09 diciembre 2007

OTRO LADO OSCURO DE LA OCUPACIÓN





Nota de TODO: ¿Quién es el maestro? ¿Quién el discípulo? ¿los especialistas "israelíes" o los especialistas yanquis de Guantánamo? ¿O los genios de la gestapo? ¿o los kamer rouge? Que los pilaricos, que la escriba del sionismo yacente (la Rahola), que los patriotas que resaltan en público las "virtudes" del país de la miel, la leche y el "submarino", y ocultan con pudor y malicia la práctica eficiente de la tortura, del "tiro al niño" (una de las más placenteras actividades de los adolescentes soldados de tzáhal... disparar contra chicos palestinos que "preparan bombas" en las calles de Gaza), que todas estas muestras del humanismo respondan a la pregunta... Que Abi Dijter, el ministro de policía, el cómplice de la bomba disparada a un edificio de viviendas, frustrado por no poder viajar a Londres (por pedido de captura de interpol) se esmere en aclarar de dónde le viene esa conciencia negra y asesina. Un artículo para leer y difundir entre las almas "buenas y perseguidas por la pesadilla del antisemitismo, de la insuperada época del judío errante y perseguido. ¡Que respondan, si se atreven!



POR LAURA L. CARO, CORRESPONSAL. HAIFA (ISRAEL).

Lavar cadáveres de palestinos muertos, ocultar informes de abusos, ver torturas. Las mujeres soldados de la Intifada han contado años después su viaje al infierno, retrato de un trauma generacional.

Meytal Sandler dice que lo hizo sin pensar. Parte de su trabajo como oficial médico en la unidad del Ejército israelí que operaba en Hebrón era lavar a fondo los cadáveres de los palestinos para que no quedara rastro de los abusos que les habían llevado a la muerte. Era su rutina. Hasta que un día «algo muy divertido ocurrió -recuerda-; tenía una erección, un cuerpo con una erección, y la gente se rió un poco porque era embarazoso». Otras militares se acercaron también a verlo, una de ellas con una cámara, y entonces Meytal le pidió «¡Eh, sácame una foto!».
Nunca contó a nadie lo de aquel posado macabro que la ha torturado sin descanso desde entonces. «¿Quién querría enfrentarse a la maldad que lleva dentro, a la alienación?», se pregunta avergonzada. Pero, años después, ha buscado la foto para fijarse en un detalle espantoso: «Quería ver si estaba sonriendo».

Horror desnudo

Esa frase de la ex soldado Meytal Sandler ha dado título al último documental de la directora israelí Tamar Yarom, («Lir´ot im ani mehayekhet», «Ver si estoy sonriendo») una cinta galardonada con el premio a la Mejor Película Dramática en el festival de cine de Haifa, y ya emitida por el Canal 10 de la televisión hebrea, que habla del otro lado oscuro de la ocupación. El del impacto del horror en la generación de reclutas de entre los 18 y los 21 años que fue destinada a los territorios en Unidades de Combate durante los primeros años de la Segunda Intifada. Un viaje al infierno del remordimiento, la angustia y la obsesión tejido a través del testimonio de seis mujeres -seis jóvenes, casi adolescentes entonces-, que actuaron en segunda línea de operaciones y que han roto el silencio atávico que rodea el servicio militar obligatorio en Israel para descubrir «lo que está pasando. Este país está en coma. Con todas esas bombas y ataques, estamos entumecidos -ha señalado la cineasta-. La fuerza de la película reside en el modo en que muestra lo que ocurre a un ser humano bajo la presión de ese entorno perverso».
Criticada por dejar el sufrimiento de los palestinos en un segundo plano y presentar a sus protagonistas como las víctimas del conflicto, Yaron defendía en unas declaraciones con el diario hebreo «Haaretz» que su trabajo no pretende tomar postura política. Sino provocar un examen de conciencia en el Estado judío y animar a otros «ex soldados traumatizados a hablar de la violencia que pudieron infligir o de la que fueron testigos», para así acabar poniendo a esa sociedad «frente a un espejo al que no quieren mirar».

Su propia experiencia

Por ejemplo, el espejo de su propia experiencia, narra la directora, de cómo regresó siendo «una persona diferente» de su servicio en los territorios. Primera Intifada, Gaza, 1989, cuando una noche un compañero la llevó hasta el sótano de un edificio abandonado en el que yacía un palestino moribundo, cuya cabeza ensangrentada se sacudía espasmódica desplomada contra un viejo generador que bramaba ruidos infernales. Dos décadas después, dice, la mirada de aquel hombre agonizante «está grabada en cada célula de mi ser, como la víctima de una crueldad que no sabía que existía».Tamir Yaron preguntó sobre lo que había visto a su comandante, que amablemente le invitó a que no se metiera en asuntos que no eran de su competencia.
A Dana Baher la denuncia le costó más caro: era oficial de Educación en el 50 Batallón de Paracaidistas Nahal, y reveló a su mando cómo los chicos de una compañía recién llegada de Qalquilia se jactaban delante de ella de haberse traído de las casas palestinas en las que habían irrumpido algún que otro «souvenir». Tales como coranes y rosarios islámicos. Su jefe prometió estar pendiente, pero no evitó que ella fuera humillada e insultada durante meses, acusada de «soplona». Los saqueadores escupían a su paso cuando se cruzaban con ella en el cuartel.

Un yogur en la cara

Dana tiene hoy muchas horas de terapia psiquiátrica y 26 años; entonces tenía 19. También vio a sus colegas hacerse fotos con los muertos, dar patadas a un palestino maniatado al que antes habían aplastado un yogur en la cara. En 8 meses preparó y asistió a los funerales de 38 compañeros, a veces le tocó incluso ir a los hogares de los fallecidos a dar la noticia. «A esa edad eres un niña, pero sometida a cosas horribles. No quiero hablar mal del Ejército, creo que cada uno hacía lo que podía por seguir siendo humano, pero era una guerra... en mi caso, mi lealtad al país y a mis amigos entró en conflicto con mi moral», relata la joven en su Haifa natal, ante la mirada atenta de su madre. «Si las familias no tienen más opción que mandar a sus hijos a filas, -advierte- tienen derecho a saber que algo malo sucede allí dentro... El Ejército se esfuerza porque no ocurra, pero ocurre».
El testimonio de Inbar Michelzon lo contradice cuando explica el día en que su propio comandante pidió rehacer antes de que llegara a los medios un informe sobre un palestino de 13 años al que los militares golpearon y quemaron los brazos con cigarrillos junto a un puesto de control. Inbar nunca lo delató por miedo.

«Es muy duro mirarte a ti misma y entender que no eres la persona que creías. Yo llegué al Ejército procedente de un movimiento juvenil que promovía el valor del ser humano, y me llevé una bofetada en la cara. Cuando vi la película no pude parar de llorar. Lloré por lo que hicimos... Dios mío, ¿qué hicimos?».

08 diciembre 2007

Las protestas de mujeres contra el régimen se extienden en Irán



nota de TODO: recordamos que siempre presentamos una versión distinta de los hechos en el mundo, sólo no damos cabida a fascistas, racistas, asesinos y bushistas...


600 'madres de la Paz' cuestionan públicamente la política de Ahmadineyad

ÁNGELES ESPINOSA - Teherán - 08/12/2007

La sociedad civil de Irán empieza a mostrar su preocupación por la actitud desafiante de sus dirigentes frente a la comunidad internacional. En una carta abierta a las autoridades, 600 mujeres que se autodenominan Madres de la Paz expresan su temor a que el programa nuclear de su país desencadene una guerra. El inusual gesto se produce además en un momento en el que el Gobierno trata de acallar el menor signo de disidencia y los tribunales se encuentran llenos de casos contra estudiantes, sindicalistas, feministas y activistas de los derechos humanos.
La nobel Ebadí apoya el Comité por la Paz inspirado por las madres
"Nosotras, Madres de Paz, queremos expresar nuestra profunda preocupación sobre la crítica situación del país", asegura la carta hecha pública esta semana en el sitio web motherspeace.blogfa.com. Las firmantes, entre las que hay artistas, amas de casa y activistas políticas, cuestionan tanto la política nuclear del Gobierno Ahmadineyad como sus consecuencias sobre los iraníes.
El texto, que hace referencia a las sanciones económicas que la ONU ha impuesto a Irán por su negativa a suspender su programa atómico, advierte al Gobierno que sus signatarias no están dispuestas a apoyarle en ese objetivo si el riesgo es un enfrentamiento militar con Estados Unidos. "Nos preocupa el precio que nosotras y nuestros hijos tendremos que pagar durante un periodo de semejante inseguridad", escriben antes de recordar que aún guardan luto por los seres queridos que perdieron durante la guerra contra Irak.
"Queremos vivir en paz. Ya sabemos lo qué es la guerra y no deseamos que sea el sino de nuestros hijos", declara a este diario Khadije Moghadam, una de las firmantes. Moghadam, una activista del medio ambiente, subraya el apoyo que están recibiendo de hijos y maridos. "Ya se han sumado 300 hombres", apunta.
La fundación de Madres de la Paz hace tres meses sirvió de inspiración para el lanzamiento del Comité Nacional por la Paz, que cuenta con el respaldo de la Premio Nobel Shirín Ebadí. El Comité, que pretende coordinar a todos los grupos que trabajan en Irán por la paz, desea contribuir a la reconciliación entre Irán y Estados Unidos, enfrentados ideológicamente desde el triunfo de la revolución islámica de 1979 y cuyas frías relaciones se han deteriorado aún más a causa de la crisis nuclear.
Aunque hasta ahora no ha habido ninguna reacción oficial a las Madres de la Paz, el presidente Ahmadineyad calificó recientemente de "traidores" a quienes critican su política nuclear. De momento, la carta sigue pudiéndose leer, y firmar, en Internet a pesar de los filtros que impone el Gobierno iraní.
Otras iniciativas de la sociedad civil, como la campaña de Un millón de firmas por la igualdad (de las mujeres), han desatado una respuesta inesperadamente agresiva por parte de las autoridades. En las últimas semanas, dos de sus activistas, Jelve Javaheri y Maryam Hoseinkhah, fueron detenidas cuando se presentaron ante el juez. Una tercera, Nahid Keshavarz está pendiente de una citación judicial a causa de su página web. Al menos otras dos, Ronak Safarzadeh y Hana Abdi, permanecen en prisión desde septiembre y octubre, respectivamente.
Hoseinkhah y Javaheri han sido acusadas de "actuar contra la seguridad nacional" por el contenido de sus artículos en la Red. Fuentes de la oposición reformista opinan que sus detenciones, como otras que se han producido con anterioridad, constituyen un intento de silenciar a todos aquellos que se muestran críticos con el Gobierno.
"Los próximos dos meses van a ser clave para las mujeres porque los tribunales tienen que pronunciarse sobre varios casos abiertos", confía M.M., que espera sentencia la semana que viene por haber participado en una manifestación. El ambiente entre las activistas pro derechos de la mujer es sombrío. "Solíamos trabajar por las mujeres, pero ahora tenemos que trabajar para defendernos a nosotras mismas, nos roba mucha energía", se lamenta esta feminista.
Las mujeres no son las únicas. Estudiantes y sindicalistas se encuentran en una situación parecida. Además, desde la llegada al Gobierno de Ahmadineyad, al menos 50 ONG han sido clausuradas y sus impulsores detenidos o amenazados.

Fumando serrín en Gaza



Israel aumenta el asedio económico sobre la franja palestina, en la que empeoran las condiciones de vida

JUAN MIGUEL MUÑOZ - Gaza - 08/12/2007

En el restaurante Matouk, en el centro de Gaza, un camarero se acerca al extranjero: "¿Podría traerme desde Jerusalén dos paquetes de tabaco para los narguiles? Yo se lo pago", ruega el fumador. El Gobierno israelí ha reducido el comercio de mercancías vitales -alimentos, combustibles y medicamentos- hasta provocar situaciones dramáticas. De cualquier artículo que sea prescindible no se tiene noticia en la franja desde junio. "En vez de poner tabaco en los narguiles, la gente mezcla el té utilizado con esencias. Muchos fuman serrín", añade el empleado.

La gasolina es un tesoro en la zona controlada por Hamás
El bloqueo económico ha convertido Gaza en un lugar lúgubre donde los civiles luchan por subsistir y donde las estampas de la vida cotidiana son deprimentes. Un territorio en el que sólo las milicias son hiperactivas, y donde los comerciantes abren sus tiendas porque da lo mismo sentarse en una banqueta a las puertas de su casa que ante las ventanas de su local.
Los cortes de luz son frecuentes, aunque todavía no ha entrado en vigor la última iniciativa planeada por el Ejecutivo hebreo: limitar el suministro de energía a un territorio que sufre graves carencias desde que en junio de 2006 la aviación israelí bombardeara la única central eléctrica. El flujo de combustibles ya se redujo drásticamente. Hasta el domingo se recibía el 30% del diésel y las gasolinas necesarias. Desde entonces, nada. Las empresas han rechazado aceptar tan ridículas cantidades. "Hemos advertido del desastre que supone y decidido no ser cómplices del asedio", asegura Mahmud Jazandar, dirigente de las compañías del sector.
Los conductores hacen cola en las pocas estaciones que permanecen abiertas. Hay quien lo llena para conservar la gasolina como un tesoro. Nunca se sabe lo qué puede pasar.
Omar Shaban, delegado de la ONG Oxfam, resume el panorama: "Están circulando menos del 10% de los automóviles y ya se ve a personas haciendo autostop. El transporte público está dejando de operar entre las ciudades de Gaza y las tarifas se han elevado hasta el 50%. Los profesores comentan que la asistencia a clase ha decrecido sustancialmente. Es muy difícil llegar a los empleos y a las universidades". La guerra de Israel contra los fundamentalistas del movimiento Hamás que controlan la franja de Gaza continúa. El precio lo paga el millón y medio de sus habitantes encerrados en 367 kilómetros cuadrados.
Jalil, un hombre que trabaja para una ONG italiana, explica el desplome de los salarios y sus efectos. "Si hace un año el sueldo medio rondaba los 300 euros, hoy miles de personas trabajan por 100. Cientos de empresas han cerrado; las materias primas no entran". Y, dada la carestía de productos básicos, todo es más caro que en Israel. Según los datos aportados por la ONU, el pollo ha elevado su precio desde junio en un 40%; la harina de trigo, un 46%; el arroz, un 20%; la leche infantil, un 7%; el aceite de oliva, un 11%; los plátanos, un 43%, y la carne, un 33%.
"Gaza es una granja de animales. ¿Por qué espera el mundo que los palestinos se comporten como dóciles víctimas? ¿Por qué Europa, que ha logrado un alto nivel en materia de derechos humanos, guarda silencio? Si calla, empuja a Israel a hacer lo que hace". Quien así habla es Raji Sourani, presidente del Centro Palestino de Derechos Humanos, un cincuentón que no se asoma a una mezquita. "No me agrada Hamás. Pero hay que negociar con ellos. Nos guste o no, serán un pilar fundamental en los próximos años".
La gente está irritada con la actitud de los países europeos, que conocen de primera mano la catástrofe que padecen los civiles. Del Gobierno de Estados Unidos nada esperan. Aunque, paradójicamente, fue Washington quien presionó a Israel para que permitiera la participación de Hamás en las elecciones de enero de 2006. El ex primer ministro Ariel Sharon tragó a regañadientes. Claro que nadie esperaba el triunfo de Hamás, y nadie aceptó luego su victoria. "Nuestra democracia es una democracia de esclavos", afirma enfurecido Raji Sourani.

07 diciembre 2007

En Egipto, crece el tráfico de niños


nota de TODO: Campos de golf, vanidad de vanidades, Pilar Rahola se deslumbra y almuerza con Mirta Legrand, desfiles de moda, Bush rebuzna, Putin retorna a la época de los Romanov y Rasputín, Liberman inicia un taller de nazi-fascismo y las mafias en el siglo XXI, pibes esclavos, pibas en prostíbulos, y los niños convertidos en mercancías de valor y uso: planeta tierra en 2007.

(de El Corresponsal)

Niños convertidos en mercancía.

Cercados por la miseria, algunos padres no dudan en entregar a sus hijos a cambio de dinero a personas acomodadas del mismo país o del exterior, que buscan adoptar a un niño. Así, ventas, alquileres y cesiones de menores se multiplican y se expande un fenómeno que hace recordar los mercados de esclavos de antaño.
Por Chahinaz Gheith
Es como si uno se subiera a la máquina del tiempo para volver varios siglos atrás cuando la esclavitud era un sistema admitido. En Mégharbéline, en el barrio de la Citadelle, y en Bawabet Al-Métouali había mercados de esclavos, si uno se guía por las crónicas medievales donde se evoca a esos amos que exponían sus más bellas mercancías: lindas mujeres, destinadas a los harenes, fuertes negros e inclusive niños. Para atraer a la clientela, elevaban la voz, hacían el elogio de cada uno, destacando la belleza de ellas y los músculos de ellos para venderlos al mejor postor. En nuestros días, la imagen no cambió mucho, la escena es la misma y se continúa exhibiendo el "ganado humano", como si la esclavitud nunca hubiera sido abolida. Pero no se trata más de negros ni de bellas mujeres, sino de niños ofrecidos por sus progenitores y no por comerciantes.

No es ficción. Una de las más insólitas subastas tuvo lugar en Port-Said. Un padre de familia puso en fila a sus cuatro hijas en la plaza pública para venderlas al que ofreciera más. "Cándidos rostros en venta, niñas en la flor de la edad: Arzaq (10), Karima (8), Badr (6) y Badawiya (4). Castañas y blancas de piel, usted tiene la tarea de elegir. Los precios están entre 3.000 y 30.000 libras egipcias, según la edad", repite en voz alta Mohamad Ismail bañado en lágrimas. Al no encontrar cómo sostener a su familia, no vio otra solución que vender a su propia carne. "¿Qué otra cosa puedo hacer? Hasta los gatos son capaces de encontrar comida, pero yo no puedo alimentar a mis propias hijas. Ni siquiera con pan duro. No puedo tampoco librarlas a la mendicidad o abandonarlas en la calle. Quizás ellas tengan la suerte de caer en las manos de una persona de bien que les asegure su futuro", explica. Él y sus cuatro hijas tienen en las manos carteles en los que se puede leer: "¡Niñas en venta!" ¿Dónde están los derechos humanos?

No es una escena de teatro, sino una pura y dura realidad. Dos semanas más tarde, el mismo escenario se repite en Al-Hamam, en Marsa Matrouh. En una venta al mejor postor, Moustapha Mahmoud alaba las virtudes de su benjamín. Al no poder asumir los gastos de la educación de su primogénito, inscripto en la Facultad de Medicina, y del siguiente, en el secundario, ambos estudiantes brillantes, decidió vender al más pequeño.

Los árabes del Golfo, primeros compradores

Estos dos casos no son excepcionales, las páginas de hechos diversos reportan todos los días ventas de esta clase. Una comerciante de verduras vendió por 5.000 libras egipcias a su hijo a una mujer acomodada del Golfo. Pero, a veces, no es la miseria la que empuja a deshacerse de uno de los hijos. Un hombre cedió a su hija por 30.000 libras para tener suficiente dinero para una segunda esposa y poder cumplir su deseo de tener un hijo varón.

En la región de los cementerios judíos de Bassatine, Samah vendió a su sobrino para comprar su vestido de bodas. Pretendió hacerle creer a su hermana que el hijo había muerto atropellado por un bus. Todas las convenciones sociales parecen terminarse con estos tristes mercados de carne humana. Un quiosco se especializó en la trata de mujeres: su propietario recupera chicas de la calle que quedan embarazadas, espera que llegue el parto, luego recupera a los bebes para venderlos.

La justicia, impotente

Todo esto testimonia un trágico dejar hacer. ¿Dónde está la ley que podría penalizar estos actos? Ese padre indigno fue arrestado, pero el tribunal simplemente lo liberó. Un chofer desiste de su hijo en provecho de su camarada, otro no duda en poner en venta a sus hijos contra una suma de dinero. En fin, un comercio en plena expansión, pero con formas actuales y diferentes y, sobre todo, chocantes: actos de venta, de alquiler, cesiones e incluso depósitos que podrían crear un mercado de esclavos.

Este fenómeno se expande cada vez más tanto en los barrios ricos como en los pobres como Madinet Nasr, Doqqi, Gamaliya y Vieux-Caire, y también en otras gobernaciones: Alexandrie, Ménoufiya y Ismaïliya, según se precisa en un estudio efectuado por el Centro de Derechos del Niño Egipcio. Los precios difieren de un barrio a otro y de una región a otra. Este estudio muestra también que las principales causas de este fenómeno son la pobreza, el divorcio, el matrimonio a plazos y el problema de las chicas de la calle.

"El hecho de que algunos padres pongan en venta a sus hijos no es nuevo. Antiguamente, se trataba de casos aislados debidos a la pobreza. Pero la cifra está en alza, sobre todo en estos últimos diez años, y las razones no son las mismas", explica Azza Korayem, socióloga, que agrega que en el pasado se abandonaba a un hijo cerca de una mezquita o en un orfanato porque no se lo podía alimentar.

Otros padres daban en adopción a uno de sus hijos a cambio de una suma de dinero que podía servirles para resolver las necesidades del resto de la familia. Las madres no querían separarse de ese querubín y hacían todo para seguirlo o tener noticias de él. En nuestros días, la pobreza ya no es más la causa esencial, sino que avanzan otros factores.

Algunos padres no aceptan más asumir sus responsabilidades. Algunas madres, desprovistas de instinto maternal, no dudan en ceder a sus hijos. Peor todavía, según la socióloga, esta gente no se arriesga a ninguna pena, ya que a los legisladores nunca se les ocurrió que este tipo de comercio podía tener lugar y que los padres podían comportarse con sus hijos como un amo con su esclavo.

Además, una madre sí es penada por la ley por maltratar o descuidar a su hijo. En cambio, ella no corre ningún riesgo si lo vende. Korayem agrega que el agravamiento de las condiciones sociales y la degradación de las costumbres no hicieron más que amplificar este fenómeno. Como ejemplos, recuerda a una madre sin escrúpulos que vendió a su bebé de pocos meses para comprarse un vestido de danza por 5.000 libras egipcias, para impresionar mejor a su público, y a un padre que vendió a los suyos para comprarse un vehículo. "Por egoísmo, para asegurarse una renta para vivir mejor o para tomar una segunda esposa, los padres sin corazón no dudan hoy en sacrificar a sus hijos", destaca la socióloga.

La responsabilidad del Estado

Hani Hilal, presidente del Centro de los Derechos de la Infancia, acusa al gobierno por la situación económica desastrosa y el alza del costo de vida. Un estado que empuja a la gente a vender sus órganos y ahora a sus hijos. "Hay familias enteras en la calle, sin un techo ni nada para cubrirse. Los que se quieren ganar el pan y se convierten en comerciantes de paso son acosados por la municipalidad o por la policía -explica-. Se dice que el Estado especula en la Bolsa con el dinero de las jubilaciones con el riesgo de perderlo. ¿No sería más interesante construir fábricas para darles más posibilidades de trabajo a los ciudadanos?". Un debate que está en el corazón del desempeño económico del Estado.

Pero, ¿se trata de actos espontáneos e irreflexivos? Evidentemente no. Un comercio tiene sus dueños. Detrás de esto hay una red bien organizada. Y del vendedor al comprador, una lista de personas sacan ventaja: enfermeras, servicio doméstico e intermediarios. De un lado, las presas, a saber, chicas de la calle (de 40.000 niños de la calle, el 30% son mujeres) o niñas madres abandonadas a su suerte o que han sido engañadas al hacer un matrimonio a plazos. Por otro, las interesadas: mujeres estériles listas a poner dinero para tener un hijo. Un comercio fructífero donde a todo el mundo le cierra las cuentas.

Nadia vive en la calle. Tiene 16 años y no le teme a nada, pero a menudo es presa de los depredadores. Pasa la noche con un grupo de jóvenes en un jardín público en Guiza. A menudo es violada por los chicos de la calle. "Yo no soy como las otras chicas que se acuestan en departamentos o suben a los autos de extranjeros. Perdí la cuenta del número de veces que quedé embarazada", dice Nadia, que recuerda el día que tuvo a una beba que no paraba de llorar. "Atraído por sus gritos, un chofer se acercó y vio a la recién nacida todavía desnuda, pues no tenía nada para vestirla. Me ofreció 120 libras y me dijo que había gente que se ocuparía de alimentarla. Otra vez nació un varón en el hospital y fue una enfermera la que me dio algunas libras y me dijo que no temiera por él, que se trasformaría en un pachá", continúa Nadia. Ella dice que todos estos embarazos debilitaron su salud y descubrió un método para impedir quedar nuevamente embarazada. Además, no quiere seguir el ejemplo de su compañera que alquila a su hijo a una mujer por 10 libras por día para mendigar mejor.

Una venta sin ninguna garantía

Las chicas de la calle no son la única fuente para alimentar este comercio. Está también la trata de mujeres y los matrimonios a plazos. Cada verano en la estación turística, miles de árabes vienen a pasar sus vacaciones y aprovechan para consumar un matrimonio a plazos, luego desaparecen y dejan tras ellos el fruto de algunas noches de amor y una mujer desamparada que no sabe qué hacer con ese niño. Incapaz de encontrar al padre para que le dé su nombre, ella se apresura por desembarazarse de él.

Y en ese momento, los intermediarios entran en juego, para explotar esta situación desgraciada y sacarle el máximo de provecho. Las transacciones se inician en el comienzo del embarazo. Toman a su cargo a las jóvenes, las cuidan hasta el parto, y luego se llevan al recién nacido que ya está asignado a una familia acomodada que vive en Egipto o en algún país del Golfo.

También hay otros intermediarios: las empleadas domésticas. Zebeida, una kuwaití, es estéril. Sueña con tener un hijo y teme que su marido tome una segunda esposa. Gracias a su mucama, encuentra una solución a su problema. Zebeida le hizo creer a su esposo que estaba embarazada y pasó gran parte de esta etapa en Egipto, luego volvió con un recién nacido a su país.

Y cuando esta red está en falta para satisfacer una demanda, son las enfermeras que se encargan inclusive de la misión de robar un bebé del servicio. En un hospital, que podría decirse particular, situado en un barrio residencial de Garden City, Fayza, enfermera, da una mano eficaz al médico y director del establecimiento. Este último ofrece internaciones gratuitas y hace partos de prostitutas que no han podido abortar a tiempo. A cambio, ellas deben dejar a sus hijos que luego él venderá en dólares.

Después de la venta de órganos que armó un gran revuelo y cuyas víctimas fueron los pobres enfermos, el temor de ver a estos comerciantes de niños, como si vendieran cualquier mercancía, no es realmente una ficción.

La fuente: Al Ahram Hebdo, semanario egipcio, 10.000 ejemplares. Es una publicación del grupo Al Ahram destinada a los francófonos. La traducción del francés pertenece a María Masquelet para elcorresponsal.com.

06 diciembre 2007

África sufre lo que contaminan otros



Sequías e inundaciones amenazan el continente que menos ensucia el planeta

LALI CAMBRA - Ciudad del Cabo - 05/12/2007

El calentamiento global puede castigar con especial dureza a los países del Cuerno de África, precisamente los que menos contaminan, según se relata en este segundo capítulo de la serie iniciada con motivo de la cumbre de Bali.
Madagascar ha padecido seis ciclones este año. Hace unos meses, el África ecuatorial de este a oeste, sufría inundaciones. Las olas del Índico cada vez lamen más costa keniana y los pescadores temen que un día sus casas desaparecerán engullidas por las olas. El lago Chad se seca, los pescadores se han hecho agricultores y donde antes se cobraban piezas de más de un metro, ahora se plantan hortalizas. Los campesinos de Suráfrica, Lesoto, Suazilandia o Zimbabue miran al cielo con desconfianza: llevan tres sequías en una década, cuando antes la relación era de una cada diez años. En el cuerno de África, la comida llega en forma de ayuda humanitaria y los pastores nómadas no tienen con qué alimentar a sus rebaños. Se desconoce hasta qué punto es atribuible al cambio climático, pero sí se sabe que África, el continente que menos ha contribuido al calentamiento del planeta, es el que más va a sufrirlo.

En las zonas de pesca del lago Chad se cultivan ahora las hortalizas

Tejas lanza más CO2 a la atmósfera que todos los países al sur del Sáhara

"El estado de Tejas, con 23 millones de personas, emite más CO2 que los 720 millones de residentes en el África subsahariana", reza el informe sobre África del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de las Naciones Unidas. "Si los pobres del mundo consumieran la misma energía que Estados Unidos o Canadá, se necesitarían nueve planetas para lidiar con la contaminación". Mientras, los pescadores de Ngomeni, un pueblo a cien kilómetros al norte de Mombasa, Kenia, han reconstruido sus casas dos veces en un año porque los niveles del mar siguen subiendo. Poniendo puertas al viento, construyen diques con basura, ya que no disponen de nada mejor.
Los niveles del mar, de acuerdo con el Panel Intergubernamental, crecerán en el Índico, aunque preocupan más los países del Atlántico: Senegal, Gambia, Costa de Marfil o Nigeria, en cuyas costas vive gran parte de la población, que se convertirán en refugiados internos. Por otro lado, se esperan mayores sequías en los países del Cuerno de África. Algo que ya ocurre, y "afecta a millones de agricultores cuya supervivencia depende de la llegada de las lluvias. Son la mayoría de los campesinos", explica Richard Lee, portavoz del Programa Mundial de Alimentos. "Además de hacerlos más vulnerables, con el cambio climático habrá más desastres naturales, como ciclones e inundaciones. Ya los estamos viendo".
"El cambio climático tiene mayor impacto en África porque se produce en países pobres, sin opciones para cambiar de actividad económica", explica Mark Tadross, ingeniero ambiental de la Universidad de Ciudad del Cabo (UCT), quien participa en un estudio para prever el cambio climático, algo vital para que el campesino sepa si puede esperar agua o no, y sustituir los cultivos de maíz, dependientes de la lluvia, por los de sorgo o mijo, más resistentes". En Lesoto, que afronta la peor sequía en treinta años, se ha dejado el tractor a un lado y las semillas se plantan en pequeños cubículos con tierra, que retienen la escasa lluvia. En el continente africano, el aumento de las temperaturas puede suponer un mayor número de infectados por malaria, ya que el mosquito que la transmite podrá sobrevivir a mayor altura o por más tiempo. La escasez de agua potable por falta de lluvias o inundaciones hará aumentar los casos de cólera, disentería o diarreas, la primera causa de mortalidad infantil en la región. Y no hay que olvidar que la competencia por recursos escasos, como el agua, puede exacerbar conflictos entre nómadas y agricultores.
El cambio climático no sólo afecta a los humanos. La corriente de Benguela (en la zona del Atlántico de Suráfrica, Namibia y Angola), según científicos consultados, está cambiando. Muy fría, plagada de nutrientes, era un paraíso para las especies marinas. Ahora las sardinas, por ejemplo, están dirigiéndose hacia el Índico y se desconocen las consecuencias que esto va a tener para la supervivencia de pájaros marinos únicos, o pingüinos y focas. Y para la industria pesquera de la zona, incluida la española, que opera en el caladero de Namibia. El cambio climático en los animales, que también deberán competir por un agua escasa, y en el paisaje, tendrá además repercusiones en la esperanza blanca del continente: el turismo.
Aún así, China o India han recibido más ayudas para luchar contra los efectos del cambio climático que África.

La impunidad ya tiene carta blanca en México






FRANCESC RELEA 06/12/2007

Muchos mexicanos llegaron a creer que la justicia acabaría por imponerse. Durante meses albergaron la ilusión de que la Corte Suprema abriría la puerta al juicio político contra el gobernador de Puebla, Mario Marín, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), acusado de violar los derechos individuales de la periodista Lydia Cacho (Ciudad de México, 1963). Había indicios de que el sueño podía hacerse realidad en uno de los casos más emblemáticos de la lucha contra la corrupción en los poderes públicos.

El gobernador de Puebla ideó el secuestro de una periodista crítica

El Supremo protege la corrupción política en una polémica sentencia


Desde abril de 2006, el más alto tribunal rastreó la actuación presuntamente delictiva de todo un gobernador -figura intocable en México-, a partir de la denuncia de una simple reportera. Dos comisiones investigadoras interrogaron a servidores públicos, gobernador incluido, recogieron testimonios de las víctimas y examinaron 1.595 averiguaciones previas de delitos sexuales cometidos en agravios de menores. El caso había salido a la luz en mayo de 2005, con la publicación del libro de Cacho Los demonios del edén, que denuncia una amplia red de pornografía infantil, a partir de las declaraciones de varias muchachas víctimas de abusos, en la que están implicados políticos y empresarios influyentes.
Bajo intensas presiones desde las más altas instancias políticas llegó el día del dictamen de la Corte. Cacho, sus abogados y muchos observadores confiaban en que seis de los 10 miembros del tribunal votarían contra el gobernador. "Esperemos que se haga justicia, pero no se rinda, que el país tampoco se rinde", había dicho el juez Juan Silva Meza a la periodista.
La noticia saltó la tarde del 29 de noviembre. Fue un golpe durísimo para Lydia Cacho y todos aquellos que querían creer en la Justicia, con mayúsculas. Por seis votos a cuatro, la Corte Suprema reconoció que en el caso se presentaron actos indebidos y algunas violaciones de garantías, que no fueron graves y, por lo tanto, no merecen un pronunciamiento del más alto tribunal. El fallo ha cerrado la última puerta del ordenamiento jurídico mexicano. A la periodista sólo le queda acudir a los tribunales internacionales. "El crimen está de fiesta, en particular el dedicado a la explotación y el abuso sexual de menores", escribió René Delgado, director editorial del diario Reforma, que calificó el dictamen de "monumental homenaje a la impunidad y el cinismo".
El gobernador Marín ya puede dormir tranquilo. La Corte Suprema no ha encontrado motivos suficientes para actuar contra este dinosaurio político del PRI, y otros 29 funcionarios estatales. Y lo que es más grave, no hace mención alguna a la red de pornografía infantil y los abusos sexuales de menores, a pesar de que los jueces de la comisión investigadora del Supremo recogieron los testimonios de varias de las víctimas. "¿Cómo pueden decir estos jueces que esto no pasó? ¿Ya no existimos?", preguntaba una niña de 15 años a Cacho el día después del fallo.
Aparentemente, dos de las integrantes del Alto Tribunal, Olga Sánchez y Margarita Luna, cambiaron su voto en el último momento, lo que permitió una mayoría favorable al gobernador. Fuentes próximas a la Corte confirmaron las presiones de altos dirigentes del PRI para defender a su correligionario Marín. "Nunca en la historia de México había existido una cuestión tan clara sobre el bien y el mal", ha comentado Cacho.
El libro Los demonios del edén fue una bomba, pues en sus páginas los demonios tienen nombre y apellido de políticos y empresarios poderosos, como el hotelero Jean Succar Kuri, jefe de la red delictiva, actualmente preso, y su amigo, el empresario textil de Puebla, Kamel Nacif. Este último denunció a la periodista ante las autoridades poblanas por difamación y calumnia.
En una acción ilegal, Lydia Cacho fue detenida en diciembre de 2005 en Cancún (Estado de Quintana Roo) por policías judiciales del Estado de Puebla, que la trasladaron a esta ciudad en un viaje infernal de más de 20 horas. Las amenazas de muerte y la tortura psicológica continuaron en la cárcel de Puebla, hasta la puesta en libertad bajo fianza. Las pocas dudas de que el gobernador Marín estaba detrás de aquella detención ilegal se desvanecieron al difundirse la grabación de una conversación telefónica entre Marín y su amigo Kamel Nacif, en la que aquel decía textualmente: "Pues ya ayer le acabé de darle un pinche coscorrón a esta vieja cabrona". Desde entonces y hasta la semana pasada la periodista se movía con escolta policial.
La comisión investigadora de la Corte Suprema, que coordinó el magistrado Silva Meza, concluyó que "sí existió concierto de autoridades de los Estados de Puebla y Quintana Roo para violar los derechos fundamentales de la periodista Lydia Cacho", y que "sí existe violación reiterada y sistemática de derechos fundamentales en perjuicio de menores de edad".
En una sesión pública del más Alto Tribunal, el juez Silva Meza fue contundente al referirse a la red de explotación infantil en Cancún: "La periodista Lydia Cacho se quedó corta con su libro".

El fin de la democracia criolla


Por Jordi Borja *


En 1825 Bolivia proclamó su independencia y su Constitución. Todos los ciudadanos adquirían el derecho a votar, excepto los indígenas, que eran aproximadamente el 90 por ciento de la población. Hoy la población indígena representa el 60 por ciento de los más de 9 millones de bolivianos, la mitad de ellos vive en comunidades y la otra mitad, en las áreas urbanas. Su líder es presidente. Una gran parte de la población criolla y mestiza lo soporta mal.
Llego a Buenos Aires procedente de La Paz. He participado en un encuentro sobre la Descentralización del Estado organizado por el Ministerio de Presidencia. Coincide con los días de debate y aprobación del índice de la Constitución, el fin de semana pasado. Asisten profesionales extranjeros y políticos y expertos del gobierno y de la oposición. Al terminar su ponencia una antropóloga de origen hispano-alemán, que lleva muchos años trabajando con comunidades indígenas en Ecuador y en Bolivia, es abordada por cuatro personajes del partido Podemos, la coalición de centroderecha opositora. La tratan de “gringa de mierda” y le reprochan que se hubiera referido al racismo criollo y la histórica exclusión de los indígenas. “Si a mí me tratan así, cómo deben tratar a los indígenas”, les contestó. “A los indígenas no los tratamos, no tenemos por qué tratarlos de ninguna forma”. Es decir, no existen. En un ambiente académico y reposado la agresión verbal resulta aun más expresiva que el propio discurso de la antropóloga.
El movimiento político que lideraba, el MAS, sí esperaba ser la fuerza más votada, pero no obtener la presidencia (53 por ciento de los votos). Luego ganó las elecciones generales (50,3 por ciento) y obtuvo la mayoría absoluta de los escaños. Es un movimiento elemental, propio de poblaciones excluidas, nacido de una rebelión pacífica y que pasó por un breve período de oposición. Hoy es el partido de apoyo al gobierno, pero no se le puede pedir que aprenda en pocas semanas la cultura de gobierno. Es frecuente que sectores de su partido le generen problemas al presidente. Este aparece de todas formas como el principal, quizás único, baluarte que puede mantener la estabilidad de las instituciones democráticas. Y sospecho que algunos de los principales actores económicos piensan algo parecido.
El texto y las cuestiones conflictivas no están decididos. La música es lógicamente indigenista. El MAS se comprometió a iniciar un proceso institucional para terminar con la exclusión histórica de la población indígena. Las propuestas de “democracia directa” son imprecisas y no muy diferentes que los “consejos cívicos” de la presidenciable Ségolène Royal o el voto programático de la Constitución colombiana que en teoría permite desposeer a los cargos electos de su mandato. Las referencias al colectivismo de las tierras indígenas y a su peculiar justicia no hacen sino reconocer una situación de hecho que se mantiene desde la independencia. Su reconocimiento, condicionado al respeto de los derechos fundamentales y la adhesión a la Carta internacional de derechos humanos, permite ilegalizar las penas que conculquen estos derechos. No parece que sea lo que más preocupe a los criollos.
La reacción opositora ha hecho de la reivindicación de la autonomía regional y de la capitalidad para Sucre su caballo de batalla. Antes de las elecciones presidenciales se convocaron las primeras elecciones de prefectos y en cuatro de los nueve departamentos ganaron candidatos opositores, es la llamada Media Luna, y son la principal estructura de la movilización opositora. El movimiento se ha ampliado a Sucre y a Cochabamba, ciudades que siguen en importancia a La Paz y Santa Cruz. Pero reducir la cuestión a un enfrentamiento entre centralistas y autonomistas es inexacto.
Desde Santa Cruz y otras zonas opositoras, los comités cívicos, que han suplantado a sus partidos, se movilizaron y miles de sus miembros se fueron a Sucre para manifestarse contra los constituyentes. Paralelamente se radicalizó la demanda de capitalidad plena y las organizaciones gremiales y universitarias se añadieron a los manifestantes opositores venidos de fuera. El resultado es conocido: enfrentamientos entre los opositores y las fuerzas policiales que protegían a los constituyentes. Algunos muertos, pero no hay indicios de que la policía disparara y sí que hubiera manifestantes armados. Tampoco consta una presencia significativa en Sucre de columnas indígenas.
Un detalle que ayuda a entender el rechazo intolerante de los comités cívicos contra los constituyentes, entre los cuales muchos son indígenas: los gremios sucreños han hecho campaña y han logrado que en la ciudad no se les permita el acceso ni a los hoteles, ni restaurantes, ni comercios. El racismo originario de Bolivia está aún muy presente.

* Profesor de la Universitat Oberta de Catalunya.

AHÍ VA UN DEMÓCRATA

Ahí va un demócrata


La República - Montevideo (6/12)
Si el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, hubiera ganado el referéndum para reformar la Constitución de ese país que establecía la reelección presidencial por tiempo indefinido, los grandes medios de comunicación del mundo dirían "ahí va un dictador".
Como su propuesta de reforma no resultó mayoritaria, decisión de la ciudadanía que acató en toda su plenitud, esos medios tendrían que estar diciendo que ahora "ahí va un demócrata". Pero no lo dicen, porque paradójicamente se quedaron sin su tradicional discurso de poner el mote de totalitario a todo presidente que busque transformaciones profundas de sus países.
Chávez, en el mismo momento de su derrota, pasó a ser un ganador, mostrándose ante los otros pueblos como un líder que pelea con firmeza y a su estilo por sus ideas y propuestas, pero que a la hora de la verdad no pierde su condición de demócrata.
A pesar de que esta verdad es indiscutible, porque los árboles solo se miden por los frutos, no hay que creer que la Casa Blanca, los gobiernos y fuerzas políticas de derecha, así como los medios de comunicación afines, vayan a aceptar esta interpretación de lo ocurrido en la tierra de Bolívar.
Muy por el contrario lo más seguro es que la derecha nacional e internacional busque, por todos los medios, desestabilizar al gobierno de Chávez, creando nuevas tensiones en una sociedad que en torno a la reforma constitucional quedó partida en dos.
Los ataques de estas fuerzas de derecha contra el presidente Chávez, buscarán que sus dardos reboten hacia el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y el de Bolivia, Evo Morales. Dos países donde los desheredados se han vuelto constructores de su propio destino, participantes activos de las Asambleas Constituyentes en los dos países, instrumentos imprescindibles para que los pueblos ejerzan sus derechos.
La Casa Blanca y las oligarquías criollas necesitan en esa región de América Latina, una nueva realidad política para permitir el retorno de las fuerzas neoliberales y proimperialistas. Con Chávez machucado, es posible machucar, por lo menos, a Correa y Morales.
Ante esta situación las fuerzas de izquierda y los gobiernos progresistas latinoamericanos y caribeños, deben de actuar con energía e inteligencia, para impedir que la estabilidad de la región se ponga en peligro. Para ello se necesita un amplio movimiento de pueblos partidos y gobiernos en defensa de la democracia y de la paz, que impidan cualquier acto de locura de la derecha internacional.

El desafío es crear un estado de opinión de que las diferencias que se presenten en cualquier país, solo se deben de resolver por la vía de las urnas y del respeto a la institucionalidad.
Esto no se logrará, por cierto, con discursos confrontativos, sino con posturas firmes pero siempre apegadas al respeto a la autodeterminación de los pueblos, donde lo primero es respetar a la totalidad del pueblo venezolano ¬ a los que votaron No, a los que lo hicieron por el SI y a los que se abstuvieron-, que bajo el gobierno de Chávez, acaba de vivir una jornada cívica ejemplar.

La derrota de Chávez

La República (Montevideo)

COMO CONDICION PREVIA A UN BALANCE EXHAUSTIVO DE LA JORNADA REFERENDARIA EN VENEZUELA CON LOS DATOS DE TODOS LOS ESTADOS A LA VISTA, HAY QUE TENER PRESENTE ANTE TODO ALGUNAS POCAS CIFRAS REPRESENTATIVAS. ME REFIERO A CIFRAS GLOBALES, QUE REVELAN CAMBIOS DE SECTORES DE LA CIUDADANIA.
Niko Schvarz

El desenlace de la consulta popular me hizo recordar (y sin duda a muchos les pasó lo mismo) la incredulidad que nos embargó cuando el sandinismo perdió en la elección de 1990 el gobierno que había conquistado con la revolución de 1979 y la elección de 1984. No lo podíamos creer. Sin embargo, sucedió.
Desde 1998, en que Chávez llegó por primera vez a la presidencia, el pueblo venezolano fue llamado nueve veces a pronunciarse por sufragio universal. Ha sido una expresión cabal de democracia, refrendada el pasado 2 de diciembre. En las buenas y en las malas, ya sea a juicio del gobierno o de la oposición, imperó la democracia, y esto debería acallar las críticas de muchos que profesan la democracia de labios para afuera y llegaron a su sitial mediante un fraude escandaloso y menos votos que su contrincante. En aquella lejana elección, Chávez obtuvo 3 millones y medio de votos. A partir de esa fecha, la progresión fue constante y de amplitud creciente: 3,8 millones en 2000, 6 millones en 2004, y así llegamos a la elección presidencial del 3 de diciembre de 2006, en que Chávez alcanzó 7.274.331 votos, el 62,87% de la votación total y la victoria en los 27 estados. Esta es la cifra con la que debe compararse la votación del domingo pasado.
Para el bloque A, la fórmula del SI propuesta y defendida por el presidente logró 4.379.392 votos, el 49,29% del total. Para el Bloque B, el SI bajó ligeramente, a 4.335.136 votos, y también bajó el porcentaje, a 48,94%. O sea que perdió prácticamente 3 millones de votos. El porcentaje, que el año pasado había llegado a casi 2 de cada 3, esta vez fue de menos de la mitad, siendo superado por la votación del NO en 1,41% en el bloque A (50,7% a 49,29%) y en 2,11% en el bloque B (51,05% a 48,94%).
Las fuerzas del NO alcanzaron 4:504.354 votos para el Bloque A y 4:522.332 votos para el Bloque B. En grueso, obtuvieron 200 mil votos más que la candidatura oposicionista del gobernador Manuel Rosales en la elección presidencial del año pasado (4,3 millones).
El presidente Chávez atribuyó su derrota al crecimiento de la abstención. Como se ve por las cifras precedentes, en 2006 la votación total sobrepasó ampliamente los 11 millones y medio. Ahora, con un electorado que se ha mantenido en el entorno de 16 millones de habilitados, la votación anduvo arañando los 9 millones de ciudadanos. La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, en su única comparecencia pública, adicionó al total de votos válidos para las dos opciones (8.883.746) los poco más de cien mil votos nulos, para un total de 9.002.439 votos escrutados (hasta ese momento), lo que configuraba un porcentaje de abstención del 44,11%. Otras estimaciones elevaban unas décimas ese porcentaje, hasta 44,9%. Es un guarismo muy alto, cercano a la mitad del cuerpo electoral.
Este es el hecho. A partir de ahí divergen las interpretaciones. Unos dicen que el proyecto no enamoró a la ciudadanía. Chávez opinó en sus primeras declaraciones, apenas reconoció (sin tardanza, con hidalguía apreciada por todos) el triunfo del NO, que el proyecto podría ser prematuro y hay que darle tiempo para madurar. Otra interpretación es que pareció excesivo otorgar un cheque en blanco a una reelección indefinida, que se había postulado hasta 2050.
Lo que tirios y troyanos no pueden menos que reconocer, dentro y fuera de fronteras, es que en Venezuela imperó e impera un régimen plenamente democrático, que coloca la decisión del destino del país en manos del pueblo soberano. Unos y otros afirman que el domingo "ganó la democracia" y que sobre esa base pueden encontrarse todos los venezolanos para debatir el futuro del país.

05 diciembre 2007

¿Quién es Pilar Rahola, quién paga sus letrinescos servicios cloacales de la pluma?

¿Quién es Pilar Rahola, de qué vive, en qué se ocupa, quién paga sus letrinescos servicios cloacales de la pluma? Comenzó su carrera diversionista como vocero de los servicios de informaciones de Israel (Shabac), a través de sus “conferencias” en las comunidades judías de la diáspora, en las que destila veneno contra palestinos, árabes, musulmanes, periodistas, la izquierda moderada y la izquierda radical. Ya la hemos puesto “en vereda” en varias oportunidades, pero es inútil: “a la que nace felona y apóstata goobelsiana, CIA, FBI, franquista encubierta y defensora de crímenes de lesa humanidad cometidos en la Franja de Gaza, Samaria y Judea y las aldeas del sur del Líbano, es inútil, estéril, ponerle límites. Ahora ha resuelto emporcar la memoria de nuestros muertos queridos, de los 30mil desaparecidos, de los exiliados, de todos los millares de familiares que han sufrido el horror de la represión del proceso, la pérdida de hijos, hermanos, padres, el robo de bebés...
A esa hetaira catalana, lengua obscena y escabrosa, hay que denunciarla día a día, ponerla en la picota internacional, sacar un documento de repudio firmado por todos los argentinos y Latinoamericanos perseguidos por las dictaduras, la de Pinochet, Videla, la dictadura de los militares uruguayos, a todas las víctimas del Plan Cóndor. ¡No dejarla en Paz! Que la mano de los pueblos la alcance y difunda quién es la agente de los servicios de información...


Andrés Aldao

Pilar Rahola :
El País. Madrid.


Vista desde la perspectiva que da la complicidad lejana la mirada extranjera- Argentina preocupa tanto como seduce, sorprendente en sus logros y en sus déficit. Vidas paralelas en muchos aspectos, la dictadura, la represión, la memoria, el terrorismo, Argentina no tomó el camino que el pacto de la transición marcó para la vieja Sefarad, y esa bifurcación cambió los destinos mutuos.
Sé que decirlo remueve y araña mi alma antifranquista, pero viendo el círculo de odios, venganzas, juicios inacabables y toda suerte de denuncias cruzadas que aún atenazan -y condicionan severamente- la política argentina, creo que el camino que tomó la democracia española fue tan valiente, como necesario para garantizar el futuro.
A Argentina le pesa tanto el pasado, que a veces parece que habita en él, como si la realidad no fuera más que su derivada. Un pasado, además, mirado con ojo tuerto, donde los dictadores y sus cómplices reciben el legítimo repudio y lentamente van pisando los suelos de la justicia; pero cuyos terroristas son considerados héroes del pueblo.
Héroes. Lacra de toda Latinoamérica y no sólo de Argentina, la actitud de una parte del espectro social, que minimiza, justifica e incluso avala el terrorismo, es un penoso síntoma del relativismo ético que practican muchos líderes de izquierdas, hasta el punto de no conmoverse ni con la muerte masiva.
Ahí está, para vergüenza de Argentina y para vergüenza de la humanidad, el brindis que Hebe de Bonafini -la antigua presidenta de las madres de Mayo- hizo, celebrando el atentado del 11-S. Un total de 4.000 muertos, 4.000 personas con sus vidas, sus esperanzas, sus ilusiones, convertidas en humo en manos del terror, y la risa de Bonafini bendiciendo la matanza.
Y su famoso ¡Viva ETA! En la España que la había invitado y aún lloraba la muerte de Ernest Lluch. Hebe representa el paradigma de una izquierda violenta, revanchista hasta la locura, inequívocamente reaccionaria.
Sin embargo, ¿es ella lo alarmante? Al fin y al cabo, personajes como Hebe o como otros que pululan por el continente, con el delirante Chávez a la cabeza, no son nuevos en el mercado del populismo demagógico. No. Lo alarmante es que el día después del brindis de muerte, las Hebes continúen teniendo micrófonos, vida social activa, miles de pesos de ayuda pública y hasta el aval institucional.
'Todos somos hijos de Hebe', me aseguran que dijo Néstor Kirchner. Sobran palabras... Eso es el relativismo ético, ésa es la quiebra de valores que, con angustiosa naturalidad, se puede respirar en la Argentina que avala determinado progresismo. En esa Argentina, y en alguna de las Españas... Como dijo el sabio, 'habrá que defenderse de una derecha muy diestra, y de una izquierda muy siniestra'.
Más allá de la minimización del terrorismo, las víctimas de la dictadura están presentes, devoradas en los agujeros negros del horror, y no parece fácil enterrarlas.
Estela Carlotto me lo dijo de forma descarnada y frontal: 'tienen que pagar'. En su caso, por una hija muerta y una nieta desaparecida. Difícil cuestión, décadas después. Si no pagan por los crímenes, la impunidad ganará cruelmente la partida. Si pagan, ¿cómo dejar fuera de la justicia a los que, en nombre de la libertad, también asesinaron?
Chile y Uruguay encontraron su camino, atribulado, doloroso y valiente, hacia la reconciliación. Argentina prefiere chapotear en un eterno barrizal. Personalmente, no estoy segura de que alcance justicia, pero conseguirá niveles notables de venganza. Y eso, que alimenta a las furias del pasado, puede ser dinamita para el futuro.

Pilar Rahola :
El País. Madrid.