que para derribar el edificio nos haría falta una tonelada [de explosivos], y la pregunta era si usar una bomba de una tonelada o dos de media tonelada. Nuestra experiencia era de haber lanzado 160 bombas en territorio de Palestina sin matar una sola víctima civil inocente, pero la preocupación era que dos bombas elevaban el riesgo estadístico de fallar.”
“Entonces envié a las fuerzas aéreas para que hicieran sus deberes y volvieron con la respuesta de que una bomba de una tonelada era más segura. La evaluación que hicieran del resultado era que se destruiría la casa de Shehadeh y habría daños en el edificio vacío adyacente, y de ventanas rotas en la zona y revestimientos de hojalata de las chozas hojalata saldrían volando por los aires. Habría heridos, pero no muertos. En retrospectiva, sin embargo, resulta que el edificio contiguo no estaba vacío. La ejecución por parte de las fuerzas aéreas fue perfecta, pero la falta de información relativa a la casa adyacente presentó un problema. Se mataron a seis niños en esa casa.”
Abraham Dichter era el Director del Servicio General de Seguridad (GSS) y reportaba directamente al Primer Ministro, Ariel Sharon. El GSS trabaja en estrecha colaboración con las Fuerzas Aéreas Israelíes (IAF) y suministra la inteligencia necesaria para llevar a cabo “asesinatos selectivos”, incluido el proponer objetivos y proporcionar información sobre el paradero de los objetivos. La aprobación final para dispararle al objetivo desde el aire viene del GSS, mientras que las IAF deciden si se puede ejecutar una orden en cuanto a las condiciones meteorológicas en el momento del ataque.
La participación conjunta el GSS (también denominado Agencia de Seguridad Israelí o ISA) y las IDF a los niveles más altos está confirmado en el informe del Ministerio Israelí de Asuntos Exteriores del 2 de agosto de 2002. Dicho informe admite que el bombardeo fue una empresa conjunta entre las IDF y la ISA y concluye diciendo:
“Las ISD y la ISA seguirán luchando contra el terrorismo y evitar ataques terroristas contra ciudadanos israelíes, a la vez que seguirán tomando todas las medidas posibles para evitar herir a civiles inocentes en los alrededores.”
Debido a una demanda civil presentada contra Abraham Dichter en los EEUU en relación con este bombardeo, el embajador de Israel en dicho país señaló en una carta enviada al Tribunal que las demandas “cuestionaba[n] acciones soberanas del Estado de Israel, aprobadas por el gobierno de Israel en defensa de sus ciudadanos de ataques terroristas.
Abraham Dichter participó en la decisión de autorizar el “asesinato selectivo” de Shehadeh y tuvo parte en la planificación de la operación de utilizar una bomba de una tonelada para ejecutarlo. Como jefe del GSS no tomó las medidas adecuadas y necesarias para impedirles a sus subordinados bajo su mando llevar a cabo el bombardeo, y/o no denunció, disciplinó o castigó a sus subordinados por llevar a cabo el bombardeo.
Doron Almog, por último, como Comandante del Mando Sur de las IDF (responsable de toda la Franja de Gaza) y sólo un nivel por debajo del Jefe del Estado Mayor, participó en la planificación de la operación y la aprobó personalmente.
De la misma manera, y como en todos estos tipos de operaciones de las IDF, el comandante de las tropas en la zona designada para ser destruida habría tenido que asegurarse que todas las tropas bajo su mando estaban fuera de la zona del objetivo del bombardeo en dicho momento, por lo que no se habría llevado a cabo ésta hasta que dicho comandante se hubiera asegurado de que no había tropas de las IDF dentro de la zona del objetivo.

Antonio Segura, Gonzalo Boye, Raul Maillo, Juan Moreno, abogados