14 septiembre 2008

Prisioneros palestinos en cárceles israelíes

TODO: leídos atentamente los fundamentos de la resolución del Parlamento Europeo, uno busca en nuevos diccionarios y enciclopedias el significado, auténtico y rela, de la palabra hipocresía. Es indudable que seis décadas de sufrimiento, represión, hambreamiento, crímenes de lesa humanidad y otras violaciones a los derechos humanos, demuestran que el pueblo palestino sólo se tiene a sí mismo. El lenguaje protocolar, de una frialdad alaskeana (puesta de moda en las últimas semanas), la indiferencia con que la CE habla de los "procedimientos israelíes" hacia los palestinos. Lo publicamos como prueba de la complcidad de la CE con Israel.


Resolución del Parlamento Europeo, de 4 de septiembre de 2008, sobre la situación de los presos palestinos en las cárceles de Israel
El Parlamento Europeo ha aprobado uns resolución sobre el trato a los prisioneros palestinos por parte de Israel, por inmensa mayoría, 416 a favor, 131 en contra y 61 abstenciones. Esta resolución, típica del Parlamento Europeo hace una lectura del conflicto como si no existiera ocupación, calificando las acciones palestinas como terrorismo y no así a las israelíes, ni siquiera como crímenes contra la humanidad. Señala las vulneraciones de derechos humanos por parte israelí, como si ya la ocupación en sí no lo significase, pero no colige la lógica pertinente que señalaría la suspensión del Acuerdo Preferencial con Israel. Por el contrario, parecería que la salida de menos de dos centenares de presos palestinos, menos del dos por ciento, fuera la excusa para obviar la estructural represión israelí, señalar la salida como gesto de buena voluntad y omitir que Israel arbitrariamente puede ampliar al día siguiente el número de presos palestinos. Nota del CSCA





El Parlamento Europeo,

Vistas sus resoluciones anteriores sobre Oriente Próximo,
Vista la declaración pronunciada por la Comisaria Benita Ferrero-Waldner ante el Parlamento el 9 de julio de 2008 sobre la situación de los presos palestinos en las cárceles de Israel,
Visto el Acuerdo de Asociación UE-Israel y los resultados de la octava reunión del Consejo de Asociación UE-Israel celebrada el 16 de junio de 2008,
Visto el informe elaborado por su Delegación ad hoc a Israel y los Territorios Palestinos (30 de mayo a 2 de junio de 2008) y sus conclusiones,
Vistos los Convenios de Ginebra, en particular, el IV Convenio sobre la Protección de Personas Civiles en Tiempos de Guerra, de 12 de agosto de 1949, y especialmente sus artículos 1 a 12, 27, 29 a 34, 47, 49, 51, 52, 53, 59, 61 a 77 y 143,
Visto el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas, de 1966,
Visto el informe anual de 2007 del Comité Internacional de la Cruz Roja y, en particular, la sección del mismo relativa a los territorios palestinos ocupados,
Vistos los informes publicados en 2006, 2007 y 2008 por el Comité Público contra la Tortura en Israel con la ayuda de las aportaciones financieras de la Comisión Europea y de varios Estados miembros,
Vistas las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas sobre el conflicto de Oriente Próximo,
Visto el artículo 108, apartado 5, de su Reglamento,
A. Considerando que en los últimos años Israel se ha enfrentado y sigue enfrentándose a numerosos ataques terroristas mortíferos dirigidos contra la población civil y que las autoridades israelíes han adoptado una serie de medidas para prevenir estas acciones terroristas, incluida la detención de militantes palestinos sospechosos; considerando, no obstante, que la lucha antiterrorista no justifica que se conculque el Derecho humanitario,
B. Considerando que hoy día más de 11 000 palestinos, incluidos cientos de mujeres y niños, se encuentran en cárceles y centros de detención en Israel y que la mayoría de ellos fueron detenidos en los territorios palestinos ocupados,
C. Considerando que, de acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, de la que Israel es parte signataria, se define como niño a todo ser humano menor de 18 años; considerando, sin embargo, que a partir de los 16 años los niños palestinos son considerados adultos en virtud de la normativa militar de Israel aplicada en los territorios palestinos ocupados, y que frecuentemente se encuentran detenidos en malas condiciones,
D. Considerando que 198 palestinos fueron liberados por el Gobierno israelí el 25 de agosto de 2008 como gesto de buena voluntad y de creación de un clima de confianza mutua, y que ambas partes siguen negociando con miras a un acuerdo más general sobre la liberación de otros presos,
E. Considerando que los Gobiernos de Israel y el Líbano han adoptado recientemente medidas positivas para el intercambio de presos por los restos mortales de unos soldados israelíes,
F. Considerando que en Israel hay unos 1 000 presos detenidos sobre la base de «órdenes de detención administrativa», con derecho de apelación, pero sin haber sido objeto de cargos judiciales ni de juicio y sin derecho a la defensa; considerando que estas «órdenes de detención administrativa» pueden ser prorrogadas durante muchos años y, en algunos casos, lo son,
G. Considerando que, según algunos informes sobre derechos humanos, hay presos palestinos que sufren malos tratos y tortura,
H. Considerando que, para la inmensa mayoría de los presos palestinos encarcelados en prisiones situadas en territorio israelí, es a menudo imposible o muy difícil disfrutar del derecho a recibir visitas de sus familiares, pese a las peticiones formuladas en este sentido ante Israel por el Comité Internacional de la Cruz Roja,
I. Considerando que la cuestión de los presos políticos tiene importantes implicaciones políticas, sociales y humanitarias y que la detención de 48 miembros electos del Consejo Legislativo Palestino y de otros representantes municipales tiene graves consecuencias para la evolución política en el territorio palestino ocupado; considerando que el Documento de los presos, aprobado en mayo de 2006 por dirigentes políticos palestinos de diversas facciones encarcelados, sirvió de base para la reconciliación nacional y preparó el camino para el establecimiento de un gobierno de unidad nacional,
J. Considerando que las relaciones entre las Comunidades Europeas e Israel, según el artículo 2 del Acuerdo de Asociación UE-Israel, se basan en el respeto de los derechos humanos y los principios democráticos, que constituyen un elemento esencial del mencionado Acuerdo; considerando que el Plan de Acción UE-Israel destaca que el respeto de los derechos humanos y del Derecho humanitario internacional está entre los valores compartidos por ambas partes,

Celebra la reciente decisión del Gobierno de Israel de liberar a cierto número de presos palestinos como un gesto positivo para fortalecer a la Autoridad Palestina y restablecer un clima de confianza mutua;
Pide que Hamás e Israel den pasos similares con miras a la inmediata liberación del cabo israelí Gilad Shalit;
Señala que la cuestión de los presos palestinos tiene una gran repercusión en la sociedad palestina y en el conflicto israelo-palestino y considera que, en este contexto, la liberación de un número sustancial de presos palestinos, así como la liberación inmediata de los miembros del Consejo Legislativo Palestino encarcelados, incluido Marwan Barghouti, podría ser un paso positivo hacia el establecimiento del clima de confianza mutua necesario para alcanzar progresos sustanciales en las negociaciones de paz;
Apoya los legítimos intereses de seguridad de Israel; considera que debe respetarse plenamente el Estado de Derecho en el trato dado a todos los presos, por tratarse de un paso fundamental para un país democrático;
Pide a Israel que garantice que se respetan las normas mínimas de detención, que someta a todos los presos a juicio, que deje de recurrir a las «órdenes de detención administrativa», y que aplique medidas adecuadas en lo relativo a los menores y a los derechos de visita de los presos, en consonancia con normas internacionales como la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes;
Expresa su preocupación por la situación de las mujeres palestinas presas y otros presos vulnerables, que, según se informa, sufren malos tratos y carecen de acceso a atención sanitaria;
Pide a la Autoridad Palestina que haga todos los esfuerzos para evitar actos violentos o terroristas, particularmente por parte de ex presos y, sobre todo, de niños;
Manifiesta su firme convicción de que el fortalecimiento de las relaciones UE-Israel debe ser coherente con el cumplimiento por parte de Israel de sus obligaciones en virtud del Derecho internacional y estar vinculado a dicho cumplimiento;
Acoge con satisfacción la decisión tomada en la octava reunión del Consejo de Asociación UE-Israel de establecer una Subcomisión de Derechos Humanos de pleno derecho para reemplazar al actual Grupo de Trabajo sobre Derechos Humanos; pide que se consulte ampliamente a las organizaciones de defensa de los derechos humanos y las organizaciones no gubernamentales de Israel y los territorios palestinos ocupados sobre el control de los progresos de Israel en el cumplimiento de sus obligaciones derivadas del Derecho internacional y se las asocie plenamente a dicho control;
Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, al Gobierno israelí, a la Knesset, al Presidente de la Autoridad Palestina, al Consejo Legislativo Palestino, al Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros, al Secretario General de las Naciones Unidas, al Enviado Especial del Cuarteto a Oriente Próximo, al Presidente de la Asamblea Parlamentaria Euromediterránea, al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y al Comité Internacional de la Cruz Roja.

12 septiembre 2008

Historia de una tragedia dentro de la tragedia

TODO: Es un caso muy complicado el de la gente que "colaboró" dado que no aguantó la tortura, las vejaciones y las palizas. Muy complicado. El artículo de Página12 tiene dos firmas. Pero yo agregaría una pregunta ineludible (que no es "agradable": ¿es más grave la "quebradura" del matrimonio Baravalle, que llevó al suicidio a "El Pollo", al silencio, la cobardía y la falta de "pelotas" de Mario Firmenich para enfrentar a los familiares de los desaparecidos y explicar sus decisiones, su falta de solidaridad con las víctimas y la irresponsabilidad de sus resoluciones (como por ejemplo la "contraofensiva" denunciadas por muchos de sus compañeros y en especial por Miguel Bonasso?). Claro, claro, aquí no hay «teoría de los dos demonios» sino un demonio solitario, incapaz de asumir su absoluto aventurerismo y algo mucho más grave: los juegos con el maldito Massera que arriesgaron la vida de cientos de compañeros... Hay una conspiración de silencio (cada uno sabrá por qué, y que cada cual contemple su conciencia ante tanta aberración). Con los juicios reiniciados y treinta mil desaparecidos, pienso que llegó la hora de organizar un tribunal popular para juzgar a esta clase de personajes que viven en un próspero "exilio", mientras hay millares de muertos sin tumba y sin un epitafio de homenaje...
Andrés Aldao


José Baravalle fue hallado por Interpol junto con su mujer en Italia. Ella enfrenta un pedido de extradición. Algunos de sus ex compañeros los condenan, otros creen que ante todo fueron víctimas.

Por José Maggi y
Victoria Ginzberg

José “El Pollo” Baravalle fue secuestrado y torturado en Rosario.
José Baravalle, “El Pollo”, tenía 55 años y había militado en Montoneros. Lo secuestraron a mediados de 1976 y luego de cinco días de brutal tortura comenzó a colaborar con la patota de Agustín Feced, jefe de policía de Rosario durante la última dictadura. Junto a Graciela Porta formaron una de las parejas más condenadas por sus propios compañeros: los acusaron de participar directamente en torturas y otros vejámenes. Estaba siendo buscado por la Justicia federal, que había librado una orden de captura internacional. Hace diez días, Interpol ubicó al matrimonio en Biella, un pueblo del norte de Italia, cuando la Corcho Porta fue a hacer un trámite bancario. El Pollo no resistió el cerco policial y se tiró de un puente. “No sé lo que ellos creen que yo sepa. Esta historia nunca terminará. Es tremendo pasar de víctima a verdugo. Alguien celebrará: los verdaderos culpables”, escribió en una carta a sus familiares.
La Corcho fue a un concretar un trámite bancario con su pasaporte argentino y saltó en los registros un pedido de captura internacional. De inmediato fue detenida. Baravalle supo entonces que tenía las horas contadas. Fue al puente de Chiavazza y se arrojó al vacío. Porta está ahora a la espera de un trámite de extradición.
Desde el Colectivo de ex presos políticos Hugo Papalardo recordó a Baravalle: “Era un pibe que militaba con alegría, aunque era un poco irresponsable. Conocí a su señora en el año ‘75 en Medicina, donde venía porque era la compañera de Santiago ‘Guito’ Wherle, con quien tuvo un hijo, Andrés, que crió El Pollo. La Corcho fue la que me apuntó para que me buscaran, y estaba en el auto con el que me fue a buscar el Cura Marcote, a mi trabajo en Maipú y San Luis. Con ella estuvimos seis meses en el sótano de El Pozo, de San Lorenzo y Dorrego, donde estaba con su hijo, que era muy chiquito, no sé si tenía dos años”.
En este sentido, Papalardo explica que “no es como los juzgamos a la Corcho y al Pollo, sino tratar de entender en qué proceso político-social y en qué proceso de fractura moral se dan esos casos, porque no son todos iguales. Lo que puedo decir es que gente como Baravalle y como Porta han pasado por una tortura previa: no fueron a las puerta de la Jefatura a ofrecerse para torturar a sus compañeros. Esto no intenta justificar lo que hicieron, sino que busca que quienes los juzgan intenten comprender los tiempos en que ocurrió. La tortura durante un solo día nos transforma en un animalito, en alguien que responde con su espíritu de supervivencia. Los que hemos pasado por algo menos grave que esto en esos momentos, cuando somos llevados al límite de la condición humana, sabemos que surge de nuestro interior lo mejor y lo peor que tenemos. La razón ya no existe, y respondemos con nuestro espíritu primario. Cuando El Pollo decidió después de todo eso colaborar con los militares ya no era El Pollo. Al Pollo que yo conocí lo mataron, al igual que la Corcho, ya no fueron las personas que yo conocí”.
En 1979 Baravalle declaró en un juicio sumario que Montoneros le hizo en España. En esa entrevista describió con una frase su accionar: “No canté más porque era al pedo, y no canté menos porque me mataban”. “Le jodí la vida a mucha gente, pero no a tantos como hubiese podido.” Esas declaraciones grabadas en algunos cassettes habrían sido llevadas al museo que la organización tenía en Cuba. En esa charla, Baravalle se habría mostrado arrepentido de lo que había hecho.
Angel Florindo Ruani, ex oficial montonero, es menos contemplativo con Baravalle. “Lo torturaron como a todos los que caímos, pero El Pollo tomó un camino que pocos tomaron, que es el de colaborar, y participar en el terrorismo de Estado. Lo que más le achacamos a Baravalle es no hablar en determinado momento de la democracia, haber contado lo que hizo y lo que vio, porque él sabe perfectamente cómo se torturaba, cómo se violaba y quiénes lo hacían. Estuvo un año y medio en el Servicio de Informaciones, conviviendo con la patota de Feced, por lo que tiene conocimiento de los que pasaron entre junio de 1976 y diciembre de 1977, y qué pasó con los cuerpos de los compañeros que no han sido encontrados. Eso Baravalle lo sabía y se lo llevó a la tumba.”
Luego del retorno de la democracia, Baravalle se había comprometido a declarar ante la Justicia, pero cuando llegó al país lo estaban esperando para detenerlo. Eso desactivó su participación como testigo. Estuvo preso y en 1984 le dictaron falta de mérito. Con la reapertura de las causas, luego de la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, se reflotaron en Rosario las acusaciones en contra de Baravalle, Porta y otras tres personas que estuvieron secuestradas.
Más allá de los juicios morales, muchos dentro de los organismos de derechos humanos y en el Poder Judicial creen que los detenidos que colaboraron después de haber sido torturados no deben ser enjuiciados. La organización HIJOS de Rosario, por ejemplo, tomó la decisión de no impulsar ninguna querella contra ellos. “Tenemos una postura muy clara. Todas las personas que entraron a la fuerza a un centro clandestino de detención son víctimas. No importa en qué se convirtieron después, porque una de los objetivos de la represión era ese: doblegar la voluntad de las personas. Yo no me juntaría a comer un asado con ellos, pero hay que ser muy claros y saber quién es el enemigo. Creo que esta persecución judicial es funcional a los represores. Es un error político y humano”, dijo a PáginaI12 Ana Oberling, abogada de HIJOS.
Desde la Procuración General de la Nación, la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de las causas por violaciones a los Derechos Humanos cometidas durante el terrorismo de Estado elaboró un informe en el que analizó en términos genéricos los casos –son muy pocos– en los que podría achacárseles responsabilidad penal a personas que estuvieron desaparecidas. Con citas al Nunca Más, el informe elaborado por la Conadep, se sostiene que “uno de los grandes objetivos del sistema de los centros clandestinos de detención es la destrucción de la personalidad y la desestructuración de la identidad del detenido”. En dicho documento, que tiene el objetivo de servir como guía a los fiscales de todo el país que impulsan expedientes vinculados con los crímenes de la última dictadura, se sugiere que antes de acusar a un persona debe tenerse en cuenta “el contexto de acción en el que tuvieron lugar las conductas imputadas a personas que se encontraban detenidas en los centros clandestinos utilizados por el terrorismo de Estado” y que se debe evaluar “las herramientas normativas que el derecho penal prevé específicamente ...

EL PARA-PERIODISMO DE EL PAÍS SE VUELVE A DELATAR




José Manuel de Pablos − Rebelión

Si pregunto a los lectores qué noticia es más importante, si una explosión con ocho heridos o el asesinato de diez personas, ante la obviedad de la respuesta, más de uno podrá pensar que la cuestión tiene trampa.
Alguien, no obstante, en el caso de que las dos noticias ocurrieran en distintos escenarios, separadas en el tiempo y en el espacio, podría argumentar que los ocho heridos de mi barrio son más importantes, informativamente hablando, que los diez asesinatos, si estos ocurren a miles de kilómetros de mi entorno. Pero, no: ambos episodios suceden en el mismo espacio de tiempo y en el mismo país. ¿Entonces…?
Si ahora pregunto a los lectores cuál de las dos noticias pondría primero, en el caso de que las dos fueran publicadas juntas, como un todo confuso, de nuevo más de una persona pensaría que la cuestión tiene trampa, porque es obvio que diez asesinados en un golpe es más grave que ocho heridos en una explosión, por muy provocada que haya sido y lamentables que sean los dos hechos. Es una decisión de primaria de Periodismo.
Para El País, no: sus compromisos son sus compromisos, no con la información y la verdad o el periodismo, sino con los negocios de su expansión latinoamericana. [Ésa es, por ejemplo, la causa del actual boicot informativo a la gira europea del presidente de Costa Rica: allí no hay negocios para PRISA y a Óscar Arias no se le ha ocurrido otra cosa que hablar bien de Hugo Chávez en el Parlamento Europeo, noticia que en El País han reducido a un telegrama de Efe recortado o mutilado y metido en un sitio perdido de la web, no aparecido en la edición en papel: ya se sabe que en la web de El País tienen problema de espacio…, no que se trata de una estrategia editorial de PRISA en su cruzada antisocialista, contra un gobierno que-no-les-suelta-plata.]
Hasta aquí la obviedad y el sentido común… excepto para el diario madrileño El País, para-digma de para-periodismo y de ‘prensa única’, manipulando una vez más.
El suelto –ya está frío– que comentamos apareció publicado en la edición del 11 de agosto de 2008, sección Internacional, página 10, la que tanto manosea contra Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa y en cualquier momento con el cura paraguayo, según haya negocios en Paraguay o no, y en ese caso lo dejarán tranquilo….
En la página 10 de ese ejemplar, encontramos la noticia en cuestión, breve pero llamativa: como el punto de inicio de una gangrena, la gangrena periodística que ha hecho del antiguo periodismo de El País un artefacto de propaganda y manipulación, trufado de mentiras y medias verdades, como todo el mundo ya sabe y tan fácil es mostrar.
La noticia –que se reproduce–, bajo el subtítulo de ‘Colombia’, lleva por título “Ocho heridos en una explosión atribuida a las FARC”. O sea, los lectores ya saben por cuál de las dos noticias de Efe se decantaron en el ‘periódico de propaganda global’, al elegir entre los ocho heridos y los diez asesinados.
La nota tiene tres frases: la primera y la segunda, referida a los heridos; la tercera, más pequeña, a los asesinados. Otro síntoma sobre las preferencias del propagandismo de redacción, el mismo del editorial contra Ernesto Guevara.
Tras informar de los ocho heridos, la nota añade que “La policía atribuye la autoría a la guerrilla de las FARC, que intentaba cobrar una extorsión”. Esto es, tras informar del qué (heridos), el cómo (explosión) y el dónde (una empresa de Bogotá), han intentado explicar el quién (FARC) y el por qué (extorsión), sólo que la fuente se limita a ‘atribuir la autoría’, no a ‘asegurar con pruebas’, que hubiera sido lo periodísticamente correcto, aparte de que ‘la policía’ es una fuente tan genérica que si es falsa podría hasta pasar inadvertida la manipulación para un lector común y no avezado. En todo caso, esa fuente decide atribuir el hecho a la guerrilla, porque tal vez han encontrado algún indicio en ese sentido. Aquí, no obstante, no parece que tiene validez la máxima de la experiencia mundial de los estudiosos de la lucha armada: los grupos activos reivindican sus hechos, como soporte de promoción y propaganda. Sólo los callan los ‘gales’ del mundo…
La frase final de la nota comentada informa de que “Otras 10 personas fueron asesinadas en el suroeste de Colombia por un grupo armado aún sin identificar”. Aquí nos hablan del qué (10 personas), cómo (asesinadas), dónde (suroeste de Colombia) y un quién anónimo (‘grupo armado aún sin identificar’), que es una máscara, nomás.

Aparentemente, en ambas noticias nos informan de lo mismo: qué, cómo, dónde y quién, aunque en la segunda el ‘quién’ queda en el anonimato y nadie lo atribuye a nadie, como si fuera tan difícil la atribución, más si es anónima o pseudo-fuente, como en el primer caso. ¿Será que no hay policía en el suroeste de Colombia?
Ahora, bien, ¿cómo se explica que en el primer caso el atentado se ‘atribuya’ y en el segundo caso no se haga otro tanto? Más: si el asesinato de esas 10 personas hubiera sido cosa de las FARC, por mínimas que fueran las evidencias, ¿no se hubiera ‘atribuido’ y llevado a titulares en El País, vocero de Uribe, aunque la atribución se hubiera hecho en una redacción? Lo único que queda claro es que no hay evidencias de que haya sido la guerrilla, ergo…, ¿quién habrá podido ser?, ¿quién asesina a campesinos colombianos?
Entonces, la lógica señala que los 10 asesinatos escondidos por El País en la última frase de la segunda noticia no tienen que ver con la FARC y no se han podido utilizar para satanizar a la guerrilla… porque son otros los autores de esa matanza, que haberlos, haylos…
Tenemos, pues, la última pregunta de este acertijo de hoy, la más fácil de responder, aunque la respuesta nos la esconda El País: ¿Qué ‘grupo armado aún sin identificar’ habrá sido el responsable de la matanza de esos 10 campesinos colombianos asesinados en el sureste de Colombia?
Estamos de nuevo ante todo un nuevo ejemplo de para-periodismo del diario de intoxicación global.
* * *
No se debe confundir esta matanza de 10 personas ocurrida en el suroeste de Colombia, publicada en El País, escondida, el 11 de agosto, con la matanza de otras 7 personas y 56 heridos, ocurrida el 14 de agosto y publicada el día 16, página 7, atribuida ‘oficialmente’ por el gobierno de Uribe a la guerrilla y desmentida por ésta (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=72296): autoría atribuida con los mismos ‘indicios’ con los que el gobierno del PP señaló a los etarras como responsables de las bombas en los trenes de Madrid...
Por eso se ve aquí cómo, respecto a Colombia, el papel del diario El País es el mismo que el rol jugado por el diario El Mundo en España tras las bombas en los trenes madrileños. En el fondo, son la misma cosa.
En conclusión: a) cuando hay indicios o sospechas, el atentado es de la guerrilla y así se hace constar; b) esto se hace en El País incluso por encima de otros hechos más graves (los 10 asesinados ante los 7 heridos); c) si el atentado o ataque no se puede atribuir de ninguna manera a la guerrilla, se queda en un simple “grupo armado aún sin identificar”, como si esto en Colombia fuera tan difícil y así lo acepta el periódico de manipulación global, sin más investigación ni aclaración: puro para-periodismo.

José Manuel de Pablos (jpablos@ull.es) es catedrático de Periodismo de la Universidad de La Laguna (Tenerife, Canarias).

11 septiembre 2008

THE BIG FAMILY (narración, historia, periplo personal)


Hoy haremos un poco de revisión histórica mediante la literatura. Una serie llamada “Ensayitos y sarcasmos en compás de 2 X 4” incluia la obrita que sigue. Se la puede tomar como ensayito, pirueta literaria o Realidad y Transfiguración de una historia trágica... Sin quitas ni agregados. Andrés Aldao

«The big family»

«Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor!.»


Estaba tumbado en el mausoleo; callado, frío. Quise gritar, explicar que habían cometido un terrible error, un yerro funerario. que no era yo el muerto. Abrí la boca, desesperado. Jadeaba y las lágrimas me brotaban con salvaje ternura, absurdas. Pero no podían ayudarme. Imaginaba mis alaridos. feroces, engrampados en la garganta, infructuosos, exasperantes, inaudibles, vanos. Jadeos sin futuro. Vi entonces la figura que yacía a mi lado, y me puse a sollozar, afligido e impotente: se trataba del cadáver embalsamado de Vladimir Ilitch Ulianov. ¿Lo pueden entender? Tirado en el Kremlin, sobre una losa helada, sucia. Yo. ¡en compañía de Lenin!

Desperté empapado, temeroso y angustiado. Murmuré quedamente, con la voz rota: “Fue una pesadilla, maldita sea, fue una pesadilla”. Maldita pesadilla. Los sueños extraviados me gastaron la gran broma de tumbarme al lado del cadáver embalsamado de Vladimir Ilitch. Dormir en un gélido mausoleo, vecino a Lenin, y agarrarme un susto de la maroma. ¿Valía la pena tanta alharaca? ¿Dónde está la gracia? ¿No es una broma sádica al uso nostro estalinista?
Me retrotraje, evoqué algunos detalles de esa alucinación y espié en mi conciencia. No quise pensar. Me fui a dar una ducha. La angustia, regocijándose con la pavura, recorría mis entrañas a saltitos. Como ejecutando una polonesa de Chopin sobre las teclas amarfiladas y amarillentas de un piano vetusto, rescatado del primer plan quinquenal. Tenía miedo de pensar. El mate con espuma me reanimó.
Esa mañana repasé los antiguos recortes. Papeles estropeados que encerraban historias entramadas a lo largo de mi vida. Hoy no valían ni el esfuerzo ni el recuerdo. Descartadas y superfluas. Los nombres perdidos y anónimos. Misiones olvidadas, muertos que nadie reclama ni recuerda. Pasó la vida. Envuelta en muchas cosas. Y ahora el caos, escombros. Ni nombres, ni placas, ni amistades. Sólo anécdotas. Y esa soledad que no sabe de misericordias. Y esa palabra que fue mi orgullo, como el premio transparente que protegía la fidelidad, la consecuencia. Fuí un militante, camaradas. Fui un militante, pensaba consolándome. ¿Consolándome de qué?
Era como contemplar por el rabo del ojo glaucómino un árbol añoso de tronco curtido y raíces que fueron fuertes y ahora se pudren en la ciénaga nauseabunda de la indiferencia. Hoy todo está disperso, podrido; arrumbado como trasto viejo que ya no sirve. Los otros no pueden saberlo. No lo entenderían jamás. Eramos la gran familia, con una sola bandera roja, un idioma común en apariencia –e interpretaciones muy disímiles –, una dedicación absoluta a la causa que parecía de todos, la causa internacional. Esas cavilaciones iban penetrándome, como una oración perversa que algún pecador agnóstico e impertinente osaba susurrarme, una y otra vez. Igual a una pócima de cianuro mezclada en un vaso de semillón. y ¡salud! A veces los encuentro por la calle, o en algún café céntrico. Con más canas en el corazón que en la cabeza. Se disparan. Tenía la mala fama de ser el crítico, el arsénico de la izquierda, el aguafiestas. –bah! un cartel gratarola que me pegaron envidiosos mandarines de la zurdas oficiales –; el que enfrentaba a los papagallos de todos los aparatos. Que vociferaban: No es posible la salvación fuera de nuestra congregación. (Léase: los marxistas leninistas, estalinistas, maoístas, troskistas y otras amebas y amoebas más cercanas en el tiempo. Y en el espacio), con el tatuaje de la hoz y el martillo sobre la camisa, y el cinismo gregario de su conducta.
Los nostálgicos del pasado, confundidos en el tiempo, lloriquean y se preguntan: Qué pasó, cómo pasó, por qué cayó el muro: ¡Marx, Engels, Lenin, Mao: vengan a darnos una mano! ¡¡ ¡Sálvennos, socorro! Inútil: Es una vaca lechera sin leche; un limón sin zumo.
Los gloriosos discípulos, reventados y carcomidos por la soberbia y el culto fetichista a la personalidad, son los que borraron de su léxico la modestia. Siempre encontraron el pretexto melindroso, la justificación que encastrase con la fábula y el embuste. Pertenecían a los partidos infalibles que nunca se equivocaban, que siempre tenían la razón y la verdad. Porque la verdad es marxista, vociferaban. No importaba si eran comunistas de la línea rusa, o la china, o la vietnamita, o las trotzkistas o la “revu caída del cielo”.
En este globo terráqueo superpoblado por millones de pelandrunes sobrantes, los estrategas de la gran aldea global han planificado una limpieza al estilo Kosovo albanoserbio –OTAN, o Timor, Sierra Leona, Ruanda, anti –intifada o, si lo prefieren, higiene callejera mediante los comandos dry clean que salen a cazar a los pibes que callejean, hambrientos y andrajosos, en Brasil, Argentina, Guatemala, Honduras.
Una parte apreciable de los funcionarios de los gloriosos PPCC y desprendimientos sectalizadas que dieron en varios países, se acomodaron: hoy son la nueva izquierda, la izquierda democrática, la izquierda unida con perfil humanista, tolerante, pluralista y democrático, manejan financieras, cooperativas y bancos. Luego que el edificio podrido del socialismo «real» (qué invento fenomenal para adornar la mierda), se derrumbó, se transformaron en los elegantes dirigentes del socialismo de cara angelical. Y nosotros al carajo. A robar a los caminos. O a organizar una flota de barcos piratas o una bandita de piratas del asfalto. ¡¡¡Arriba Sandokán! ¡¡E viva la revolución mundial! ¡¡E viva la sagrada familia! ¡E viva el comunismo!
Así está la muchachada, vacía por dentro y gordita por fuera, con todo ese palabrerío infernal bombardeado durante décadas en los oídos de millones de activistas, calcado de un discurso al otro, de un año al otro, de un partido al otro, de una orga a la otra. ¿Cuál es el resultado?. Haber sido boludos, giles, activistas de la gran propuesta onírica. por un mundo justo y solidario.
Mientras tanto, millares de militantes caían en las mazmorras de Stalin y sus epígonos, o en los sótanos clandestinos del capitalismo democrático e higiénico, y sus sirvientes. En África o Europa, en Asia o América latina, en Oceanía, en los campos o las urbes, en el oeste o el este, en el Brasil de Dutra, el Chile de Pinochet o la Argentina de Videla, con quienes Rusia, China y Cuba mantuvieron excelentes relaciones .
Sacrificados, dedicando tardes y noches a la causa del Partido, vendiendo el periódico, repartiendo volantes, pintando, echados del trabajo, detenidos, maltratados, torturados hasta la muerte, asesinados.¿Y los dirigentes –funcionarios? Siempre el buen pasar, los viajes a la URSS, los sueldos abultados, las juergas gastronómicas, los vehículos pagados con la sangre y el sacrificio de los soldados anónimos, el sacrificado ejército de las tinieblas clandestinas.
Ser militante tenía un solo precio: ser fiel, no discutir, aceptar que esa entelequia esotérica llamada partido era la madre de todos; y con la madre no se discute. es la que te da de mamar, te echa a andar por esas tierras desconocidas del activismo mediante la línea política impuesta desde arriba.
Pasó la mayor parte del siglo XX. Cayó el muro de Berlín. Se destaparon ollas con minestrones en descomposición, todo saltó por los aires, como un coche bomba manejado desde las pirámides del kremlin por los faraones de las troikas depuradoras.
Déjenme de joder, viejos prolecultos y modernos delirantes, déjenme. respeten a los caídos, a los vencidos, a los que no usufructuamos del becerro de oro de los jugosos aparatos mantenidos por la sangre de los giles! ¡¡No jodamos más!
El sueño de la patria socialista devino en una fétida pesadilla, y en 1991 se deshizo como un terrón de azúcar echado en un balde de alquitrán. Sobre política, nones; sobre sociedad, nones; sobre relaciones internacionales; nones. A veces pienso si esto que ocurre en el universo es, en última instancia, lo que ha venido sucediendo desde que la historia empezó a contarse. Y que nosotros, los de la guardia vieja, al llegar a una edad determinada vemos las cosas de color negro (¡por los glaucomas y cataratas)
El mundo se arruga y recalienta. Basura, smog y toxinas están acabando con el aire viciado (el puro comenzó a contaminarse durante la primera revolución industrial.) y una versión septicémica, podrida y aberrante va reemplazando las migajas de aire incontaminadas. Y los mares petroleros acaban con los peces, las ballenas y las algas. Para hallar petróleo no se perforan nuevos pozos. simplemente se recoge del mar con gigantescos cucharones digitales manejados desde canoas atómicas por chinos balseros rajados de la China social capitalista.
No es ésta una nota humorística para levantar el ánimo. Se trata de una piantadura sofisticada de mi cerebro catapultado a la estratósfera de la bronca. Este ensayito es una de mis tiradas más serias de los últimos tiempos. Estoy tranquilo porque pude superar la ira, enterrar la cólera y dedicarme full time a fantasear.
Fantasear, por ejemplo, que por un milagro de la relación espacio cósmico –tiempo en la relatividad del mundo, pude regresar a los años de la revolución de Octubre. Detuve la mano asesina de Fania Kaplan y salvé a Lenin de ser asesinado cuando les hablaba a los obreros de la fábrica Putilov. Eliminé a Stalin del proscenio de la URSS y ubiqué en su lugar a Lev Davidovich como camarada de Lenin. Convertí la NEP en un sistema económico floreciente. Cambié el curso de la guerra civil española y los falangistas fueron los exiliados y no los republicanos. Durante la 2da guerra mundial los judíos transportados a los ghetos se rebelaron y derrotaron a las tropas nazis, cremando a sus comandentes en los hornos que habían preparado para los judíos.
El mundo de posguerra se recuerda –gracias a mi intervención –, como un cuadro idílico. Churchill, Roosvelt y Lenin se reunían con frecuencia para un suculento breakfast en Londres, tomaban el té en Ginebra o lastraban en Leningrado arenque rociado con vodka del Cáucaso. Una delegación del POUM y la FAI viajó al Kremlin para las exequias de Lenin, que falleció en 1950 a los 80 años. Perón se convirtió en virrey de América latina. El Proceso quedó como un libro de Kafka, y la operación Cóndor abrió nuevas rutas para cóndores y águilas sobre los altos picos cordilleranos.
En 1989 derribaron la gran muralla china, el muro de Berlín y el de los lamentos. Comenzó la era de la globalización, en la que no se admitieron vallas, barreras, muros. En homenaje a este acto libreempresista, Pynk Floyd compuso el oratorio The Wall
Cierro las banderolas de mi mente y sueño. Sueño con otro mundo, un mundo pleno de verdes, pájaros, flores, gente bailando en las calles, amando, leyendo, estudiando, escribiendo libros, canciones y música, las máquinas trabajando con alegría. Y de pronto ¡bum, bum, bum. gente que muere por balas o bombas, hambre o frío, droga y agotamiento, enfermedades, tifus o sida. Muere, simplemente muere y no supo, ni sabe ni sabrá nunca el sabor que tiene, que tuvo o que podría tener la vida. Criaturas que succionan aire de pechos doble nada al cuadrado. Y chau, se mueren.
No es justo, puta madre, no es justo soñar en rojo y acabar en negro. Las fantasías revolucionarias, hermanitos, se convirtieron en comics, en clases magistrales de magistrales catedráticos del bla bla magistral..

Mis recuerdos de militante, supongo, generaron el ataque de afasia y pesadilla que me expuso, desválido y yacente, sobre un mármol en el mausoleo donde reposan, embalsamados como momias jubiladas, el Octubre Rojo, Vladimir Ilitch, los «Diez días que conmovieron al mundo»... y nuestros sueños revolucionarios ■

08 septiembre 2008

EN ISRAEL, OLMERT Y SU MINISTRO MOFAZ ESTÁN COMPLICADOS


Los acusados de Kadima

Donald Macintyre *

La policía recomendó acusar al premier Olmert por corrupción.
La Fiscalía General de Israel fue exhortada a abrir una investigación criminal contra Shaul Mofaz, ministro de Transporte y candidato a premier, sospechado de ordenar “crímenes de guerra” en su paso por la cartera de Defensa. En tanto, anoche la policía israelí recomendó a los fiscales que acusen al actual primer ministro, Ehud Olmert, por una investigación por corrupción. Con Olmert comprometido a renunciar después de las elecciones de su partido, Kadima, el 17 de septiembre, la recomendación no tendrá un impacto inmediato en su cargo. Además, no garantiza una acusación de la Fiscalía General.
Por otra parte, la Justicia está estudiando una carta de tres páginas enviada por un destacado profesor de leyes, en la que reclama que se investigue a Mofaz por ordenar una “cuota” diaria de asesinatos contra palestinos, en una serie de instrucciones impartidas a oficiales del ejército en mayo de 2001, después del comienzo de la segunda Intifada. Mofaz también es viceprimer ministro y el principal rival de Tzipi Livni, ministra de Exteriores, para hacerse con el liderazgo de Kadima.
David Kretzmer, profesor emérito de derecho internacional en la Universidad Hebrea, asegura que las instrucciones de Mofaz dieron lugar a la “grave sospecha” de que el entonces ministro de Defensa “cometió serios delitos, algunos de los cuales, por lo menos, entran en la categoría de crímenes de guerra”.
La carta fue dirigida a Menachem Mazuz, el fiscal general, y hace referencia al libro Boomerang: el fracaso del liderazgo en la Segunda Intifada, de los periodistas Raviv Ducker y Ofer Shela. En él se dice que Mofaz, después de asegurarse de que sus comentarios no estaban siendo oficialmente grabados, ordenó asesinar a 70 palestinos por día.
El libro dice que mientras la orden causó profunda inquietud entre algunos de los más importantes oficiales, un comandante del distrito de Hebron explicó que el subsiguiente disparo fatal a un policía palestino estaba en concordancia con la exhortación de Mofaz.
El profesor Kretzmer, que también tiene un puesto en la Universidad de Ulster, dijo que la orden de matar gente por cuotas “no concuerda con las normas de leyes humanitarias”. Y sostuvo que el test de proporcionalidad es especialmente relevante en casos de ocupación militar, en los cuales incluso las acciones de grupos armados “no liberan al ejército de sus obligaciones hacia los residentes del territorio”.
La carta cita tres informes aparecidos en 2001 y 2002 en el diario israelí Haaretz. En ellos, dice Kretzmer, surge la sospecha de que Mofaz ordenó a los altos oficiales que disparen a cada palestino armado, sin importar si representaban o no amenazas a las fuerzas israelíes.
Allí se indica que en el comienzo de las hostilidades, en 2000, la policía palestina estaba armada en acuerdo con el gobierno israelí, que los militares habían insistido en que el conflicto era con los grupos armados que amenazaban a los israelíes y no contra la Autoridad Palestina o la gente, y que en cada caso la Convención de Ginebra prohíbe matar personas que no toman parte de las hostilidades.
En la carta el profesor Kretzmer le cuenta a Mazuz que una de las lecciones que deja la investigación por corrupción a Olmert –que dijo que dará un paso al costado después de que Kadima elija a su nuevo líder– es que es mejor investigar a los candidatos antes de que alcancen la jefatura del Ejecutivo. “De otra forma, el público se expone otra vez a la vergüenza de que oficiales de la policía vayan a la residencia oficial del primer ministro para investigarlo”, dijo.
Indicando que la Convención de Ginebra obliga a cada Estado y país a investigar los abusos graves, Kretzmer advirtió que si las autoridades israelíes no lo hacen, “existe el miedo de que eso pueda ser llevado adelante por autoridades de otros países”. Al profesor le han dicho que su carta llegó a “personas relevantes” dentro el Ministerio de Justicia.
Sin embargo, un vocero del ministro dijo ayer que eso no significa una aceptación del caso contra Mofaz, o que se dé curso a la investigación. Es normal que “cada reclamo o carta” al ministro sea estudiada antes de redactar la respuesta. Desde la oficina de Mofaz no hubo ningún comentario inmediato.
En 2002, durante una visita de Mofaz a Gran Bretaña, el abogado Imran Khan, en representación de un grupo de palestinos, le presentó al director de la Fiscalía Pública una serie de otros alegatos por crímenes de guerra contra el ex ministro de Defensa, incluyendo asesinatos y demoliciones de casas. Mientras Khan reclamaba, la Fiscalía envió el archivo a la sección de “crímenes contra la humanidad” de Scotland Yard, y no se tomó ninguna acción antes de que Mofaz abandonara el país.

* De The Independent de Gran Bretaña.

06 septiembre 2008

UN PUEBLO PALESTINO SE ENFRENTA AL REINO DEL TERROR DEL EJÉRCITO ISRAELÍ

TODO: Los periodistas y comentaristas de diarios, radio y TV conocen este increíble affaire, pero callan. ¿Objetividad? ¿misión de periodistas? ¿Conciencia de la profesión? ¡NADA! Complicidad, silencio, hipocresía. Me gustaría saber dónde están los "sionistas críticos y autocríticos". No existen, son una fantasía, el sueño entre vigilias. Cuesta mucho mirar a los israelíes de frente, ocupados en sus pequeñas islas de placer, en sus nirvanas pequeño burguesas, disfrutando de sus pequeñas dietas a base de humus, shvarmas con ensalada y fritas, los falafel repletos de bolas de harina de garbanzos, fritas y ensaladas. No hay tiempo para ocuparse de dramas e injusticias. Las críticas internacionales son silenciadas por la prensa israelí, "libre y objetiva". ¡qué asco, por favor! Andrés Aldao

UN PUEBLO PALESTINO SE ENFRENTA AL REINO DEL TERROR DEL EJÉRCITO ISRAELÍ

Jonathan Cook − CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández


La ventana a través de la cual Salam Amira, de 16 años, filmó el momento en que un soldado israelí disparaba casi a bocajarro contra un detenido palestino, que se encontraba esposado y con los ojos vendados, tiene un gran agujero en el centro con multitud de hendiduras en los muros allá por donde se mire.
“Desde que se difundió mi video, los soldados no paran de disparar contra nuestra casa”, dijo la muchacha. Las destrozadas y agrietadas ventanas de la parte central del edificio confirman su historia. “Cuando dejamos abiertas las ventanas, también disparan gases lacrimógenos hacia el interior de la casa”.
Su hogar da justo sobre el control de carretera establecido por Israel para vigilar la única entrada al pueblo de Nilin, situado en el interior de Cisjordania, justo a medio camino entre Jerusalén y Tel Aviv. Fue allí donde el pasado mes de julio se le disparó una bala de goma en una pierna a un palestino esposado y con los ojos vendados, Ashraf Abu Rahma, de 27 años, en cumplimiento de la orden dada por un comandante de un regimiento israelí.
El trato dispensado a la familia ofrece un agudo contraste con la indulgencia mostrada hacia el soldado y el comandante implicados en ese incidente.
B’Tselem, un grupo israelí por los derechos humanos, ha acusado al ejército israelí de intentar “vengarse” del papel desempeñado por la muchacha al mostrar cómo actúan sus fuerzas armadas en Cisjordania.
Puede que así esperen también disuadir a otras familias de airear pruebas similares sobre la brutalidad del ejército, especialmente desde que B’Tselem empezó a distribuir docenas de vídeo-cámaras entre los palestinos de Cisjordania.
Las escenas captadas en unas filmaciones de colonos encapuchados atacando a unos granjeros palestinos cerca de Hebrón conmocionaron a mucha gente a principios de verano.
El pueblo de Nilin se ha convertido en el centro de las acciones del ejército israelí desde el mes de mayo, cuando sus 4.700 habitantes decidieron dar comienzo a una campaña de manifestaciones pacíficas a fin de parar la construcción del muro de separación que Israel construye a través de sus tierras.
Una vez que el muro esté terminado, al pueblo se le habrá arrebatado el 40% de la tierra agrícola que le quedaba, que pasará a propiedad de la media docena de grandes sentamientos judíos que rodean Nilin. Ante el derecho internacional, todos esos asentamientos son ilegales.
Varias veces a la semana, los habitantes del pueblo, a los que se une un pequeño grupo de simpatizantes israelíes y de varias nacionalidades, se congregan en los olivares donde los bulldozer se dedican a destrozar la tierra arrancando los árboles y los cultivos para dejar sitio al muro.
La gente de Nilin ha ensayado diversas formas de protesta no violenta, como ponerse a rezar en medio del camino de la maquinaria pesada, utilizar espejos para que la luz del sol se refleje en los trabajadores de la construcción, hacer sonar cacerolas y sartenes y colocar durante la noche piedras en el camino de los bulldozer.
El ejército ha respondido con gases lacrimógenos y granadas de aturdimiento y en ocasiones con balas de acero cubiertas de caucho y munición real. El pasado mes se informó que Israel estaba también experimentando con un nuevo método para dispersar muchedumbres que implica disparar líquidos pestilentes contra los manifestantes.
En las últimas semanas, el ejército ocupante disparó contra dos muchachos, de los que uno de ellos, Ahmed Moussa, tenía diez años. El ejército afirmó que les estaba tirando piedras. La autopsia mostró que había sido alcanzado en la cabeza por una bala procedente de un rifle M-16.
Esta semana, un soldado disparó a corta distancia tres balas de caucho contra Awad Surur, un minúsvalido psíquico, cuando intentó impedir que su hermano fuera arrestado. Dos balas penetraron en su cráneo, según B’Tselem, que denunció que el ejército se muestra cada vez más temerario y de gatillo fácil.
La familia de Salam, como muchos otros habitantes del pueblo, aguanta las heridas que recibe por asistir a las protestas. Casi todos los cinco hermanos han resultado alcanzados por balas de caucho, al igual que su padre, Yamal Amira, de 53 años. El ejército ha acordonado el pueblo en varias ocasiones y, según relatan sus habitantes, ha golpeado y aterrorizado a sus habitantes.
El Sr. Amira está entre los al menos 100 campesinos cuyos medios de vida se verán aniquilados por el muro. Perderá todas las 14 hectáreas de tierra que posee, los campos de los que han vivido todos sus antecesores cultivando olivos, pepinos, berenjenas y tomates.
Pero los cinco minutos que Salam filmó sobre el incidente acaecido en el bloqueo de carretera durante un toque de queda de cinco días impuesto contra la aldea, sólo ha servido para agravar aún más los problemas de la familia.
Tres días después de que se difundiera el vídeo, el ejército arrestó a su padre durante una protesta pacífica. Fue el único detenido tras afirmar el ejército que los manifestantes habían entrado en una zona militar prohibida. El Sr. Amira fue asimismo acusado de atacar a un soldado.
Durante tres semanas y media se le tuvo detenido antes de que un juez del ejército israelí rechazara la petición de éste para que siguiera en prisión preventiva durante tres meses más hasta el día fijado para el juicio.
En medio de una reprimenda casi sin precedentes en un proceso judicial, el juez cuestionó los argumentos del ejército, diciendo que no encontraba prueba alguna de que ese ataque se hubiera producido. También preguntó por qué el padre de Salam fue el único detenido de entre todos los participantes en la protesta.
El abogado del Sr. Amira, Gabi Laski, dijo que la decisión judicial confirmaba “nuestra anterior afirmación de que el arresto fue un acto de venganza y castigo por el vídeo filmado por su hija”.
Sin embargo, el Sr. Amira todavía tiene que hacer frente a un juicio militar. Un informe del pasado año de Yesh Din, un grupo de derechos humanos, halló que en sólo en el 0,25% de los casos abordados por tribunales militares se declaraba inocente al acusado. Incluso aunque sea absuelto, el Sr. Amira tendrá que pagar unos costes legales que alcanzan la suma de casi 10.000 dólares USA (36.700 dirhams), una suma que la familia dice no poder pagar.
En contraste, los dos soldados responsables de los disparos al detenido en el bloqueo de carretera han sido reprendidos con la acusación menor de “conducta inapropiada”. Ni siquiera se les va a someter a juicio criminal. B’Tselem ha tachado de “vergonzosa” la decisión.
Bajo la ley israelí, según el grupo legal de la Asociación de Derechos Civiles en Israel, el castigo por abusos graves a un detenido es de siete años de cárcel. Los abogados de ACRI han presentado una petición alegando que la indulgente acusación “transmite a los oficiales y al resto de soldados un mensaje extremadamente grave de desprecio hacia la vida humana”.
El teniente coronel Omri Borberg, el comandante que dio la orden de disparar a Abu Rahma, renunció a su puesto pero fue de inmediato trasladado subrepticiamente a un puesto superior en otra unidad. En una muestra de apoyo, Gabi Ashkenazi, el jefe del ejército, dijo el que el teniente coronel Borberg podía ser restituido a un puesto de mando.
Mientras tanto, los vecinos del pueblo dijeron que la conducta del ejército no iba a disuadirles de sus protestas ni iba a hacer que renunciaran a su compromiso con la no violencia.
Salah Hawaja, uno de los organizadores de las protestas, dijo: “Cuando dimos comienzo a nuestras manifestaciones, solían aparecer unos cincuenta soldados. Ahora hay cientos de ellos estacionados permanentemente alrededor de nosotros. Israel nos está tratando como si esto fuera una zona importante de guerra, aunque lo único que utilizamos son métodos pacíficos”.
“La gente de Nilin tiene asumido que la mejor estrategia para parar los planes de Israel de robar nuestra tierra y dejarnos encerrados en un gueto es la no violencia”, dijo el Sr. Hawaja.
“Necesitamos mostrar al mundo quién es el ocupante y quién el ocupado. Israel interpreta esto como una amenaza, por eso es por lo que pone en marcha tanta fuerza contra nosotros”.
Hay abierta una cuenta para ayudar a la familia de Amira. Pueden enviarse las donaciones a: Amira Legal Defense Fund, PO Box 1335, Kafar Saba, Israel 44113, extendidas a “Matte Hacoalitsia”. O bien, hacer la donación a través de PayPal:

http://tinyurl.com/6fekjc

Jonathan Cook es un escritor y periodista que vive en Nazaret, Israel. Sus últimos libros son: “Israel and the Clash of Civilizations: Iraq, Iran and the Plan to Remake the Middle East” (Pluto Press) y “Disappearing Palestine: Israel’s Experiments in Human Despair” (Zed Books). Su página web es: www.jkcook.net

PIA SUNDHAGE, LA COMUNISTA SUECA QUE LE DIO EL ORO A LOS ESTADOS UNIDOS

PIA SUNDHAGE, LA COMUNISTA SUECA QUE LE DIO EL ORO A LOS ESTADOS UNIDOS

Bruno Matapay − Fútbol Rebelde

Por primera vez en 104 años Suecia resultó sin medalla de oro en las Olimpiadas de Pekin. Sin embargo, una sueca defendió los colores amarillo-celestes: Pia Sundhagen, entrenadora del equipo femenino de fútbol de Estados Unidos, que este año revalidó su titulo de campeonas olímpicas obtenido en 2004 en Atenas. La entrenadora llevó nuevamente a la victoria a las estadounidenses. Sundhagen, de 48 años, ha sido citada frecuentemente por la prensa, no sólo por el hecho de haber contribuido a la victoria de las gringas, sino también debido a que se niega a aceptar la invitación de George Bush a la Casa Blanca.

Sundhage asumió la responsabilidad del equipo el 13 de noviembre de 2007, cuando sustituyó a Greg Ryan, después de que la selección de Estados Unidos terminara en un decepcionante tercer lugar en la Copa Mundo 2007. El peor momento para las estadounidenses fue la goleada (4-0) sufrida ante Brasil en las semifinales. Después de eso, los Estados Unidos promovieron una revolución en el trabajo del equipo. Así, el equipo de Sundhage se volvió invencible, incluyendo un 1-0 ante su patria, la poderosa Suecia; tres victorias consecutivas, también 1-0 ante Brasil; y los sucesivos triunfos en la Copa de Algarve, en marzo de 2008, en Portugal, y en el preolímpico continental en abril.
Pia Sundhage es una de las más respetadas entrenadoras en el fútbol femenino y fue una de las mejores futbolistas del mundo durante 22 años. La mayor goleadora en la historia de la selección sueca: 71 goles en 146 partidos. Ganó cuatro veces cada uno de los torneos de su país: el campeonato y la copa. Hizo parte de la selección Suecia que terminó tercera en la Copa Mundo 1995, campeona de Europa 1984, además de ser subcampeona de Europa dos veces y tercera en una ocasión. En el 2000, Sundhage quedó de sexta en la votación de la Mejor Jugadora del Siglo de la FIFA. Su imagen apareció en una estampilla sueca en 1988.
Sundhage empezó su carrera de entrenadora cuando aún jugaba. Combinó ambas actividades en el club Hammarby entre 1992 y 1994. También dirigió los seleccionados juveniles suecos (sub 16, sub 19 y sub 21) durante 11 años, desde 1990. Tras su retiro como futbolista en 1996, trabajó en el equipo técnico de Suecia en el Campeonato Europeo de 1997, la Copa Mundo Femenina 1999 y 2003, y las Olimpiadas de 2000. En 2001 inició su carrera como entrenadora en Estados Unidos con el Philadelphia Charge y los Boston Breakers. En 2003 fue escogida como entrenadora del año en ese país. También dirigió clubes suecos y fue asistente técnica de la selección China en la Copa Mundo Femenina 2007.
Por estos días, Pia Sundhagen, de 48 años, ha sido citada frecuentemente por la prensa sueca, no solo por el hecho de haber contribuido a la victoria de las americanas, sino también por negarse a aceptar la invitación de George Bush el 6 de octubre a la Casa Blanca. Ese día, los ganadores olímpicos se encontrarán con el presidente gringo, pero tendrán que prescindir de la presencia de la entrenadora sueca.
"¿Que voy a ir a hacer yo allá?", preguntó a los medios la entrenadora, y agregó que: "Es una decisión fácil, no estoy interesada, y no opino que sea algo entretenido". La decisión se basa en los principios de la entrenadora, quien nunca ha escondido sus preferencias por la izquierda. En una entrevista hace unos años comentó: "Fue un poco especial, para una vieja comunista como yo, ir a Estados Unidos".
En Suecia Pia Sundhage es conocida por su cercanía al Partido Comunista y a su periódico Proletären, del cual es lectora asidua. Incluso se sabe que donó 30 mil coronas (unos $3.500 euros, más de ocho millones de pesos colombianos) al equipo de fútbol de los comunistas de Gotemburgo, Proletären FF.
A pesar de su gesto contra el jefe del imperio, quien protagonizó un escándalo en las Olimpiadas de Pekín, al presentarse completamente ebrio en las tribunas (ver video 1 y video 2), los americanos la tratan como a una heroína y no piensan desprenderse de ella. Sunik K Gulati, jefe de la delegación americana de fútbol, le ofreció el mismo día del triunfo de la selección en Pekin un contrato de cuatro años, con miras a los próximos Juegos Olímpicos, al que Sundhagen aceptó con emoción. Ante la pregunta del vespertino Aftonbladet de que los lectores querían que la sueca se hiciera cargo de la selección de su país, Gulati contestó:
"¿Ah sí? Pero nosotros le gustamos a ella, y a nosotros nos gusta ella. Suecia deberá buscarse otro coach, ¡porque nosotros nos quedamos con ella!"

http://futbolrebelde.blogspot.com/2008/09/entrenadora-comunista-le-dice-que-no.html
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Fútbol rebelde
http://futbolrebelde.blogspot.com/

«LA INJUSTICIA SOCIAL MATA»



Pierre Rimbert − Le Monde Diplomatique
Traducido por Caty R.


Esta declaración sin paliativos no procede de una organización marxista ortodoxa, sino de un estudio detallado sobre los determinantes sociales de la salud en el mundo. Publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 28 de agosto de 2008, el informe titulado «Cerrar la brecha en una generación» (1), resume los resultados de tres años de investigación. El informe señala las desigualdades sanitarias entre los países y además entre los ricos y los pobres de un mismo país. Por ejemplo, si la esperanza de vida de un neonato estadounidense es de diecisiete años más que la de un indio, la esperanza de vida de un recién nacido en un suburbio marginal de Glasgow es de veintiocho años menos que la de otro nacido en un barrio lujoso de la misma ciudad. «La injusticia socia mata masivamente», señalan los autores agrupados en la «Comisión de los determinantes sociales de la salud», creada por la OMS en 2005 y que cuenta entre sus miembros con investigadores en Ciencias Sociales, médicos, políticos, etcétera (2).

«La distribución desigual de los factores que perjudican la salud no es un fenómeno natural», explican, «sino que resulta de la combinación de los efectos de políticas y programas sociales insuficientes, modalidades económicas injustas y estrategias políticas mal concebidas». Reducir esas desigualdades pasa, obviamente, por el acceso universal a los bienes básicos (agua, alimentos, alojamiento, sanidad, energía), y además por la educación, la cultura, un urbanismo armonioso y buenas condiciones laborales. Además, el abismo sanitario no se cerrará «si no se mejora la vida de las mujeres, las adolescentes y las niñas. Los poderes públicos deben comprometerse firmemente para poner fin a las discriminaciones que afectan a estas últimas»

El informe, de 256 páginas, viene a ser una acusación contra las políticas económicas promovidas por las instituciones financieras internacionales, que se practican en muchos países. El documento recomienda especialmente «Luchar contra las desigualdades en la distribución del poder, el dinero y los recursos, es decir, los factores estructurales de los cuales dependen las condiciones de la vida cotidiana a nivel mundial, nacional y local».

Estableciendo la relación entre la salud y el trabajo, los miembros de la Comisión rechazan con claridad las recomendaciones liberales de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) «El pleno empleo, la igualdad en materia de empleo y las condiciones de trabajo dignas deben ser los objetivos comunes de las instituciones internacionales y situarse en el centro de las políticas y estrategias nacionales del desarrollo; los trabajadores deben estar mejor representados en la elaboración de las políticas, la legislación y los programas relacionadas con el empleo». Efectivamente, «un trabajo seguro, sin peligro y debidamente remunerado» reduce los factores de riesgo. Lo mismo que un empleo estable ya que, a la vista de los resultados, «la mortalidad es significativamente más elevada entre los trabajadores temporales que entre los trabajadores permanentes».

Para remediar las desigualdades sanitarias y las diferencias de las condiciones de vida cotidianas, el informe de la OMS recomienda la creación «de una amplia protección social universal» que funcione preferentemente «por distribución», así como importantes inversiones en el sector de la salud. Esta tarea «requiere un sector público poderoso, decidido, capacitado y suficientemente financiado»

En un momento en el que los gobiernos de los países capitalistas avanzados delegan en el mercado una parte, cada vez más grande, de las actividades de la salud y transfieren a las aseguradoras privadas sectores enteros de la cobertura sanitaria, los autores del informe recuerdan «que la salud no es un bien negociable». El abastecimiento de los bienes sociales básicos como el acceso al agua y la atención sanitaria «debe regirse por el sector público y no por las leyes del mercado». Los miembros de la Comisión de la OMS insisten en este punto: «Como los mercados no pueden proporcionar los bienes y servicios imprescindibles de manera justa, la financiación por el Estado exige que el sector público asegure un marco sólido y un gasto público suficiente». Antes de concluir plantan cara a los partidarios de una fiscalidad cada vez más reducida. «Eso implica un impuesto progresivo ya que está demostrado que una redistribución, incluso modesta, contribuye más a disminuir la pobreza que el crecimiento económico por sí mismo».

A la vista de estos resultados habría que plantearse imprimir es las cajas de los medicamentos las indicaciones: «Bajar los impuestos es perjudicial para la salud» y «La injusticia social mata»

Notas:

(1) http://whqlibdoc.who.int/publications/2008/9789241563703_eng.pdf
(2) http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2008/pr29/fr/index.html
Original en francés: http://www.monde-diplomatique.fr/carnet/2008-09-02-inegalites

Pierre Rimbert, sociólogo, escritor y periodista francés, trabaja en Le Monde Diplomatique como especialista en la cuestión de los medios de comunicación de Francia y está elaborando una tesis titulada «Le torunant néo-liberal dans la France des années 80» en el Centro de Sociología Europea, bajo la dirección de Patrick Champagne. Es miembro de la Asociación de análisis y crítica de los medios de comunicación «Acrimed» y del periódico irónico Le Plan B, heredero del periódico PLPL del cual fue uno de los fundadores. Ha escrito el libro Libération, de Sartre à Rothschild, Raisons d'agir édition, 2005.

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.

03 septiembre 2008

El mito del judío errante

El mito del judío errante


Gilad Atzmon
- Palestine Think Tank
Traducido por Manuel Talens

El historiador Shlomo Sand, profesor de la Universidad de Tel Aviv, inicia su brillante estudio del nacionalismo judío citando a Karl W. Deutsch: “Una nación es un grupo unido por un error común sobre su origen y una hostilidad colectiva hacia sus vecinos” [1].
Por muy simple o incluso simplista que parezca, esa cita resume con elocuencia el producto de la imaginación que yace enredado en el nacionalismo judío moderno y, sobre todo, en el concepto de identidad judía. Es obvio que señala con el dedo el error colectivo que los judíos tienden a cometer cada vez que se refieren a su “ilusorio pasado colectivo” y a su “origen colectivo”. De una misma tacada, la lectura del nacionalismo que hace Deutsch arroja luz sobre la hostilidad que por desgracia corre parejas en casi cada grupo judío con respecto a la realidad que lo rodea, ya sea humana o adopte la forma de territorio. Mientras que la brutalidad con que los israelitas tratan a los palestinos es ya algo sobradamente conocido, el áspero tratamiento que los israelíes reservan para su “tierra prometida” y su paisaje sólo empieza ahora a revelarse. El desastre ecológico que los israelíes van a dejar tras ellos será la causa del sufrimiento de muchas generaciones futuras. Dejando aparte el muro megalomaníaco que divide la tierra santa en enclaves de depravación y hambruna, Israel se las ha arreglado para contaminar sus principales ríos y arroyos con desechos nucleares y químicos.

When And How the Jewish People Was Invented [Cuándo y cómo fue inventado el pueblo judío] es un estudio escrito por el profesor Shlomo Sand, un historiador israelí. Se trata del estudio más serio jamás publicado sobre el nacionalismo judío y, de lejos, el análisis más valiente del discurso histórico judío.

En su libro, Sand se las arregla para probar fuera de toda duda razonable que el pueblo judío no existió nunca como “raza-nación” y nunca compartió un origen común. Muy al contrario, se trata de una colorida mezcla de grupos que en varias etapas de la historia adoptaron la religión judía.

En el caso de que el lector siga la línea de pensamiento de Sand y llegue a preguntarse, ¿cuándo fue inventado el pueblo judío?, la respuesta de Sand es bastante simple: “En algún momento del siglo XIX, algunos intelectuales de origen judío en Alemania, influenciados por el carácter folclórico del nacionalismo alemán, se impusieron la tarea de inventar ‘retrospectivamente’ un pueblo, ansiosos por crear un pueblo judío moderno.” [2].

De acuerdo con esto, el “pueblo judío” es una noción artificial formada por un pasado ficticio e imaginario con muy poca sustancia que lo respalde desde los puntos de vista forense, histórico o textual. Además, Sand –que utilizó fuentes iniciales de la antigüedad– llega a la conclusión de que el exilio judío es también un mito y de que es mucho más probable que los palestinos actuales sean los descendientes del antiguo pueblo semita de Judea/Canaán en vez de la multitud de asquenazíes de origen kazario a la que él reconoce pertenecer.

Lo sorprendente es que, a pesar de que Sand ha logrado desmantelar la noción de “pueblo judío”, de que destruye la noción de “pasado colectivo judío” y ridiculiza el ímpetu chovinista nacional judío, su libro es un bestseller en Israel. Este hecho, por sí mismo, puede sugerir que aquellos que se llaman a sí mismos “pueblo del libro” están ahora empezando a enterarse de las engañosas y devastadoras posturas e ideologías que los han convertido en eso que Khalid Amayreh y muchos otros consideran como los “nazis de nuestro tiempo”.


Hitler triunfó

Con mucha frecuencia, cuando se le pregunta a un judío laico y cosmopolita qué es lo que lo convierte en judío, suele replicar masticando una vacía respuesta: “Fue Hitler quien me hizo judío”. Incluso si el judío cosmopolita, que es internacionalista, critica las inclinaciones nacionalistas de otros pueblos, insiste en seguir manteniendo su propio derecho a la “autodeterminación”. Sin embargo, no es él quien dirige esta exigencia de orientación nacional, sino el diablo, ese monstruo antisemita llamado Hitler. Según parece, el judío cosmopolita celebra su derecho al nacionalismo siempre que pueda echarle la culpa a Hitler.

En lo que respecta al judío laico cosmopolita, Hitler triunfó. Sand se las arregla para poner de relieve esta paradoja. Con mucha perspicacia sugiere que “mientras que en el siglo XIX referirse a los judíos como una ’identidad racial distinta’ era un signo de antisemitismo, en el Estado judío esta otredad está mental e intelectualmente arraigada [3]. En Israel, los judíos celebran su diferencia y sus condiciones únicas. Además, dice Sand, “hubo momentos en Europa en los que era posible ser tachado de antisemita por decir que todos los judíos pertenecen a una nación distinta. Hoy en día, el hecho de decir que los judíos no han sido nunca y siguen sin ser un pueblo o una nación hace que a uno lo califiquen de odiador de judíos.” [4].

Resulta bastante sorprendente que el único pueblo que ha logrado mantener una identidad nacional racialmente orientada, expansionista y genocida, la cual no se diferencia en nada de la ideología étnica nazi, sean los judíos, que fueron, entre otros, las principales víctimas de la ideología y la práctica nazis.


Nacionalismo en general y nacionalismo judío en particular

Louis-Ferdinand Celine mencionó que durante la Edad Media, entre las guerras, los caballeros cobraban un alto precio por estar dispuestos a morir en nombre de sus reinos, mientras que en el siglo XX los jóvenes no dudan en morir en masa, pero sin pedir nada como recompensa. Para poder comprender este cambio en la conciencia de masas es necesario un modelo metodológico elocuente que nos permita descifrar en qué consiste el nacionalismo.

Al igual que Karl Deutsch, Sand considera la nacionalidad como un discurso fantasmático. Es un hecho establecido que los estudios antropológicos e históricos de los orígenes de diferentes “pueblos” y “naciones” conducen a la embarazosa desintegración de cualquier etnia o identidad étnica. De ahí que resulte interesante encontrar que los judíos tienden a tomarse muy en serio su propio mito étnico. La explicación puede ser simple, tal como Benjamin Beit Halachmi señaló hace años. El sionismo estaba ahí para transformar la Biblia, que de texto espiritual pasó a ser un “acto notarial”. Por eso, la verdad de la Biblia o de cualquier otro elemento del discurso histórico judío tiene poca importancia siempre que no interfiera con la causa o con la práctica política nacional de los judíos.

Puede suponerse que la ausencia de un claro origen étnico no impide que la gente tenga el sentimiento de pertenencia étnica o nacional. El hecho de que los judíos estén lejos de ser un pueblo y de que la Biblia sea un texto de muy limitada verdad histórica no impide que generaciones de israelíes y judíos se identifiquen con el rey David o con el gigante Sansón. Está claro que la ausencia de un origen étnico inequívoco no impide que la gente se considere parte de un pueblo. De manera similar, tampoco impide que el judío nacionalista tenga el sentimiento de pertenencia a una gran colectividad abstracta.

En los años setenta, Shlomo Artzi, que entonces era un joven cantante israelí a punto de convertirse en la mayor estrella del rock de Israel, grabó una canción que alcanzó un éxito multitudinario en cuestión de horas. He aquí los primeros versos:

De repente
Un hombre se despierta
Por la mañana
Siente que es pueblo
Y echa andar
Y a todo el que se le cruza
Le dice shalom
Hasta cierto punto Artzi expresó inocentemente en sus versos la brusquedad y la casi eventualidad de la transformación de los judíos en un pueblo. Sin embargo, de forma simultánea Artzi contribuyó a la ilusión del mito nacional de la nación que busca la paz. A aquellas alturas Artzi debería haber sabido ya que el nacionalismo judío era un acto colonialista a expensas del pueblo autóctono palestino.

Según parece, el nacionalismo, la pertenencia nacional y el nacionalismo judío en particular son objeto de una importante tarea intelectual. Resulta interesante que los primeros en analizar teórica y metódicamente los asuntos relativos al nacionalismo fueran ideólogos marxistas. Aunque el propio Marx no logró encontrar una respuesta adecuada, el auge de las exigencias nacionalistas durante el siglo XX en la de Europa oriental y central pilló desprevenidos a Lenin y Stalin.

La contribución marxista al estudio del nacionalismo puede considerarse como el foco que ilumina la profunda relación existente entre el auge de la libre economía y el desarrollo del Estado nacional [5]. De hecho, Stalin resumió la posición marxista: “La nación”, dijo, “es una sólida colaboración entre seres, históricamente creada y formada de acuerdo con cuatro fenómenos compartidos: la lengua, el territorio, la economía y la significación psíquica...” [6].

Como era de esperar, el intento materialista marxista de comprender el nacionalismo carece de una visión histórica adecuada. En ausencia de ésta se basa en la lucha de clases. Por razones obvias, esta visión fue muy popular entre quienes creen en el “socialismo de una nación”, entre los cuales podemos incluir a los proponentes de una rama izquierdista del sionismo.

Para Sand, el nacionalismo evolucionó a causa del “éxtasis creado por la modernidad, que escinde a la gente de su pasado inmediato” [7]. La morbilidad creada por la urbanización y la industrialización pulverizó el sistema jerárquico social, así como la continuidad entre pasado, presente y futuro. Sand señala que antes de la industrialización el campesino feudal no sentía necesariamente la necesidad de un discurso histórico de imperios y reinos. El sujeto feudal no necesitaba un abstracto discurso histórico de amplias colectividades, que tenían muy poca importancia para la necesidad existencial inmediata y concreta. “Sin una percepción de progresión social, se las arreglaba bien con un relato religioso imaginario que contenía un mosaico de memoria sin dimensión real de un tiempo que avanza. El ‘fin’ era el principio y la eternidad hacía de puente entre la vida y la muerte.” [8]. En el mundo urbano moderno y laico, el “tiempo” se había convertido en el principal navío de la vida que ilustra un sentido simbólico imaginario. El tiempo histórico colectivo se había convertido en el ingrediente elemental de lo personal y lo íntimo. El discurso colectivo da forma a la significación personal y a lo que parece ser “real”. Por mucho que gentes banales sigan insistiendo en que “lo personal es político”, sería mucho más inteligible afirmar que en la práctica sucede lo contrario. En la condición posmoderna, lo político es personal y el sujeto es hablado en vez de hablar por sí mismo. La autenticidad es un mito que se reproduce a sí mismo bajo la forma de un identificante simbólico.

La lectura que hace Sand del nacionalismo como producto de la industrialización, la urbanización y la laicidad tiene mucho sentido si se considera la sugerencia de Uri Slezkin, según la cual los judíos son los “apóstoles de la modernidad”, la laicidad y la urbanización. Si los judíos se encontraron a sí mismos en el centro de la organización y de la laicidad no debería sorprendernos que los sionistas fuesen bastante creativos, como cualquier otro, a la hora de inventar su propio relato imaginario colectivo y fantasmático. Sin embargo, al insistir en su derecho a ser “como cualquier otro pueblo”, los sionistas han logrado transformar su pasado colectivo imaginario en un programa global, expansionista y despiadado y en la mayor amenaza contra la paz del mundo.


No existe una historia judía

Es un hecho establecido que entre el siglo I y principios del XIX no se escribió ningún texto histórico judío. El hecho de que el judaísmo se base en un mito histórico religioso puede tener algo que ver con esto. La tradición rabínica no se preocupó nunca de investigar adecuadamente el pasado judío. Es probable que una de las razones sea la ausencia de necesidad de proceder a un esfuerzo metódico. Para los judíos que vivían en tiempos antiguos y en la Edad Media, la Biblia estaba ahí para responder las preguntas más relevantes relacionadas con la vida diaria, la significación y el destino judíos. Tal como señala Shlomo Sand, “el tiempo cronológico laico era ajeno al ‘ tiempo de la diáspora’, determinado por la espera de la llegada del Mesías”.

Sin embargo, a la luz de la laicidad, la urbanización y la emancipación alemanas y a causa de la menor autoridad de los líderes rabínicos, surgió la necesidad de una causa alternativa entre los nacientes intelectuales judíos. El judío emancipado se preguntaba quién era, de donde venía. También empezó a especular que su función podría estar en el interior de una sociedad europea cada vez más abierta.

En 1820 el historiador judío alemán Isaak Markus Jost (1793-1860) publicó la primera obra histórica seria sobre los judíos, titulada The History of the Israelites. Jost evitó los tiempos bíblicos, prefirió iniciar su viaje con el reino de Judea y también compiló un discurso histórico de las diferentes comunidades judías del mundo. Jost se dio cuenta de que los judíos de su tiempo no formaban una continuidad étnica. Intuyó que los israelitas de distintos lugares eran diferentes. De ahí que pensase que no había nada en el mundo que pudiese impedir la total asimilación de los judíos. Jost creía que en el interior del espíritu ilustrado, tanto los alemanes como los judíos darían la espalda a la opresiva institución religiosa y formarían una saludable nación basada en un creciente sentido de pertenencia geográficamente orientado.

Aunque Jost era consciente del desarrollo del nacionalismo europeo, sus seguidores judíos estaban bastante descontentos con su optimista lectura liberal del futuro judío. “A partir del historiador Heinrich Graetz, los historiadores judíos empezaron a dibujar la historia del judaísmo como la de una nación que había sido un “reino”, que fue expulsada al “exilio” y que se convirtió en un pueblo errante que terminaba por regresar a su tierra natal” [9].

Para el difunto Moses Hess lo que definiría la forma de Europa era una lucha racial más que una lucha de clases. En consonancia, sugirió, más valdría que los judíos reflexionasen sobre su herencia cultural y su origen étnico. Para Hess, el conflicto entre judíos y gentiles era el producto de la diferenciación racial, es decir, algo inevitable.

El camino ideológico que va desde la orientación racista pseudocientífica de Hess y el historicismo sionista es bastante obvio. Si los judíos son una entidad racial distinta (tal como creían Hess, Jabotinsky y otros), lo mejor que pueden hacer es dirigirse a su patria natural, y ésta no es otra que Yeretz Yisrael. Está claro que el razonamiento de Hess con respecto a una continuidad racial carecía de base científica. Con vistas a mantener el emergente discurso fantasmático, era necesario erigir un mecanismo orquestado de negación para asegurarse de que algunos hechos embarazosos no interfiriesen con la emergente creación nacional.

Sand sugiere que el mecanismo de negación fue algo orquestado y muy bien planeado. La decisión de la Universidad Hebrea en los años treinta de separar la Historia Judía y la Historia General en dos departamentos distintos fue algo más que un asunto de conveniencia. El logos que subyace a esta división es una ojeada en la autorrealización judía. Para los universitarios judíos, la condición y la psique judías eran algo único que debía estudiarse por separado. Al parecer, incluso en el interior del entorno académico hebreo los judíos, su historia y la percepción de sí mismos tienen reservado un estatus supremo. Tal como Sand perspicazmente desvela, en los departamentos de Estudios Judíos el investigador está disperso entre lo mitológico y lo científico, mientras que el mito mantiene su primacía, lo cual hace que a menudo se atasque en un dilema provocado por “pequeños hechos tortuosos”.


El nuevo israelita, la Biblia y la arqueología

En Palestina, los nuevos judíos, más tarde israelíes, estaban determinados a reclutar el Antiguo Testamento y transformarlo en el código amalgamado del futuro judío. La “nacionalización “de la Biblia estaba ahí para implantar en los jóvenes judíos la idea de que son los descendientes directos de sus grandes antepasados antiguos. Teniendo en cuenta que la nacionalización era un movimiento ampliamente laico, se extirpó el significado espiritual y religioso de la Biblia, que pasó a ser considerada como un texto histórico que describía una cadena real de acontecimientos en el pasado. Los judíos que habían logrado matar a su Dios aprendieron a creer en sí mismos. Massada, Sansón y Bar Kochva se convirtieron en discursos suicidas. A la luz de sus heroicos antepasados, los judíos aprendieron a amarse a sí mismos tanto como odian a los demás, excepto que esta vez poseían la capacidad militar de infligir un dolor real a sus vecinos. Más preocupante era el hecho de que en vez de una entidad sobrenatural –es decir, Dios– que les ordenaba invadir un territorio, llevar a cabo un genocidio y robar la “Tierra Prometida” a sus habitantes autóctonos, en su renacido proyecto nacional eran ellos mismos, Herzl, Jabotinsky, Weitzman, Ben Gurion, Sharon, Peres, Barak, quienes decidieron expulsar, destruir y matar. En vez de Dios, eran los judíos quienes mataban en nombre del pueblo judío. Lo hicieron con símbolos judíos decorando sus aviones y sus tanques. Siguieron las órdenes que se les daban en la lengua recién restaurada de sus antepasados.

Lo sorprendente es que Sand, que es sin duda alguna un lúcido historiador, no mencione que el secuestro sionista de la Biblia fue de hecho una desesperada respuesta judía al temprano romanticismo alemán. Sin embargo, por muy ideológica y estéticamente excitados que estuviesen los filósofos, poetas, arquitectos y artistas alemanes por la Grecia presocrática, sabían muy bien que ellos no eran exactamente hijos e hijas del helenismo. El nacionalista judío dio un paso más lejos, se integró en una cadena sanguínea fantasmática con sus míticos antepasados al poco tiempo de haber restaurado su lengua antigua. De ser una lengua sagrada, el hebreo se había convertido en una lengua hablada. El temprano romanticismo alemán nunca llegó tan lejos.

Los intelectuales alemanes durante el siglo XIX eran también perfectamente conscientes de la distinción entre Atenas y Jerusalén. Para ellos, Atenas era lo universal, el capítulo épico de la humanidad y el humanismo. Jerusalén era, por el contrario, el gran capítulo de la barbarie tribal. Jerusalén era una representación de un Dios despiadado, banal, no universal y monoteísta, capaz de matar a ancianos y a lactantes. La era romántica alemana inicial nos legó a Hegel, Nietzsche, Fichte y Heidegger y a unos cuantos judíos que se odiaban a sí mismos, entre los cuales el más importante fue Otto Weininger. Los jerusalenitas no nos legaron ni un solo pensador ideológico. Algunos académicos judíos alemanes de segunda categoría trataron de predicar Jerusalén en la exedra germánica, entre ellos Herman Cohen, Franz Rosenzveig y Ernst Bloch. Obviamente, no llegaron a darse cuenta de que los románticos alemanes iniciales despreciaban las huellas de Jerusalén en la cristiandad.

En su esfuerzo por resucitar a “Jerusalén”, se acudió a la arqueología para que proporcionara una base “científica” necesaria al epos sionista. La arqueología estaba ahí para unificar el tiempo bíblico con el momento de la reinstauración. Es probable que el momento más sorprendente de esta extraña tendencia ocurriese en 1982 con la “ceremonia del entierro militar” de los huesos de Shimon Bar Kochva, un rebelde judío que había muerto 2000 años antes. Dirigido por el rabino militar en jefe, se procedió al entierro militar de unos cuantos huesos encontrados en una cueva cerca del Mar Muerto. En la práctica, los supuestos restos de un rebelde judío del siglo I fueron tratados como si fuese una baja del ejército israelí. Estaba claro que la arqueología tenía una función nacional, había sido reclutada para consolidar el pasado y el presente, dejando fuera al Galut, el exilio judío.

Lo sorprendente es que no pasó mucho tiempo antes de que las cosas dieran un giro completo. Conforme la investigación arqueológica se fue independizando del dogma sionista, la embarazosa verdad salió a la luz. Era imposible demostrar la veracidad del relato bíblico con hechos forenses. De hecho, la arqueología refuta la historicidad del argumento bíblico. Las excavaciones revelaron este incómodo hecho. La Biblia es un compendio de innovadora literatura de ficción.

Tal como señala Sand, la historia bíblica primigenia está impregnada de filisteos, arameos y camellos. Lo embarazoso es que las excavaciones demuestran que los filisteos no aparecieron en la región antes del siglo XII a. de J.C.; los arameos un siglo después y los camellos no mostraron sus caras joviales antes del siglo VIII. Estos hechos científicos sumieron a los investigadores sionistas en una grave confusión. Sin embargo, para algunos académicos no judíos, como Thomas Thompson, estaba bastante claro en la Biblia es un “conjunto tardío de innovadora literatura escrita por un talentoso teólogo” [10]. La Biblia parece ser un texto ideológico que estaba ahí para servir a una causa social y política.

Lo peor es que en el Sinaí no se pudieron encontrar muchas pruebas que probasen la historia del legendario éxodo egipcio, en el que unos tres millones de hombres mujeres y niños hebreos vagabundearon en el desierto durante 40 años sin dejar el menor rastro. Ni siquiera una mísera bola de Matzá, el pan ácimo judío.

La historia del nuevo reasentamiento bíblico y del genocidio de los cananeos, que los israelitas contemporáneos imitan con tanto éxito, es otro mito. Jericó, la ciudad fortificada que fue destruida a toque de trompetas con la intervención sobrenatural del altísimo, era sólo un pequeño pueblecito durante el siglo XII a. de J.C.

Por mucho que Israel se considere a sí mismo como la reactivación del monumental reino de David y Salomón, la excavación que tuvo lugar en la vieja ciudad de Jerusalén durante los años setenta reveló que el reino de David no era más que un pequeño asentamiento tribal. Las pruebas que había aportado Yigal Yadin respecto al rey Salomón fueron refutadas más tarde con estudios forenses realizados con carbono 14. Estos incómodos hechos han quedado científicamente establecidos. La Biblia es un relato de ficción y no existe base alguna sobre la que pueda basarse cualquier gloriosa existencia del pueblo hebreo en Palestina en ningún momento.

¿Quién inventó a los judíos?

Ya desde el inicio de su texto, Sand plantea preguntas cruciales muy relevantes: ¿Quiénes son los judíos? ¿De dónde vinieron? ¿Cómo es que en períodos históricos diferentes aparecen en lugares muy distintos y remotos?

Aunque la mayoría de los judíos contemporáneos están totalmente convencidos de que sus antepasados son los israelitas bíblicos, que fueron brutalmente exiliados por los romanos, es preciso decir la verdad. Los judíos contemporáneos no tienen nada que ver con los antiguos israelitas, que nunca fueron enviados al exilio porque dicha expulsión nunca tuvo lugar. El exilio romano es otro mito judío.

“Empecé a buscar estudios de investigación sobre el exilio”, ha dicho Sand en una entrevista concedida al Haaretz [11], “pero descubrí con asombro que no existe ninguna literatura al respecto. La razón es que nadie exilió al pueblo de este país. Los romanos no exiliaron gente y no podrían haberlo hecho incluso si hubieran querido. Carecían de trenes y camiones para deportar a poblaciones enteras. Ese tipo de logística no existió hasta el siglo XX. Mi libro nació, efectivamente, de una constatación: de la certeza de que la sociedad judaica no fue ni dispersada ni exiliada.”.

Además, a la luz de la simple introspección de Sand, la idea del exilio judío resulta graciosa. Puede que el hecho de pensar que la armada imperial romana se dedicaba veinticuatro horas por día, siete días por semana a transportar dificultosamente a Moishe’le y a Yanka’le hasta Córdoba y Toledo sirva para que los judíos se sientan importantes y transportables, pero el sentido común sugiere que los romanos tenían cosas más importantes que hacer.

Sin embargo, mucho más interesante es el resultado lógico: si el pueblo de Israel no fue expulsado, entonces los verdaderos descendientes de los habitantes del reino de Judá deben ser los palestinos.

“Ninguna población permanece pura durante un período de miles de años”, dice Sand [12]. “Pero las posibilidades de que los palestinos sean descendientes del antiguo pueblo judaico son mucho mayores que las de que usted o yo seamos sus descendientes. Los primeros sionistas, hasta la Sublevación Árabe (1936-1939) sabían que no había habido exilio y que los palestinos eran los descendientes de los habitantes del territorio. Sabían que los campesinos no se van hasta que se los expulsa. Incluso Yitzhak Ben-Zvi, el segundo presidente del Estado de Israel, escribió en 1929 que “la mayoría de los campesinos no descienden de los conquistadores árabes, sino más bien de los campesinos judíos, que eran numerosos y mayoritarios en la construcción del territorio.”

En su libro, Sand va aún más lejos y sugiere que hasta el primer Levantamiento Árabe (1929), los denominados líderes sionistas izquierdistas tenían tendencia a creer que los campesinos palestinos, que son en realidad “judíos por su origen”, se asimilarían en el interior de la emergente cultura hebrea y terminarían por unirse al movimiento sionista. Ben Borochov creía que “un falach (campesino palestino) si se viste como un judío y se comporta como un judío de la clase trabajadora, no se diferencia en nada de los judíos”. Esta misma idea reapareció en el texto de Ben Gurion y Ben-Zvi en 1918. Ambos líderes sionistas se dieron cuenta de que la cultura Palestina está impregnada de huellas bíblicas, tanto desde el punto de vista lingüístico como geográfico (nombres de aldeas, pueblos, ríos y montañas). Ben Gurion y Ben-Zvi, al menos en un principio, consideraban a los palestinos nativos como parientes étnicos que permanecían apegados a la tierra y eran hermanos potenciales. También consideraban el islam como una amistosa “religión democrática”. Claramente, después de 1936, tanto Ben Gurion como Ben-Zvi diluyeron su entusiasmo “multicultural”. En lo que respecta a Ben Gurion, la limpieza étnica de los palestinos le pareció mucho más atractiva.

Vale la pena plantear la pregunta: si los palestinos son los auténticos judíos, ¿quiénes son esos que insisten en llamarse a sí mismos judíos?

La respuesta de Sand es bastante simple, pero está cargada de sentido. “El pueblo no se diseminó, fue la religión judía la que se diseminó. El judaísmo era una religión de conversos. Contrariamente al sentir popular, el judaísmo inicial adoraba convertir a los demás.” [13].

Es evidente que las religiones monoteístas, al ser menos tolerantes que las politeístas, tienen un ímpetu de expansión. El expansionismo judaico en sus primeros días no sólo era similar al cristianismo, sino que fue el expansionismo judaico quién plantó las semillas de la diseminación en el pensamiento y en la práctica cristianos iniciales.”Los hasmoneos”, dice Sand [14], “fueron los primeros en contribuir con un gran número de conversos a la masa judía, y ello bajo la influencia del helenismo. Fue esta tradición de las conversiones lo que preparó el terreno para la posterior diseminación de la cristiandad. Tras la victoria de la cristiandad en el siglo IV, la tendencia a la conversión al judaísmo se detuvo en el mundo cristiano y hubo un descenso importante en el número de judíos. Es probable que muchos de los judíos del entorno mediterráneo se convirtieran en cristianos. Pero entonces el judaísmo empezó a permear otras regiones paganas, tales como el Yemen y África del Norte. Si el judaísmo no hubiera continuado su avance en aquel momento convirtiendo pueblos del mundo pagano, habría seguido siendo una religión completamente marginal, caso de haber sobrevivido.”

Los judíos de España, que creemos relacionados mediante lazos de sangre con los israelitas iniciales, parecen ser bereberes convertidos. “Me pregunté a mí mismo”, dice Sand, “como fue que aparecieron en España unas comunidades judías tan numerosas. Entonces vi que Tariq ibn Ziyad, el comandante supremo de los musulmanes que conquistaron España, era berebere, y que la mayor parte de sus soldados eran bereberes. El reino berebere judío de Dahlia al-Kahima había sido derrotado sólo 15 años antes. Y la verdad es que un cierto número de fuentes cristianas dicen que muchos de los conquistadores de España eran conversos judíos. La fuente más profunda fe la gran comunidad judía de España eran aquellos soldados bereberes que se convirtieron al judaísmo.”

Como era de esperar, Sand aprueba la ampliamente aceptada asunción de que los kazarios judaizados constituyeron los principales orígenes de las comunidades judías de la Europa del Este, que él denomina la Nación Yiddish. Cuando se le preguntó cómo fue que llegaron a hablar el yiddish, que está considerado como un dialecto medieval alemán, respondió: “Los judíos eran un pueblo que dependía de la burguesía alemana en el Este, así que adoptaron palabras alemanas”.

En su libro, Sand ofrece una enumeración detallada de la saga kazaria en la historia judía. Explica qué fue lo que condujo al reino kazario hacia la conversión. Teniendo en cuenta que el nacionalismo judío está liderado en su mayor parte por una elite kazaria, puede que debamos expandir nuestro conocimiento íntimo de este grupo político tan único e influyente. La traducción de la obra de Sand a otras lenguas es una necesidad inmediata (la traducción francesa está a punto de aparecer, tal como se dice en Are the Jews an invented people?, de Eric Rouleau .


¿Qué viene a continuación?

El profesor Sand nos deja con la inevitable conclusión: los judíos contemporáneos no tienen un origen común y su origen semita es un mito. Los judíos no se originan en Palestina de ningún modo y, por lo tanto, su denominado “retorno” a su “tierra prometida” debe considerarse como una invasión ejecutada por un clan ideológico tribal.

Sin embargo, a pesar de que los judíos no constituyen una raza, por alguna razón parecen tener una orientación racial. Es de señalar que muchos judíos todavía consideran el matrimonio mixto como la mayor amenaza. Además, a pesar de la modernización y la laicidad, la mayoría de quienes se identifican como judíos laicos siguen sucumbiendo al ritual de la sangre, la circuncisión, un procedimiento religioso único en el que un Mohel, el ejecutante, chupa la sangre del circuncidado.

En lo que respecta a Sand, Israel debe convertirse en “un Estado de sus ciudadanos”. Al igual que Sand, yo también comparto la misma visión utópica futurista. Sin embargo, contrariamente a Sand, considero que el Estado judío y los grupos de presión que lo apoyan han de ser ideológicamente derrotados. La hermandad y la reconciliación son ajenos a la visión del mundo tribal de los judíos y no caben en el concepto de resurgimiento nacional judío. Por muy terrible que suene, antes de que los israelíes puedan adoptar una noción moderna y universal de la vida civil será necesario un proceso de desjudeización.

No cabe duda de que Sand es un extraordinario intelectual, probablemente el pensador izquierdista israelí más avanzado. Representa la forma más elevada de pensamiento que un israelí laico puede alcanzar antes de retroceder o de incluso desertar al lado palestino (lo cual es algo que ha sucedido con unos pocos, yo incluido). Ofri Ilani, el entrevistador del Haaretz, dijo de Sand que contrariamente a otros “nuevos historiadores” que han tratado de socavar las asunciones de la historiografía sionista, “Sand no se contenta con retroceder a 1948 o a los principios del sionismo, sino que retrocede miles de años”. Es así, contrariamente a los “nuevos historiadores”, que “desvelan” una verdad que cualquier niño palestino conoce, es decir, la verdad de que están siendo objeto de una limpieza étnica, Sand erige un corpus de obra y pensamiento que busca la comprensión del significado del nacionalismo judío y de la identidad judía. Ésa es la esencia verdadera de la erudición. Más que reunir fragmentos históricos esporádicos, Sand busca el significado de la historia. Más que un “nuevo historiador” que busca un nuevo fragmento, es un auténtico historiador motivado por una tarea humanista. Contrariamente a algunos de los historiadores judíos que contribuyen al denominado discurso de izquierda, la credibilidad y el éxito de Sand se basan en sus argumentos más que en sus antecedentes familiares. Evita adornar sus argumentos con sus parientes que sobrevivieron al holocausto. Al leer los feroces argumentos de Sand uno debe admitir que el sionismo, con todos sus defectos, ha logrado erigir en el interior de sí mismo un discurso orgulloso y autónomo que es mucho más elocuente y brutal que la totalidad del movimiento antisionista en el mundo entero.

Si Sand tiene razón, y estoy convencido de que la tiene, los judíos no son una raza sino un colectivo de mucha gente ampliamente secuestrada por un movimiento nacional fantasmático tardío. Si los judíos no son una raza, no forman un grupo racial y no tienen nada que ver con el semitismo, el antisemitismo es, categóricamente, un significante vacío. Claramente se refiere a un insignificante que no existe. En otras palabras, nuestra crítica del nacionalismo judío, de los grupos de presión judíos y del poder judío sólo pueden concebirse como una crítica legítima de ideología y de práctica.

Lo repito de nuevo, no estamos y nunca lo estuvimos contra los judíos (el pueblo) ni tampoco contra el judaísmo (la religión); estamos contra una filosofía colectiva de claros intereses globales. Algunos pueden preferir llamarla sionismo, pero yo prefiero no hacerlo. El sionismo es un significante demasiado estrecho para comprender la complejidad del nacionalismo judío, su brutalidad, su ideología y su práctica. El nacionalismo judío es un espíritu y los espíritus no tienen fronteras bien delimitadas. De hecho, ninguno de nosotros sabe exactamente dónde termina la judeidad y dónde empieza el sionismo, de la misma manera que no sabemos dónde terminan los intereses israelíes y donde empiezan los intereses de los neocons.

En lo que respecta a la causa Palestina, el mensaje es devastador. Nuestros hermanos y hermanas palestinos están en la vanguardia de una lucha contra una filosofía devastadora. Pero está claro que no son sólo los israelíes, a quienes se enfrentan con valiente pragmatismo, quienes inician conflictos globales de escala gigantesca. Se trata de una práctica tribal que busca la influencia en los pasillos del poder y del superpoder. El American Jewish Committee busca una guerra contra Irán. Sólo para situarse en el lado seguro, David Abrahams, un “amigo laborista de Israel”, dona dinero por delegación al Partido Laborista. Más o menos al mismo tiempo, 2 millones de iraquíes mueren en una guerra ilegal diseñada por alguien llamado Wolfowitz. Mientras que todo esto ocurre, millones de palestinos pasan hambre en campos de concentración y Gaza está al borde de una crisis humanitaria. Mientras esto ocurre, judíos “antisionistas” y judíos de izquierda (Chomsky incluido) insisten en neutralizar las críticas contra el AIPAC, el grupo de presión judío y el poder judío de Mearcheimer y Walt [15].

¿Es sólo Israel? ¿Es realmente sionismo? ¿O debemos admitir que es algo mucho mayor de lo que podemos contemplar dentro de las fronteras intelectuales que nos imponemos a nosotros mismos? Tal como están las cosas, carecemos del coraje intelectual para enfrentarnos al proyecto nacional judío y a sus muchos mensajeros en todo el mundo. Sin embargo, como todo es cuestión de invertir conciencias, las cosas van a cambiar pronto. De hecho, este texto ha sido escrito para probar que ya están cambiando.

Defender a los palestinos es salvar el mundo, pero para hacerlo hemos de tener suficiente coraje como para admitir que no se trata meramente de una batalla política. No es sólo Israel, su ejército o su dirigencia; no son tampoco Dershowitz, Foxman y sus ligas silenciadoras. Se trata de una guerra contra un espíritu canceroso que ha secuestrado a Occidente y, al menos de momento, lo ha desviado de su inclinación humanista y de sus aspiraciones atenienses. Luchar contra un espíritu es mucho más difícil que luchar contra gente, precisamente porque quizás sea necesario luchar primero contra sus huellas dentro de uno mismo. Si queremos luchar contra Jerusalén primero tendremos que confrontar a la Jerusalén que llevamos dentro. Puede que tengamos que situarnos frente al espejo y mirar alrededor. Puede que tengamos que buscar rastros de empatía en nuestro interior, si es que todavía nos queda alguno.


Notes

[1] When And How The Jewish People Was Invented?, Shlomo Sand, Resling 2008, p. 11.

[2] http://www.haaretz.com/hasen/spages/966952.html

[3] When And How The Jewish People Was Invented?, Shlomo Sand, Resling 2008, p. 31.

[4] Ibid, p. 31.

[5] Ibid, p. 42.

[6] Ibid.

[7] Ibid, p. 62.

[8] Ibid.

[9] http://www.haaretz.com/hasen/spages/966952.html

[10] When And How The Jewish People Was Invented?, Shlomo Sand, Resling 2008, p. 117.

[11] http://www.haaretz.com/hasen/spages/966952.html

[12] Ibid.

[13] Ibid.

[14] Ibid.

[15] http://www.lrb.co.uk/v28/n06/mear01_.html


Fuente:
http://palestinethinktank.com/2008/09/02/gilad-atzmon-the-wandering-who/
El ex judío Gilad Atzmon es músico, escritor y activista propalestino.
Manuel Talens es miembro de Cubadebate, Rebelión y Tlaxcala