27 diciembre 2007

Benazir Bhutto, asesinada en un atentado durante un mitin


El terrorista le disparó cuando subía al coche después de dar un mitin. Luego, hizo estallar una bomba, llevándose por delante a 14 personas. La ex primera ministra y líder opositora paquistaní Benazir Bhutto ha muerto esta mañana en un atentado suicida. El presidente, Pervez Musharraf, ha pedido “paz”.

¡Pobre Pakistán! ¡Pobre mundo!




No es el país de los puros, que es lo que significa su nombre, sino de la sangre y de la muerte. ¡Pobre Pakistán! La violencia política, el odio religioso, la exclusión étnica, el tribalismo, las leyes medievales pueden mucho más que el esfuerzo y el trabajo de millones de ciudadanos esforzados y pacíficos. La muerte de Benazir Bhutto es una tragedia más que se acumula en este monte de dolor donde yacen centenares de víctimas del terrorismo y del enfrentamiento civil. Interrumpe la campaña electoral que permitía albergar alguna esperanza de paz, reconciliación y estabilidad. Elimina a la dirigente con mayor tirón popular y carisma. Golpea por segunda vez a una dinastía de caudillos desgraciados: su padre fue ahorcado en 1979 por el dictador Zia ul –Haq y ahora su hija perece en manos de no se sabe quién. Pero sobre todo, exacerba las tensiones y los odios sectarios, hasta situar al país al borde del abismo. La pureza del país de los puros es la de una espiral de aniquilación y de muerte, impulsada por fuerzas muy potentes, interesadas en la inestabilidad y en la guerra.

Este es un golpe que cae sobre la pieza central donde se sostienen los equilibrios geoestratégicos de una entera región frente a la estrategia del terror. Asesinar a Bhutto no es tan sólo desestabilizar Pakistán y quizás impedir unas elecciones en forma sino introducir un factor de corrosión en toda esta zona de Asia. Ahí al lado está Afganistán, donde las fuerzas norteamericanas y de la OTAN (la ISAF; Internacional Security Assistance Force, los soldados españoles entre otros) intentan evitar el regreso de los talibanes al poder. En la frontera, en las zonas tribales, está Al Qaeda, y probablemente el propio Bin Laden. Y dentro, un ejército muy bien pertrechado que posee el arma nuclear y unos servicios secretos que no se sabe muy bien si infiltran a los terroristas o están infiltrados por ellos. Además de la cadena inmensa de madrasas fundamentalistas donde se forman en el saber islámico y sobre todo en la lectura literal del Corán unos jóvenes que no tienen otra salida profesional que convertirse en militantes de la fe. Se cuentan por decenas de millares los pakistaníes que se hallan a un paso del terrorismo y que creen a pies juntillas que estos comportamientos terroristas vienen prescritos por sus textos sagrados.

Son muchos los observadores que consideran que Estados Unidos y sus aliados, los europeos entre muchos otros, estamos librando las guerras equivocadas y perdiendo en cambio la guerra más importante de todas, sin declarar, que se juega en el interior mismo de este país islámico. ¡Pobre Pakistán! ¡Pobres de nosotros!
Lluís Bassets

Usurpación y colonización israelí de Jerusalem este, capital de Palestina

El 28 de noviembre, en el villorrio Anápolis, el primer ministro de Israel, con cara de circunstancias, al borde de las lágrimas cocolidrenses, proclamó y recitó, con voz temblorosa, melodramática y cara de falluto en fa mayor, que él sabe muy bien los sufrimientos que vivió el publo palestino... Que va a trabajar para la paz y con la convicción de que a fines del 2008 estará creado el estado palestino.
Nadie le creyò... aunque algunos titubearon ante la actuación de ese remedo israelí de Lord Macbeth... Un titubeo fugaz, conocidas que son las dotes histriónicas de Ehud Olmert. Ya todos se sacaron la careta: los "kadima", los laboristas de Barak, los izquierdistas de Meretz, vale decir, toda la comparsa del establishment israelí y los miembros del estado mayor del ejército, que se pasan los días combatiendo con fuerzas reducidas a los milicianos de Palestina, pero no se atreven a entrar en la Franja... Causa perdida, la paz, causa perdida, que el tema del sufrimiento del pueblo palestino y la prepotencia israelí sean tratados en el consejo de seguridad. Causa perdida, el pueblo del libro sólo conoce la lengua de los tanques, la violencia, el horror y la muerte (Andrés Aldao)





El diario israelí Haaretz divulgó el 9 de octubre de 2007, que el ejército israelí de ocupación publicó una orden para la expropiación de al menos de 272 acres (110 hectáreas) de tierras de Palestina Ocupada situadas dentro de cuatro aldeas palestinas (Abu Dis, Nabi Musa, Talhin al-Ahmar y Arab al-Sawahra) en el área de Jerusalem Este Ocupada, capital de Palestina, para un nuevo camino desde Jerusalem a Jerico construido para el uso palestino y la creación de nuevos asentamientos israelíes ilegales.
Tal usurpación flagrante de la tierra palestina es claramente parte del esquema de la Potencia Ocupante para la edificación de asentamientos ilegales y la construcción del Muro de Apartheid sobre el territorio palestino ocupado, incluyendo Jerusalem Este capital, que vienen realizando implacablemente sobre una base diaria a pesar de las resoluciones de las Naciones Unidas, el dictamen de la Corte Internacional de Justicia y los llamados de la comunidad internacional. De hecho, la usurpación de esta gran zona de la tierra palestina entre Jerusalem Este y el asentamiento israelí ilegal de Ma'ale Adumim facilitará la creación de un bloque continuo de asentamientos ilegales en esa área palestina de Jerusalem, mientras que simultáneamente dividen la continuidad territorial palestino entre el área de Jerusalem Este, Jerico y el Valle de Jordan y acomodan la eventual construcción ilegal de 3.500 casas y un parque industrial, alejando a Jerusalem del contexto palestino.
Israel, la Potencia Ocupante, toma atribuciones sobre Jersualem y viola la resolución 478 de la ONU ( 20/9/1980), que exige a Israel retirarse de Jerusalem Este y no convertir a la ciudad en su capital, y exige a los países miembros de Naciones Unidas mantener sus Embajadas en Tel Aviv, capital reconocida a Israel. Al mismo tiempo Israel viola todas las resoluciones jurídicas internacionales del Consejo de Seguridad que exigen a Israel, retirarse militarmente de Jerusalem.
El tema de la construcción de asentamientos israelíes en el área de Jerusalén opacó las negociaciones entre Israel y los palestinos en una conferencia de paz auspiciada por Estados Unidos el mes pasado en Annapolis.
La primera ronda de conversaciones tras Annapolis comenzó con la discordia de los palestinos, que demandan a Israel que abandone los planes de construir unas 300 casas nuevas en un área cerca de Jerusalén, conocida por los israelíes como Har Homa y por los palestinos como Abu Ghneim.
Antes de una segunda ronda de conversaciones programadas para el lunes, el ministerio de Construcción de Israel reveló una propuesta de presupuesto de 25 millones de dólares para edificar 740 casas en dos asentamientos en el 2008.
La propuesta, que debe ser aprobada por el Parlamento, incluye 500 casas en Har Homa y 240 en el asentamiento Maale Adumim cerca de Jerusalén. El presupuesto del año pasado del ministerio autorizó la construcción de casi 1.000 casas en los mismos asentamientos.
"Har Homa es una parte integral de Jerusalén e Israel no va a dejar de construir allí," dijo el ministro de Asuntos de Jerusalén Rafi Eitan.
"TERRITORIO FUTURO"
El ministro del Gabinete Yuli Tamir dijo que Israel tenía el derecho de construir casas "en aquellas áreas que van a ser incluidas en su territorio futuro," pero descartó edificaciones más allá de esa zona.
El Estado judío espera mantener Maale Adumim y otros grandes bloques de asentamientos en cualquier acuerdo de paz final con los palestinos.
"¿Por qué esta actividad de asentamientos se realiza en el momento en que estamos hablando de un acuerdo (de paz) final?," se preguntó Abas, que se reunirá con Olmert el martes.
Abas y Olmert acordaron en Annapolis intentar alcanzar un acuerdo para la creación de un estado palestino a fines del 2008.
El Gobierno israelí aprueba un proyecto de ampliación de los límites municipales de Jerusalén que supone la anexión ilegal del 40% de Cisjordania
El pasado 21 de junio, el Gobierno israelí aprobó oficialmente un plan que anexionará más territorio alrededor de Jerusalén, formalizando el ‘Gran Jeusalén’ como un ‘paraguas’ municipal integrado por ayuntamientos locales. Los aspectos clave del plan incluyen: a) La incorporación de los asentamientos judíos ilegales de Givat Ze´ev y Ma´ale Adumin, al igual que la de otras zonas dentro de la Línea Verde, en el área conocida como Gran Jeusalén; b) La aceleración de las obras de la red de carreteras en Cisjordania, incluyendo un anillo oriental de circunvalación alrededor de Jerusalén, que conectará los asentamientos del sur con los del norte. Un segundo anillo -la denominada autopista Menachem Begin- fue inaugurada el 22 de junio, y c) La consolidación de una mayoría demográfica judía en Jerusalén a través de la construcción de 142.000 viviendas en su sector judío, que incluye los asentamientos. El primer Ministro israelí Benyamin Netanyahu ha manifestado abiertamente por primera vez que la intención de este plan es mantener la población palestina minoritaria en la ciudad, no superando el 30%.
Este plan incorpora un plan previo diseñado por un comité interministerial israelí en 1995. Este primer plan -Plan Metropolitano de Jerusalén- muestra claramente la escala en la que se sitúan los proyectos de planificación israelíes para la región de Jerusalén y Cisjordania. En él se demarcan tres límites para Jerusalén: el municipal, el del Gran Jeusalén y el metropolitano. El mayor de los tres, el metropolitano, cubre un área del 40% de Cisjordania, e incluye las mayores ciudades palestinas, Ramallah y Bethlehem [Belén].
El mayor componente de este Plan Metropolitano de Jerusalén es el área conocida como Gran Jeusalén, oficialmente anunciada la primera semana de agosto [de 1998]. Comprende una extensión de 440 kilómetros cuadrados, de los cuales menos de una cuarto parte corresponden al territorio que Israel ocupaba antes de 1967. Este área es clave para la consolidación de la soberanía israelí y la imposición de una mayoría judía en la población de Jerusalén.

Israel se opone a la congelación total de los asentamientos




La primera reunión entre el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmoud Abbas, después de Annapolis termina sin avances

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, se ha opuesto a la congelación total de la actividad de los asentamientos judíos, tal como lo ha pedido el presidente palestino, Mahmoud Abbas, en su reunión de hoy en Jerusalén.
Abbas había exigido que Olmert se comprometiera a suspender la actividad de nuevos asentamientos, incluidos los llamados de crecimiento natural, tal como está establecido en la por largo tiempo estancada Hoja de Ruta del plan de paz para Oriente Próximo. Pero Israel mantiene su posición de construir centenares de nuevas viviendas en un área cercana a Jerusalén, conocida por los israelíes como Har Homa, y por los palestinos como Jabal Abu Ghneim.

"El primer ministro no ha prometido congelar las ofertas que ya han sido publicadas y las que ya están en camino", ha dicho un funcionario israelí de alto nivel, al término de la primera reunión entre Olmert y Abbas desde la conferencia de paz de Annapolis realizada el mes pasado en Estados Unidos.
El portavoz de Olmert, Mark Regev, ha dicho por su parte que "no estaremos de acuerdo con los palestinos en cada tema en un solo día. Los palestinos tienen sus posiciones. Nosotros tenemos las nuestras. Y el compromiso es trabajar para superar las diferencias". No ha habido una reacción inmediata de los palestinos a la posición israelí.
Abbas y Olmert tenían como tema fundamental en la reunión de hoy la construcción de nuevas viviendas en las colonias judías en Cisjordania. El asunto amenaza con echar por tierra los esfuerzos de pacificación reemprendidos tras la conferencia de paz celebrada en EE UU.
En la conferencia de Annapolis, Abbas y Olmert se comprometieron a dar todos los pasos necesarios para que haya un Estado palestino antes del fin de 2008. Para llegar a ese objetivo, el mapa a seguir es la Hoja de Ruta diseñada hace años por el Cuarteto para Oriente Próximo (EE UU, la UE, la ONU y Rusia), que prevé la congelación de la construcción de asentamientos en territorio palestino.
Israel ha presentado un plan para la construcción de más de 700 viviendas en dos colonias ya existentes en Jerusalén Este, la zona que los palestinos reclaman como su capital. Sostiene que ampliar colonias no supone un incumplimiento de lo pactado, además de que entiende que Jerusalén Este es parte de su territorio, ya que se lo anexionó en 1967.
Sin embargo, los palestinos han condicionado los progresos en la negociación a la cancelación por parte de Israel de la construcción de 307 casas en Har Homa.
Abbas había pedido ayer la ayuda de la secretaria de Estado de EE UU, Condoleezza Rice en este tema. De hecho, los palestinos se niegan a incluir en el diálogo los temas más espinosos del conflicto palestino-israelí, como las fronteras, los refugiados o el estatus de Jerusalén mientras no se resuelva el tema de las colonias.*

La justicia internacional tras los crímenes de la dictadura



Además de Italia. En España, Argentina, Brasil, Chile y Paraguay hay causas contra represores uruguayos

La República − Montevideo

Roger Rodríguez | rogerrodriguez@adinet.com.uy

Caso "Automotores Orletti". El primer pedido de extradición contra militares uruguayos fue realizado en 1985 desde Argentina.

El proceso contra el prófugo capitán de navío Jorge Tróccoli en un tribunal de Roma, Italia, se constituye en el primer caso de un militar uruguayo que podría ser enjuiciado en el exterior por crímenes contra la humanidad y el segundo en el que oficiales de las fuerzas armadas de Uruguay deben enfrentar a un juez en el extranjero.
Tróccoli es acusado por el fiscal Giancarlo Capaldo como uno de los protagonistas de la coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur conocida como "Plan Cóndor" en la que dos decenas de descendientes de italianos fueron asesinados o desaparecidos durante los regímenes militares de Argentina, Chile, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Antes que Tróccoli, también fueron encausados judicialmente los militares Tomás Casella, Wellington Sarli y Eduardo Radaelli, quienes terminaron extraditados a Chile donde desde hace dos años enfrentan a la Justicia por el asesinato del bioquímico Eugenio Berríos, a quien custodiaron durante su secuestro en Uruguay.
Pero las requisitorias de la justicia internacional contra los militares orientales, denunciados como criminales de lesa humanidad, se inició mucho antes, desde los años ochenta cuando Argentina recuperó su institucionalidad y la Comisión Nacional de Desaparecidos (Conadep) confirmó la responsabilidad de varios oficiales uruguayos.
El primer pedido de extradición contra militares uruguayos fue realizado en 1985 por el juez federal argentino Juan José Galeano, en el marco de la causa "Rodríguez Larreta, Enrique c/ Videla, Jorge Rafael y otros", como se caratuló la denuncia del periodista sobreviviente en 1976 del centro de torturas "Automotores Orletti" de Buenos Aires.

La patota de la OCOA

Galeano pidió entonces la detención internacional de los militares uruguayos Manuel Cordero, José Nino Gavazzo, Jorge Silveira, Ernesto Ramas, José Arab y del policía Ricardo Medina, pero el presidente argentino Carlos Menem evitó el proceso al ampararlos en un decreto de indulto.
Esa causa fue derivada luego al juez Canicoba Corral, quien como el juez Adolfo Bagnasco, propició ante la Suprema Corte de Justicia argentina la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final, como de los decretos de indulto aprobados en forma inconstitucional durante el gobierno de Menem.
La banda de militares uruguayos que protagonizó la llamada "patota de la OCOA" (por la Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas) y cometió múltiples crímenes de lesa humanidad y delitos económicos en Buenos Aires, volvió a ser requerida por la Justicia argentina en 2005 por el juez Guillermo Montenegro actuante en la causa Cóndor.
A ese pedido de extradición se sumaron luego otras dos solicitudes, por parte del juez Daniel Rafecas, que instruía el caso "Vaello, Orestes s/privación ilegal de la libertad agravada y homicidio agravado" en el que se indagó el Pozo Orletti, y del juez Norberto Oyarbide, quien actúa en los casos de niños desaparecidos durante las dictaduras.
En la actualidad Montenegro, Rafecas y Oyarbide compiten con el juez penal uruguayo Luis Charles en el reclamo de extradición sobre el coronel (r) Manuel Cordero, apresado en Porto Alegre en 2005, quien permanece preso en la Brigada Militar de Santana do Livramento a la espera de una decisión del Supremo Tribunal Federal de Brasil.

Más militares extraditables

Rafecas también ha solicitado a Uruguay la extradición del brigadier aviador José Uruguay Araújo Umpiérrez, coordinador del llamado "segundo vuelo" de Orletti en el que en octubre de 1976 se repatrió ilegalmente a Montevideo a 22 exiliados que habían sido secuestrados en Buenos Aires y terminan siendo ejecutados y desaparecidos en Uruguay.
Junto a Araújo Umpiérrez, que es el único de los militares detenido que se mantiene encarcelado en la base aérea de Boiso Lanza bajo custodia de la Fuerza Aérea, Rafecas también requirió al soldado Ernesto "Drácula" Soca, quien también se mantiene bajo prisión administrativa en la unidad carcelaria creada para los militares.
También se encuentra en proceso de extradición el coronel Carlos Calcagno, solicitado por el juez paraguayo Gustavo Santander quien también indaga los crímenes del Plan Cóndor en los que el militar requerido está comprometido en los Archivos del Terror por el secuestro en Asunción de los uruguayos Nelson Santana y Gustavo Inzaurralde en 1977.
Calcagno está preso en la cárcel de la calle Domingo Arenas, donde comparte celda con el dictador Gregorio Alvarez, los oficiales José Gavazzo, Luis Maurente, Jorge Silveira y Juan Larcebeau, los ex militares Ricardo Arab y Gilberto Vázquez, el soldado Soca y los policías Ricardo Medina y José Sande. Ernesto Ramas está en el Hospital Militar. La mayoría de estos procesados por violaciones a los derechos humanos, también fueron en su momento señalados por el juez español Baltasar Garzón, quien en su instrucción de los crímenes contra descendientes ibéricos en el Plan Cóndor, encarceló al torturador argentino Adolfo Scilingo y detuvo temporalmente en Londres a Augusto Pinochet. ***

26 diciembre 2007

Israel revisa las normas para excarcelar a presos palestinos



El Gobierno de Olmert ofrece liberar a Marwan Barguti

LUIS JIMÉNEZ - Jerusalén - 26/12/2007

Israel ha comenzado a revisar los estrictos criterios que sigue para la excarcelación de prisioneros, y puede excarcelar al diputado palestino Marwan Barguti, el carismático político que estuvo a punto de suceder al histórico Yasir Arafat. Barguti, de 48 años, que conoció la prisión israelí a la edad de 18, y un exilio de siete años en Jordania, nació en Ramala, capital de Cisjordania. Lleva más de tres años en una cárcel de Israel, donde un tribunal civil lo sentenció a cinco cadenas perpetuas por el asesinato de cinco israelíes.
■ El problema es la liberación de presos con las "manos ensangrentadas"
El viceministro de Defensa, general Matán Vilnaí, levantó ampollas el lunes entre los partidos de la derecha israelí al indicar que Barguti, condenado en 2004 como autor intelectual de esos asesinatos, "no fue quien los perpetró y debe ser tratado como un líder político". Era entonces líder de milicianos de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, afiliados a movimiento nacionalista Al Fatah.
El laborista Vilnaí hizo sus declaraciones coincidiendo con la primera reunión de un nuevo organismo, formado por cinco ministros del Gobierno de Ehud Olmert, para suavizar las normas vigentes para excarcelar a prisioneros palestinos antes de que hubiesen cumplido su condena, lo cual es habitual en el caso de canjes por soldados cautivos o muertos.
"El Gobierno está saboteando la batalla internacional contra el terrorismo", replicó el diputado Yuval Steinitz, del bloque derechista Likud. "Olmert está allanando el camino para liberar a asesinos que volverán al crimen", agregó.
Las cárceles y prisiones militares de Israel alojan actualmente a 11.000 presos palestinos. Su liberación es una exigencia constante del presidente palestino, Mahmud Abbas. El criterio que siempre plantea problemas y polémicas es el que prohíbe la liberación de prisioneros con "manos ensangrentadas", es decir, que hubiesen planificado o participado en ataques en los que perdieron la vida civiles o soldados israelíes, o hubiesen resultado heridos.
Lo que está por ver es hasta qué punto aplicará Israel la flexibilidad en el caso de los prisioneros islamistas de Hamás y la Yihad Islámica, que tienen en su poder al soldado israelí Guilad Shalit, capturado en junio del año pasado por comandos de Gaza que llegaron hasta su base por un túnel.
En medio de noticias contradictorias sobre una supuesta negociación de un canje de Shalit por centenares de prisioneros palestinos, se especula con que el esperado intercambio pueda concretarse en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij. El presidente de Egipto, Hosni Mubarak, es un habitual mediador entre los palestinos e Israel. El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, llegará el miércoles a Egipto. Hay quien da por seguro que viaja con esa misión. ■

Mil familias bajo cartones



Chabolas insalubres se levantan sobre un antiguo vertedero cerca de la capital salvadoreña, en una concentración de miseria con pocos precedentes
JUAN JOSÉ DALTON - Soyapango - 26/12/2007

“Nosotros no tuvimos fiestas navideñas ni vamos a tener Año Nuevo, más que rezar para que Dios se apiade de todo este gentío pobre. Ahora somos más de mil familias que nos hemos trasladado a estos predios baldíos desocupados], porque no tenemos otros lugares adonde ir y aquí tenemos esperanza...”, dice Marta (no quiere revelar su apellido), de 36 años de edad, quien, con sus tres hijos pequeños, ha construido una casa de cartón en un terreno agreste y polvoriento ubicado a la orilla de una de las más importantes carreteras de acceso a la capital salvadoreña, San Salvador.
El 1 de diciembre de este año, apenas unas cuantas decenas de familias procedentes de varios lugares de El Salvador se instalaron este terreno, que estuvo abandonado durante décadas y que en el pasado fue un vertedero. En la actualidad se cree que es propiedad de una empresa canadiense. “Son más de 40 manzanas de terreno y a diario viene gente de todos los lugares: gente que vive debajo de los puentes o en las quebradas; los que se han quedado sin casas producto de los terremotos o diluvios; hay un grupo que fue estafado y lo perdió todo... En fin, somos gente que vive en la miseria, los más pobres de los pobres”, explica William S., un hombre al que la gente identifica como uno de los líderes de la que llama La Comunidad, donde la canción del venezolano Alí Primera Las casas de cartón tiene una impactante vigencia.
“Tenemos aproximadamente mil familias y unos 600 menores de edad, en su mayoría muy pequeños o que están siendo amamantados. Aquí la mayoría de familias han llegado a apartar un terrenito con la esperanza de que se les construya una vivienda digna, como dice la Constitución de la República, es a lo que tenemos derecho”, reivindica William S., aunque todavía no ve con claridad cuál será el futuro de estas personas que han construido sus casas con cuanta cosa han recogido de las calles: cartones, láminas, plásticos negros e incluso hierba.
Desde la carretera Panamericana, La Comunidad parece un campamento improvisado de damnificados de algún desastre natural. “En los últimos 30 años no hay precedentes de esto. Sólo recuerda situaciones anteriores de destrucciones por terremotos”, explica a EL PAÍS María Eugenia Pohl, ingeniera que trabaja con una constructora española en Nicaragua y conoce a fondo los problemas de infraestructuras de la región. La profesional agrega: “Esta situación sólo me recuerda al plantón que hizo un grupo de campesinos el año pasado en Managua. Ellos cientos de personas, incluidos menores de edad] tomaron durante meses los parques cercanos al centro de Gobierno para exigir atención y una indemnización por haber sido afectados por un insecticida agrícola Nemagón] en las plantaciones bananeras y que ha generado cánceres en ese grupo de personas”.
El pastor evangélico Lisandro Abarca, de las Asambleas de Dios y quien acompaña espiritualmente a La Comunidad, asegura que “es propicio, en este fin de año y después de las celebraciones de Navidad, que aquellos que tienen mucho y que se han dado gusto en los grandes centros comerciales se compadezcan de esta gente que no tiene nada, sino sólo necesidades”. El lugar carece de agua potable, electricidad y sistema de desagüe. “En poco tiempo, aquí habrá un foco de infección; el polvo y la variación del temperaturas de la época enferma a los niños. La falta de letrinas es grave”, advierte Abarca.
En El Salvador existe un déficit de más de 540.000 viviendas, en una población de menos de seis millones de habitantes, según la Asociación Salvadoreña de Ingenieros y Arquitectos (ASIA). La casi totalidad del segmento de la población que no posee una vivienda digna es porque no tiene capacidad de endeudamiento y carece de empleo formal. En toda la región centroamericana, desde Panamá a Guatemala, con más de 30 millones de habitantes, el déficit de vivienda es de más de 3,3 millones de unidades.
La situación social se agrava porque el 50% de la población de la región es pobre —la mitad de esta cifra se encuentra en situación de extrema pobreza—, escasea el empleo y, para colmo de males, es una zona que año tras año es víctima de desastres naturales como terremotos y huracanes. Además, especialmente en Guatemala, Honduras y El Salvador, se mantienen unos altísimos índices de inseguridad, crimen organizado y de la violencia ejercida por las pandillas llamadas maras, que están provocado nuevos fenómenos como migraciones hacia el extranjero y desplazamientos internos, según expertos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

EL BLOQUEO DE GAZA Y BARENBOIM




El director Daniel Barenboim en un concierto en Milán. (Foto: REUTERS)

SAL EMERGUI desde Jerusalen

25 de diciembre.- El prestigioso director de orquesta y pianista, Daniel Barenboim, se ha acostumbrado a romper fronteras y muros de incomprensión.
Hace unos días el pianista judío nacido en Buenos Aires se topó por primera vez con el bloqueo que viven los habitantes de la Franja de Gaza desde hace meses. Indirectamente, claro. Israel no permitió la entrada en Gaza de "uno de sus chicos", un músico palestino de la orquesta West-Eastern Divan.
Un proyecto de convivencia ganador de muchos premios y que Barenboim fundó con su amigo el intelectual palestino, Edward Said, fallecido en 2003. Su sede, por si alguien lo pregunta, está situada en Pila, cerca de Sevilla.
La reacción de Barenboim fue como su música, creativa y contundente: "Un concierto u obra en Gaza es más importante que todos los conciertos del mundo. La cultura no tiene que ser permitida sino fomentada".
El vetado tiene nombres y apellidos: Ramzi Abduredwan, miembro de la orquesta que viajaba para ofrecer un concierto de música barroca en la Iglesia católica de Gaza. Los soldados israelíes le retuvieron durante siete horas en el paso fronterizo de Erez. Suficiente tiempo para que el resto de la orquesta decidiera anular su concierto.
Una orquesta que tendrá su segunda oportunidad el próximo 12 de enero en Ramala con la presencia de Barenboim. Los israelíes aseguraron que "Gaza es un territorio hostil gobernado por un grupo que no reconoce a Israel y desde donde se lanzan cohetes Kassam". Algunas fuentes, sin embargo, reconocieron "el error en este caso".
"Probablemente haya sido un fallo burocrático. La cuestión es que esos fallos son frecuentes y hacen que la vida de la gente del mundo de la cultura resulte difícil", comenta Barenboim que asegura seguir luchando por la convivencia, hoy día un estribillo que desafina: "Es verdad que las condiciones son difíciles pero todos en esta región debemos y podemos vivir en paz. Nosotros, por nuestra parte, seguiremos trabajando y haciendo música".
La trayectoria personal y profesional de Barenboim es fascinante. Nacido en una familia judía de Buenos Aires, dio su primer concierto a los 7 años. Tras emigrar a Israel, comenzó una odisea de países y academias que modelaron su espectacular talento natural.
Al mismo tiempo que se ha hecho un nombre de oro en el mundo de la cultura, Barenboim ha protagonizado varios capítulos polémicos. Como en 2001 cuando se atrevió a interpretar en Jerusalén una opera de Wagner, el compositor favorito del régimen nazi de Hitler. Uno de los pocos tabús que aun quedan en Israel. "Cuando escuché las notas de Wagner en un 'ringtone' del móvil de un espectador en el auditorio, me di cuenta que se podía interpretar en el escenario", dijo.
Volviendo a Gaza, Barenboim critica el bloqueo por razones humanitarias al margen de la política. "La gente necesita comida y cultura y nadie puede prohibir eso, y menos el pueblo judío, que tanto ha luchado por eso". Ahmed, del campo de refugiados de Jan Yunes, en la Franja de Gaza, es sincero: "Está muy bien lo de la música pero lo que queremos aquí es que se levante el bloqueo que nos castiga a todos por unos cuantos. Estamos hartos".
Barenboim, el director universal con varios pasaportes en su poder (argentino, israelí, español...), promete seguir rompiendo fronteras y políticas para demostrar que la música puede ser un perfecto instrumento para acercar pueblos.

25 diciembre 2007

¿Un nuevo Masada en Gaza?




por Uri Avnery

¿Se convertirá Gaza en un Masada palestino (el lugar donde, mil años después de Sansón, los defensores judíos decidieron suicidarse masivamente antes que caer en manos de los romanos)? La gente de Gaza está preocupada. Los combatientes de Hamas se preparan para la acción. Los jefes del ejército israelí están a la vez preocupados y preparándose para la acción.
Las más famosas palabras jamás dichas en Gaza fueron las últimas palabras de Sansón (Libro de los Jueces, 16, 30): “¡Dejadme morir con los filisteos!”
Según el relato bíblico, Sansón se agarró a las columnas centrales del templo filisteo e hizo que todo el edificio se viniera abajo sobre los señores de los filisteos, el pueblo de Gaza y él mismo. El narrador de la historia valoró el hecho con la siguiente frase: “Así fue como el número de muertes que provocó con su muerte fue mayor que las que se llevó por delante en vida”.
Una historia de sufrimiento, destrucción y muerte. Que puede estar a punto de repetirse ahora, solo que con los papeles cambiados: el templo puede venirse abajo con los palestinos (que tomaron su nombre de los filisteos), y entre los muertos estarán los señores de Israel.
* * *
¿Se convertirá Gaza en un Masada palestino (el lugar donde, mil años después de Sansón, los defensores judíos decidieron suicidarse masivamente antes que caer en manos de los romanos)?
La gente de Gaza está preocupada. Los combatientes de Hamas se preparan para la acción. Los jefes del ejército israelí están a la vez preocupados y preparándose para la acción.
Hace ya meses que los dirigentes políticos y militares de Israel discuten sobre la “gran operación”: una invasión masiva de la Franja de Gaza que ponga fin al lanzamiento de cohetes hacia Israel.
Los jefes del ejército, que normalmente están deseando entrar en combate, no están tan ansiosos en esta ocasión. En absoluto. Casi quieren evitarlo a toda costa. Pero son fatalistas. Todo depende ahora de un azar ciego. Por ejemplo, si mañana un cohete Qasam cae sobre una casa en Sderot y mata a toda una familia, habría tales protestas en Israel que el gobierno podría sentirse forzado a dar la orden, incluso en contra del buen juicio.
Para todos y cada uno de los planificadores políticos o militares, la Franja de Gaza es una pesadilla. Tiene unos 40 kilómetros de largo y 10 de ancho. En sus 360 kilómetros cuadrados de reseco desierto, apenas dos veces el área de Washington DC, sobreviven hacinados 1,5 millones de seres humanos, casi todos ellos indigentes que no tienen nada que perder y encabezados por un movimiento religioso militante. (Vendría bien recordar que en la guerra de 1948, la comunidad judía en Palestina llegaba apenas a 650.000 personas.)
Hace meses ya que los dirigentes de Hamas en Gaza están acumulando armas, que meten a escondidas en la Franja de Gaza a través de muchos túneles bajo su frontera con Egipto (al igual que nosotros introdujimos armas de contrabando en el país en la víspera de la guerra de 1948). Es verdad, ellos no han conseguido artillería ni tanques, pero poseen ya armas anti-tanques muy efectivas.
Según las estimaciones de nuestro ejército, una invasión de la Franja de Gaza puede costar las vidas de unos cien soldados israelíes y miles de combatientes y civiles palestinos. El ejército israelí desplegará tanques y bulldozer blindados y el mundo presenciará escenas terribles (la misma clase de escenas que nuestro ejército trató de suprimir y que causaron las protestas mundiales contra la “Masacre de Yenin” durante la operación “Escudo Defensivo” de 2002).
Nadie puede saber ahora cómo va a desarrollarse esa operación. Quizá la resistencia palestina llegue a colapsarse y se pruebe que son falsas las predicciones de numerosas bajas israelíes. Pero es también posible que Gaza se convierta en una Masada palestina, una especie de mini-Stalingrado. Esta semana, en una de las incursiones “rutinarias” del ejército israelí, una RPG (granada propulsada con cohete) penetró en uno de los famosos tanques Merkava Mark-3 fabricados por Israel y fue un milagro que no murieran los soldados que iban dentro. En una batalla grande y sangrienta, no se puede confiar en esos milagros.
La pesadilla no acaba ahí. Sin duda, el ejército israelí venza a la resistencia, cualquiera que sea el precio a pagar por ambos bandos, quizá demoliendo barriadas enteras y con una carnicería masiva. ¿Y después qué?
Si el ejército sale rápidamente de la Franja, la situación revertirá a lo que era antes y el lanzamiento de cohetes Qasam se reanudará (si es que alguna vez llega a parar). Esto significaría que toda la operación habrá sido en vano. Si el ejército permanece allí -¿qué alternativa le quedaría?-, estaría obligado a asumir la responsabilidad total de un régimen ocupante: alimentar a la población, abastecerla de servicios sociales, establecer la seguridad. Todo esto en una situación de guerra de guerrillas intensa y continua que convertirá en un infierno las vidas de ocupante y ocupados.
Para el ocupante, Gaza ha sido siempre problemática. El ejército israelí ha salido ya de allí en tres ocasiones y cada vez la alegría fue inmensa. “Gaza, ¡por fin, adiós! Fue siempre un eslogan popular. Cuando Israel firmó la paz con los egipcios, éstos rechazaron firmemente aceptar que les devolvieran Gaza.
No es accidental que las dos intifadas hayan comenzado en Gaza. (La primera, de la que hace esta semana exactamente veinte años, estalló cuando un camión israelí chocó con dos coches llenos de trabajadores palestinos, que fue interpretado por los palestinos como una represalia israelí deliberada. La segunda explotó tras la provocativa visita de Ariel Sharon al Monte del Templo, cuando policías israelíes dispararon y mataron a enfurecidos manifestantes musulmanes.)
El movimiento mismo de Hamas, que hoy celebra su veinte aniversario, nació –tampoco accidentalmente- en Gaza.
No es sorprendente que los comandantes de nuestro ejército retrocedan ante la idea de reconquistar la Franja de Gaza. No les gusta la idea de jugar el papel de los señores de los filisteos en la historia del palestino Sansón.
* * *
EL PROBLEMA es que nadie sabe cómo deshacer el nudo gordiano que Ariel Sharon, ese maestro en tejer nudos, ha dejado atrás.
Sharon inició el “Plan de Separación”, una de las peores locuras en los anales de este estado, tan ricos en disparates.
Como se recordará, Sharon desmanteló los asentamientos y evacuó la Franja sin dialogar con los palestinos y sin traspasar el territorio a la Autoridad Palestina. No dejó a los habitantes de la Franja posibilidad alguna de poder llevar una vida normal, convirtiendo el territorio en una prisión gigante. Se cortaron todas las conexiones con el mundo exterior, la marina israelí cortó las rutas marítimas, la frontera con Egipto se cerró herméticamente, no se permitió reconstruir el aeropuerto, se impidió que se edificaran los edificios del puerto. El “paso seguro” prometido entre la Franja y Cisjordania fue totalmente sellado, todos los cruces para entrar y salir de la Franja permanecieron bajo total control israelí, que los abre y los cierra cuando se le antoja. Se terminó el trabajo de decenas de miles de trabajadores de Gaza en Israel, del que dependía el sustento de casi toda la Franja.
El siguiente capítulo fue inevitable: Hamas tomó el control militar de la Franja, sin que los indefensos políticos de Ramallah pudieran intervenir. Desde la Franja, los cohetes Qasam y los disparos de mortero se lanzaban hacia los pueblos y ciudades israelíes vecinos. Uno de los ejércitos más poderosos del mundo, con las armas más sofisticadas es incapaz de contrarrestar a una de las armas más primitivas sobre la tierra.
Y así es como se estableció un círculo vicioso: los israelíes estrangulan la vida de la gente en la Franja, los combatientes de Gaza bombardean la ciudad israelí de Sderot, el ejército israelí reacciona asesinando combatientes y civiles palestinos, la gente de Gaza lanza morteros hacia los kibbutz, el ejército lleva a cabo incursiones y mata a los combatientes palestinos día y noche, Hamas consigue armas anti-tanque más efectivas, y así indefinidamente.
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Un israelí corriente y normal no tiene ni idea de lo que está sucediendo en la Franja de Gaza. La desconexión es absoluta. Ningún israelí puede entrar en la Franja, casi ningún palestino puede salir de ella.
Así ven las cosas mayoría de los israelíes: Nos fuimos de Gaza. Desmantelamos allí todos los asentamientos, a pesar del hecho de que esto nos causó una profunda crisis nacional. ¿Y qué sucede entonces? Los palestinos siguen disparándonos desde el interior de la Franja y convirtiendo la vida en Sderot en un infierno. No tenemos otra alternativa que convertir también sus vidas en un infierno para conseguir detenerlos.
Esta semana escuché un informe de una de las personas con mayor credibilidad en Gaza, el Dr. Eyad Sharraj, un famoso psiquiatra y activista por la paz y los derechos humanos. Expongo aquí algunas de las cosas que dijo a un pequeño círculo de activistas israelíes por la paz:
“Israel bloquea todas las importaciones a la Franja, excepto una corta lista de media docena de artículos básicos. Solían utilizarse a diario unos 900 camiones para las importaciones y exportaciones de la Franja de Gaza, ahora su número se ha reducido a 15. Por ejemplo, no se permite que entre jabón.
El agua para beber no es potable. Israel no permite que entre agua embotellada. Tampoco permite que se importen bombas de agua. El precio del filtro para el agua ha subido de 40 a 250 dólares, no hay recambios para los filtros. Solo la gente acomodada puede permitírselos. Sin embargo, se deja que entre cloro.
No se permite importar cemento. Cuando hay un agujero en el techo, no puede repararse. El edificio dedicado a hospital infantil permanece silencioso. No hay recambios de ninguna clase. No puede repararse el instrumental médico que se estropea. Ni tampoco las incubadoras para los bebés ni el equipo para diálisis.
Los enfermos graves no pueden acceder a un hospital, ni en Israel ni en Egipto ni en Jordania. Los pocos permisos que se conceden son entregados con un retraso mortal. En muchos casos, se condena a una muerte segura a los pacientes.
Los estudiantes no pueden irse a sus universidades en el extranjero. Los ciudadanos extranjeros que estuvieran visitando Gaza no pueden salir si tienen un documento de identidad palestino. No se permite la salida de los palestinos que tienen contratos para trabajar en el extranjero. A algunos palestinos se les permitió que pasaran a través de Israel para ir a Egipto, pero las autoridades egipcias no les permitieron entrar y tuvieron que volver a Gaza.
Han cerrado prácticamente todas las empresas, arrojando a la calle a sus trabajadores por falta de materias primas. Por ejemplo, la fábrica de Coca Cola ha cerrado. Después de sesenta años de ocupación, primero de los egipcios y después de los israelíes, no se produce casi nada en la Franja, excepto naranjas, fresas, tomates y similares.
Los precios en la Franja de Gaza están por las nubes, han subido cinco y hasta diez veces. La vida es ahora más cara en Gaza que en Tel Aviv. El mercado negro está floreciendo.”
¿Cómo puede la gente existir con esas condiciones? Porque los integrantes de las extensas familias se ayudan unos a otros. La gente acomodada ayuda a sus parientes. La UNRWA proporciona los comestibles más básicos y los distribuyen entre los refugiados, que son la mayoría de los habitantes.
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¿HAY alguna otra posibilidad además de una invasión masiva? Por supuesto que sí. Pero requiere imaginación, audacia y buena disposición para actuar en contra de las pautas establecidas.
Se puede lograr un alto el fuego inmediato. Según todos los indicios, también Hamas está lista para ofrecerlo siempre que sea general: ambas partes deben parar todas las acciones militares, incluyendo los “asesinatos selectivos” y el lanzamiento de cohetes Qasam y de morteros. Tienen que abrirse los pasos de frontera para permitir el libre movimiento de productos en ambas direcciones. Debe abrirse el corredor entre la Franja y Cisjordania, así como la frontera entre la Franja y Egipto.
Si la situación llegara a calmarse, esto podría animar a los dos gobiernos palestinos en competición –Fatah en Cisjordania y Hamas en Gaza- a empezar un nuevo diálogo bajo los auspicios de Egipto o Arabia Saudí, a fin de superar la escisión y poder construir un liderazgo nacional palestino unificado que tenga autoridad para firmar acuerdos de paz.
En vez de gritar “Dejadme morir con los filisteos”, tomemos las palabras de Dylan Thomas: “Y la muerte no podrá con nosotros”

Uri Avnery es uno de los pocos y más importantes militante antiestablishment y activista por la paz con Gush Shalom.

Fuente: Rebelión - 17/12/2007.

Avodá y Meretz: los compran a bajo precio

Nota de TODO: El partido socialdemócrata Meretz enfrenta una crisis política e ideológica, una fisura que la lleva, inexorablemente, a su destino de grupúsculo insignificante en la palestra político-social de israel. Ya bajo la dirección nefasta de Iosi Sarid comenzó el retroceso, la presencia desválida en el ámbito de laizquierda, su conversión en una izquierda de salón o, si lo prefieren, en un grupo de charla de café urbano de Tel Aviv, o de los "moadones" de los kibutzim.
En los momentos cruciales que atravesó y atraviesa Israel,los líderes del partido callaron, otorgaron, se portaron, en última instancia, como devotos sionistas y malabaristas de la izquierda. Desde aquella antológica frase de Sarid, cuando los palestinos bailaban en los techos de Gaza al compás de los skads (misiles) de Irak en 1991, "Que me vengan a buscar", hasta el silencio de Meretz en la segunda aventura del Líbano, o en los días que corren, ante el cinismo y la hipocresía de los acusados de crímenes de guerra por aquella sangrienta aventura, que montaron el 28 de noviembre la farsa de Anápolis.

En marzo se efectuarán elecciones internas, y allí se enfrentarán Jaim Orón, un burócrata de los kibutzim que siempre hace amables titileos a las figuras del poder. Ran Cohen, el eterno perdedor de la lucha interna, recordado por su callada y secreta participación en la primera aventura del Líbano, que ocultó celosamente hasta que un fotógrafo de TV indiscreto lo pescó infraganti cerca del frente mientras nosotros, los activistas de Sheli, salíamos a la calle a denunciar la guerra ante la ira de los gorilas patoteros del likud de Beguin. Aunque es kibutznik, no es aceptado por la izquierda "ashquenazi"... Ran de origen "iraqui"...
Finalmente, la tercera candidata es Zehava Galón, la diputada que se mueve y se juega en cada conflicto vergonzoso que tiene por protagonista a los políticos y gobernantes de derecha, incluidos los derechistas hipócritos del laborismo: hay que votar por ella como única posibilidad que tiene Meretz de sobrevivir. De lo contrario, asistiremos en breve a su funeral...


Andrés Aldao

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Akiva Eldar - Haaretz, 24 de diciembre, 2007


La izquierda sionista le vendió a Olmert su silencio casi gratis. Como si no hubieran aprendido los errores de Barak en Camp David, en el sentido de que hablar de paz, sin actos concretos de paz, puede conducir a una nueva Intifada.
En vísperas de la Convención de Annapolis tuvo lugar en la Mukataa, las oficinas del presidente palestino Abu Mazen en Ramallah, una discusión sobre si éste debía participar en el show de George Bush y Ehud Olmert. A último momento se habían enterado los palestinos que el primer ministro Olmert se había arrepentido de su promesa de que el documento conjunto de Annapolis se referiría de modo explícito y vinculante, por lo menos, a uno de los temas centrales.
Los opositores dijeron que estaban hartos de las falsas promesas de los israelíes de retirar barreras, evacuar asentamientos y ser más generosos en la cantidad de presos liberados. Advirtieron que otra convención de paz estéril sería una decepción que la calle palestina no podría soportar, y hablaron de la fiesta que se haría el Hamás con la farsa de Annapolis. El argumento que definió al final, fue que sin convención de paz en Annapolis no habría convención de países donantes en París. Las penurias económicas superaron a las políticas.
Olmert excusó su negativa a mencionar en la declaración de Annapolis los límites del 4 de junio de 1967 y a comprometerse a un cronograma para la culminación de las negociaciones, en sus limitaciones políticas. Explicó que Avigdor Liberman había amenazado con sacar a Israel Beiteinu de la coalición y conducir a elecciones adelantadas. Ehud Barak podía haber dicho a Olmert algo así como: "Con todo mi respeto a Liberman, yo soy su principal socio en la coalición. Si usted desperdicia esta oportunidad, nosotros nos vamos". Barak, como es sabido, no abrió la boca. Igual no creía en el poder de Abbas y sus compañeros en la conducción del Fatah de llegar a un acuerdo permanente.
El sector paloma de la cúpula laborista tampoco protestó por la incorporación de su titular al teatro de Annapolis. Yuli Tamir, que vino a la política desde Paz Ahora, estaba preocupada con la huelga docente, y Ami Ayalón, que viene del acuerdo Ayalón-Nuseiba, estaba ocupado predicando hacia una acción militar en Gaza.
En la oposición, Yossi Beilin y Jaim Orón, que siguieron de cerca los contactos entre Olmert y Abbas, tragaron sus lenguas. La conducción de Meretz (fuera de Zehava Galón), le otorgó al primer ministro el apoyo de la izquierda sionista a mitad de precio. Se conformó con una promesa general, de que los temas centrales, excluidos de la declaración de Annapolis serían resueltos en las negociaciones a iniciarse luego.
Resulta ser que a la izquierda sionista le es más fácil cumplir su misión cuando tienen enfrente a líderes fieles a la plataforma de la derecha, que frente a líderes de la derecha capaces de pronunciar la palabra "ocupación". Era más simple atacar a Itzjak Shamir y a Biniamín Netanyahu por la construcción de asentamientos "autorizados", que exigirle a Ariel Sharón que parara con la destrucción de la Autoridad Palestina, o exigirle a Olmert que desmantele los asentamientos "no autorizados". ¿Para qué quedarse en pequeñeces cuando egresados del Likud evacúan Gaza y traban amistad con Abu Mazen?
Ciertamente, no pasamos por alto que Olmert debió andar un largo camino desde la casa de su papá revisionista hasta advertir que la continuación de la ocupación conduciría a un Apartheid y a la liquidación del estado de los judíos. Las palabras de un líder también tienen su significado. Pero el sector de la paz israelí debió haber aprendido de su experiencia con el gobierno de Barak, que hablar sobre la paz, sin actos de paz, podría conducir a una nueva Intifada. Los hombres de Oslo en el Partido Laborista hicieron la vista gorda ante todos los errores de Barak en sus relaciones con los palestinos: desde la preferencia de la vía siria hasta la defectuosa preparación de Camp David. Los ministros de Meretz le hicieron grandes descuentos en todo lo tocante a la política de asentamientos y derechos humanos en los territorios.
¿Alquien escuchó que el Laborismo y Meretz exijan al primer ministro cumplir su compromiso dado a los norteamericanos de evacuar asentamientos? ¿Por qué creen que un primer ministro que viola las promesas oficiales de su gobierno al presidente de los Estados Unidos, cumplirá su palabra de mantener negociaciones aceleradas sobre Jerusalem? ¿Por qué Liberman, el representante de la derecha, puede amenazar a Olmert con que, si las negociaciones sobre los temas centrales llegan a una fase avanzada, deberá despedirse de él, mientras que un representante de la izquierda no puede condicionar el avance del proceso de paz con una amenaza similar?
La excusa por excelencia, el arma del juicio final -"¿Qué quiere?, ¿que venga Bibi?"- no puede servir ad eternum como hoja de parra de la izquierda sionista. Aunque traten de cubrir a Olmert, el fracaso de las negociaciones con lo que queda del sector de la paz palestino (y/o el Informe Winograd) hará volver a Netanyahu al gobierno. Tarde o temprano.