La legítima defensa en un mundo civilizado que respete la legalidad es proporcionada al peligro o agresión, y un ataque de soldados israelíes, tanques, helicópteros armados y cazabombarderos es muy desproporcionado frente a kalashnikov y lanzamisiles artesanos, especialmente cuando los muertos los ponen sobre todo los civiles palestinos.
Por Xavier Caño
El analista Miguel Bastenier nos recuerda en un reciente escrito que a principios del siglo XX un periodista judío, Zangwill, popularizó el eslogan definitivo del sionismo: “Una tierra sin pueblo, para un pueblo sin tierra”. La “tierra sin pueblo” era Palestina, oficialmente Siria Sur, provincia del imperio otomano, y el pueblo era el judío en diáspora. Pero en esa Palestina de mil novecientos vivía un millón de habitantes, de los que el 90% eran árabes. Los errores y malevolencias de Inglaterra tras la I Guerra Mundial, en la que desapareció el Imperio Otomano por derrota, concedieron una parte notable de Palestina al pueblo judío. A este respecto, Bastenier nos cuenta que Ilan Pappé, uno de los historiadores israelíes que han reescrito la historia del inicio del Estado de Israel sin fábulas ni mitos, ha explicado que el Plan Dalet, ejecutado por el ejército judío, limpió el terreno para que “un pueblo sin tierra ocupara una tierra sin pueblo”.
Pappé no nos cuenta una historia distinta a la de otros historiadores revisionistas del inicio de Israel, pero califica la guerra entre israelíes y árabes, previa a la fundación del Estado de Israel, como limpieza étnica. Eso es lo nuevo, que enlaza aquel tiempo con nuestros días.
Pappé relata cómo desde marzo de 1948, civiles y militares judíos pusieron en marcha el citado plan que incluyó la matanza de un centenar de aldeanos palestinos en Deir Yassin, y forzar a 250.000 palestinos de núcleos urbanos a huir. Entre fin de marzo y el 15 de mayo se “limpiaron” de palestinos doscientas localidades y la zona de Jaffa. Cientos de miles de expulsados. Pappé insiste en que el Plan Dalet fue una auténtica operación de limpieza étnica: si los palestinos no huían voluntariamente, eran expulsados por la fuerza. De un millón de palestinos, quedaron 150.000.
Sesenta años después, el gobierno de Israel pone en marcha periódicamente operaciones de represalia que recuerdan el Plan Dalet. La razón aducida es la “legítima defensa” frente a los proyectiles que guerrilleros de Hamás arrojan sobre territorio israelí con lanzamisiles artesanos. Una razón poco aceptable. La legítima defensa en un mundo civilizado que respete la legalidad es proporcionada al peligro o agresión, y un ataque de soldados israelíes, tanques, helicópteros armados y cazabombarderos es muy desproporcionado frente a kalashnikov y lanzamisiles artesanos, especialmente cuando los muertos los ponen sobre todo los civiles palestinos.
En siete años han muerto once ciudadanos israelíes por cohetes lanzados por guerrilleros de Hamás, pero en el último ataque contra la franja de Gaza, 116 palestinos, de los que más de la mitad son mujeres y niños, incluso bebés, y más de 350 han resultado heridos. En Yabalia, algunas mujeres y niños murieron en el dormitorio o en la cocina, habituales lugares de combate, como es conocido. Los últimos cohetes de Hamás causaron diez heridos leves.
El primer ministro israelí Ehud Olmert ha dicho que “si los civiles (israelíes) de Sderot no pueden llevar una vida normal, tampoco podrán hacerlo los palestinos de Gaza”. También propio de un mandatario civilizado: la venganza de pelea de taberna. Y añadió, para convencernos de cuan civilizado es, que los ataques aéreos y terrestres contra Gaza no se detendrán ni un segundo a pesar de las críticas internacionales.
¿Y la comunidad internacional? Bien, gracias. El Consejo de Seguridad de la ONU, reunido con urgencia, condenó la escalada de violencia en la zona y decidió reunirse de nuevo. Juiciosa decisión, muy útil. Por supuesto, los miembros del Consejo expresaron su profunda preocupación “por la pérdida de vidas civiles en Gaza”. Varios países europeos y de los Estados Unidos han pedido a Israel que contenga sus represalias y, a ambas partes, el fin de la violencia. El mismo hipócrita e ineficaz ritual que se pone en escena desde que Israel empezó a dejar claro que la legalidad internacional y el respeto a los acuerdos de paz le importan poco.
En tanto el grupo de presión judío de Estados Unidos sea poderoso y los presidentes estadounidenses, demócratas o republicanos, lo teman tanto, Israel continuará impune, por más que se pase por donde quiera la legalidad y el derecho internacionales.
Pero nos queda la palabra para denunciarlo.
La fuente: El autor es escritor y periodista. Su artículo se publica por gentileza del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS).
Editor: Andrés Aldao - Boletín de noticias y comentarios. Si no lees los diarios no estás informado, y si lo lees estás mal informado Una versión distinta de los hechos en el mundo. ¡DIFUNDILO!
11 marzo 2008
10 marzo 2008
INDIFERENCIAS ISRAELÍES
Se vuelve a hablar de la posible desmembración de Palestina: Cisjordania para Jordania, y Gaza para Egipto
ANDRÉS ORTEGA 10/03/2008
Poco importa que el presidente palestino Abbas haya interrumpido las conversaciones de paz tras el ataque y la masacre israelí en Gaza, o que las fuera a reanudar y que el asesinato por Hamás de ocho israelíes en una yeshiva en Jerusalén o sus represalias las imposibiliten. Pues la indiferencia se ha apoderado de los israelíes a este respecto. No creen ya en ningún posible proceso de paz, y lo ocurrido en la franja y en Jerusalén les ratifica en esta actitud.
•
Olmert está a la cabeza de un Gobierno israelí débil, que usa la fuerza contra Hamás en Gaza de manera tan desatinada como lo hizo contra Hezbolá en Líbano (error que puede repetir), alimentando el nexo entre ambos grupos. También Abbas está al frente de una Autoridad Palestina que Estados Unidos rearma pero que, salvo en el nombre, ha perdido su autoridad. Es cuestionado entre los suyos, Gaza está en manos de Hamás (y sometida por ello a un indecente, además de ilegal, castigo colectivo) y el ataque contra la franja, que Israel parece querer proseguir hasta derribar la administración de Hamás allí, no sólo no le favorece sino que puede haber generado otra cadena de violencia.
En Cisjordania, Hamás parece haber desaparecido, pero es una ilusión óptica. Sus militantes han guardado sus gorras negras a la espera de tiempos mejores, pero Hamás, que ganó limpiamente las elecciones parlamentarias en 2006, está muy presente. La insensata estrategia americana (y europea) de apoyar a Israel en el aislamiento y asfixia de Hamás y de Gaza no ha dado resultados. Aunque no parezca correcto decirlo después del atentado de Jerusalén, alguien tendrá que acabar hablando con el movimiento violento que Israel impulsó en su día contra Arafat. Sin Hamás, ninguna paz es ya posible. Pero la UE se ha colocado en una situación imposible para cumplir este papel que, por su parte, la Administración Bush rechaza de plano. Habrá que aguardar, si acaso, a un nuevo presidente en Washington, sin esperar nada del proceso de Annapolis, que nació imposibilitado sin Hamás, sin Gaza y sin ganas. Hoy, además, se vuelve a hablar de la posibilidad de desmembración de Palestina (Cisjordania para Jordania, y Gaza para Egipto).
En vísperas del 60º aniversario de la creación del Estado de Israel el 14 de mayo de 1948, cabe constatar que los israelíes han ganado la guerra, la larga, aunque quizás no se hayan percatado de ello. Sus asentamientos en territorios ocupados siguen avanzando. Israel ha sido reconocido de hecho por la Liga Árabe y muchos de sus miembros. Irak no es ya una amenaza, aunque sí un caos. El terrorismo no ha desaparecido de Israel, pero ha quedado disminuido. Pese a lo ocurrido en Jerusalén o los cohetes caseros Kassam disparados desde Gaza, pocas veces Israel había vivido tan seguro, lo que le pone en una posición novedosa de cara a una paz que no parece ya interesarle.
Otro elemento que ha cambiado en las profundidades de la sociedad israelí es el rechazo a sacrificar más vidas de los suyos en operaciones militares. De hecho, fue este cambio el que llevó a los israelíes a retirarse de Líbano en 2000, y que reapareció en la guerra contra Líbano de 2006 o ahora en la operación contra Gaza.
Por otra parte, el reciente Cuarto Diálogo de Medios UE-Israel celebrado en Tel Aviv ha puesto de manifiesto algo que no gusta a los israelíes: que su conflicto con los palestinos haya perdido importancia relativa, al menos para los europeos, frente a otros como Líbano, Afganistán e Irak en los que están implicadas fuerzas de esos países. Los israelíes consultados consideran que es muy importante que el suyo sea percibido como central para seguir asegurándose el apoyo de EE UU.
Quizás esta nueva seguridad encontrada influya a la hora de magnificar la amenaza existencial que ven algunos israelíes en un posible Irán con armas nucleares, y la conexión siria. Israel se ve como un Estado que, dado su tamaño, puede ser destruido con una sola bomba atómica (one bomb state). Pero sobre todo, piensan algunos expertos, de tener armas nucleares, Irán sería capaz no ya de lanzarlas a Israel sino de entrar en una "guerra de desgaste" contra el Estado judío. "Irán debe detener su programa pues de otro modo no sabemos lo que podríamos hacer", señalan. Ante este reto, "Israel se siente solo". Pues Bush ya no dispone de todas las opciones posibles después de la forma en que invadió Irak. Olmert, señalan estos expertos, no quiere pasar a la historia como "el dirigente bajo el cual se ha nuclearizado nuestro mayor enemigo". Una actitud que no les deja, ni puede dejarnos a los demás, indiferentes
09 marzo 2008
JERUSALÉN VUELVE A SENTIR MIEDO
La Ciudad Santa registra el atentado palestino más sangriento en cuatro años
JUAN MIGUEL MUÑOZ - Jerusalén - 08/03/2008
"Entró a las 20.40 y comenzó a disparar. Fueron minutos, pero me parecieron horas". Yehoshua es el prototipo del joven colono. Pasado el mediodía, relataba, a las puertas de la escuela talmúdica Merkaz Harav, como Ala Abu Dahim, otro joven de 20 años de edad, sumió a Jerusalén en una conmoción desconocida durante más de cuatro años.
• Enfrentamiento entre EE UU y Libia
• Los palestinos de Gaza y Cisjordania celebran el ataque terrorista
200.000 palestinos de la ciudad serán sometidos a mayor control policial
Mató en ese lapso a siete adolescentes y a un estudiante de 26 años antes de ser abatido. Vació algunos cargadores. Cientos de balas. Sólo en la puerta de la biblioteca, lugar de la matanza, se observaban ayer una decena de impactos. Algunos alumnos se lanzaron al vacío desde las plantas superiores del edificio de cinco pisos, y padecen heridas más graves que las de un balazo. Como herida está la ciudad santa, ayer en estado de alerta policial. Miles de religiosos sionistas acompañaron los cadáveres hasta el cementerio del Monte de los Olivos gritando contra el Gobierno.
Las calles de Jerusalén presentaban ayer un aspecto lúgubre en una mañana radiante. Pocos fieles musulmanes acudieron a la Explanada de las Mezquitas en su día sagrado -el Gobierno israelí sólo permitía el acceso a los mayores de 45 años, y selló a cal y canto Cisjordania- y gran parte de los judíos, atemorizados, prefirieron permanecer en casa. Ha sido un golpe muy duro.
El presidente Simón Peres sentenció días atrás que, del mismo modo que se había logrado abatir los atentados suicidas, se conseguiría eliminar la amenaza de los cohetes Qassam desde Gaza. La tendencia augura malos tiempos. En lo que va de año han fallecido más israelíes (15) que en todo 2007 (13).
El muro de hormigón que bordea Jerusalén, la pretendida futura frontera de Israel, no está todavía acabado. Es evidente que la mole de hormigón, la presencia permanente de soldados en Cisjordania y los soplos de los colaboracionistas han abortado numerosos ataques. Pero aun terminado el muro, tampoco habría evitado el atentado del jueves. Abu Dahim era residente en Jerusalén Este, lo que le proporcionaba una identificación que le permitía moverse libremente por Israel. No es aventurado prever que los 200.000 habitantes palestinos de la ciudad serán sometidos a un acoso policial todavía más estricto.
La furia y los deseos de venganza se mezclaban en el sepelio de las ocho víctimas. Antes del mediodía, el director de la yeshiva, el rabino Yaakov Shapira, se dirigió a los dolientes a las puertas del centro educativo, bastión del movimiento de los colonos, y, olvidando las frecuentes visitas del entonces alcalde de Jerusalén -hoy el primer ministro, Ehud Olmert-, cargó contra el gobernante. "El tiempo ha llegado para que tengamos un buen liderazgo, un liderazgo fuerte", clamó.
Lo demás, como acostumbran los fanáticos en Oriente Medio, fue mirar a un pasado cargado de sangre. "El atentado es la continuación de las masacres de 1929", añadió el rabino en alusión a las revueltas palestinas que acabaron con la vida de decenas de judíos antes de la fundación del Estado. "Muerte a los árabes", chilló la multitud. Sólo a escasos cientos de metros se alzaba Deir Yasin, un pueblo palestino escenario de una de las más célebres matanzas -más de cien civiles asesinados-, en abril de 1948, un mes antes del nacimiento de Israel. Hoy se extiende un barrio judío: Givat Shaul.
David Shalem, director del Instituto de Altos Estudios Talmúdicos, con sede en la escuela atacada, precisó la posición que comparten los colonos. "No tenemos ninguna confianza en el Gobierno de Olmert. Tienen una ideología laica, y por ello no saben por qué viven en Israel. No entienden que esto no es una guerra por los territorios, es una guerra cultural". Yehoshua, el joven testigo de la masacre, agrega: "Todo empezó con las negociaciones de Oslo. El camino para la paz es cumplir los mandamientos de la Torah y no ceder un palmo de la tierra de Israel".
Olmert afronta días difíciles. El partido ultraortodoxo sefardí Shas, socio de la coalición de Gobierno, a la que contribuye con 12 diputados, también va a sentir la presión de sus fieles para que abandone el Ejecutivo. Eli Yishai, su líder, ha insistido en que no puede negociarse bajo el fuego enemigo. La capacidad de Olmert para su supervivencia política afronta ahora un nuevo reto.
Enfrentamiento entre EE UU y Libia
Estados Unidos y Libia se enfrentaron ayer en el Consejo de Seguridad de la ONU por el texto de condena del "ataque terrorista" contra una escuela talmúdica de Jerusalén. Libia pidió que se incluyera en la resolución la reciente incursión del Ejército israelí en Gaza, que ha causado la muerte a más de 120 palestinos, lo que fue rechazado por Washington. La propuesta estadounidense presentada a la firma de los 15 países integrantes del Consejo (5 permanentes y 10 rotatorios) señalaba: "Los miembros del Consejo de Seguridad condenan en los términos más firmes el ataque terrorista ocurrido en Jerusalén en el que han resultado muertos o heridos decenas de civiles israelíes".
El embajador adjunto de Libia, Ibrahim Dabashi, país que desde el pasado enero forma parte del Consejo, explicó que entre cuatro y cinco países insistieron en que se agregara a los palestinos muertos en la declaración de condena. "Para nosotros, la pérdida de vidas humanas es la misma", apuntó el diplomático, que calificó a Israel de "régimen terrorista".
El embajador de EE UU ante la ONU, Zalmay Khalilzad, se negó a equiparar las víctimas del atentado de Jerusalén con los civiles palestinos muertos en los ataques israelíes contra el movimiento islámico Hamás. La ausencia de una declaración de condena "hace que uno se pregunte qué hace nuestro país aquí en este edificio", declaró el embajador israelí ante la ONU, Dan Gillerman.
JUAN MIGUEL MUÑOZ - Jerusalén - 08/03/2008
"Entró a las 20.40 y comenzó a disparar. Fueron minutos, pero me parecieron horas". Yehoshua es el prototipo del joven colono. Pasado el mediodía, relataba, a las puertas de la escuela talmúdica Merkaz Harav, como Ala Abu Dahim, otro joven de 20 años de edad, sumió a Jerusalén en una conmoción desconocida durante más de cuatro años.
• Enfrentamiento entre EE UU y Libia
• Los palestinos de Gaza y Cisjordania celebran el ataque terrorista
200.000 palestinos de la ciudad serán sometidos a mayor control policial
Mató en ese lapso a siete adolescentes y a un estudiante de 26 años antes de ser abatido. Vació algunos cargadores. Cientos de balas. Sólo en la puerta de la biblioteca, lugar de la matanza, se observaban ayer una decena de impactos. Algunos alumnos se lanzaron al vacío desde las plantas superiores del edificio de cinco pisos, y padecen heridas más graves que las de un balazo. Como herida está la ciudad santa, ayer en estado de alerta policial. Miles de religiosos sionistas acompañaron los cadáveres hasta el cementerio del Monte de los Olivos gritando contra el Gobierno.
Las calles de Jerusalén presentaban ayer un aspecto lúgubre en una mañana radiante. Pocos fieles musulmanes acudieron a la Explanada de las Mezquitas en su día sagrado -el Gobierno israelí sólo permitía el acceso a los mayores de 45 años, y selló a cal y canto Cisjordania- y gran parte de los judíos, atemorizados, prefirieron permanecer en casa. Ha sido un golpe muy duro.
El presidente Simón Peres sentenció días atrás que, del mismo modo que se había logrado abatir los atentados suicidas, se conseguiría eliminar la amenaza de los cohetes Qassam desde Gaza. La tendencia augura malos tiempos. En lo que va de año han fallecido más israelíes (15) que en todo 2007 (13).
El muro de hormigón que bordea Jerusalén, la pretendida futura frontera de Israel, no está todavía acabado. Es evidente que la mole de hormigón, la presencia permanente de soldados en Cisjordania y los soplos de los colaboracionistas han abortado numerosos ataques. Pero aun terminado el muro, tampoco habría evitado el atentado del jueves. Abu Dahim era residente en Jerusalén Este, lo que le proporcionaba una identificación que le permitía moverse libremente por Israel. No es aventurado prever que los 200.000 habitantes palestinos de la ciudad serán sometidos a un acoso policial todavía más estricto.
La furia y los deseos de venganza se mezclaban en el sepelio de las ocho víctimas. Antes del mediodía, el director de la yeshiva, el rabino Yaakov Shapira, se dirigió a los dolientes a las puertas del centro educativo, bastión del movimiento de los colonos, y, olvidando las frecuentes visitas del entonces alcalde de Jerusalén -hoy el primer ministro, Ehud Olmert-, cargó contra el gobernante. "El tiempo ha llegado para que tengamos un buen liderazgo, un liderazgo fuerte", clamó.
Lo demás, como acostumbran los fanáticos en Oriente Medio, fue mirar a un pasado cargado de sangre. "El atentado es la continuación de las masacres de 1929", añadió el rabino en alusión a las revueltas palestinas que acabaron con la vida de decenas de judíos antes de la fundación del Estado. "Muerte a los árabes", chilló la multitud. Sólo a escasos cientos de metros se alzaba Deir Yasin, un pueblo palestino escenario de una de las más célebres matanzas -más de cien civiles asesinados-, en abril de 1948, un mes antes del nacimiento de Israel. Hoy se extiende un barrio judío: Givat Shaul.
David Shalem, director del Instituto de Altos Estudios Talmúdicos, con sede en la escuela atacada, precisó la posición que comparten los colonos. "No tenemos ninguna confianza en el Gobierno de Olmert. Tienen una ideología laica, y por ello no saben por qué viven en Israel. No entienden que esto no es una guerra por los territorios, es una guerra cultural". Yehoshua, el joven testigo de la masacre, agrega: "Todo empezó con las negociaciones de Oslo. El camino para la paz es cumplir los mandamientos de la Torah y no ceder un palmo de la tierra de Israel".
Olmert afronta días difíciles. El partido ultraortodoxo sefardí Shas, socio de la coalición de Gobierno, a la que contribuye con 12 diputados, también va a sentir la presión de sus fieles para que abandone el Ejecutivo. Eli Yishai, su líder, ha insistido en que no puede negociarse bajo el fuego enemigo. La capacidad de Olmert para su supervivencia política afronta ahora un nuevo reto.
Enfrentamiento entre EE UU y Libia
Estados Unidos y Libia se enfrentaron ayer en el Consejo de Seguridad de la ONU por el texto de condena del "ataque terrorista" contra una escuela talmúdica de Jerusalén. Libia pidió que se incluyera en la resolución la reciente incursión del Ejército israelí en Gaza, que ha causado la muerte a más de 120 palestinos, lo que fue rechazado por Washington. La propuesta estadounidense presentada a la firma de los 15 países integrantes del Consejo (5 permanentes y 10 rotatorios) señalaba: "Los miembros del Consejo de Seguridad condenan en los términos más firmes el ataque terrorista ocurrido en Jerusalén en el que han resultado muertos o heridos decenas de civiles israelíes".
El embajador adjunto de Libia, Ibrahim Dabashi, país que desde el pasado enero forma parte del Consejo, explicó que entre cuatro y cinco países insistieron en que se agregara a los palestinos muertos en la declaración de condena. "Para nosotros, la pérdida de vidas humanas es la misma", apuntó el diplomático, que calificó a Israel de "régimen terrorista".
El embajador de EE UU ante la ONU, Zalmay Khalilzad, se negó a equiparar las víctimas del atentado de Jerusalén con los civiles palestinos muertos en los ataques israelíes contra el movimiento islámico Hamás. La ausencia de una declaración de condena "hace que uno se pregunte qué hace nuestro país aquí en este edificio", declaró el embajador israelí ante la ONU, Dan Gillerman.
CAPITALISMO SIN LÍMITES
JOSÉ VIDAL-BENEYTO 08/03/2008
El capitalismo bajo esa denominación y con la elusiva, pero de casi idéntico contenido, de Economía de Mercado se ha extendido, sin compartir terreno con nadie y sin querer marcarse frontera alguna, por todo el planeta-tierra. El capitalismo se ha querido mundial y lo es.
Esta imparable expansión se ha operado desde dos grandes vectores: la modernización de las sociedades y la financiarización de la economía. La primera, en su doble declinación de desarrollo y bienestar, ha sido divisa de todas las propuestas políticas razonables, desde el liberalismo tranquilo hasta la socialdemocracia mansa. A ella se han apuntado la mayoría de los posibles candidatos a la travesía y en rada han quedado sólo las comunidades irrecuperables y los países con destino de náufragos. Entre las primeras, las congregaciones de la miseria moderna encapsuladas en el crimen, adobadas por la droga, entregadas al comercio de ocasión de las armas químicas y bacteriológicas a precios de saldo, celebrando gozosos las glorias de la inseguridad. Los segundos están sobre todo representados por los pueblos autóctonos: Tuaregs, Pigmeos, Lapones, Inuitas, Esquimales, aborígenes de Australia, Melanesios y un nutrido etcétera que superan los 350 millones de personas y forman un nutrido pelotón que sirve para todo. A los que hay que agregar la cohorte de los PMA, los Pueblos Menos Adelantados, que son los Estados-Nación que se sitúan en la cola por sus niveles de renta y en cabeza por necesidades insatisfechas: Etiopia, Burkina Faso, Bangladesh, etc.
Unos y otros sometidos a un proceso de destrucción cultural que hemos llamado desculturación, que ya advirtió Claude Lévi-Strauss en La Pensée Sauvage, destinados irremediablemente a la extinción y cuya única salvación posible era la transfusión occidental. Que supone el imperialismo del hombre blanco con la religión cristiana en su equipaje y la ciencia y la técnica como armas definitivas de su particular modernización. Gracias a las cuales se añadirá a la conquista política de los territorios, la conquista religiosa de las almas y la conquista económica de los comerciantes (el imperialismo de las tres M -Militares, Mercaderes y Misioneros- que nos señala Serge Latouche en La Planète uniforme (Climats, 2001), que acaban traduciéndose en la explotación expoliadora de la naturaleza.
Esa occidentalización modernizadora, más allá de la contradicción que supone el tradicionalismo moral de su componente cristiano, conlleva un fuerte impulso uniformizador en función del modelo económico único que representa el sistema capitalista. De lo que se trata no es de ser más sino de tener más, de consumir más de lo que ofrece el mercado mundial en bienes y servicios consumibles. Marx fue el primero que nos hizo ver que la mundialización, el mercado mundial es indisociable del capital, como lo es la omnimercantilización del mundo en el que todas las cosas son mercancías, comprables y vendibles, utilizables y alquilables, todas, bienes, servicios, cuerpos humanos, sangre, órganos, esperma, úteros; a disposición del comprador solvente en nuestra ciudad o, para esto está la mundialización, a 10.000 kilómetros de distancia. Todo es cuestión de precio.
Esta accesibilidad es sobre todo función del comercio internacional, que aumenta a razón del 5% anual mientras que el PIB mundial se limita al 2,5 % al año. En cualquier caso el ritmo de crecimiento de la producción e intercambio de las mercancías que son los productos y las personas se sitúan en niveles muy inferiores a la que es hoy la mercancía por antonomasia: el dinero. Bolsas, acciones, cotizaciones son los datos más relevantes de una actividad financiera que ha desplazado a la economía real. Pero en esta carrera desbocada es difícil imaginar cómo los mercados bolsísticos podrán continuar creciendo al 10% anual, cuando las tasas de crecimiento de las economías reales siguen oscilando entre el 2 y el 3%. Ni siquiera aunque se redujera la retribución del trabajo a cero.
El paradigma cardinal de los valores contemporáneos, el individualismo, nos viene tanto de la religión cristiana y de la valoración de la persona, recogida por Emmanuel Mounier en su personalismo, como de la exaltación de la soberanía del hombre en la Ilustración. Él es quien presidirá las prácticas de la economía liberal, liquidará toda dimensión social de la empresa, legitimará el enriquecimiento sin límite, la codicia sin fin, la voracidad, la búsqueda insaciable del provecho, el éxito personal como valor supremo. ¿Podrán nuestras sociedades sobrevivir a tanto egoísmo, a tanta desmesura?
El capitalismo bajo esa denominación y con la elusiva, pero de casi idéntico contenido, de Economía de Mercado se ha extendido, sin compartir terreno con nadie y sin querer marcarse frontera alguna, por todo el planeta-tierra. El capitalismo se ha querido mundial y lo es.
Esta imparable expansión se ha operado desde dos grandes vectores: la modernización de las sociedades y la financiarización de la economía. La primera, en su doble declinación de desarrollo y bienestar, ha sido divisa de todas las propuestas políticas razonables, desde el liberalismo tranquilo hasta la socialdemocracia mansa. A ella se han apuntado la mayoría de los posibles candidatos a la travesía y en rada han quedado sólo las comunidades irrecuperables y los países con destino de náufragos. Entre las primeras, las congregaciones de la miseria moderna encapsuladas en el crimen, adobadas por la droga, entregadas al comercio de ocasión de las armas químicas y bacteriológicas a precios de saldo, celebrando gozosos las glorias de la inseguridad. Los segundos están sobre todo representados por los pueblos autóctonos: Tuaregs, Pigmeos, Lapones, Inuitas, Esquimales, aborígenes de Australia, Melanesios y un nutrido etcétera que superan los 350 millones de personas y forman un nutrido pelotón que sirve para todo. A los que hay que agregar la cohorte de los PMA, los Pueblos Menos Adelantados, que son los Estados-Nación que se sitúan en la cola por sus niveles de renta y en cabeza por necesidades insatisfechas: Etiopia, Burkina Faso, Bangladesh, etc.
Unos y otros sometidos a un proceso de destrucción cultural que hemos llamado desculturación, que ya advirtió Claude Lévi-Strauss en La Pensée Sauvage, destinados irremediablemente a la extinción y cuya única salvación posible era la transfusión occidental. Que supone el imperialismo del hombre blanco con la religión cristiana en su equipaje y la ciencia y la técnica como armas definitivas de su particular modernización. Gracias a las cuales se añadirá a la conquista política de los territorios, la conquista religiosa de las almas y la conquista económica de los comerciantes (el imperialismo de las tres M -Militares, Mercaderes y Misioneros- que nos señala Serge Latouche en La Planète uniforme (Climats, 2001), que acaban traduciéndose en la explotación expoliadora de la naturaleza.
Esa occidentalización modernizadora, más allá de la contradicción que supone el tradicionalismo moral de su componente cristiano, conlleva un fuerte impulso uniformizador en función del modelo económico único que representa el sistema capitalista. De lo que se trata no es de ser más sino de tener más, de consumir más de lo que ofrece el mercado mundial en bienes y servicios consumibles. Marx fue el primero que nos hizo ver que la mundialización, el mercado mundial es indisociable del capital, como lo es la omnimercantilización del mundo en el que todas las cosas son mercancías, comprables y vendibles, utilizables y alquilables, todas, bienes, servicios, cuerpos humanos, sangre, órganos, esperma, úteros; a disposición del comprador solvente en nuestra ciudad o, para esto está la mundialización, a 10.000 kilómetros de distancia. Todo es cuestión de precio.
Esta accesibilidad es sobre todo función del comercio internacional, que aumenta a razón del 5% anual mientras que el PIB mundial se limita al 2,5 % al año. En cualquier caso el ritmo de crecimiento de la producción e intercambio de las mercancías que son los productos y las personas se sitúan en niveles muy inferiores a la que es hoy la mercancía por antonomasia: el dinero. Bolsas, acciones, cotizaciones son los datos más relevantes de una actividad financiera que ha desplazado a la economía real. Pero en esta carrera desbocada es difícil imaginar cómo los mercados bolsísticos podrán continuar creciendo al 10% anual, cuando las tasas de crecimiento de las economías reales siguen oscilando entre el 2 y el 3%. Ni siquiera aunque se redujera la retribución del trabajo a cero.
El paradigma cardinal de los valores contemporáneos, el individualismo, nos viene tanto de la religión cristiana y de la valoración de la persona, recogida por Emmanuel Mounier en su personalismo, como de la exaltación de la soberanía del hombre en la Ilustración. Él es quien presidirá las prácticas de la economía liberal, liquidará toda dimensión social de la empresa, legitimará el enriquecimiento sin límite, la codicia sin fin, la voracidad, la búsqueda insaciable del provecho, el éxito personal como valor supremo. ¿Podrán nuestras sociedades sobrevivir a tanto egoísmo, a tanta desmesura?
06 marzo 2008
"LOS PALESTINOS DE GAZA VIVEN EN UNA CÁRCEL"

Un informe elaborado por distintas ONG señala que Gaza vive la peor situación humanitaria desde que Israel ocupó los territorios palestinos en 1967
FERNANDO NAVARRO - Madrid - 06/03/2008
El yugo del bloqueo israelí está acabando con los palestinos de la franja de Gaza. Según un informe elaborado por varias ONG, Gaza vive la peor situación humanitaria desde que Israel ocupó los territorios palestinos en 1967.
Amnistía Internacional, Intermón Oxfam, Save the Children y otras cuatro organizaciones no gubernamentales más advierten que las medidas tomadas por el Gobierno de Israel sobre Gaza está agravando los niveles de pobreza de la población y ensañándose de manera injusta contra una población civil cada vez más desabastecida.
“Los palestinos de Gaza viven en un callejón sin salida, en una cárcel”, denuncia Phill Bloomer, director de campaña de Intermón Oxfam. Bloomer, que habla desde Londres donde el informe ha sido elaborado por los departamentos internacionales de las organizaciones, asegura que el Gobierno de Ehud Olmert está llevando a cabo un “castigo colectivo contra los habitantes de la franja”.
Colapso
Los datos son alarmantes. El estudio subraya que la población palestina sufre un bloqueo en todos los niveles. La tasa de paro es del 40%, mientras más del 90% de las operaciones industriales han sido suspendidas. La población apenas puede acceder a medicamentos o exportar productos a Israel.
También hay más pobreza y más hambre que nunca. El 80% de los ciudadanos dependen de la ayuda humanitaria extranjera frente al 63% de hace un año. La dificultad para abastecerse de productos de primera necesidad es también una rutina con la que se enfrentan cada día los habitantes de Gaza.
“El sector privado está en ruina y podemos hablar de un colapso en toda regla que no sólo viene del reciente bloqueo de Israel por la crisis fronteriza sino de tantos años de medidas de este tipo”, afirma el representante de Intermón Oxfam. Fue el pasado enero cuando miles de palestinos traspasaron la valla fronteriza del paso de Rafah y se dirigieron a la ciudad egipcia de El Arish, en la península de Sinaí, para comprar comida y adquirir combustible. Pero los enfrentamientos y los problemas sin solucionar son un lastre para israelíes y palestinos desde hace décadas.
“El Estado de Israel tiene el deber de defender su población de los ataques, pero eso no justifica que tenga como blanco a los civiles de Gaza”, asegura Bloomer refiriéndose a la última ofensiva israelí, llamada Operación Invierno, en la cual el ejército penetró en Gaza para acabar con milicianos palestinos. Sin embargo, los ataques de los soldados israelíes dejaron más de 120 muertos civiles.
Juventud
Los cooperantes y trabajadores de las distintas organizaciones coinciden en señalar que uno de los factores más preocupantes de este bloqueo es la juventud palestina. Según Save the Children, los puestos de control y los toques de queda provocan que 226.000 niños encuentren imposible o muy peligroso ir a la escuela, mientras dos tercios de la infancia palestina vive bajo el umbral de la pobreza y un tercio de los hogares palestinos se encuentra en situación de inseguridad alimentaria.
“La juventud se radicaliza porque sienten que están atentando contra la dignidad de la gente”, dice Bloomer. El informe señala que el 50% de los niños y jóvenes palestinos en zona ocupada experimentan altos grados de trauma psicológico y estrés.
Esperanza
Sin agua, sin luz, sin comida y casi sin esperanza. Pero desde las ONG consideran que todavía hay posibilidades para alcanzar la paz. “Hay encuestas que señalan que el 70% de los israelíes quieren que su Gobierno hable con Hamás porque saben que es necesaria una solución a los ataques”, afirma el director de campaña de Intermón Oxfam.
Los cooperantes instan a negociar con el movimiento de resistencia islamista Hamás, que gobierna la Franja desde el 2006, y creen que la Autoridad Nacional Palestina del presidente Mahmud Abbas tiene que llegar a un acuerdo con Hamás para hacer un frente común palestino. Tal vez, sea una de las pocas llaves que les queda a los palestinos de Gaza para salir de su celda.
POR CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD

España extraditará el 17 de marzo a Rodolfo Almirón Sena, ex jefe de la 'Triple A' argentina
Se le acusa de ser el autor material de cuatro asesinatos políticos en 1974
La 'AAA' fue una banda terrorista paraestatal creada en el gobierno de Perón
Un periodista de EL MUNDO lo localizó en Torrent (Valencia) en diciembre de 2006
JUAN IGNACIO IRIGARAY
BUENOS AIRES.- España y Argentina por fin acordaron la fecha para la extradición a Buenos Aires del ex subcomisario Rodolfo Almirón Sena, ex jefe operativo de la tristemente célebre 'Triple A' o 'AAA' acusado de crímenes de lesa humanidad que vive en España desde hace 33 años y que en 2006 fue detenido en Valencia.
Después de tres décadas de huida, el lunes 17 de marzo Almirón Sena, según informaron fuentes judiciales, embarcará en un vuelo de Barajas hacia el aeropuerto bonaerense de Ezeiza, en compañía de policías de Interpol, y apenas arribe a la capital argentina será puesto a disposición del juez federal Norberto Oyarbide, que solicitó su extradición.
De inmediato Almirón Sena deberá rendir cuentas y declarar como imputado de presunta "asociación ilícita en concurso real con homicidio doblemente agravado en hechos reiterados". En principio se le acusa de ser el autor material de cuatro asesinatos políticos en 1974: los del diputado nacional Rodolfo Ortega Peña; el subjefe de la Policía bonaerense Julio Tomás Troxler; el profesor universitario Silvio Frondizi y su yerno Luis Ángel Mendiburu.
La 'Alianza Anticomunista Argentina' (AAA o Triple A) fue una banda terrorista paraestatal creada en el seno del Gobierno de Juan Domingo Perón y María Estela Martínez de Perón (1973-76) para eliminar y perseguir a los opositores de izquierda, incluida la Juventud Peronista y la organización guerrillera Montoneros. Los 'GAL' españoles se inspiraron en la 'Triple A'.
El máximo dirigente de la 'AAA' era el ministro de, curiosamente, Bienestar Social, José Lopez Rega -ex cabo de la policía ascendido a subcomisario por Perón- que puso de brazo ejecutor al comisario José Ramón Morales (ya fallecido) y a su yerno Morales. Los dos habían sido exonerados de la Policía por presunta connivencia con delincuentes, pero fueron reincorporados y hasta cumplieron tareas de custodia de Martínez de Perón y López Rega.
Atentados contra opositores
La 'Triple A' debutó mediante un atentado con bomba contra el entonces senador opositor Hipólito Solari Irigoyen. A partir de ahí, ejecutó entre 800 y 1.000 atentados contra miembros de la oposición política y la guerrilla, además de perpetrar amenazas a intelectuales y artistas, tales como Héctor Alterio, Mercedes Sosa y Jorge Cafrune, que se exiliaron en España.
A mediados de 1975, en medio de protestas populares por el plan económico denominado 'Rodrigazo', López Rega abandonó el Gobierno y fue enviado por Martínez de Perón, alias 'Isabel' -su apodo cuando era bailarina de cabaré- o 'La Perona' a, paradójicamente, España con el rango de embajador plenipotenciario, junto a Morales y Almirón.
En 1983, Almirón Cena fue localizado por la revista 'Interviú' en 1983 cuando trabajaba en la seguridad de Manuel Fraga, entonces líder de Alianza Popular. El descubrimiento suscitó un escándalo y Almirón Sena dejó su trabajo en el partido. Luego trabajó como empleado de hostelería en un restaurante de la Gran Vía madrileña.
Pero en diciembre de 2006, un periodista de EL MUNDO de Barcelona lo reencontró viviendo en un piso de protección oficial en la localidad valenciana de Torrent, ya con 72 años, jubilado, y acompañado por su segunda esposa. El 28 de aquel mes fue detenido por la Policía Nacional y puesto a disposición de la Audiencia Nacional.
En la misma causa penal está imputada y con orden de extradición la ex presidenta Martínez de Perón, que está detenida en su chalé de las afueras de Madrid a la espera de que la Justicia española y el Gobierno del presidente Rodríguez Zapatero resuelvan si la mandan o no a Argentina.
La viuda de Perón vive desde 1980 en Madrid y mantiene relaciones estrechas con la familia Franco.
04 marzo 2008
«EMPEZAMOS CON PIEDRAS...
«EMPEZAMOS CON PIEDRAS, fabricamos cohetes y construiremos aviones»
L. L. CARO CORRESPONSAL
GAZA. Hay orden expresa antes de entrar a la casa de no preguntar «de ninguna manera» dónde está escondido Ismail Haniye, el líder de Hamás. Su hermano mayor, consejero político y confidente, Abu Abed, es uno de los pocos que mantiene un contacto directo con el depuesto primer ministro y que sería capaz de hacer un mapa exacto de las guaridas por las que el jefe islamista se ha ido arrastrando en los últimos meses para escapar de las amenazas de muerte de Israel. Hay noches en las que ha pasado con él, compartiendo planes y repasando estrategias.
«Sólo puedo decir que si Israel reinvade Gaza, se van a encontrar con muchas sorpresas. Que si su Ejército quiere entrar otra vez en la franja de Gaza, lo hará... pero no podrán salir. Ya aviso -explica extendiendo un dedo acusador-, estamos haciendo todo lo posible por desarrollar nuestras armas: empezamos con piedras, ahora en Hamás fabricamos cohetes que alcanzan más de 22 kilómetros y esperamos construir aviones».
La información sobre el paradero del jefe Ismail, por no hablar de los datos sobre los arsenales islamistas, ya convierten al primogénito en un objetivo a batir. Aunque Abu Abed no pudo ayer evitar la tentación de salir de su clandestinidad para celebrar con un poco de aire fresco y una ducha caliente la retirada de las tropas hebreas de Gaza, tras la matanza de Jabaliya perpetrada el sábado pasado.
Sentado en su acomodado hogar del barrio de Shekh Radwan, todavía huele a jabón y rezuma ínfulas de victoria. «Sabemos lo que nos espera -recita, orgulloso-. El primer ministro sabe que será un mártir y que no es mejor que Ahmed Yassin o Abdelaziz Rantisi, que le precedieron al frente de Hamás..., pero él no tiene miedo: su martirio nos traerá un mayor apoyo de nuestro pueblo y otro líder estará preparado para sucederle. No, no tenemos miedo, sólo nos preocupa el pueblo».
Un millón y medio de mártires Abu Abed creció ideológicamente de la mano de Yassin, el jeque fundador de Hamás, y luego fue pieza fundamental en el triunfo de su hermano en la sucesión. Desde su calidad de veterano, de respetado decano del Movimiento de Resistencia, se jacta del nuevo éxito que han logrado los suyos echando ayer otra vez a Israel de la franja. Un éxito con 114 muertos detrás, muchos milicianos de Hamás, muchos sólo niños. «No son sólo 114 mártires -corrige rápido-. En Gaza vivimos un millón y medio de proyectos de mártires, buscamos serlo todos los líderes del partido, todas las madres se lo piden a sus hijos... esos 114 están ya en el paraíso, y nos encontraremos con ellos al final de nuestras vidas».
Según el mayor de los Haniye, lo sucedido la semana pasada en Israel sólo es el principio, pero Hamás está listo.
«Esto es una fase más de la guerra de 1948. El mundo prometió a los judíos toda Palestina, y, desengáñense, no combaten para detener los (cohetes) kassam, ni para tumbar nuestro Gobierno. Lo que quieren es echarnos para quedarse con nuestra tierra». Sentencia que «Israel no estará seguro hasta que no nos devuelvan nuestro derecho como seres humanos. Quizás tengamos que esperar dos generaciones, pero tenemos un millón y medio de mártires esperándoles».
L. L. CARO CORRESPONSAL
GAZA. Hay orden expresa antes de entrar a la casa de no preguntar «de ninguna manera» dónde está escondido Ismail Haniye, el líder de Hamás. Su hermano mayor, consejero político y confidente, Abu Abed, es uno de los pocos que mantiene un contacto directo con el depuesto primer ministro y que sería capaz de hacer un mapa exacto de las guaridas por las que el jefe islamista se ha ido arrastrando en los últimos meses para escapar de las amenazas de muerte de Israel. Hay noches en las que ha pasado con él, compartiendo planes y repasando estrategias.
«Sólo puedo decir que si Israel reinvade Gaza, se van a encontrar con muchas sorpresas. Que si su Ejército quiere entrar otra vez en la franja de Gaza, lo hará... pero no podrán salir. Ya aviso -explica extendiendo un dedo acusador-, estamos haciendo todo lo posible por desarrollar nuestras armas: empezamos con piedras, ahora en Hamás fabricamos cohetes que alcanzan más de 22 kilómetros y esperamos construir aviones».
La información sobre el paradero del jefe Ismail, por no hablar de los datos sobre los arsenales islamistas, ya convierten al primogénito en un objetivo a batir. Aunque Abu Abed no pudo ayer evitar la tentación de salir de su clandestinidad para celebrar con un poco de aire fresco y una ducha caliente la retirada de las tropas hebreas de Gaza, tras la matanza de Jabaliya perpetrada el sábado pasado.
Sentado en su acomodado hogar del barrio de Shekh Radwan, todavía huele a jabón y rezuma ínfulas de victoria. «Sabemos lo que nos espera -recita, orgulloso-. El primer ministro sabe que será un mártir y que no es mejor que Ahmed Yassin o Abdelaziz Rantisi, que le precedieron al frente de Hamás..., pero él no tiene miedo: su martirio nos traerá un mayor apoyo de nuestro pueblo y otro líder estará preparado para sucederle. No, no tenemos miedo, sólo nos preocupa el pueblo».
Un millón y medio de mártires Abu Abed creció ideológicamente de la mano de Yassin, el jeque fundador de Hamás, y luego fue pieza fundamental en el triunfo de su hermano en la sucesión. Desde su calidad de veterano, de respetado decano del Movimiento de Resistencia, se jacta del nuevo éxito que han logrado los suyos echando ayer otra vez a Israel de la franja. Un éxito con 114 muertos detrás, muchos milicianos de Hamás, muchos sólo niños. «No son sólo 114 mártires -corrige rápido-. En Gaza vivimos un millón y medio de proyectos de mártires, buscamos serlo todos los líderes del partido, todas las madres se lo piden a sus hijos... esos 114 están ya en el paraíso, y nos encontraremos con ellos al final de nuestras vidas».
Según el mayor de los Haniye, lo sucedido la semana pasada en Israel sólo es el principio, pero Hamás está listo.
«Esto es una fase más de la guerra de 1948. El mundo prometió a los judíos toda Palestina, y, desengáñense, no combaten para detener los (cohetes) kassam, ni para tumbar nuestro Gobierno. Lo que quieren es echarnos para quedarse con nuestra tierra». Sentencia que «Israel no estará seguro hasta que no nos devuelvan nuestro derecho como seres humanos. Quizás tengamos que esperar dos generaciones, pero tenemos un millón y medio de mártires esperándoles».
Y TRAS LA RETIRADA DE GAZA, ¿QUÉ?

JUAN MIGUEL MUÑOZ 04/03/2008
Atrapados entre alternativas peligrosas, y lloviendo los cohetes palestinos -cada vez más precisos y potentes-, Israel ha optado por el camino de en medio: represión brutal asumiendo riesgos mínimos para comprobar si Hamás recibe un mensaje que ha sido girado decenas de veces.
Cientos de soldados se replegaron ayer a sus bases lindantes con Gaza tras matar a 120 personas, mitad milicianos, mitad civiles. Y prometen que la próxima ronda de violencia alcanzará cotas más crueles. Dos opciones se debaten. El ministro de Defensa, Ehud Barak, amenaza con una invasión terrestre para destrozar a Hamás y su Gobierno. Nadie ignora que las bajas, y su coste político, serían difíciles de soportar. Otros ministros laboristas abogan por negociar. Una opción que es anatema para la inmensa mayoría de los líderes hebreos: otorgar legitimidad a Hamás es precisamente lo que desean los fundamentalistas.
El desconcierto en las filas hebreas, acompañado de palabras gruesas, es notorio. Todo es verosímil en Oriente Próximo. Pero una operación duradera por tierra tropieza con obstáculos de calado. Pérdidas de vidas de soldados al margen, Israel precisa de buen tiempo -las guerras siempre las ha desatado en verano- para que su dominio total del espacio aéreo sea cien por cien efectivo. El calendario político tampoco acompaña. Israel celebra en dos meses su 60º aniversario y desea invitar a decenas de dignatarios. Su presencia permanente en Gaza provocaría un continuo derramamiento de sangre. Un escenario poco propicio para los fastos.
Brotan así las iniciativas de una clase política descolocada: emplear los métodos seguidos por Rusia en Grozny (Chechenia) y arrasar barrios o ciudades de Gaza, o, como propone el viceprimer ministro Ami Ayalon, pactar con Hamás una tregua.
Sonreía la esposa de un amigo de Gaza y cantaba victoria tras el desastre del fin de semana. Los dirigentes de Hamás visitaban ayer a las familias que mostraban sus casas y campos de cultivo devastados. "Hemos vencido", clamaban los políticos. Sólo la sangre derramada les sabe a derrota. Y no a todos. Para muchos padres de las víctimas, el sacrificio de sus hijos es el camino correcto. Imprescindible en la estrategia del partido fundamentalista.
¿Y por qué se creen triunfadores? Porque opinan que, a su ritmo, avanzan hacia la meta: romper el bloqueo político y económico que sufre Hamás desde su triunfo electoral hace dos años. Marcan la agenda.
La milicia de Hamás ha logrado que 200.000 israelíes zozobren a diario escuchando las sirenas de alerta. Las protestas, tras la última matanza, se han extendido a Cisjordania. Están bien vivos en este territorio, donde Hamás había ordenado el estado de letargo ante la bestial represión del Ejecutivo de Mahmud Abbas. El presidente va a remolque: ha tenido que suspender las negociaciones con Israel nacidas en Annapolis.
Hamás necesita una tregua. Nadie ignora sus condiciones. Las precisa el portavoz Ihab el Gosein: "El alto el fuego debe aplicarse en Gaza y en Cisjordania, no sólo en la franja; el levantamiento del bloqueo económico, que mata tanto como los misiles; y abrir la frontera con Egipto. Así cumpliremos nuestro programa electoral". Tampoco olvida el diputado Mohamed Shihab la suerte de los prisioneros: "Creemos que Olmert está dispuesto al canje del soldado Gilad Shalit [cautivo en Gaza desde junio de 2006] por los presos que llevan décadas en la cárcel. Esta operación militar es parte de esa negociación. Olmert necesita cobrarse el precio en sangre antes de liberar a nuestros prisioneros". El tiempo dirá si consiguen esa tregua. Pero de algo no hay duda: Hamás duda poco, y su estrategia es firme.
LLAMA A LA MOVILIZACIÓN DE LOS PUEBLOS
TODO. Planificado por las "fuerzas del bien" (bush y oribe), una vez más el intervencionismo norteamericano ha operado a través de sus agentes y la complicidad del furgón de cola colombiano, masacrando a un grupo de luchadores colombianos. Suponemos que en esta oportunidad el crimen del "eje del bien" no deberá quedar impune,,, ¡Y no quedará!
El PARTIDO COMUNISTA de VENEZUELA LLAMA A LA MOVILIZACIÓN DE LOS PUEBLOS LATINOAMERICANOS (Publicado por Prensa PCV)
(Resumen del llamamiento del PCV dado a conocer en el día de la fecha)
Caracas, 03 mar. Tribuna Popular TP.- El Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela, junto con solidarizar con los combatientes de las FARC-EP asesinados, expresó que la actitud que debemos asumir es “Firmeza, Prudencia y Solidaridad” con el objetivo de detener los intentos guerrerista de la oligarquía colombiana y el imperialismo.
Así lo expresó esta mañana el diputado a la AN, Oscar Figuera, secretario general del Partido Comunista de Venezuela es su acostumbrada rueda de prensa de los días lunes, a nombre del Buró Político del Partido.
El PCV expresó su solidaridad con las luchas del pueblo colombiano por alcanzar la Paz y la liberación de su país de las políticas guerreristas del imperialismo y la oligarquía, Figuera señaló “expresamos nuestra solidaridad militante con todas las fuerzas democráticas, populares, revolucionarias, insurgentes que en Colombia enfrentan la presencia del imperialismo, la actuación de la oligarquía y que durante década han pugnados por lograr derrotar la constante ofensiva de la reacción interna y externa”.(...) El PCV expresó su solidaridad los combatientes de las Farc-EP masacrado por el Gobierno de Uribe en la madrugada del sábado 1º de marzo en territorio ecuatoriano, y con el Comandante Raúl Reyes (...) Oscar Figuera señaló “expresamos nuestra solidaridad con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, ante el asesinato de un grupo de sus combatientes, encabezados por el camarada Raúl Reyes y Julián Conrado”.
El PCV calificó que el asesinato de los combatientes de las Farc “es un duro golpe del imperialismo a la lucha por Paz y el acuerdo humanitario” y acusó al imperialismo, al gobierno colombiano y ejército colombiano, junto a militares norteamericanos el haber perpetrado la masacre con el objetivo de dañar la lucha por la Paz. (...) El Buró Político consideró que esta en desarrollo el plan de provocación imperialista producto de la dura crisis por la que transita la economía norteamericana y su sistema político, “se ha demostrado históricamente que el imperialismo intenta resolver sus crisis, cargando sobre los pueblos las razones que motivan dicha crisis y una manera de hacerlo es activando el complejo militar norteamericano por la vía de la guerra”. (...) “Esta acción desarrollada por el gobierno colombiano, con la participación del gobierno norteamericano, forma parte de una gran provocación continental del imperialismo”, dijo Figuera. alertó que esta provocación continental debe enfrentarse con “firmeza y prudencia”
“Firmeza en la defensa de los intereses de la soberanía nacional; Firmezas en la solidaridad con el pueblo colombiano, con sus luchas; Firmeza, en la solidaridad con el pueblo y el gobierno; ecuatoriano (...) Pero prudencia, en cuanto a no pisar la trampa que el imperialismo norteamericano tiene montada y aceitada para provocar confrontaciones fronterizas entre nuestros gobierno, que puedan facilitar la presencia de fuerzas multinacionales en territorio venezolano” y reiteró “Firmeza y Prudencia” (...) “...es el momento de impedir, la agresión imperialista por la vía de la movilización de nuestros pueblos”.
Finalmente, llamó a movilizarse en próximo 6 de marzo en todo el mundo, en contra el paramilitarismo, contra la guerra y por la Paz, sumándose a la convocatoria realizada por organizaciones colombianas y sindicales a nivel mundial.
El PARTIDO COMUNISTA de VENEZUELA LLAMA A LA MOVILIZACIÓN DE LOS PUEBLOS LATINOAMERICANOS (Publicado por Prensa PCV)
(Resumen del llamamiento del PCV dado a conocer en el día de la fecha)
Caracas, 03 mar. Tribuna Popular TP.- El Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela, junto con solidarizar con los combatientes de las FARC-EP asesinados, expresó que la actitud que debemos asumir es “Firmeza, Prudencia y Solidaridad” con el objetivo de detener los intentos guerrerista de la oligarquía colombiana y el imperialismo.
Así lo expresó esta mañana el diputado a la AN, Oscar Figuera, secretario general del Partido Comunista de Venezuela es su acostumbrada rueda de prensa de los días lunes, a nombre del Buró Político del Partido.
El PCV expresó su solidaridad con las luchas del pueblo colombiano por alcanzar la Paz y la liberación de su país de las políticas guerreristas del imperialismo y la oligarquía, Figuera señaló “expresamos nuestra solidaridad militante con todas las fuerzas democráticas, populares, revolucionarias, insurgentes que en Colombia enfrentan la presencia del imperialismo, la actuación de la oligarquía y que durante década han pugnados por lograr derrotar la constante ofensiva de la reacción interna y externa”.(...) El PCV expresó su solidaridad los combatientes de las Farc-EP masacrado por el Gobierno de Uribe en la madrugada del sábado 1º de marzo en territorio ecuatoriano, y con el Comandante Raúl Reyes (...) Oscar Figuera señaló “expresamos nuestra solidaridad con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, ante el asesinato de un grupo de sus combatientes, encabezados por el camarada Raúl Reyes y Julián Conrado”.
El PCV calificó que el asesinato de los combatientes de las Farc “es un duro golpe del imperialismo a la lucha por Paz y el acuerdo humanitario” y acusó al imperialismo, al gobierno colombiano y ejército colombiano, junto a militares norteamericanos el haber perpetrado la masacre con el objetivo de dañar la lucha por la Paz. (...) El Buró Político consideró que esta en desarrollo el plan de provocación imperialista producto de la dura crisis por la que transita la economía norteamericana y su sistema político, “se ha demostrado históricamente que el imperialismo intenta resolver sus crisis, cargando sobre los pueblos las razones que motivan dicha crisis y una manera de hacerlo es activando el complejo militar norteamericano por la vía de la guerra”. (...) “Esta acción desarrollada por el gobierno colombiano, con la participación del gobierno norteamericano, forma parte de una gran provocación continental del imperialismo”, dijo Figuera. alertó que esta provocación continental debe enfrentarse con “firmeza y prudencia”
“Firmeza en la defensa de los intereses de la soberanía nacional; Firmezas en la solidaridad con el pueblo colombiano, con sus luchas; Firmeza, en la solidaridad con el pueblo y el gobierno; ecuatoriano (...) Pero prudencia, en cuanto a no pisar la trampa que el imperialismo norteamericano tiene montada y aceitada para provocar confrontaciones fronterizas entre nuestros gobierno, que puedan facilitar la presencia de fuerzas multinacionales en territorio venezolano” y reiteró “Firmeza y Prudencia” (...) “...es el momento de impedir, la agresión imperialista por la vía de la movilización de nuestros pueblos”.
Finalmente, llamó a movilizarse en próximo 6 de marzo en todo el mundo, en contra el paramilitarismo, contra la guerra y por la Paz, sumándose a la convocatoria realizada por organizaciones colombianas y sindicales a nivel mundial.
Gaza: La muerte a la vuelta de la esquina

TODO: Un crimen de guerra, inútil, cruel, un prueba de la violencia criminal de los soldados de mi país, que han perdido toda fibra de la condición humana. Es posible que estos soldados, llevados por sus comandos al asesinato a sangre fría, puedar dormir, aún... Llegarán las horas del remordimiento, de la comprensión del aberrante pecado, de la pérdida total de su condición de humanos, convertidos en fieras que practican el "tiro al niño". Llegarán los días de la expiación: para muchos será demasiado tarde. Matar a niños y civiles es un crimen que no se puede expurgar, que se lleva en la conciencia hasta la muerte... (Andrés aldao).
Por Mohammed Omer
GAZA. - Tamer tenía nueve años. No era un niño soldado ni vivía donde se lanzan misiles contra territorio israelí. El día en que lo mataron estaba a por lo menos dos kilómetros del lugar por el que las tropas de Israel habían ingresado a la franja de Gaza, enfrentando a la resistencia palestina.
Su tragedia fue vivir cerca de la localidad de Deir al-Balah, en el medio de la franja, cerca del área donde los israelíes establecieron su base de Kissufim.
"Estábamos todos dentro de la casa cuando comenzó el tiroteo", relató a IPS Etaf, la tía de Tamer.
"Fue justo después de que los miembros de la resistencia palestina dejaron de disparar a los soldados israelíes", dijo, señalando hacia la escena de esos enfrentamientos, a un par de kilómetros de allí. Pero los israelíes ingresaron en esta área también.
Los miembros de la familia decidieron arrastrarse hacia afuera, en medio de la lluvia, luego de que una bala impactó en un cilindro de gas, explicó Etaf. "Pero los soldados israelíes continuaron disparando sobre nosotros desde un tanque y un jeep militar Hummer", agregó.
Luego de algún tiempo, viendo que el cilindro de gas no había explotado, Etaf regresó a la casa arrastrándose. Tamer la siguió, pero nunca lo logró. "Vi a Tamer cuando le dispararon, con una bala en su cabeza", dijo Etaf.
"Él quería ser médico cuando creciera", recordó su madre, Sabah Abu Shaar.
Como Tamer, otros niños mueren, y los sueños de sus madres con ellos. Un bebé de seis meses llamado Mohammed al-Bourai fue asesinado cuando un misil israelí impactó en su casa el miércoles. La casa se encontraba cerca de las oficinas del Ministerio del Interior de Gaza, y del hogar del ex primer ministro palestino y líder del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), Ismail Hanyieh.
Ese mismo día, otros tres niños palestinos murieron en un ataque aéreo. Al día siguiente, cuatro más, de entre siete y 14 años, fueron asesinados cerca del campamento de refugiados de Jabaliya, en el norte de la franja, cuando jugaban fútbol. Dos de ellos eran de la misma familia. El cadáver de uno fue hallado en la parte oriental de Gaza. Se trataba de una víctima del bombardeo israelí.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios dijo en un informe sobre Gaza que, en enero, 80 palestinos fueron asesinados y 82 resultaron heridos, entre ellos cuatro niños y cinco mujeres. En el mismo periodo, seis israelíes fueron heridos por misiles de fabricación casera.
En las incursiones israelíes de este sábado murieron por lo menos 40 palestinos, lo que eleva a unos 60 la cantidad de víctimas fatales desde el miércoles, en una ola de violencia que también mató a dos israelíes.
Tras las plegarias musulmanas del viernes, decenas de miles de habitantes de Gaza salieron a las calles para protestar contra los ataques aéreos israelíes.
El viceministro de Defensa de Israel, Matan Vilnai, amenazó a Gaza con un "holocausto" si no deja de lanzar misiles. Solo este sábado, al menos 40 de estos fueron disparados contra el sur de Israel.
Mientras, la atención médica de emergencia en Gaza está amenazada. El jefe del departamento de ambulancias del hospital Shifa dijo que apenas quedan 20 litros de combustible de reserva para estos vehículos. Cuando se termine, poca ayuda estará disponible para las víctimas.
Los ataques israelíes ahora son tan continuos que en Deir al-Balah muchos dicen no dormir. "No podemos sentirnos seguros aquí", dijo Tashaeel, una de las hermanas mayores de Tamer.
"Si nos hubiéramos ido con Tamer, sus balas nos habrían matado a todos", agregó.
"Las balas nos persiguen día y noche. No podemos salir y no tenemos otro lugar a dónde ir. No tenemos dinero para mudarnos a un lugar más seguro donde salvar a mis hijos", explicó su madre, Sabah.
"La semana pasada, soldados israelíes atacaron nuestra casa y nos ordenaron a mí, a mis siete hijas y dos hijos que saliéramos en medio de la lluvia, con sus peligrosos perros espantándonos. Luego revolvieron nuestra casa durante varias horas, dejándola en un caos total antes de que nos permitieran volver a entrar", dijo.
Esas redadas son comunes, añadió.
Tamer fue muerto en la siguiente. Ahora su familia está sin agua, luego de que las balas perforaran el tanque. Las paredes de la casa están repletas de marcas de balas. Todo el tiempo temen la llegada de las aplanadoras israelíes.
Mientras los palestinos de Gaza esperan más ataques israelíes, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, expresó su fuerte preocupación.
"Estos acontecimientos subrayan la urgente necesidad de calmar la violencia, y no debe permitirse que disuadan la continuación del proceso político", dijo.
Pero esas declaraciones tienen poco significado en la vida diaria de los palestinos, y los habitantes de Gaza no ven ninguna acción internacional que detenga a Israel.
"Hoy Gaza afronta una guerra real, una guerra loca", dijo Haniyeh durante las plegarias del viernes cerca del campamento de refugiados de Shati. También criticó a Estados Unidos por aceptar los reclamos israelíes de "autodefensa legítima".
Pese a los mejores intentos de Israel por aislar a Haniyeh, su popularidad parece haber aumentado.
tomado de El Corresponsal de Buenos Aires
La fuente: Agencia de noticias IPS
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