Un comunicado del Partido Comunista de Israel
www.maki.org.il / info@maki.org.il
Pedro Goldfarb (52) es argentino y llegó en 1978 al kibutz Nir Itzjak, cuyos campos lindan con el sur de la Franja de Gaza. Es investigador universitario y candidato a parlamentario en la lista del Partido Comunista de Israel. Goldfarb fue entrevistado por Shlomo Slutzky, el corresponsal en Israel del diario argentino "Clarin", el matutino de habla hispana de mayor circulacion en el mundo. Este es su testimonio:
"En la Argentina de los 70 aprendí la frase "la violencia engendra violencia" y esto es válido también para nuestra zona". Goldfarb debió ser ayer uno de los oradores de una manifestación de agrupaciones de izquierda en Tel Aviv contra el ataque israelí en Gaza. Pero no pudo llegar porque los misiles lo obligaron a quedarse en el refugio familiar. Clarín logró hablar con él entre una y otra alarma por los misiles que Hamas lanzó luego del ataque israelí.
"La aventura en Gaza, la zona más densamente poblada del mundo, es una tragedia que dará lugar a nuevas tragedias. Esta noche habrá 200 familias palestinas más deseosas de venganza, como han de estar los israelíes que hoy y en los últimos tiempos viven bajo la lluvia de misiles", dijo. ¿Cuál habría sido su discurso si hubiera logrado llegar a la manifestación de Tel Aviv?, le preguntó este diario. "Que frente a la locura de la guerra y la violencia, debe hacerse escuchar una voz cuerda que llame a un verdadero cese del fuego, que incluya el reconocimiento de las autoridades elegidas por los palestinos y la apertura de los pasos de frontera y el intercambio de prisioneros". Ahí terminó su testimonio: comenzó a sonar la sirena y Goldfarb debió volver a encerrarse en el refugio familiar.
Para contactar con Pedro Goldfarb, favor de escribir a: pedro_g@nir.org.il
Editor: Andrés Aldao - Boletín de noticias y comentarios. Si no lees los diarios no estás informado, y si lo lees estás mal informado Una versión distinta de los hechos en el mundo. ¡DIFUNDILO!
28 diciembre 2008
"La Fuerza Aerea de Israel respondió a Hamas"

TODO: Nota de la desverguenza y apoyo al crimen, reiteración del desbarranque, la hipocresía y la doble cara del sionismo "socialista", Jaim Orón y Amos Oz (el mismo que ponderó, junto a A.B. Ioshua y David Grossman la aventura del Líbano Nº2). Leer la posición "progresista" de estos inveterados reaccionarios, cavernícolas, que han callado durante 41 años, y planteando tibias posiciones de llegar a la mesa de negociaciones y evitar las muertes y el duelo. Esta "izquierda" decididamente hipócrita, aliada del gran capital. del chovinismo de gran potencia, del israel uber alles de Ben Gurión, Beguin, Pérez, Netaniahu y los generales de la derrota que fueron vapuleados en el sur del Líbano, no merece la menor consideración si no el mayor desprecio. Se harán cargo de los inocentes que mueren por los ataques criminales de la aviación nazisionista, y de los soldados que van a pagar el precio de la muerte si es que deciden caer en las trampas de la lucha contra la milicia urbana.
Repudiamos esta falsa izquierda, cómplice del crimen, de bombardeos sobre objetivos civiles (en Gaza no hay otros!!!), de la destrucción y la muerte.
Andrés Aldao
El operativo desarrollado contra las bases del Hamás en Gaza cuenta con amplio apoyo de la ciudadanía israelí, que vió colmada su capacidad de tolerancia al asedio terrorista de los grupos fundamentalistas islámicos.Jaim Orón, presidente del partido Meretz, sostiene que la siuación de las poblaciones del sur de Israel se volvió imposible y es función del gobierno asegurar la vida y la integridad de sus ciudadanos. Orón (Yumes) rechazó los rumores sobre un "regreso militar definitivo a Gaza". En similares términos se manifestó el escritor Amós Oz, uno de los pilares del "Nuevo Movimiento" de izquierda, propulsado por Meretz e independientes ante las próximas elecciones.
Entretanto, los kibutzim y otras poblaciones civiles del Neguev siguen sufriendo el impacto de misiles. En las últimas horas se verificaron caídas de cohetes que duplican el alcance de los habitualmente disparados por Hamás. No se decarta que Irán provea mayores armamentos a los integristas islámicos de Gaza.
El Movimiento Mundial Hashomer Hatzair convocó a "los judíos de todo el mundo: esta es la hora de manifestar apoyo y solidaridad con los pobladores del Neguev acosados sin pausa por el terror y la agresión".
"NO QUEDA SITIO EN EL DEPÓSITO DE CADÁVERES DEL HOSPITAL DE SHIFA"

"NO QUEDA SITIO EN EL DEPÓSITO DE CADÁVERES DEL HOSPITAL DE SHIFA"
Traducido del inglés por Carlos Sanchis
(Gaza sitiada, Palestina - 27 de diciembre de 2008) - Defensores de los Derechos Humano del Líbano, Reino Unido, Polonia, Canadá, España, Italia y Australia están presentes en Gaza, dando testimonio y documentando los presentes ataques israelíes sobre Gaza.
Debido a la política de Israel de negar el acceso a la ocupada Franja de Gaza a los medios de comunicación internacionales, defensores de los derechos humanos y agencias de ayuda a la ocupada Franja de Gaza, muchos de estos defensores de los Derechos Humanos llegaron a Gaza con los barcos del Movimiento Gaza Libre.
Los barcos de Gaza Libre han roto el sitio de Israel sobre Gaza en cinco ocasiones en los últimos cuatro meses.
"En el momento de los ataques yo estaba en la calle Omar Mukhtar y fui testigo del impacto de un último misil en la calle a 150 metros, en donde la muchedumbre ya estaba agrupada para tratar de extraer cadáveres. Ambulancias, camiones, automóviles - todo lo que puede moverse- está transportando heridos a los hospitales.
Los hospitales han tenido que evacuar a pacientes enfermos para hacer sitio a los heridos. Me han dicho que no hay bastante espacio en los depósitos de cadáveres para los cuerpos sin vida y que hay una gran falta de sangre en los bancos. Me acabo de enterar que entre los civiles muertos hoy estaba la madre de mis buenos amigos del campo de Jabalya."
- Eva Bartlett (Canadá) del Movimiento de Solidaridad Internacional
"Los mísiles israelíes desgarraron un patio de recreo infantil y el atestado mercado de Diere Balah, vimos las consecuencias: muchos fueron heridos y algunos, según informes recibidos, muertos. Todos los hospitales de la Franja de Gaza ya están abrumados de personas heridas y no tienen ni las medicinas ni la capacidad para darles tratamiento. Israel está cometiendo crímenes contra la humanidad, está violando la ley humanitaria y de derechos humanos, ignorando a las Naciones Unidas y planeando ataques mayores aun. El mundo debe actuar ahora e intensificar el llamamiento al Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel; es necesario que los gobiernos vayan más allá de las palabras de condena a un activo y inmediato refrenamiento de Israel y un levantamiento del sitio de Gaza"
- Ewa Jasiewicz (polaca y británica) del Movimiento Gaza Libre
"El depósito de cadáveres en el hospital de Shifa no tiene más espacio para los mismos, por lo que cadáveres y restos humanos están esparcidos por el hospital."
- Dr. Haidar Eid, (palestino y sudafricano) Profesor de Estudios Sociales y Culturales de la Universidad de Al Aqsa en Gaza
"Las bombas empezaron a caer justo cuando los niños estaban en las calles volviendo de la escuela. Salí hacia las escaleras y una aterrada niña de 5 años corrió sollozando a mis brazos."
- Sharon Lock (australiana) del Movimiento de Solidaridad Internacional
"Esto es increíblemente triste. Esta matanza no va a traer seguridad para el Estado de Israel ni le permitirá ser parte de Oriente Próximo. Ahora las llamadas a la venganza están por todas partes."
- Dr. Eyad Sarraj - Presidente del Centro de Salud Mental de la Comunidad de Gaza
"Mientras yo hablo acaban de alcanzar un edificio a unos 200 metros. Hay humo por todas partes. Esta mañana fui al edificio cercano a donde vivo en Rafah que había sido alcanzado. Dos excavadoras, inmediatamente, estaban tratando de retirar cascotes. Pensaban que habían encontrado todos los cuerpos. Cuando llegamos fue encontrado otro más."
- Jenny Linnel (británica) del Movimiento de Solidaridad Internacional
"La casa en la que me estoy quedando está enfrente del complejo de seguridad preventiva.
Todos los cristales de la casa estallaron. Ha sido dañada severamente.
Debido al asedio no hay cristales ni materiales de construcción para reparar estos
daños.
Un niño pequeño de nuestra casa se desmayó. Un muchacho pequeño de ocho años estuvo temblando en el suelo durante una hora. Delante de nuestra casa encontramos los cuerpos de dos niñas pequeñas bajo un automóvil completamente calcinado. Estaban regresando a casa desde la escuela. Esto es más que un simple castigo colectivo. Estamos siendo tratados como animales de laboratorio. Viví el bombardeo israelí de Beirut y el el mensaje de Israel es el mismo en Gaza como lo fue en Beirut; la masacre de civiles. ¡Acaba de haber otra explosión afuera!"
- Natalie Abu Eid (Líbano) del Movimiento de Solidaridad Internacional
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Defensores de los derechos Humanos en Gaza (disponibles para entrevistas):
Dr. Eyad Sarraj (árabe e inglés) 972 599400424
Ewa Jasiewicz, Co-coordinadora de Gaza Libre en Gaza (polaco, árabe,
inglés) - 972 59 8700497
Dr. Haider Eid (inglés y árabe) 972 59 9441766
Sharon Lock (inglés) 972 59 8826513
Vittorio Arrigoni (italiano) 972 59 8378945
Fida Qishta (inglés y árabe) 972 599681669
Jenny Linnel (inglés) 972 59 87653777
Natalie Abu Shakra (árabe e inglés) 0598336 328
Para más información sobre el Movimiento Gaza Libre (Gaza Libre) o el
Movimiento de Solidaridad internacional (ISM) contactar en Cisjordania:
Adán Taylor (ISM) - 972 59 8503948
Lubna Masarwa (GAZA LIBRE) - 972 50 5633044
###########
El Movimiento de Gaza Libre, un grupo de los derechos humano, envió dos barcos a Gaza en
agosto del 2008 de agosto. Fueron los primeros barcos internacionales en atracar a puerto
en 41 años. Desde agosto, cuatro viajes más tuvieron éxito, llevando parlamentarios, trabajadores de derechos humanos, y otros dignatarios para dar testimonio de los efectos de las draconianas políticas de Israel en los civiles de Gaza.
http://www.FreeGaza.org
Carlos Sanchis pertenece a los colectivos de Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.
http://www.FreeGaza.org
Por favor, ¿quién habla de este holocausto?
El estado israelí, el mismo que se martirizara ante el mundo a partir del terrible holocausto nazi que padeciera, emplea las mismas armas que el mundo reprobó y que les erigió el pedestal de mártires de la humanidad.
Pedestal que por supuesto, ellos mismos están desmoronando a partir de sus acciones brutales contra poblaciones palestinas.
El estado de Israel, el mismo que hace 60 años viene hostigando con ocupación militar al pueblo palestino, lleva a cabo una limpieza étnica que está causando el horror del mismo mundo que se compadeciera por los miles de judíos exterminados en absurdos campos de concentración.
El estado de Israel, el mismo que enviara mercenarios a Colombia para adiestrar a las fuerzas paramilitares, ayudándolos a perfeccionar las más atroces formas de tortura ejecutadas contra el pueblo que resiste el Terrorismo de Estado, nuevamente descarga su odio contra un pueblo que debería sentirlo hermano por las fuertes raíces que comparten.
El genocida estado de Israel cuyos representantes son recibidos con los brazos abiertos por gobiernos del mundo, como si fueran lumbreras económicas, bajo el pretexto de intercambio comercial, técnico, científico, está asesinando al pueblo palestino, a la población civil, a mujeres, niños, ancianos, victimizándose para correrse de su lugar de victimario.
¿Pero es que creen que son tontos los pueblos? Quiénes pueden tener la sangre de pato como para recibir a semejantes monstruos, cobardes ideólogos de la muerte?
¿En nombre de quiénes les abren las puertas que deberían cerrarse de por vida a semejantes bestias?
¿Qué pasa con los pueblos, con las organizaciones políticas y sociales que demoran tanto en organizar marchas y acciones frente a las embajadas israelíes en el mundo, cuando ataques como el que se ejecutó hoy mismo descargaran toneladas de bombas sobre ciudades indefensas ?
¿Es que no es suficiente ya la cantidad de muertos civiles como para movilizar inmediatamente a los pueblos para exigir que cese el exterminio?
¿Puede ser que haga falta tanto palabrerío previo para tomar las calles, organizar repudios, exigir a los gobiernos que se expidan ni bien llegan las noticias de los crímenes que se cometen contra los palestinos?
¿O es que para algunos, sólo tiene valor la vida de un sionista?
Más de 200 muertos dejó el ataque de la noche del sábado 27 de diciembre, más de 700 heridos graves y las palabras del primer ministro Ehud Olmert asegurando que el ejército judío necesitará tiempo para completar su función en Gaza, mientras sus incondicionales aliados, los EEUU, culpabilizan a Hamas por “actividades terroristas”, lo cual nos indica que esto no termina acá sino que estamos frente a otra escalada terrorista de altísimo poder y vaya uno a saber cuánto tiempo más de horror padecerán los palestinos?
¿Cómo se define el bombardeo sobre población civil?
¿Y el papa que dice al respecto, alguien escuchó algún comentario?
Resulta imposible de digerir tanta impunidad, resulta imposible también comprender por qué demora tanto en levantarse el mundo contra semejante crimen de lesa humanidad, así como resulta imposible asimilar por qué tantos gobiernos, muchos pseudo progresistas, demoran tanto en elaborar una sincera señal de repudio ante la masacre.
Están desangrando a un pueblo, lo peor que podemos hacer es mantenernos callados frente a semejante imagen del odio justificado por tantos.
Es hora de acelerar los pasos, no se puede ni se debe levantar las voces mañana, esto está pasando ahora, no actuemos cuando ya sea tarde porque en ese caso lo único que nos quedará es pedir perdón frente a las víctimas de este holocausto silenciado y tengamos en cuenta que ya muchos no podrán escucharnos.
La muerte está allí, en Gaza, apuntando su mirada hacia las futuras víctimas, sacudamos la inoperancia, movámonos porque si hoy es tarde, mañana puede ser fatal.
Ingrid Storgen
28 de diciembre de 2008: Día en que Herodes resucitó y fue por más…
Pedestal que por supuesto, ellos mismos están desmoronando a partir de sus acciones brutales contra poblaciones palestinas.
El estado de Israel, el mismo que hace 60 años viene hostigando con ocupación militar al pueblo palestino, lleva a cabo una limpieza étnica que está causando el horror del mismo mundo que se compadeciera por los miles de judíos exterminados en absurdos campos de concentración.
El estado de Israel, el mismo que enviara mercenarios a Colombia para adiestrar a las fuerzas paramilitares, ayudándolos a perfeccionar las más atroces formas de tortura ejecutadas contra el pueblo que resiste el Terrorismo de Estado, nuevamente descarga su odio contra un pueblo que debería sentirlo hermano por las fuertes raíces que comparten.
El genocida estado de Israel cuyos representantes son recibidos con los brazos abiertos por gobiernos del mundo, como si fueran lumbreras económicas, bajo el pretexto de intercambio comercial, técnico, científico, está asesinando al pueblo palestino, a la población civil, a mujeres, niños, ancianos, victimizándose para correrse de su lugar de victimario.
¿Pero es que creen que son tontos los pueblos? Quiénes pueden tener la sangre de pato como para recibir a semejantes monstruos, cobardes ideólogos de la muerte?
¿En nombre de quiénes les abren las puertas que deberían cerrarse de por vida a semejantes bestias?
¿Qué pasa con los pueblos, con las organizaciones políticas y sociales que demoran tanto en organizar marchas y acciones frente a las embajadas israelíes en el mundo, cuando ataques como el que se ejecutó hoy mismo descargaran toneladas de bombas sobre ciudades indefensas ?
¿Es que no es suficiente ya la cantidad de muertos civiles como para movilizar inmediatamente a los pueblos para exigir que cese el exterminio?
¿Puede ser que haga falta tanto palabrerío previo para tomar las calles, organizar repudios, exigir a los gobiernos que se expidan ni bien llegan las noticias de los crímenes que se cometen contra los palestinos?
¿O es que para algunos, sólo tiene valor la vida de un sionista?
Más de 200 muertos dejó el ataque de la noche del sábado 27 de diciembre, más de 700 heridos graves y las palabras del primer ministro Ehud Olmert asegurando que el ejército judío necesitará tiempo para completar su función en Gaza, mientras sus incondicionales aliados, los EEUU, culpabilizan a Hamas por “actividades terroristas”, lo cual nos indica que esto no termina acá sino que estamos frente a otra escalada terrorista de altísimo poder y vaya uno a saber cuánto tiempo más de horror padecerán los palestinos?
¿Cómo se define el bombardeo sobre población civil?
¿Y el papa que dice al respecto, alguien escuchó algún comentario?
Resulta imposible de digerir tanta impunidad, resulta imposible también comprender por qué demora tanto en levantarse el mundo contra semejante crimen de lesa humanidad, así como resulta imposible asimilar por qué tantos gobiernos, muchos pseudo progresistas, demoran tanto en elaborar una sincera señal de repudio ante la masacre.
Están desangrando a un pueblo, lo peor que podemos hacer es mantenernos callados frente a semejante imagen del odio justificado por tantos.
Es hora de acelerar los pasos, no se puede ni se debe levantar las voces mañana, esto está pasando ahora, no actuemos cuando ya sea tarde porque en ese caso lo único que nos quedará es pedir perdón frente a las víctimas de este holocausto silenciado y tengamos en cuenta que ya muchos no podrán escucharnos.
La muerte está allí, en Gaza, apuntando su mirada hacia las futuras víctimas, sacudamos la inoperancia, movámonos porque si hoy es tarde, mañana puede ser fatal.
Ingrid Storgen
28 de diciembre de 2008: Día en que Herodes resucitó y fue por más…
23 diciembre 2008
El lastre de las favelas

El país, que aspira a convertirse en una potencia mundial, debe aún resolver el problema de más de 50 millones de personas que residen en infraviviendas
J. A. - Río de Janeiro - 23/12/2008
¿Qué hacer con las 16.433 favelas desparramadas por todo Brasil? Al presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, le pesan políticamente. Sabe que una nación con vocación de potencia mundial y con fuerte liderazgo en América Latina no se puede permitir ser el tercer país del mundo, tras China e India, con mayor número de favelas, en las que se calcula que viven hacinados cerca de diez millones de personas.
Esto, sin contar con los que que, sin vivir en favelas propiamente dichas (consideradas como un conjunto de al menos 50 familias viviendo ilegalmente y sin infraestructuras higiénicas), se alojan en viviendas improvisadas o en viejos edificios ocupados. Según datos oficiales, más de 50 millones de brasileños viven en infraviviendas.
A Brasil le falta desde hace décadas una política de vivienda. Eso ha hecho que el país se esté favelizando hasta el punto que, según un informe del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), 1.837 de los 5.564 municipios del país admiten tener barrios chabolistas. Cuiabá, capital del Estado de Mato Grosso, es la única de las 37 ciudades del país con más de 500.000 habitantes que declara que no tiene favelas.
"Son como un cáncer con metástasis", ha confesado un alto funcionario del Ministerio de las Ciudades, que no quiso dar su nombre y que afirma que "Brasil se está favelizando". Se piensa a veces que las favelas son sólo un triste patrimonio de Río de Janeiro, donde se apiñan en colinas con vistas maravillosas que de lejos parecen pequeñas ciudades medievales europeas. Nada más errado. Si Río tiene cerca de 1.000 favelas, São Paulo tiene el doble: más de 2.000, con la diferencia de que no se ven, porque están diseminadas en la periferia, fuera de la ciudad.
Más aún, mientras uno de cada cuatro habitantes de Río reside en una favela, el promedio de las favelas en otras ciudades del país es muy superior. En Recife, por ejemplo, el 46% de la población vive en favelas, mientras que en Fortaleza, el 33% de los habitantes reside en barrios chabolistas. Y el número está llamado a crecer en todo el país, porque el índice de natalidad de las familias de las favelas es elevado.
Las ciudades con mayor número de favelas de todo el país son São Paulo, Río de Janeiro, Fortaleza, Recife, Belo Horizonte y Belem, que también son las que registran un mayor índice de violencia y de homicidios.
El Gobierno de Lula tiene prisa en abordar el espinoso tema de la vivienda en todo el país. A ello se debe el lanzamiento del Plan Nacional de Vivienda, que supone la creación de 12 millones de casas en los próximos 15 años, así como la transformación de las grandes favelas actuales en barrios con infraestructuras como los demás, en los que entre el Estado. Se pretende evitar así que los traficantes de drogas se adueñen del territorio, creando un Estado paralelo y una trágica situación de violencia que afecta a los sufridos moradores, trabajadores que sólo anhelan poder vivir en paz como los demás habitantes de la ciudad.
En Río, la desaparición de los traficantes de drogas de la favela Morro de Dona Marta, en el barrio céntrico de Botafogo, gracias a la presencia permanente de las fuerzas del orden, a la creación de "policías comunitarias" y a la llegada de infraestructuras y proyectos sociales, ha sido la primera señal de que lo que parecía imposible puede llegar a ser una realidad.
De ahí las continuas visitas de Lula a las favelas en los últimos meses. "Es importante tener clara la visión política" dijo Lula recientemente, durante una visita al Complexo Alemão, el conjunto de favelas mayor y más violento de Río, "de por qué Brasil se empobrece tanto y por qué aumenta el número de personas que viven en situaciones degradantes, como si diera la impresión de que a Dios no le gustan los pobres", y añadió que "eso no es obra de Dios, sino abandono de los que gobernaron este país desde hace 30 años".
Conversando amigablemente con los moradores de las favelas de Río, Lula se desahogó: "Ni ustedes tienen por qué ver a la policía como enemiga, ni la policía les debe ver a ustedes como bandidos. Eso tiene que acabar". Preocupado por el número cada vez mayor de jóvenes que entran en las filas del tráfico de drogas, Lula comentó: "Cuando veo a un joven de 20 años ser detenido, pienso que es víctima de las políticas sociales, educacionales y económicas que nunca existieron en este país. Por ello, la culpa de que ese joven se haya convertido en un traficante de drogas es del Estado".
A pesar de que en los seis años de Gobierno de Lula la pobreza ha disminuido en Brasil, con el aumento de la clase media baja, la desigualdad entre pobres y ricos sigue siendo sangrante.
Según el último estudio realizado por el IBGE y publicado la semana pasada, el 32,6% de los municipios del país tenía en 2003 más del 50% de su población viviendo en la pobreza absoluta.
Mapa oficial de la 'favelización' de Brasil
Según un estudio publicado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) el pasado 12 de diciembre, el 33% de los municipios del país tiene favelas; en el 25,1% existen viviendas comunitarias irregulares con varias familias amontonadas, y en el 53,2% hay viviendas clandestinas e irregulares. Entre estas últimas no sólo están las levantadas por los mismos moradores, sino también aquellas que no han recibido los permisos oficiales para ser habitadas, incluso en barrios de clase media y alta. Según los analistas, estos datos oficiales podrían ser mucho mayores en la realidad, ya que proceden directamente de las alcaldías, que pueden maquillar los datos para no afear la imagen de sus ciudades. Por regiones, los porcentajes de población residente en infraviviendas son los siguientes:
Noreste: Un 32,7% de los municipios de esta región declara que tiene favelas; un 18,5%, que existen viviendas comunitarias irregulares, y un 53,2%, que hay casas clandestinas e irregulares.
Norte: Existen favelas en un 41,9% de los municipios; viviendas comunitarias irregulares, en un 31,8%, y viviendas clandestinas e irregulares, en un 57,9%.
Centro oeste: Un 19,5% de los municipios de esta región declara la existencia de favelas; un 22,5%, de viviendas comunitarias irregulares, y un 47,9, de casas clandestinas e irregulares.
Sureste: Hay favelas en un 29,7% de los municipios; viviendas comunitarias irregulares, en un 29,9%, y casas clandestinas e irregulares, en un 59%.
Sur: Está declarada la existencia de favelas en un 41% de los municipios; de viviendas comunitarias irregulares, en un 26,9%, y de casas clandestinas e irregulares, en un 62,4%.
La nieta 96 de las Abuelas
Hoy anuncian las Abuelas de Plaza de Mayo que lograron restituir la identidad de la niña nacida en 1978, en el centro clandestino de la Quinta de Funes. Es el octavo caso en el año.
Raquel Carolina Negro estaba embarazada de siete meses. La secuestraron en Mar del Plata, el 2 de enero de 1978, igual que a su marido Edgar Tulio Valenzuela. Durante su cautiverio dio a luz a una niña, cuya identidad acaba de ser restituida por la Justicia. Las Abuelas de Plaza de Mayo darán hoy a conocer su historia.
Ella es la octava nieta recuperada por las Abuelas a lo largo del año, y la número 96 desde que comenzaron con las búsquedas. Según los datos del Nunca Más, su madre estuvo secuestrada en el centro clandestino de detención conocido como la Quinta de Funes, a 20 kilómetros de Rosario. Los sobrevivientes dijeron que el nacimiento fue en marzo de 1978.
En enero de 2008, Rosario/12 entrevistó a un militar acusado del traslado y el secuestro de Negro y Valenzuela. Se trataba de Eduardo “Tucu” Constanzo, que permanece con arresto domiciliario en Santa Fe. En esa entrevista, Constanzo relató algunos de los detalles del cautiverio y el nacimiento de los mellizos que engendraba Raquel. Esos datos le habrían permitido a la Justicia acelerar el hallazgo de al menos de una de las hijas.
“A la chica embarazada que era la mujer de Tulio Valenzuela –dijo entonces el represor– la internan en el Hospital de Paraná como sobrina de Galtieri y la ubican en una habitación con dos camas, aislada, porque no querían que tomara contacto con nadie. Y pusieron a uno de nosotros de custodia las 24 horas. Así, hasta que tuvo los mellizos y me enteré de que el nene había nacido muerto y la nenita la entregaron Pagano y Amelong en un convento. Hay que averiguar en qué lugar fue por la fecha. Esto fue en el año ’78, antes del Mundial.”
En cautiverio, Raquel y Tulio habían decidido fingir ceder a las presiones del Ejército. Y mientras ella se quedó en Quinta de Funes, Tulio viajó a México con un Comando del Ejército para delatar a sus compañeros de militancia política de Montoneros, que estaban refugiados allá. Apenas llegó –recuerda el Nunca Más– burló a sus captores y denunció el operativo. Cuando volvió, lo secuestraron nuevamente. El represor Constanzo admitió que también actuó en ese operativo. Dijo que Inteligencia del Ejército organizó llevarse a Tulio Valenzuela a México para “chupar a Firmenich y a Vaca Narvaja que iban a una reunión. Pero Valenzuela en lugar de ir a la reunión fue a los diarios y dijo que venían militares a matar Montoneros. Se armó un revuelo bárbaro”.
Según el represor, a Raquel la asesinaron “dos o tres meses antes del Mundial de Fútbol”, la misma noche en la que un grupo de militares mató a los detenidos de otro centro clandestino, La Intermedia. “La trajeron a esa chica muerta, desnuda en un auto Peugeot 504”, dijo.
La localización de la hija de Raquel Carolina Negro y Edgard Tulio Valenzuela será dada a conocer este mediodía, durante una conferencia de prensa convocada en la sede de la asociación.
El lastre de las favelas
El país, que aspira a convertirse en una potencia mundial, debe aún resolver el problema de más de 50 millones de personas que residen en infraviviendas
J. A. - Río de Janeiro - 23/12/2008
¿Qué hacer con las 16.433 favelas desparramadas por todo Brasil? Al presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, le pesan políticamente. Sabe que una nación con vocación de potencia mundial y con fuerte liderazgo en América Latina no se puede permitir ser el tercer país del mundo, tras China e India, con mayor número de favelas, en las que se calcula que viven hacinados cerca de diez millones de personas.
Esto, sin contar con los que que, sin vivir en favelas propiamente dichas (consideradas como un conjunto de al menos 50 familias viviendo ilegalmente y sin infraestructuras higiénicas), se alojan en viviendas improvisadas o en viejos edificios ocupados. Según datos oficiales, más de 50 millones de brasileños viven en infraviviendas.
A Brasil le falta desde hace décadas una política de vivienda. Eso ha hecho que el país se esté favelizando hasta el punto que, según un informe del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), 1.837 de los 5.564 municipios del país admiten tener barrios chabolistas. Cuiabá, capital del Estado de Mato Grosso, es la única de las 37 ciudades del país con más de 500.000 habitantes que declara que no tiene favelas.
"Son como un cáncer con metástasis", ha confesado un alto funcionario del Ministerio de las Ciudades, que no quiso dar su nombre y que afirma que "Brasil se está favelizando". Se piensa a veces que las favelas son sólo un triste patrimonio de Río de Janeiro, donde se apiñan en colinas con vistas maravillosas que de lejos parecen pequeñas ciudades medievales europeas. Nada más errado. Si Río tiene cerca de 1.000 favelas, São Paulo tiene el doble: más de 2.000, con la diferencia de que no se ven, porque están diseminadas en la periferia, fuera de la ciudad.
Más aún, mientras uno de cada cuatro habitantes de Río reside en una favela, el promedio de las favelas en otras ciudades del país es muy superior. En Recife, por ejemplo, el 46% de la población vive en favelas, mientras que en Fortaleza, el 33% de los habitantes reside en barrios chabolistas. Y el número está llamado a crecer en todo el país, porque el índice de natalidad de las familias de las favelas es elevado.
Las ciudades con mayor número de favelas de todo el país son São Paulo, Río de Janeiro, Fortaleza, Recife, Belo Horizonte y Belem, que también son las que registran un mayor índice de violencia y de homicidios.
El Gobierno de Lula tiene prisa en abordar el espinoso tema de la vivienda en todo el país. A ello se debe el lanzamiento del Plan Nacional de Vivienda, que supone la creación de 12 millones de casas en los próximos 15 años, así como la transformación de las grandes favelas actuales en barrios con infraestructuras como los demás, en los que entre el Estado. Se pretende evitar así que los traficantes de drogas se adueñen del territorio, creando un Estado paralelo y una trágica situación de violencia que afecta a los sufridos moradores, trabajadores que sólo anhelan poder vivir en paz como los demás habitantes de la ciudad.
En Río, la desaparición de los traficantes de drogas de la favela Morro de Dona Marta, en el barrio céntrico de Botafogo, gracias a la presencia permanente de las fuerzas del orden, a la creación de "policías comunitarias" y a la llegada de infraestructuras y proyectos sociales, ha sido la primera señal de que lo que parecía imposible puede llegar a ser una realidad.
De ahí las continuas visitas de Lula a las favelas en los últimos meses. "Es importante tener clara la visión política" dijo Lula recientemente, durante una visita al Complexo Alemão, el conjunto de favelas mayor y más violento de Río, "de por qué Brasil se empobrece tanto y por qué aumenta el número de personas que viven en situaciones degradantes, como si diera la impresión de que a Dios no le gustan los pobres", y añadió que "eso no es obra de Dios, sino abandono de los que gobernaron este país desde hace 30 años".
Conversando amigablemente con los moradores de las favelas de Río, Lula se desahogó: "Ni ustedes tienen por qué ver a la policía como enemiga, ni la policía les debe ver a ustedes como bandidos. Eso tiene que acabar". Preocupado por el número cada vez mayor de jóvenes que entran en las filas del tráfico de drogas, Lula comentó: "Cuando veo a un joven de 20 años ser detenido, pienso que es víctima de las políticas sociales, educacionales y económicas que nunca existieron en este país. Por ello, la culpa de que ese joven se haya convertido en un traficante de drogas es del Estado".
A pesar de que en los seis años de Gobierno de Lula la pobreza ha disminuido en Brasil, con el aumento de la clase media baja, la desigualdad entre pobres y ricos sigue siendo sangrante.
Según el último estudio realizado por el IBGE y publicado la semana pasada, el 32,6% de los municipios del país tenía en 2003 más del 50% de su población viviendo en la pobreza absoluta.
Mapa oficial de la 'favelización' de Brasil
Según un estudio publicado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) el pasado 12 de diciembre, el 33% de los municipios del país tiene favelas; en el 25,1% existen viviendas comunitarias irregulares con varias familias amontonadas, y en el 53,2% hay viviendas clandestinas e irregulares. Entre estas últimas no sólo están las levantadas por los mismos moradores, sino también aquellas que no han recibido los permisos oficiales para ser habitadas, incluso en barrios de clase media y alta. Según los analistas, estos datos oficiales podrían ser mucho mayores en la realidad, ya que proceden directamente de las alcaldías, que pueden maquillar los datos para no afear la imagen de sus ciudades. Por regiones, los porcentajes de población residente en infraviviendas son los siguientes:
Noreste: Un 32,7% de los municipios de esta región declara que tiene favelas; un 18,5%, que existen viviendas comunitarias irregulares, y un 53,2%, que hay casas clandestinas e irregulares.
Norte: Existen favelas en un 41,9% de los municipios; viviendas comunitarias irregulares, en un 31,8%, y viviendas clandestinas e irregulares, en un 57,9%.
Centro oeste: Un 19,5% de los municipios de esta región declara la existencia de favelas; un 22,5%, de viviendas comunitarias irregulares, y un 47,9, de casas clandestinas e irregulares.
Sureste: Hay favelas en un 29,7% de los municipios; viviendas comunitarias irregulares, en un 29,9%, y casas clandestinas e irregulares, en un 59%.
Sur: Está declarada la existencia de favelas en un 41% de los municipios; de viviendas comunitarias irregulares, en un 26,9%, y de casas clandestinas e irregulares, en un 62,4%.
Raquel Carolina Negro estaba embarazada de siete meses. La secuestraron en Mar del Plata, el 2 de enero de 1978, igual que a su marido Edgar Tulio Valenzuela. Durante su cautiverio dio a luz a una niña, cuya identidad acaba de ser restituida por la Justicia. Las Abuelas de Plaza de Mayo darán hoy a conocer su historia.
Ella es la octava nieta recuperada por las Abuelas a lo largo del año, y la número 96 desde que comenzaron con las búsquedas. Según los datos del Nunca Más, su madre estuvo secuestrada en el centro clandestino de detención conocido como la Quinta de Funes, a 20 kilómetros de Rosario. Los sobrevivientes dijeron que el nacimiento fue en marzo de 1978.
En enero de 2008, Rosario/12 entrevistó a un militar acusado del traslado y el secuestro de Negro y Valenzuela. Se trataba de Eduardo “Tucu” Constanzo, que permanece con arresto domiciliario en Santa Fe. En esa entrevista, Constanzo relató algunos de los detalles del cautiverio y el nacimiento de los mellizos que engendraba Raquel. Esos datos le habrían permitido a la Justicia acelerar el hallazgo de al menos de una de las hijas.
“A la chica embarazada que era la mujer de Tulio Valenzuela –dijo entonces el represor– la internan en el Hospital de Paraná como sobrina de Galtieri y la ubican en una habitación con dos camas, aislada, porque no querían que tomara contacto con nadie. Y pusieron a uno de nosotros de custodia las 24 horas. Así, hasta que tuvo los mellizos y me enteré de que el nene había nacido muerto y la nenita la entregaron Pagano y Amelong en un convento. Hay que averiguar en qué lugar fue por la fecha. Esto fue en el año ’78, antes del Mundial.”
En cautiverio, Raquel y Tulio habían decidido fingir ceder a las presiones del Ejército. Y mientras ella se quedó en Quinta de Funes, Tulio viajó a México con un Comando del Ejército para delatar a sus compañeros de militancia política de Montoneros, que estaban refugiados allá. Apenas llegó –recuerda el Nunca Más– burló a sus captores y denunció el operativo. Cuando volvió, lo secuestraron nuevamente. El represor Constanzo admitió que también actuó en ese operativo. Dijo que Inteligencia del Ejército organizó llevarse a Tulio Valenzuela a México para “chupar a Firmenich y a Vaca Narvaja que iban a una reunión. Pero Valenzuela en lugar de ir a la reunión fue a los diarios y dijo que venían militares a matar Montoneros. Se armó un revuelo bárbaro”.
Según el represor, a Raquel la asesinaron “dos o tres meses antes del Mundial de Fútbol”, la misma noche en la que un grupo de militares mató a los detenidos de otro centro clandestino, La Intermedia. “La trajeron a esa chica muerta, desnuda en un auto Peugeot 504”, dijo.
La localización de la hija de Raquel Carolina Negro y Edgard Tulio Valenzuela será dada a conocer este mediodía, durante una conferencia de prensa convocada en la sede de la asociación.
El lastre de las favelas
El país, que aspira a convertirse en una potencia mundial, debe aún resolver el problema de más de 50 millones de personas que residen en infraviviendas
J. A. - Río de Janeiro - 23/12/2008
¿Qué hacer con las 16.433 favelas desparramadas por todo Brasil? Al presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, le pesan políticamente. Sabe que una nación con vocación de potencia mundial y con fuerte liderazgo en América Latina no se puede permitir ser el tercer país del mundo, tras China e India, con mayor número de favelas, en las que se calcula que viven hacinados cerca de diez millones de personas.
Esto, sin contar con los que que, sin vivir en favelas propiamente dichas (consideradas como un conjunto de al menos 50 familias viviendo ilegalmente y sin infraestructuras higiénicas), se alojan en viviendas improvisadas o en viejos edificios ocupados. Según datos oficiales, más de 50 millones de brasileños viven en infraviviendas.
A Brasil le falta desde hace décadas una política de vivienda. Eso ha hecho que el país se esté favelizando hasta el punto que, según un informe del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), 1.837 de los 5.564 municipios del país admiten tener barrios chabolistas. Cuiabá, capital del Estado de Mato Grosso, es la única de las 37 ciudades del país con más de 500.000 habitantes que declara que no tiene favelas.
"Son como un cáncer con metástasis", ha confesado un alto funcionario del Ministerio de las Ciudades, que no quiso dar su nombre y que afirma que "Brasil se está favelizando". Se piensa a veces que las favelas son sólo un triste patrimonio de Río de Janeiro, donde se apiñan en colinas con vistas maravillosas que de lejos parecen pequeñas ciudades medievales europeas. Nada más errado. Si Río tiene cerca de 1.000 favelas, São Paulo tiene el doble: más de 2.000, con la diferencia de que no se ven, porque están diseminadas en la periferia, fuera de la ciudad.
Más aún, mientras uno de cada cuatro habitantes de Río reside en una favela, el promedio de las favelas en otras ciudades del país es muy superior. En Recife, por ejemplo, el 46% de la población vive en favelas, mientras que en Fortaleza, el 33% de los habitantes reside en barrios chabolistas. Y el número está llamado a crecer en todo el país, porque el índice de natalidad de las familias de las favelas es elevado.
Las ciudades con mayor número de favelas de todo el país son São Paulo, Río de Janeiro, Fortaleza, Recife, Belo Horizonte y Belem, que también son las que registran un mayor índice de violencia y de homicidios.
El Gobierno de Lula tiene prisa en abordar el espinoso tema de la vivienda en todo el país. A ello se debe el lanzamiento del Plan Nacional de Vivienda, que supone la creación de 12 millones de casas en los próximos 15 años, así como la transformación de las grandes favelas actuales en barrios con infraestructuras como los demás, en los que entre el Estado. Se pretende evitar así que los traficantes de drogas se adueñen del territorio, creando un Estado paralelo y una trágica situación de violencia que afecta a los sufridos moradores, trabajadores que sólo anhelan poder vivir en paz como los demás habitantes de la ciudad.
En Río, la desaparición de los traficantes de drogas de la favela Morro de Dona Marta, en el barrio céntrico de Botafogo, gracias a la presencia permanente de las fuerzas del orden, a la creación de "policías comunitarias" y a la llegada de infraestructuras y proyectos sociales, ha sido la primera señal de que lo que parecía imposible puede llegar a ser una realidad.
De ahí las continuas visitas de Lula a las favelas en los últimos meses. "Es importante tener clara la visión política" dijo Lula recientemente, durante una visita al Complexo Alemão, el conjunto de favelas mayor y más violento de Río, "de por qué Brasil se empobrece tanto y por qué aumenta el número de personas que viven en situaciones degradantes, como si diera la impresión de que a Dios no le gustan los pobres", y añadió que "eso no es obra de Dios, sino abandono de los que gobernaron este país desde hace 30 años".
Conversando amigablemente con los moradores de las favelas de Río, Lula se desahogó: "Ni ustedes tienen por qué ver a la policía como enemiga, ni la policía les debe ver a ustedes como bandidos. Eso tiene que acabar". Preocupado por el número cada vez mayor de jóvenes que entran en las filas del tráfico de drogas, Lula comentó: "Cuando veo a un joven de 20 años ser detenido, pienso que es víctima de las políticas sociales, educacionales y económicas que nunca existieron en este país. Por ello, la culpa de que ese joven se haya convertido en un traficante de drogas es del Estado".
A pesar de que en los seis años de Gobierno de Lula la pobreza ha disminuido en Brasil, con el aumento de la clase media baja, la desigualdad entre pobres y ricos sigue siendo sangrante.
Según el último estudio realizado por el IBGE y publicado la semana pasada, el 32,6% de los municipios del país tenía en 2003 más del 50% de su población viviendo en la pobreza absoluta.
Mapa oficial de la 'favelización' de Brasil
Según un estudio publicado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) el pasado 12 de diciembre, el 33% de los municipios del país tiene favelas; en el 25,1% existen viviendas comunitarias irregulares con varias familias amontonadas, y en el 53,2% hay viviendas clandestinas e irregulares. Entre estas últimas no sólo están las levantadas por los mismos moradores, sino también aquellas que no han recibido los permisos oficiales para ser habitadas, incluso en barrios de clase media y alta. Según los analistas, estos datos oficiales podrían ser mucho mayores en la realidad, ya que proceden directamente de las alcaldías, que pueden maquillar los datos para no afear la imagen de sus ciudades. Por regiones, los porcentajes de población residente en infraviviendas son los siguientes:
Noreste: Un 32,7% de los municipios de esta región declara que tiene favelas; un 18,5%, que existen viviendas comunitarias irregulares, y un 53,2%, que hay casas clandestinas e irregulares.
Norte: Existen favelas en un 41,9% de los municipios; viviendas comunitarias irregulares, en un 31,8%, y viviendas clandestinas e irregulares, en un 57,9%.
Centro oeste: Un 19,5% de los municipios de esta región declara la existencia de favelas; un 22,5%, de viviendas comunitarias irregulares, y un 47,9, de casas clandestinas e irregulares.
Sureste: Hay favelas en un 29,7% de los municipios; viviendas comunitarias irregulares, en un 29,9%, y casas clandestinas e irregulares, en un 59%.
Sur: Está declarada la existencia de favelas en un 41% de los municipios; de viviendas comunitarias irregulares, en un 26,9%, y de casas clandestinas e irregulares, en un 62,4%.
La justicia argentina ordena que el dictador Videla continúe en prisión

Rechazada la petición del represor para quedar de nuevo en arresto domiciliario
ALEJANDRO REBOSSIO - Buenos Aires - 23/12/2008
El dictador argentino Jorge Rafael Videla (1976-1981), de 83 años, no podrá regresar al piso donde vivía con su esposa, en el distinguido barrio de Belgrano, en Buenos Aires, sino que deberá permanecer en una cárcel común dentro del regimiento militar de Campo de Mayo, a las afueras de la capital. Así lo dispuso ayer la Cámara de lo Criminal y Correccional Federal, que rechazó la petición de Videla de volver a su domicilio, de donde había tenido que marcharse en octubre pasado por decisión de un juez de primera instancia.
Videla, que encabezó la dictadura militar más cruel de la historia argentina, fue condenado en 1985, durante el Gobierno de Raúl Alfonsín, a prisión perpetua por violaciones de los derechos humanos, pero en 1990 el entonces presidente, Carlos Menem, lo indultó. Permaneció libre durante ocho años, hasta que en 1998, cuando Menem aún gobernaba, la justicia ordenó su arresto domiciliario por delitos que no habían sido juzgados en la década anterior: el robo de bebés que detenidas desaparecidas tuvieron en cautiverio. Por esta causa y por el secuestro de dos empresarios, Videla está siendo investigado por el juez federal Norberto Oyarbide, que dispuso hace dos meses su traslado a una prisión controlada por el Servicio Penitenciario Federal, aunque emplazada en terrenos del Ejército. La mudanza había sido solicitada por organismos de derechos humanos, que reclaman que todos los criminales de la última dictadura argentina cumplan sus condenas en cárceles comunes y no en las militares.
"No pueden existir diferencias ni privilegios a favor de Videla", habían reclamado a la justicia la Secretaría de Derechos Humanos del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, querellante en el secuestro de los hermanos empresarios Gutheim, y la organización Abuelas de Plaza de Mayo, que demanda a Videla por la sustracción de sus nietos. Los querellantes estaban comparando la situación del primer jefe de la última dictadura (1976-1983) con la de otros procesados por delitos de lesa humanidad del mismo periodo.
El juez Oyarbide determinó en octubre que, como la Corte Suprema había declarado el año pasado —durante el Gobierno de Néstor Kirchner— la inconstitucionalidad del indulto de Menem, "Videla volvió a ostentar carácter de condenado" por la causa iniciada en 1984 y finalizada en 1985. Ayer, dos de los tres magistrados de la Sala Segunda de la Cámara Federal ratificaron la decisión de Oyarbide. Uno de ellos, Horacio Cattani, argumentó que "no existen exámenes médicos que fundadamente justifiquen que Videla deba permanecer bajo la modalidad de arresto domiciliario". El tercer juez votó a favor del regreso de Videla al hogar por su edad y por haber respetado el arresto domiciliario durante 10 años.
Videla aún espera el juicio oral por los casos del secuestro de los Gutheim, el robo de bebés, la Operación Cóndor (el acuerdo entre las dictaduras militares de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay para la represión ilegal de izquierdistas en la región durante los años setenta) y las violaciones de los derechos humanos cometidas por el Primer Cuerpo del Ejército.
Organismos de derechos humanos calculan que 30.000 personas desaparecieron durante la última dictadura argentina, mientras que un informe oficial constató en los ochenta unos 11.000 casos.
La polémica por la detención de los criminales de la dictadura se reavivó la semana pasada, cuando la Cámara Nacional de Casación Penal concedió la excarcelación a una veintena de ex marinos con prisión preventiva, entre ellos los emblemáticos represores Alfredo Astiz y Jorge El Tigre Acosta. La fiscalía y el Gobierno apelaron la decisión ante la Corte Suprema y así se evitó la liberación de los acusados. Ayer, uno de magistrados de aquella Cámara, Guillermo Yacobucci, intentó defenderse, ahora que el Ejecutivo quiere destituirlo: dijo a una radio que los ex militares llevaban siete años presos sin condena, un plazo superior al permitido por la prisión preventiva. Y criticó a los jueces que llevan adelante los procesos por lentitud: "Hay un retardo de justicia que es culpa del poder judicial". Por último, aclaró que los delitos del último régimen le generan "repugnancia visceral".
De la Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino
Por Ruben Elías - Integrante de la Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino
En los dos últimos meses del presente año se han realizado por parte de la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio de Educación y Cultura, con el apoyo de PNUD, las jornadas denominadas "Señales Eticas '83" donde --en forma loable--, a través de distinguidos panelistas y sus moderadores se destaca la acción de una generación de jóvenes en la resistencia a la dictadura cívico militar que padeció el Uruguay. En estas jornadas, con justeza, se homenajea a personalidades y a instituciones que desempeñaron un papel relevante en esa resistencia y que el país todo deberá reconocer y agradecer siempre.
Para la última jornada --11 de diciembre- se pone énfasis principalmente en el 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada por las Naciones Unidas. Tan pronto nos enteramos del programa de actividades, advertimos que, a nuestro juicio, esa jornada se vería desvirtuada por la presencia --como moderador-- de Ernesto Kreimerman, quien públicamente ha demostrado desconocer derechos elementales de los pueblos del Líbano y Palestina; así como justificado el "terrorismo de estado" y acciones como los "asesinatos selectivos" practicados por Israel. ¿qué señal ética se pretende dar cuando en un acto de conmemoración de la Declaración Universal, el moderador justifica las violaciones de los Derechos Humanos y crímenes aberrantes similares a los cometidos por la dictadura en el Uruguay?
En atención a la dignidad de los panelistas y de la personalidad a la cual se le hace un reconocimiento, solicitamos a las autoridades del MEC revisar la organización de este acto indicando que era contradictorio con el carácter universal de los Derechos Humanos y no daba claras señales éticas. Pese a que con antelación suficiente informamos y ofrecimos evidencias filmadas a las autoridades del MEC, se hizo oídos sordos a nuestros planteos.
Por las razones expuestas la Comisión de Apoyo al Pueblo palestino - Uruguay desea dejar constancia y denunciar la "muy particular" interpretación de los Derechos Humanos que hacen la Directora de DDHH y el subsecretario del MEC, desconociendo el carácter unviersal de los mismos y legitimando el terrorismo de estado practicado por Israel, el que ha sido condenado en reiteradas oportunidades por la mayoría de los miembros de la Organización de las Naciones Unidas, incluyendo a Uruguay.
20 diciembre 2008
¡NO SALDRÁN!
TODO: ¿Cómo se produce un hecho de esta índole? ¿Cómo se puede permitir, tolerar, dejar pasar y limitarse al “pataleo” ante este desborde de jueces “puntillosos” y “respetuosos” de la ley? Esto ocurre por cuanto a esas alimañas se los debió juzgar con los mismos sistemas que emplearon ellos.
Han habido escraches, protestas, denuncias, y algunos pocos juicios limpios, planchados, doblados con pulcritud... Una cifra ridícula, exigüa. Y seguimos sin saber dónde están nuestros hijos, padres y madres, los amigos y compañeros desaparecidos... Por los “guantes blancos”. Por el papeleo minucioso y por el tratamiento meticuloso de los jueces que todavía son antiguos protegidos de los criminales de la Triple A y del proceso de las excrecencias de las fuerzas armadas apóstatas.
¿No ha llegado el día de pedir cuentas y cobrar la deuda...? El ex socio y amigo de Ortega Peña, Duhalde: ¿cómo le va a explicar a su conciencia estos hechos?
La señora Presidenta... ¿se va a recluir en su indignación y vergüenza...?
Los asesinos son una corporación criminal, los hay detenidos y retirados, los hay sueltos y en actividad, los hay conocidos y los hay embrumados por el silencio y la solidaridad de cuerpo. Pero a muchos los conocemos: lo que no hacen la justicia y los jueces debe hacerse, sin falta debe hacerse. Este envalentonarse de oscuros magistrados debe ser castigado, y de inmediato: a partir de esta resolución, Guillermo Yacobucci y Luis García, estos dos oscuros y tardíos mayordomos del proceso, deben ser incluidos en el panteón de la infamia, juzgados y condenados. Cada persona inteligente entenderá esta última frase. Recordemos: ¡NO SALDRÁN! ¡POR LOS HIJOS, POR LAS MADRES Y PADRES, LOS HERMANOS, LOS AMIGOS, LOS CAMARADAS...
Andrés Aldao
¡NO SALDRÁN!
Página12.- La Cámara Nacional de Casación Penal dispuso la liberación de cerca de veinte represores de la última dictadura acusados por delitos de lesa humanidad. Los miembros de la patota de la ESMA Alfredo Astiz y Jorge “El Tigre” Acosta, el ex juez Víctor Brusa y el ex general Ramón Genaro Díaz Bessone son algunos de los beneficiados por el fallo. El tribunal consideró que todos ellos –la mayoría fue arrestada en 2003– estuvieron presos sin condena más tiempo del razonable. “La liberación es posible porque las distintas instancias de la Justicia han demorado en forma injustificada los procesos, dilatando la posibilidad de alcanzar la instancia de los juicios orales y públicos. La libertad de los acusados durante el proceso penal no conlleva impunidad. A treinta años del terrorismo de Estado, impunidad es que, por desidia, indolencia o complicidad, la Justicia argentina aún no los haya condenado”, señalaron Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, HIJOS, CELS y Fundación Memoria Histórica y Social Argentina. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner repudió la decisión y dijo que era “un día de vergüenza para todos los argentinos” (ver aparte).
Los represores no quedarán en libertad de inmediato. De hecho, la Procuración General de la Nación, a través de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de causas por violaciones a los Derechos Humanos durante el terrorismo de Estado, señaló que las apelaciones de los fiscales tienen “efecto suspensivo”, es decir, interrumpen los efectos del fallo. El fiscal Raúl Plée ya anticipó que hará una presentación en ese sentido, por lo tanto ningún acusado debería recuperar la libertad hasta ese momento y luego será la Corte Suprema quien defina si los represores salen de la cárcel hasta que se inicien los juicios orales.
Los fallos que disponen la excarcelación de los acusados de delitos de lesa humanidad abarcan personas acusadas de cometer crímenes en la ESMA, en Rosario y Santa Fe y fueron firmados por la sala II de la Cámara de Casación, integrada por Guillermo Yacobucci, Luis García y Gustavo Mitchell. Este último se opuso al criterio de liberar a los acusados.
La ley prevé que un imputado puede estar dos años preso sin condena. Luego, estipula un año de prórroga y, en caso que jueces y fiscales lo consideren necesario, es posible que se reconozcan plazos extraordinarios. La posibilidad de fuga o de que el liberado entorpezca la investigación son motivos para ello.
Yacobucci y García consideraron que el tiempo de prisión para los represores estaba agotado. Argumentaron que “la prolongación de la prisión preventiva, cualquiera sea el caso, debe respetar criterios de razonabilidad” y que “las sucesivas exenciones ponen en duda la razonabilidad de la medida”. Los jueces indicaron que “los límites temporales deben ser atendidos para impedir que se constituya una pena anticipada”.
“Las alegaciones sobre la complejidad del caso y la pluralidad de hechos atribuidos fueron idóneas para fundar el dictado de la prisión preventiva en su oportunidad. Sin embargo, transcurridos los plazos antes mencionados, sin que se tenga fecha cierta sobre la realización de la audiencia de debate, torna esos mismos argumentos, luego de sucesivas prórrogas, inoponibles en esta instancia. Otro tanto ocurre con la gravedad de los hechos y la amenaza de sanción”, señaló Yacobucci.
Los votos que fundan la decisión de liberar a los represores incluyen citas a precedentes de la Corte Suprema y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Pero lo mismo ocurre con el escrito de Mitchell, que disintió con sus colegas y fundamentó su escrito no solo en el carácter aberrante de los crímenes que se investigan, sino en el peligro de fuga de los acusados: “La extrema gravedad de los delitos atribuidos, así como la sanción que eventualmente les corresponderá, la naturaleza de aquellos, la repercusión y alarma social que producen son, en principio, un serio impedimento para que pueda accederse a su soltura. Tanto más cuanto que al haberse perpetrado los hechos acriminados al amparo de la impunidad que significaba la ocasional protección estatal es dable sostener que existen indicios suficientes para presumir que intentará eludir la acción de la justicia, en concreto, el cumplimiento de la pena que podría corresponderles”.
Más allá de los argumentos en contra de las excarcelaciones, los organismos de derechos humanos pusieron el foco en la demora de la justicia. “Existe una sumatoria de factores que llevaron a este hecho. Hay instrucciones lentas y en el caso de la ESMA hay una decisión de no tocar la distribución del trabajo del Tribunal Oral 5, que tiene a su cargo las dos causas más importantes en Capital: la ESMA y Primer Cuerpo de Ejército. La mejor forma de parar las liberaciones es fijar fecha de juicio y esa decisión la puede tomar Casación, la Corte o el propio Tribunal Oral”, señaló a Página/12 un funcionario judicial.
El año próximo, el TOF 5 realizará un juicio vinculado a los jefes de área del primer Cuerpo de Ejército que podría demorar siete meses. Eso implica que, si no hay cambios en la organización de estos expedientes, no habrá un proceso sobre la ESMA hasta 2010.
La Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de causas por violaciones a los Derechos Humanos durante el terrorismo de Estado de la Procuración había advertido el año pasado sobre este punto y pidió que los expedientes se repartan en otro tribunal oral, pero ni la Cámara de Casación ni la Corte Suprema tomaron medidas. En el máximo tribunal aseguran hace tiempo que se está trabajando en buscar una forma de agilizar los procesos vinculados con la última dictadura. Hasta el momento no se tomó ninguna decisión. El expediente de la ESMA, además, estuvo cuatro años paralizado en la misma Cámara de Casación cuando la presidía Alfredo Bisordi, quien dejó el tribunal para reciclarse como defensor de represores.
La decisión de Casación generó una ola reacciones que incluyó el repudio de la presidenta Cristina Kirchner y el anuncio de un pedido de juicio político en el Consejo de la Magistratura (ver aparte). Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, calificó la medida como una cachetada: “Esto es un agravio. Estábamos haciendo un balance positivo de la justicia que se iba logrando en los últimos tiempos, y ahora esto es una cachetada que recibimos”.
Han habido escraches, protestas, denuncias, y algunos pocos juicios limpios, planchados, doblados con pulcritud... Una cifra ridícula, exigüa. Y seguimos sin saber dónde están nuestros hijos, padres y madres, los amigos y compañeros desaparecidos... Por los “guantes blancos”. Por el papeleo minucioso y por el tratamiento meticuloso de los jueces que todavía son antiguos protegidos de los criminales de la Triple A y del proceso de las excrecencias de las fuerzas armadas apóstatas.
¿No ha llegado el día de pedir cuentas y cobrar la deuda...? El ex socio y amigo de Ortega Peña, Duhalde: ¿cómo le va a explicar a su conciencia estos hechos?
La señora Presidenta... ¿se va a recluir en su indignación y vergüenza...?
Los asesinos son una corporación criminal, los hay detenidos y retirados, los hay sueltos y en actividad, los hay conocidos y los hay embrumados por el silencio y la solidaridad de cuerpo. Pero a muchos los conocemos: lo que no hacen la justicia y los jueces debe hacerse, sin falta debe hacerse. Este envalentonarse de oscuros magistrados debe ser castigado, y de inmediato: a partir de esta resolución, Guillermo Yacobucci y Luis García, estos dos oscuros y tardíos mayordomos del proceso, deben ser incluidos en el panteón de la infamia, juzgados y condenados. Cada persona inteligente entenderá esta última frase. Recordemos: ¡NO SALDRÁN! ¡POR LOS HIJOS, POR LAS MADRES Y PADRES, LOS HERMANOS, LOS AMIGOS, LOS CAMARADAS...
Andrés Aldao
¡NO SALDRÁN!
Página12.- La Cámara Nacional de Casación Penal dispuso la liberación de cerca de veinte represores de la última dictadura acusados por delitos de lesa humanidad. Los miembros de la patota de la ESMA Alfredo Astiz y Jorge “El Tigre” Acosta, el ex juez Víctor Brusa y el ex general Ramón Genaro Díaz Bessone son algunos de los beneficiados por el fallo. El tribunal consideró que todos ellos –la mayoría fue arrestada en 2003– estuvieron presos sin condena más tiempo del razonable. “La liberación es posible porque las distintas instancias de la Justicia han demorado en forma injustificada los procesos, dilatando la posibilidad de alcanzar la instancia de los juicios orales y públicos. La libertad de los acusados durante el proceso penal no conlleva impunidad. A treinta años del terrorismo de Estado, impunidad es que, por desidia, indolencia o complicidad, la Justicia argentina aún no los haya condenado”, señalaron Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, HIJOS, CELS y Fundación Memoria Histórica y Social Argentina. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner repudió la decisión y dijo que era “un día de vergüenza para todos los argentinos” (ver aparte).
Los represores no quedarán en libertad de inmediato. De hecho, la Procuración General de la Nación, a través de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de causas por violaciones a los Derechos Humanos durante el terrorismo de Estado, señaló que las apelaciones de los fiscales tienen “efecto suspensivo”, es decir, interrumpen los efectos del fallo. El fiscal Raúl Plée ya anticipó que hará una presentación en ese sentido, por lo tanto ningún acusado debería recuperar la libertad hasta ese momento y luego será la Corte Suprema quien defina si los represores salen de la cárcel hasta que se inicien los juicios orales.
Los fallos que disponen la excarcelación de los acusados de delitos de lesa humanidad abarcan personas acusadas de cometer crímenes en la ESMA, en Rosario y Santa Fe y fueron firmados por la sala II de la Cámara de Casación, integrada por Guillermo Yacobucci, Luis García y Gustavo Mitchell. Este último se opuso al criterio de liberar a los acusados.
La ley prevé que un imputado puede estar dos años preso sin condena. Luego, estipula un año de prórroga y, en caso que jueces y fiscales lo consideren necesario, es posible que se reconozcan plazos extraordinarios. La posibilidad de fuga o de que el liberado entorpezca la investigación son motivos para ello.
Yacobucci y García consideraron que el tiempo de prisión para los represores estaba agotado. Argumentaron que “la prolongación de la prisión preventiva, cualquiera sea el caso, debe respetar criterios de razonabilidad” y que “las sucesivas exenciones ponen en duda la razonabilidad de la medida”. Los jueces indicaron que “los límites temporales deben ser atendidos para impedir que se constituya una pena anticipada”.
“Las alegaciones sobre la complejidad del caso y la pluralidad de hechos atribuidos fueron idóneas para fundar el dictado de la prisión preventiva en su oportunidad. Sin embargo, transcurridos los plazos antes mencionados, sin que se tenga fecha cierta sobre la realización de la audiencia de debate, torna esos mismos argumentos, luego de sucesivas prórrogas, inoponibles en esta instancia. Otro tanto ocurre con la gravedad de los hechos y la amenaza de sanción”, señaló Yacobucci.
Los votos que fundan la decisión de liberar a los represores incluyen citas a precedentes de la Corte Suprema y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Pero lo mismo ocurre con el escrito de Mitchell, que disintió con sus colegas y fundamentó su escrito no solo en el carácter aberrante de los crímenes que se investigan, sino en el peligro de fuga de los acusados: “La extrema gravedad de los delitos atribuidos, así como la sanción que eventualmente les corresponderá, la naturaleza de aquellos, la repercusión y alarma social que producen son, en principio, un serio impedimento para que pueda accederse a su soltura. Tanto más cuanto que al haberse perpetrado los hechos acriminados al amparo de la impunidad que significaba la ocasional protección estatal es dable sostener que existen indicios suficientes para presumir que intentará eludir la acción de la justicia, en concreto, el cumplimiento de la pena que podría corresponderles”.
Más allá de los argumentos en contra de las excarcelaciones, los organismos de derechos humanos pusieron el foco en la demora de la justicia. “Existe una sumatoria de factores que llevaron a este hecho. Hay instrucciones lentas y en el caso de la ESMA hay una decisión de no tocar la distribución del trabajo del Tribunal Oral 5, que tiene a su cargo las dos causas más importantes en Capital: la ESMA y Primer Cuerpo de Ejército. La mejor forma de parar las liberaciones es fijar fecha de juicio y esa decisión la puede tomar Casación, la Corte o el propio Tribunal Oral”, señaló a Página/12 un funcionario judicial.
El año próximo, el TOF 5 realizará un juicio vinculado a los jefes de área del primer Cuerpo de Ejército que podría demorar siete meses. Eso implica que, si no hay cambios en la organización de estos expedientes, no habrá un proceso sobre la ESMA hasta 2010.
La Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de causas por violaciones a los Derechos Humanos durante el terrorismo de Estado de la Procuración había advertido el año pasado sobre este punto y pidió que los expedientes se repartan en otro tribunal oral, pero ni la Cámara de Casación ni la Corte Suprema tomaron medidas. En el máximo tribunal aseguran hace tiempo que se está trabajando en buscar una forma de agilizar los procesos vinculados con la última dictadura. Hasta el momento no se tomó ninguna decisión. El expediente de la ESMA, además, estuvo cuatro años paralizado en la misma Cámara de Casación cuando la presidía Alfredo Bisordi, quien dejó el tribunal para reciclarse como defensor de represores.
La decisión de Casación generó una ola reacciones que incluyó el repudio de la presidenta Cristina Kirchner y el anuncio de un pedido de juicio político en el Consejo de la Magistratura (ver aparte). Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, calificó la medida como una cachetada: “Esto es un agravio. Estábamos haciendo un balance positivo de la justicia que se iba logrando en los últimos tiempos, y ahora esto es una cachetada que recibimos”.
13 diciembre 2008
FUERA DE LA CÁRCEL
TODO: La casta política sólo se preocupa por las próximas elecciones el 10 de febrero. Todos los meses se organizan excursiones a Austwitz para que los adolescentes isarelíes aprende a evaluar los métodos y las consecuencias del racismo alemán, de la gestapo hitlerista, la política de extarminio del tercer Reich.
Es una pena tanto gasto para "ver" un pasado que sólo se aprecia en maquetas y museos. Tengo un proyecto mejor y mucho más barato: manden a los adolescentes israelíes a Gaza, y van a aprender sobre métodos gestapistas e inmorales en "vivo y en directo". ¿O no?
Gideon Levy − Haaretz
Estos días Osama se despierta temprano cada mañana y sale a trabajar en su bien cuidado jardín. Después se va a dar un paseo. Le cuesta quedarse en casa. "Me resulta difícil quedarme mirando a las paredes", dice. Tiene 45 años, 19 de los cuales los ha pasado encerrado entre paredes, pernos y cerraduras. Hace diez años, cuando nos presentaron por primera vez a través de las cartas que me escribió desde la cárcel, utilizando tinta verde y un hebreo excelente, escribió que soñaba con poder llevarse a su otro corresponsal, un muchacho llamado Hagai Matar, a dar un paseo a caballo alrededor de su pueblo.
Desde entonces Matar ha crecido –antes era objetor de conciencia y ahora es un periodista que trabaja en el semanario Ha'ir– y Osama Barham ha dejado la cárcel y ha vuelto a entrar en ella. Los israelíes lo pusieron en libertad este pasado verano y volvimos a encontrarnos esta semana. "Tienes buena pinta", le dije mientras nos abrazábamos. "Me tiño el pelo", me dijo.
La casa de la aldea tiene mejor aspecto de lo que tenía antes y Osama está más musculoso. En el tiempo transcurrido ha tenido lugar otra Intifada y la retirada israelí de la Franja de Gaza. La primera vez que los israelíes lo soltaron de la cárcel me invitó a una gran fiesta que organizó su familia. Participó todo el pueblo. Me pareció extraño que una persona a la que Israel acusa de militar en la Jihad Islámica se tome la molestia de invitar a un israelí a sentarse a su lado. "Durante cinco años me habéis estado diciendo que formo parte de la Jihad y durante cinco años os he dicho que no lo soy", me escribió una vez desde la cárcel. Más tarde me invitó a almorzar en su casa con mis hijos.
En mayo del 2000 viajamos juntos para cubrir el Día de la Nakba en el campamento de refugiados de Balata, cerca de Nablús. Juntos vimos a la “Pantera Negra”, Ahmed Tabuk, que disparó a 43 colaboradores palestinos en las rodillas, de pie sobre un escenario y disparando tiros a diestro y siniestro. Desde entonces a Tabuk lo asesinaron, la Intifada ha remitido y Osama desapareció de mi vida.
En diciembre del 2000 visitamos una tienda de ropa del centro de Nablús, propiedad de un amigo íntimo suyo, Sa'ad al-Kharouf, que vendía camisetas de Oslo. Charlé con Al-Kharouf en alemán. Poco después, Al-Kharouf pasó la noche en casa de Osama. A altas horas de la noche una llamada telefónica les arrancó de la cama para ayudar a un amigo que decía estar "atascado" en una carretera de Cisjordania con el cuñado de Osama. Cuando llegaron al lugar se hizo evidente que habían caído en una emboscada del ejército israelí. Los israelíes mataron al vendedor de ropa e hirieron de gravedad al cuñado de Osama. Ellos sospechan que los israelíes organizaron la emboscada para asesinar a Osama, pero mataron a su amigo e hirieron a su cuñado. Osama pasó a la clandestinidad y desapareció.
Osama, en situación de busca y captura, permaneció oculto durante tres años. Durante todo ese tiempo no oí una palabra de él. En octubre de 2003 los israelíes lo capturaron en una tienda de Ramallah. Tres soldados israelíes disfrazados lo arrastraron fuera de la tienda apuntándole a la cabeza con una pistola. Trató de defenderse diciendo que no era Osama Barham, pero fue en vano. Su fotografía, que los israelíes habían distribuido entre sus chivatos de Ramallah, lo delató. Cerca de un año más tarde, en diciembre del 2004, sonó mi teléfono. "Tengo juicio mañana. Por favor, ven. Me gustaría verte", me dijo desde una cárcel de Ramallh utilizando un teléfono celular de contrabando.
El juicio en la prisión de Ofer fue sólo otra farsa rutinaria en los tribunales militares israelíes. El juez tenía acento francés, el fiscal acento ruso y confundió al acusado con un testigo, y el guardia de la prisión era etíope. Osama era el único nativo de esta tierra. Intercambiamos miradas mudas a través de los barrotes. La fiscalía ofreció a Osama nueve años de cárcel si se declaraba culpable, pero él se negó. "Ni cincuenta cadenas perpetuas harán que me declare culpable". Se declaró inocente. "¿Cómo es posible que antes yo fuera comunista y ahora me acuse usted de ser un destacado comandante de la Jihad Islámica?"
Entre otros cargos destacaba por su gravedad el de posesión de explosivos. Osama negó la acusación y fue condenado a sólo cinco años, una pena sustentada en la dudosa información facilitada por un preso llamado Hassan Fatfata. Esta era la enésima detención de Osama tras haber sido el más veterano de los detenidos administrativos, con decenas de extensiones y seis años encerrado sin juicio en una cárcel israelí.
La primera vez que los israelíes lo detuvieron fue durante la primera Intifada, cuando Osama tenía 15 años. Después de que un soldado israelí lo golpeara por no llevar encima la tarjeta de identificación, mientras que su padre, un respetado director de escuela, soportaba las maldiciones y humillaciones del militar israelí, el joven Osama decidió pasar a la acción. Colgó una bandera palestina en un poste de electricidad y fue detenido. Desde entonces su vida ha sido un constante entrar y salir de cárceles israelíes. La cuestión de su participación en la Jihad Islámica sigue siendo un misterio. Pero él nunca cortó los lazos con sus amigos israelíes, entre ellos la doctora Anat Matar (la madre de Hagai Matar), de la Universidad de Tel Aviv -"mi amiga Anat", la llamaba Osama en sus cartas- y la abogada Tamar Peleg-Shrick, que era como una madre para él.
Osama se ha manifestado en contra de la violencia en más de una ocasión. En 1999, mientras permanecía en detención administrativa, me escribió desde la cárcel: "Quiero preguntar a la sociedad israelí una cuestión humana básica que resuena en mi cabeza: ¿Por qué estamos en la cárcel? ¿Cuántos años vamos a permanecer en la cárcel en base a cargos misteriosos y arbitrarios?"
Osama proviene de uno de los hermosos y antiguos pueblos de Samaria. Una vez más nos sentamos como lo hacíamos en el pasado, en el jardín, a la sombra de la higuera. Hacía 8 años que yo no había vuelto aquí. Los niños, Layat, de 8 años, y Hanin, de 7, que nacieron cuando él era prófugo y crecieron sin padre, regresan de la escuela. Durante las primeras semanas posteriores a su liberación Hanin no permitía que su padre la tocara. Durante sus últimos cinco años de prisión los israelíes solo le permitieron a su esposa visitarlo tres veces. Cinco años sin poder llamar a casa por teléfono y sin recibir apenas visitas.
Cuando recibía una visita no le decían qué miembro de su familia había fallecido. Sólo tras ser puesto en libertad supo que su tío había muerto. El padre de Osama murió en 1996 en un accidente de tráfico cuando se dirigía a visitarlo a la cárcel de Ketziot. En cierta ocasión su enfermiza madre se sintió mal mientras se encontraba visitándolo. Los guardias de la prisión retuvieron sus medicinas y Osama temió perderla a ella también.
La madre, Najiya, se ha pasado los últimos 18 años viajando por las cárceles de Israel. En la década de 1990 los israelíes detuvieron simultáneamente a cinco de sus hijos, acusándolos de pertenencia a diferentes grupos resistentes. Ahora, por primera vez desde 1980, todos están en casa. Osama dice que no conoce a los jóvenes en la aldea. A veces detiene a un joven en la calle y le pregunta quién es su padre.
El sol de otoño inunda el patio con una luz brillante. "Respete mi experiencia", le espetó Osama a su interrogador durante su último interrogatorio, tras pasar 14 días sin dormir. "¿Tiene usted 24 años? Pues yo ya sufría interrogatorios antes de que usted naciera". Cuando el interrogador le ofreció café y tarta, Osama los rechazó educadamente. Sabe que es probable que el servicio de seguridad israelí, el Shin Bet, muestre a sus compañeros una fotografía suya bebiendo café en compañía de su interrogador con el objeto de desacreditarlo. "Desde las ocho de la noche hasta las seis de la mañana no le dije ni una sola palabra excepto que mi nombre es Osama Barham, y gané".
Osama se ha convertido en un exitoso agente inmobiliario. Se ha hecho vegetariano y trabaja todos los días. En la cárcel cierto día los israelíes les dieron un pimiento para que se lo repartieran entre ocho reclusos en el desayuno. Osama arrojó el pimiento al carcelero israelí y lo castigaron con régimen de incomunicación. Su última condena fue su primera como hombre de familia con esposa y dos hijos. Dice que es mucho más difícil estar en la cárcel cuando afuera aguardan esposa y niños pequeños. Afirma que hay presos palestinos que no han recibido una llamada telefónica o una visita en siete años. Recuerda a un preso al que los israelíes condenaron a 26 años y que no había visto a su hijo en 12 años. Cuando ambos se reunieron en la cárcel después de que el hijo también fuera detenido, el padre le hablaba como si se estuviera dirigiendo a un niño, dice Osama.
Cada dos o tres meses los israelíes transferían a Osama a otra prisión. Al cabo de tres años le permitieron a abrazar a Hanin por primera vez. Layat estalló en lágrimas cuando los carceleros israelíes no le también a él abrazar a su padre. "¿No tiene usted hijos?", le preguntó Osama al carcelero. Por el teléfono a ambos lados del panel de vidrio a través del cual los detenidos hablan con sus visitantes, Osama trató de calmar a su hijo. "¿Por qué no me dejan entrar?", preguntaba el niño, y su padre le respondió: "Ya eres un hombre y los israelíes te tienen miedo". Cinco años tenía Layat.
En junio, cuando su sentencia tocaba a su fin, Osama advirtió a su esposa que no dijera los niños que estaba a punto de salir en libertad. No es raro que tras el cumplimiento de una condena el Shin Bet la amplíe mediante una detención administrativa. Hasta el último momento uno nunca está seguro de que lo vayan a liberar. Es difícil incluso llevar una cuenta atrás en condiciones. Por si las moscas, Osama mandó decir a sus amigos que lo liberarían en octubre. Cuando finalmente lo soltaron en junio, cientos de vecinos de la aldea acudieron a esperarlo junto al puesto de control.
En el curso de su condena Osama llegó a conocer hasta 72 miembros del Parlamento palestino a los que los israelíes habían encarcelado con él. A fecha de hoy, 45 miembros del Consejo Legislativo Palestino están presos en las cárceles israelíes, la mayoría de ellos sin juicio. Sin embargo, Barham es reacio a involucrarse en política. "No existe una sola organización palestina que sea honesta", dice. "Todos son corruptos y nadie está contento. La gente de Fatah no está contenta con lo que está pasando en Fatah, y la gente de Hamas no está contenta con lo que está pasando en Hamas, y nadie está contento con lo que ocurrió en Gaza. Pero a la gente le da miedo hablar. Yo no tengo miedo de hablar".
¿Qué es lo que ha cambiado?
"Todos se han convertido en mendigos. Como la Autoridad Palestina pide limosnas, la cosa se hizo normal. Eso es lo que más me perturba. Hubo un tiempo en el que la gente moría de hambre y sin embargo rehusaba pedir caridad. Ahora ven mendigando a la AP y piensan que todo el mundo puede hacer lo mismo. Hace quince años un ladrón era un ladrón. Ahora es un héroe. Todo el mundo habla de dinero, dinero, dinero. Todo el mundo tiene miedo de que la Autoridad Palestina se colapse y no haya dinero. Sólo dinero. Intercambia 20 palabras con alguien y 15 de ellas serán sobre dinero”.
"Hubo un tiempo en que la gente estaba dispuesta a luchar por ideas. Ahora lo único que cuenta es el dinero. Nos estamos deteriorando a marchas forzadas y hemos tocado fondo. Ojalá tuviéramos una organización como Hezbollah. Hezbollah tiene instituciones, verdad, genuina preocupación por las familias que han perdido a alguno de sus miembros miembro. Aquí ya no hay nada sagrado para nadie. Nadie se atreve a criticar, nadie reflexiona, nadie está dispuesto a reconocer sus errores. Ni Fatah, ni Hamas ni ninguna otra organización. Tampoco vosotros estáis muy lejos de esa situación. También entre vosotros lo único que cuenta es el dinero. Os avergonzáis de ello. Y la persona que más odio en vuestro lado es [el Presidente del Likud Benjamin] Netanyahu, que siempre habla como si estuviera encima de un escenario. Avraham Burg es el único que comprende que habéis tomado un mal camino y por eso se hizo con un pasaporte extranjero. Ami Ayalon también comprende la situación”.
"Si los israelíes supieran lo que pasa en los territorios [ocupados] se les romperían todos los esquemas. Mira lo que le pasó a [la activista de la paz] Tali Fahima, una derechista que una vez fue allí de visita [y a la que luego declararon culpable de ayudar a los militantes de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa]. Nosotros, lamentablemente, no apelamos al público israelí. En lugar de hacer llamamientos a los Estados Unidos y a Europa, deberíamos haber apelado a la opinión pública israelí, que es la que en última instancia decide. Un puñado de cámaras habrían cambiado la opinión del público israelí. Bastaría con que los israelíes pudieran ver el gran rodeo que hemos tenido que hacer debido a los retenes militares sólo para llegar a la aldea".
Traducido para Rebelión por LB
Fuente: http://www.haaretz.com/hasen/spages/1043714.html
Es una pena tanto gasto para "ver" un pasado que sólo se aprecia en maquetas y museos. Tengo un proyecto mejor y mucho más barato: manden a los adolescentes israelíes a Gaza, y van a aprender sobre métodos gestapistas e inmorales en "vivo y en directo". ¿O no?
Gideon Levy − Haaretz
Estos días Osama se despierta temprano cada mañana y sale a trabajar en su bien cuidado jardín. Después se va a dar un paseo. Le cuesta quedarse en casa. "Me resulta difícil quedarme mirando a las paredes", dice. Tiene 45 años, 19 de los cuales los ha pasado encerrado entre paredes, pernos y cerraduras. Hace diez años, cuando nos presentaron por primera vez a través de las cartas que me escribió desde la cárcel, utilizando tinta verde y un hebreo excelente, escribió que soñaba con poder llevarse a su otro corresponsal, un muchacho llamado Hagai Matar, a dar un paseo a caballo alrededor de su pueblo.
Desde entonces Matar ha crecido –antes era objetor de conciencia y ahora es un periodista que trabaja en el semanario Ha'ir– y Osama Barham ha dejado la cárcel y ha vuelto a entrar en ella. Los israelíes lo pusieron en libertad este pasado verano y volvimos a encontrarnos esta semana. "Tienes buena pinta", le dije mientras nos abrazábamos. "Me tiño el pelo", me dijo.
La casa de la aldea tiene mejor aspecto de lo que tenía antes y Osama está más musculoso. En el tiempo transcurrido ha tenido lugar otra Intifada y la retirada israelí de la Franja de Gaza. La primera vez que los israelíes lo soltaron de la cárcel me invitó a una gran fiesta que organizó su familia. Participó todo el pueblo. Me pareció extraño que una persona a la que Israel acusa de militar en la Jihad Islámica se tome la molestia de invitar a un israelí a sentarse a su lado. "Durante cinco años me habéis estado diciendo que formo parte de la Jihad y durante cinco años os he dicho que no lo soy", me escribió una vez desde la cárcel. Más tarde me invitó a almorzar en su casa con mis hijos.
En mayo del 2000 viajamos juntos para cubrir el Día de la Nakba en el campamento de refugiados de Balata, cerca de Nablús. Juntos vimos a la “Pantera Negra”, Ahmed Tabuk, que disparó a 43 colaboradores palestinos en las rodillas, de pie sobre un escenario y disparando tiros a diestro y siniestro. Desde entonces a Tabuk lo asesinaron, la Intifada ha remitido y Osama desapareció de mi vida.
En diciembre del 2000 visitamos una tienda de ropa del centro de Nablús, propiedad de un amigo íntimo suyo, Sa'ad al-Kharouf, que vendía camisetas de Oslo. Charlé con Al-Kharouf en alemán. Poco después, Al-Kharouf pasó la noche en casa de Osama. A altas horas de la noche una llamada telefónica les arrancó de la cama para ayudar a un amigo que decía estar "atascado" en una carretera de Cisjordania con el cuñado de Osama. Cuando llegaron al lugar se hizo evidente que habían caído en una emboscada del ejército israelí. Los israelíes mataron al vendedor de ropa e hirieron de gravedad al cuñado de Osama. Ellos sospechan que los israelíes organizaron la emboscada para asesinar a Osama, pero mataron a su amigo e hirieron a su cuñado. Osama pasó a la clandestinidad y desapareció.
Osama, en situación de busca y captura, permaneció oculto durante tres años. Durante todo ese tiempo no oí una palabra de él. En octubre de 2003 los israelíes lo capturaron en una tienda de Ramallah. Tres soldados israelíes disfrazados lo arrastraron fuera de la tienda apuntándole a la cabeza con una pistola. Trató de defenderse diciendo que no era Osama Barham, pero fue en vano. Su fotografía, que los israelíes habían distribuido entre sus chivatos de Ramallah, lo delató. Cerca de un año más tarde, en diciembre del 2004, sonó mi teléfono. "Tengo juicio mañana. Por favor, ven. Me gustaría verte", me dijo desde una cárcel de Ramallh utilizando un teléfono celular de contrabando.
El juicio en la prisión de Ofer fue sólo otra farsa rutinaria en los tribunales militares israelíes. El juez tenía acento francés, el fiscal acento ruso y confundió al acusado con un testigo, y el guardia de la prisión era etíope. Osama era el único nativo de esta tierra. Intercambiamos miradas mudas a través de los barrotes. La fiscalía ofreció a Osama nueve años de cárcel si se declaraba culpable, pero él se negó. "Ni cincuenta cadenas perpetuas harán que me declare culpable". Se declaró inocente. "¿Cómo es posible que antes yo fuera comunista y ahora me acuse usted de ser un destacado comandante de la Jihad Islámica?"
Entre otros cargos destacaba por su gravedad el de posesión de explosivos. Osama negó la acusación y fue condenado a sólo cinco años, una pena sustentada en la dudosa información facilitada por un preso llamado Hassan Fatfata. Esta era la enésima detención de Osama tras haber sido el más veterano de los detenidos administrativos, con decenas de extensiones y seis años encerrado sin juicio en una cárcel israelí.
La primera vez que los israelíes lo detuvieron fue durante la primera Intifada, cuando Osama tenía 15 años. Después de que un soldado israelí lo golpeara por no llevar encima la tarjeta de identificación, mientras que su padre, un respetado director de escuela, soportaba las maldiciones y humillaciones del militar israelí, el joven Osama decidió pasar a la acción. Colgó una bandera palestina en un poste de electricidad y fue detenido. Desde entonces su vida ha sido un constante entrar y salir de cárceles israelíes. La cuestión de su participación en la Jihad Islámica sigue siendo un misterio. Pero él nunca cortó los lazos con sus amigos israelíes, entre ellos la doctora Anat Matar (la madre de Hagai Matar), de la Universidad de Tel Aviv -"mi amiga Anat", la llamaba Osama en sus cartas- y la abogada Tamar Peleg-Shrick, que era como una madre para él.
Osama se ha manifestado en contra de la violencia en más de una ocasión. En 1999, mientras permanecía en detención administrativa, me escribió desde la cárcel: "Quiero preguntar a la sociedad israelí una cuestión humana básica que resuena en mi cabeza: ¿Por qué estamos en la cárcel? ¿Cuántos años vamos a permanecer en la cárcel en base a cargos misteriosos y arbitrarios?"
Osama proviene de uno de los hermosos y antiguos pueblos de Samaria. Una vez más nos sentamos como lo hacíamos en el pasado, en el jardín, a la sombra de la higuera. Hacía 8 años que yo no había vuelto aquí. Los niños, Layat, de 8 años, y Hanin, de 7, que nacieron cuando él era prófugo y crecieron sin padre, regresan de la escuela. Durante las primeras semanas posteriores a su liberación Hanin no permitía que su padre la tocara. Durante sus últimos cinco años de prisión los israelíes solo le permitieron a su esposa visitarlo tres veces. Cinco años sin poder llamar a casa por teléfono y sin recibir apenas visitas.
Cuando recibía una visita no le decían qué miembro de su familia había fallecido. Sólo tras ser puesto en libertad supo que su tío había muerto. El padre de Osama murió en 1996 en un accidente de tráfico cuando se dirigía a visitarlo a la cárcel de Ketziot. En cierta ocasión su enfermiza madre se sintió mal mientras se encontraba visitándolo. Los guardias de la prisión retuvieron sus medicinas y Osama temió perderla a ella también.
La madre, Najiya, se ha pasado los últimos 18 años viajando por las cárceles de Israel. En la década de 1990 los israelíes detuvieron simultáneamente a cinco de sus hijos, acusándolos de pertenencia a diferentes grupos resistentes. Ahora, por primera vez desde 1980, todos están en casa. Osama dice que no conoce a los jóvenes en la aldea. A veces detiene a un joven en la calle y le pregunta quién es su padre.
El sol de otoño inunda el patio con una luz brillante. "Respete mi experiencia", le espetó Osama a su interrogador durante su último interrogatorio, tras pasar 14 días sin dormir. "¿Tiene usted 24 años? Pues yo ya sufría interrogatorios antes de que usted naciera". Cuando el interrogador le ofreció café y tarta, Osama los rechazó educadamente. Sabe que es probable que el servicio de seguridad israelí, el Shin Bet, muestre a sus compañeros una fotografía suya bebiendo café en compañía de su interrogador con el objeto de desacreditarlo. "Desde las ocho de la noche hasta las seis de la mañana no le dije ni una sola palabra excepto que mi nombre es Osama Barham, y gané".
Osama se ha convertido en un exitoso agente inmobiliario. Se ha hecho vegetariano y trabaja todos los días. En la cárcel cierto día los israelíes les dieron un pimiento para que se lo repartieran entre ocho reclusos en el desayuno. Osama arrojó el pimiento al carcelero israelí y lo castigaron con régimen de incomunicación. Su última condena fue su primera como hombre de familia con esposa y dos hijos. Dice que es mucho más difícil estar en la cárcel cuando afuera aguardan esposa y niños pequeños. Afirma que hay presos palestinos que no han recibido una llamada telefónica o una visita en siete años. Recuerda a un preso al que los israelíes condenaron a 26 años y que no había visto a su hijo en 12 años. Cuando ambos se reunieron en la cárcel después de que el hijo también fuera detenido, el padre le hablaba como si se estuviera dirigiendo a un niño, dice Osama.
Cada dos o tres meses los israelíes transferían a Osama a otra prisión. Al cabo de tres años le permitieron a abrazar a Hanin por primera vez. Layat estalló en lágrimas cuando los carceleros israelíes no le también a él abrazar a su padre. "¿No tiene usted hijos?", le preguntó Osama al carcelero. Por el teléfono a ambos lados del panel de vidrio a través del cual los detenidos hablan con sus visitantes, Osama trató de calmar a su hijo. "¿Por qué no me dejan entrar?", preguntaba el niño, y su padre le respondió: "Ya eres un hombre y los israelíes te tienen miedo". Cinco años tenía Layat.
En junio, cuando su sentencia tocaba a su fin, Osama advirtió a su esposa que no dijera los niños que estaba a punto de salir en libertad. No es raro que tras el cumplimiento de una condena el Shin Bet la amplíe mediante una detención administrativa. Hasta el último momento uno nunca está seguro de que lo vayan a liberar. Es difícil incluso llevar una cuenta atrás en condiciones. Por si las moscas, Osama mandó decir a sus amigos que lo liberarían en octubre. Cuando finalmente lo soltaron en junio, cientos de vecinos de la aldea acudieron a esperarlo junto al puesto de control.
En el curso de su condena Osama llegó a conocer hasta 72 miembros del Parlamento palestino a los que los israelíes habían encarcelado con él. A fecha de hoy, 45 miembros del Consejo Legislativo Palestino están presos en las cárceles israelíes, la mayoría de ellos sin juicio. Sin embargo, Barham es reacio a involucrarse en política. "No existe una sola organización palestina que sea honesta", dice. "Todos son corruptos y nadie está contento. La gente de Fatah no está contenta con lo que está pasando en Fatah, y la gente de Hamas no está contenta con lo que está pasando en Hamas, y nadie está contento con lo que ocurrió en Gaza. Pero a la gente le da miedo hablar. Yo no tengo miedo de hablar".
¿Qué es lo que ha cambiado?
"Todos se han convertido en mendigos. Como la Autoridad Palestina pide limosnas, la cosa se hizo normal. Eso es lo que más me perturba. Hubo un tiempo en el que la gente moría de hambre y sin embargo rehusaba pedir caridad. Ahora ven mendigando a la AP y piensan que todo el mundo puede hacer lo mismo. Hace quince años un ladrón era un ladrón. Ahora es un héroe. Todo el mundo habla de dinero, dinero, dinero. Todo el mundo tiene miedo de que la Autoridad Palestina se colapse y no haya dinero. Sólo dinero. Intercambia 20 palabras con alguien y 15 de ellas serán sobre dinero”.
"Hubo un tiempo en que la gente estaba dispuesta a luchar por ideas. Ahora lo único que cuenta es el dinero. Nos estamos deteriorando a marchas forzadas y hemos tocado fondo. Ojalá tuviéramos una organización como Hezbollah. Hezbollah tiene instituciones, verdad, genuina preocupación por las familias que han perdido a alguno de sus miembros miembro. Aquí ya no hay nada sagrado para nadie. Nadie se atreve a criticar, nadie reflexiona, nadie está dispuesto a reconocer sus errores. Ni Fatah, ni Hamas ni ninguna otra organización. Tampoco vosotros estáis muy lejos de esa situación. También entre vosotros lo único que cuenta es el dinero. Os avergonzáis de ello. Y la persona que más odio en vuestro lado es [el Presidente del Likud Benjamin] Netanyahu, que siempre habla como si estuviera encima de un escenario. Avraham Burg es el único que comprende que habéis tomado un mal camino y por eso se hizo con un pasaporte extranjero. Ami Ayalon también comprende la situación”.
"Si los israelíes supieran lo que pasa en los territorios [ocupados] se les romperían todos los esquemas. Mira lo que le pasó a [la activista de la paz] Tali Fahima, una derechista que una vez fue allí de visita [y a la que luego declararon culpable de ayudar a los militantes de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa]. Nosotros, lamentablemente, no apelamos al público israelí. En lugar de hacer llamamientos a los Estados Unidos y a Europa, deberíamos haber apelado a la opinión pública israelí, que es la que en última instancia decide. Un puñado de cámaras habrían cambiado la opinión del público israelí. Bastaría con que los israelíes pudieran ver el gran rodeo que hemos tenido que hacer debido a los retenes militares sólo para llegar a la aldea".
Traducido para Rebelión por LB
Fuente: http://www.haaretz.com/hasen/spages/1043714.html
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