01 diciembre 2007

Los cascos azules y ''Los monólogos de la vagina''

Los crímenes sexuales que perpetran los soldados de la paz se multiplican. De Costa de Marfil a la República Democrática del Congo, en Haití, pasando por Liberia y Sierra Leona, sin olvidar el sur de Sudán (Darfur) y sobre todo Kosovo…

Por Bolya Baenga

Resulta más que inquietante que el delito sexual, a fuerza de repetición y continuidad, se ha convertido en masivo y sistemático en todas las operaciones de mantenimiento de la paz en todos los continentes del mundo y roza el crimen de guerra. Las convenciones de Ginebra son claras: la violación es un crimen de guerra. Y desde la sentencia del Tribunal Penal Internacional de Arusha, la violación de las mujeres es un crimen contra la humanidad. Hay que señalar que, a pesar de no estar planificados, los crímenes sexuales de los cascos azules se están volviendo tan repetitivos que pueden convertirse en masivos. Sí, en efecto, todas las operaciones de mantenimiento de la paz se transforman en destrucción de vaginas, en violaciones de muchachas bonitas...
El francés Jean-Marie Guéhenno, secretario general adjunto encargado de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, reconocía el 23 de febrero de 2006 que: «La incapacidad de prevenir los abusos o de castigar a quienes atacan a las personas que se supone que deberían proteger, deshonra a los cascos azules en su conjunto». No se puede decir más claro…

"La ONU no tiene ejército", reconoce Jean-Marie

Los contingentes de cascos azules sólo son un amontonamiento de tropas heterogéneas sin coordinación, sin la misma ética militar, sin la misma deontología de la lucha por la paz. Tanto si son marroquíes, paquistaníes, tunecinos o uruguayos, están mal instruidos, insuficientemente equipados, muertos de hambre y mal remunerados. Y lo que es peor, a menudo son expoliados por la jerarquía militar del país de origen del que dependen, a pesar de que la comunidad internacional suele financiar sus salarios.
Deseos piadosos: «Pedimos a todos los Estados miembros, especialmente a los contribuyentes de tropas, que envíen un mensaje claro que condene el crimen sexual en las misiones de conservación de la paz». Deseos piadosos; más aún cuando Jean-Marie Guéhenno reconoce que «existe un potencial de abuso» en los cascos azules: abusos sexuales o económicos.
El nuevo secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-Moon, retomó la temática de la «tolerancia cero» para los crímenes sexuales y el tráfico. Las feministas del mundo entero, del planeta Tierra, piden la aplicación de este principio. Son Los monólogos de la vagina de Eve Ensler…

La cultura de la impunidad

Koffi Annan cuando fue secretario general de la ONU, él mismo ex responsable del departamento de mantenimiento de la paz, declaró la «tolerancia cero para todo el personal de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, exhortando vivamente a los Estados miembros a hacer lo mismo con sus contingentes nacionales». Toda la incoherencia jurídica está ahí. Los cascos azules, en todos los terrenos de operaciones por la paz, sólo pueden ser enjuiciados por las jurisdicciones militares de sus propios países y no por el Tribunal Penal Internacional de La Haya. Parece evidente que es necesaria una instancia para juzgar a los autores de estos actos de barbarie, estos ataques a la dignidad humana, especialmente de las mujeres. La violación no es una condición del mantenimiento de la paz.
Y los abusos sexuales se amontonan: de la pederastia a la pornografía, desde Ituri en la República Democrática del Congo (Monuc) a Bouaké, en Costa de Marfil (Monuci)…
Celina de Lavarène, autora del magnífico libro Un visa pour l’enfer (Un visado para el infierno), Fayard 2006, que dirigió varias misiones de la ONU contra el tráfico de seres humanos, declaraba en septiembre pasado: «las fechorías de los cascos azules son bien conocidas: abusos sexuales, violaciones… la lista es larga. Pienso denunciar estos abusos mientras la ONU no tome medidas contra los culpables de tales actos. Los responsables de la ONU no quieren ofender a los Estados miembros con este tipo de asuntos, porque son grandes proveedores de cascos azules». Las violencias sexuales repetitivas pueden transformarse en crímenes sexuales masivos: un crimen contra la humanidad.

La fuente: Afrik. El autor es un escritor congoleño. La traducción del francés pertenece a Caty R. para Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística.

El paso del tiempo favorece a los extremistas

Nota de TODO: Le llevó muchos años a Amos Oz entender un poco más a fondo el problema del Medio Oriente y la tragedia del pueblo palestino a causa de la ocupación ilegal de los territorios de Palestina. Todavía en julio de 2006 Oz era partidario dela guerra "entonces justificada". Una somera lectura de sus incursiones en la política de Israel y los palestinos demuestran fehacientemente el oportunismo y el sionismo arrogante del escritor. Claro, exigirle un reconocimiento público de sus incontables "errores" de apreciación sobre el conflicto, es demasiado para su modesto ego. Oz no es David Grossman... Y está muy lejos de Ury Avinery, un personaje casi único dentro de la política israelí. Y celebro, sobre todo, que después de tantos años de caminar sobre la cuerda floja del oportunismo, se haya decidido a llamar a la criatura fascista por su nombre: Ivett Liberman es un nazi y un apoderado de mafiosos...

Los extremistas de aquí y de allá esperan que fracase esta negociación y ruegan por que llegue a un callejón sin salida. El tiempo no opera en favor de los israelíes ni de los palestinos, sino tan sólo en favor de los extremistas.

Por Amos Oz

En los temas centrales del conflicto israelí-palestino todavía es muy grande la distancia entre las partes. Es por ello que la Convención de Annapolis no será más que un evento festivo acompañado por, como máximo, la declaración de una esperanza hacia el futuro. Ambas partes están entrampadas, en gran medida, por los extremistas de un lado y de otro, y los extremistas no permiten que quienes negocian realicen ninguna concesión significativa.
A pesar de eso, es conveniente recordar que las posturas de las dos partes en la negociación están hoy en día menos alejadas de lo que alguna vez estuvieron en estos cien años de rabia y sufrimiento. Ambas partes aceptan el principio de dos estados, y ambos admiten que las fronteras serán similares a las de 1967. Ambas partes reconocen su obligación de poner sobre la mesa de negociaciones el tema Jerusalem, los asentamientos, los refugiados, las fronteras, la seguridad y el agua.
Ambas partes saben - aunque no lo hayan dicho - que finalmente el acuerdo de paz será muy parecido a los borradores de Clinton-Taba-Ginebra. Y las dos partes saben que si la negociación fracasa, será el momento de los extremistas.
Y por eso, los extremistas de aquí y de allá esperan que fracase esta negociación y ruegan por que llegue a un callejón sin salida. El tiempo no opera en favor de los israelíes ni de los palestinos, sino tan sólo en favor de los extremistas.
La mayor parte de la obligación de avanzar en este proceso recae sobre los hombros del gobierno israelí y sobre la opinión pública israelí, debido a que Israel es la que retiene territorios palestinos, y no al revés. Si Ehud Olmert elige o se ve obligado a otorgar a sus socios coalicionarios nazis el derecho a frenar todo el proceso, el resultado será que en muy poco tiempo nos gobernará Netanyahu. Más aún, la consecuencia será que también del lado palestino los extremistas vencerán a los moderados, y en lugar de Abu Mazen estaremos ante alguna agrupación agresiva cuyos hilos maneje Irán. El liderazgo de Olmert se pondrá a prueba no por la habilidad con la que pueda maniobrar entre Avigdor Liberman y Eli Ishai, sino en su determinación de realizar un cambio histórico.
La derecha nazi en Israel aduce que Abu Mazen es demasiado débil, y por ello no es conveniente hacer la paz. Es la misma derecha que argumentaba que Arafat era demasiado peligroso, y que por eso no era conveniente hacer la paz. Y la verdad es que hay relación directa entre el debilitamiento o fortalecimiento de Abu Mazen y lo que pueda o no lograr su postura moderada en la negociación con Israel. Abu Mazen es débil en tanto y en cuanto nosotros lo debilitamos y debido a que no le concedemos ningún logro concreto.
¿Qué sucederá si esta negociación fracasa? La solución de los dos estados podría desmoronarse definitivamente y nosotros nos veríamos forzados a elegir entre dos tragedias históricas: un estado unificado (que se acercará a una mayoría árabe) entre el Jordan y el mar o un gobierno de Apartheid israelí que continúe manejando y oprimiendo por la fuerza a los palestinos bajo ocupación, que seguirán oponiéndose por la fuerza a la ocupación.
Hay que ir a Annapolis, y seguir adelante después de Annapolis, teniendo conciencia de que los dos pueblos ya saben - más o menos - cómo se verá el acuerdo definitivo: Palestina con las fronteras del 67, junto a Israel, con algunas correcciones mutuas de las fronteras, sin retorno de los refugiados a Israel y con dos capitales en Jerusalem. Todos lo saben. También los opositores de ambas partes ya saben lo siguiente: el enfermo, el israelí y el palestino, ya está casi listo para ser operado. ¿Será que los médicos tendrán la suficiente valentía?
La fuente: El autor es escritor israelí. Su artículo se publicó en Yediot Aharonot. La traducción del inglés pertenece a Povesham.

Chávez amenaza con nacionalizar el Santander y el BBVA si no recibe una disculpa del Rey



El mandatario asegurá que cortará el suministro de petróleo a EE UU si interfiere en el referéndum.- Miles de chavistas se concentran en Caracas para apoyar la reforma constitucional

ELPAIS.com/EFE - Madrid/Caracas - 01/12/2007

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha declarado en el cierre de campaña a favor de la reforma constitucinal que él mismo ha propuesto que si el Rey Juan Carlos I de España no presenta disculpas por haberle "agredido" en Santiago de Chile comenzará "a pensar en acciones". "La única manera, lo vuelvo a repetir, que las relaciones con España, con el Gobierno español, con las empresas españolas...tengo la lista... se arreglen, es que el Rey de España presente disculpas" por haber "agredido" al jefe de Estado de Venezuela, ha manifestado.


En un duro discurso, el presidente venezolano ha agregado que "si no ocurre", él no quiere "tener nada que ver con el Gobierno de España". "Comenzaré a pensar en acciones que habría que tomar", ha subrayado, antes de añadir que los españoles "compraron unos bancos" en Venezuela. "No me cuesta nada recuperarlos y nacionalizarlos y ponerlos al servicio del pueblo... no me cuesta nada", ha indicado en referencia al Santander y el BBVA.


El gobernante ha repetido una vez más la denuncia que ha reiterado en los últimos días sobre "planes imperialistas y de sus lacayos de la oligarquía criolla", uno de los cuales atribuyó a la CIA de EEUU y denominó Operación Tenaza, para crear hechos de violenca. "Si el domingo gana el 'Sí' (a la reforma constitucional que promueve), como todo lo indica, y la oligarquía (...) llega a desatar la violencia con el cuentico de un fraude (...), ministro (de Energía Rafael) Ramírez, el mismo día lunes, ordene usted que se detenga los envíos de petróleo a Estados Unidos", ha declarado. "¡Ni una gota de petróleo a EE UU!", en ese caso, ha reiterado y también ha ordenado a los militares que a partir de esta misma noche pongan "en marcha los planes especiales de protección" y tomen de inmediato los campos petroleros, junto a los trabajadores.
Tras sostener que el voto del domingo será a su favor o a favor de Bush, "de Venezuela o del imperio más poderoso que ha existido en este planeta a lo largo de la historia al que en realidad estamos enfrentados", según ha declarado, también reveló que conoce que algunos medios de televisión participarían en esos supuestos planes Chávez ha nombrado específicamente a la emisora privada caraqueña Globovisión y a la estadounidense CNN, contra la cual ha reiterado que iniciará una acción legal por "incitación al magnicidio", después de que pusiera en pantalla esta semana una imagen suya con el titular "¿quién lo mató?", lo que la emisora estadounidense atribuyó a un error.
Sobre Globovisión, ha afirmado tener "la información" de que hacia el mediodía del domingo difundirá resultados de la jornada electoral, violentando normas que lo prohíben hasta que primero exista información oficial de los escrutinios. "Si lo hacen, violando la ley, se los advierto de una vez, serán sacados del aire de inmediato, solo se lo estoy advirtiendo (...), lo mismo a cualquier otro canal que viole la ley", ha amenazado.

'Marea roja' en Caracas

Horas antes, una multitudinaria concentración oficialista ha llenado este viernes la céntrica avenida Bolívar de Caracas en el cierre de la campaña a favor de la reforma constitucional impulsada por el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien ha acudido a la manifestación.
A ritmo de tambores y música tropical, la marea roja, como se hacen llamar los oficialistas, ha desbordado con banderas nacionales y pancartas la gran avenida Bolívar, la misma que el jueves fue escenario de otra multitudinaria concentración, de la oposición, que cerró su campaña por el "no" a la propuesta de cambios constitucionales. La llamada "gran concentración en apoyo al sí-sí de la reforma constitucional" ha discurrido en un ambiente de alegría a la espera de la llegada del "comandante presidente" y de su intervención en este cierre de campaña.
"Sí, sí, ahora sí", gritaban los simpatizantes del gobierno "bolivariano", en alusión a las respuestas que darán en la consulta del domingo a los dos bloques en que han sido divididos los 69 artículos cuya modificación propuso el jefe del Estado.
Más de 16 millones de venezolanos han sido convocados por el CNE a las urnas el próximo domingo para que se pronuncien sobre el proyecto de reforma de 33 artículos presentado por Chávez y ampliado a 69 artículos por el Parlamento oficialista, que lo aprobó el pasado 2 de noviembre. Chávez sostiene que su reforma es "indispensable" para "acelerar" la instauración del socialismo, que, según él, es el "único camino a la paz y la justicia" y que dará "más poder al pueblo". La oposición política, las cúpulas empresarial y comercial, y el Episcopado rechazan el proyecto que consideran "antidemocrático" y del que dicen que dará carta blanca a Chávez.
Entre otros polémicos cambios, la reforma incluye la reelección indefinida presidencial, varios tipos de propiedad, como la comunal, además de la privada, un nuevo ordenamiento territorial y la posibiidad de que el Estado restrinja la información y el debido proceso durante los estados de excepción.

29 noviembre 2007

En la ciudad de la Ira

Nota del editor: los artículos firmados llevan la responsabilidad absoluta del autor aunque, dado que son publicados en TODO, hay una linea general de acuerdo e identificación con el autor a pesar de ciertas reservas. (Andrés Aldao)


por Udi, rosario, argentina, noviembre de 2007

Otra vez, la enésima, el mundo asiste, ya algo asqueado, al espectáculo obsceno (y no digo circense por respeto a los artistas), que los EEUU montan con el declamado objetivo de lograr "una paz justa y duradera en el Medio Oriente".
Rodeados por la tradicional corte de tiranos, reyezuelos, dictadores y jefes de estados teocráticos se sentarán a deliberar los dueños del mundo y del medio oriente y su " eurocomparsa", culposa de siglos de antisemitismo y deseosa de endosar el pago de la cuenta al pueblo palestino.
Como primera medida se discutirá - faltaba más, estando el gobierno de Israel allí - sobre qué se puede discutir, y sobre qué no.
Naturalmente estas condiciones las impondrán, como ha venido sucediendo desde hace sesenta años, los representantes de aquellos que han usurpado, robado, expulsado y asesinado al pueblo palestino en su propia tierra. Los herederos de los que pasaron las topadoras sobre las aldeas vaciadas de sus pobladores, aterrorizados previamente con los "aleccionadores" ejemplos de otras aldeas en las que sus habitantes fueron sencillamente masacrados.
Para desgracia del pueblo judío, quién sufrió durante siglos similar trato, los que "limpiaron" étnicamente Palestina fueron muchos de los sobrevivientes del Holocausto nazi, utilizados como masa de maniobra, impúdicamente, por los colonos sionistas. Aquellos que escaparon del genocidio más industrialmente organizado de la historia cometieron - y cometen diariamente - su propio genocidio, lentamente ejecutado, pero tan fría y cruelmente concebido y planificado como el otro. Con el fin de hacer realidad aquella declaración fundante de la ideología sionista: "Una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra"
La reunión "cumbre" comenzará con la ya conocida extorsión que el estado sionista aplica al pueblo palestino hace décadas: el reconocimiento de Israel como "la patria de los judíos". Esto no es solamente un escollo dialéctico, que bien podría alguien suponer de menor importancia. Es, lisa y llanamente, exigir al ocupado, expulsado y exterminado en su propio país que reconozca al ocupante, expulsor y exterminador como parte negociante de pleno derecho, lo cual es muy distinto a reconocer su existencia real y los hechos sobre el terreno. Nada más, y nada menos, que otorgarle status jurídico a un papel firmado por el imperialismo, como lo fue la "Declaración Balfour", con lo cual - pequeño detalle - queda fuera de discusión un tema "baladí": la justicia.
Es decir, desentenderse de la dimensión ética del conflicto, planteado, únicamente en términos de "realpolitik", muy al gusto de los pensadores del "Nuevo siglo americano".
En esto radica el nudo: nada sano se puede construir sobre la base de la mentira, el olvido y la injusticia.
Es evidente que dos pueblos - muy diferenciados - habitan un mismo territorio. Cualquier solución que se plantee deberá contemplar los derechos humanos, sociales y políticos de ambos. Sin embargo, no se debe olvidar que uno es el agresor y otro el agredido, uno el colonizador y el otro el colonizado.
Naturalmente que nadie pretende "echar a los judíos al mar", como la propaganda sionista quiere hacernos creer. Pero cualquier solución, ya sea la de dos estados (casi inviable hoy dia, por los hechos que sobre la geografía palestina ha producido Israel) o un estado binacional con igualdad de derechos para todos sus ciudadanos (derechos que la "democracia" israelí niega a sus habitantes palestinos) deberá basarse sobre la reparación a tanto dolor infringido: Verdad, Memoria, Justicia.
Tres pilares, dicho sea de paso, que constituyen probablemente lo mejor de la herencia del pueblo judío a toda la cultura occidental.
Udi

27 noviembre 2007

¿A QUÉ JUGAMOS?




Ernesto Ramírez - Barcelona, 07/11/07

Gran parte de la sociedad española está escandalizada porque el presidente de un país tercermundista irritó a su rey, hasta el punto de que abandonara la sala. Y más allá del exceso de trascendencia al que nos tiene acostumbrados el señor Hugo Chávez, surge una pregunta inherente al carácter del conclave realizado en Chile: ¿Qué pinta el monarca español en un conclave de naciones la mayoría de ellas de corte republicano?
Y cuando digo el monarca español, no me refiero a la persona, al señor Juan Carlos de Borbón el cual me parece un buen hombre con algunos aciertos (dentro de lo que le es permitido) en el ámbito político nacional, si no a la figura nobiliaria en sí; ¿Qué hace un Rey en pleno siglo XXI en un encuentro de mandatarios de regímenes republicanos en su mayoría? Más allá de la buena voluntad de esta persona, su presencia estuvo de más.
Si bien el señor Borbón no se retiró de la sala durante la discrepancia con Chávez si no durante la exposición de Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, cierto es que su irritación la provocó el venezolano. Justifico este malestar si nos atenemos al plano de la buena educación, ya que Hugo Chávez sabe llegar a molestar tanto como un grano en el culo (iba a utilizar la palabra “ano” pero me creaba un problema de rima, innecesaria en el texto).
Particularmente creo que esta condición de “grano gerifalte” es utilizada con acierto en algunos aspectos por este particular mandatario. Esta condición, si mal no recuerdo, se puso francamente de manifiesto luego del frustrado golpe de estado del que fue víictima Chávez.
Ahora bien, ¿qué hubiera pasado si Hugo Chávez mantuviese un perfil bajo y se quedara calladito en su país? Pues muy fácil: probablemente hubiera corrido la misma suerte que el primer presidente socialista elegido democráticamente por un pueblo americano. Si, “Mister Danger” y la oligarquía venezolana (ésa que como todas las del mundo son solidarias mientras la solidaridad se manifieste por la vía de la caridad, pero en cuanto se habla de justicia social les tiembla el bolsillo ya que son alérgicos a repartir de manera más o menos igualitaria) se hubieran ocupado de eliminarlo, como lo hizo en su momento el ejercito golpista chileno al mando del asesino Pinochet con Salvador Allende, presidente electo del pueblo chileno. Al tomar la trascendencia internacional que ha tomado Chávez, atentar contra su vida implicaría que quedaran inmediatamente en evidencia tanto el sicario como al autor intelectual del magnicidio. Sé que muchos alegarán que el contexto político de la época en que fue muerto Allende era muy diferente al actual. Pero antes de ese contexto diferente existía uno mayormente democrático como el de hoy, y sobre todo, que existía y existe esa nación tan peculiar en su concepción y respeto de la palabra libertad. Ese país que erigió una gran estatua dentro de su territorio nacional en homenaje a este ideal y que fuera de fronteras pretende dignificarlo a fuerza de bombas, invasiones, conspiraciones, terrorismo de estado, torturas y asesinatos.
No conozco los pormenores de la situación interna de Venezuela como para aventurarme a apoyar incondicionalmente al señor Chávez, pero si de lo que dice, piensa y puede realizar un 40%, ya tiene mi simpatía y afecto.
Justamente en la televisión española (en la lamentable televisión española, la que en el poco tiempo que le dedico ha logrado convertirme en un as del zapping, dado el bajísimo nivel de su programación) veía, antes de comenzar a escribir estas líneas, a un conductor muy mediático de origen venezolano y de seguro de extracto social medio-alto como mínimo, despotricar contra el presidente de su país natal en clara defensa del rey de su país de acogida. Ahora bien, España y más específicamente Cataluña, es mi nación de acogida, vivo aquí desde hace cinco años y discrepo, en mi legítimo derecho de ciudadano del mundo, con muchas cosas de su política interna como de su política exterior. No faltará quien diga, por que los hay: ¡pero quién es este inmigrante para opinar: le matamos el hambre y todavía nos critica!
El error conceptual que cometen los que así piensan y que ha creado cierto preocupante grado de racismo en la sociedad española, proviene justamente de su falta de documentación a la hora de pronunciarse sobre temas tan candentes.
No hace mucho más de un mes hubo un incidente en el que un energúmeno veinteañero español agredió sin más, en un tren nocturno, a una adolescente de origen ecuatoriano. Entre las muchas, muchísimas manifestaciones de repudio a la agresión, hubo también voces disonantes de claro corte fascista.
Tuve oportunidad de escuchar en un bar a un individuo de esos que sólo lee, como único ejercicio intelectual, el suplemento deportivo, vociferar: “ellos también van por ahí liándola, que no vengan, que se vayan a su país, cada uno en su casa”.
“Cada uno en su casa”, claro que sí, así debería de haber sido desde hace quinientos años. Resulta muy fácil exigirlo ahora después de que pasaron a formar parte de la historia remota todas las barbaries, las usurpaciones, el trasiego indescifrable de riquezas, la humillación de razas que teniendo su religión y culturas propias (está demostrado que para nada inferior en conocimientos y organización, a la que le impusieron) debieron de abdicar, “santísima inquisición” mediante, a imposiciones foráneas.
Los habitantes de los países desarrollados están equivocados al pensar que su bienestar y desarrollo les pertenece en exclusiva. Por lo menos un cincuenta por ciento de este bienestar ha provenido de las veleidades expansionistas de sus ancestros, de los abusos cometidos, del exterminio de pueblos avasallados por la ambición desmedida, del despojo que fueron objeto tanto el continente americano como el africano.
Pero si a estos individuos les parece que el pasado remoto es muy lejano como para tenerlo en cuenta, tenemos también el pasado más cercano, el contemporáneo.
Cuenta está historia reciente que en las décadas que van del veinte al cincuenta el continente europeo se vio afectado por una serie de guerras que sembraron como todas las guerras muerte, desolación y hambruna. Huyendo de esta hambruna muchos españoles, “de todas partes” de España cruzaron el Atlántico buscando un plato de comida que encontraron ni bien llegar. La usurpada y humillada América Latina les abrió las puertas de su territorio que aún conservaba algunas riquezas. Y allí trabajaron duro, en menor o mayor medida algunos se enriquecieron y un porcentaje de éstos retornó a España, compraron regias casas y montaron sus negocios que generaron... “puestos de trabajo”.
Pero si todavía a estos individuos la historia cercana les parece un lugar lejano, tenemos el presente. Sí, aún en el presente les puedo asegurar que el plato de comida que hoy venimos a buscar los “SUDACAS” (y a pesar de yo tener un tipo étnico más europeo que sudamericano me siento totalmente identificado con este adjetivo, que por el valor cultural y humano que encierra jamás lograrán que me suene despectivo a pesar de la intenciones de quienes lo utilizan) está subvencionado por los pingües dividendos que obtienen las empresas españolas emplazadas a lo largo y ancho de la América del sur, cuyos beneficios retornan aquí generando nuevas inversiones y más...“puestos de trabajo”. Sí, ya sean las petroleras como Repsol u otras, las financieras como Banesto u otros, las de servicios como Telefónica, o las Unión Fenosa y un largo etc, remiten a España anualmente caudales de ganancias como para que la patética frase de “cada uno en su casa” deba ser muy seriamente replanteada.
Es que como dice en el estribillo de un tema de su autoría el cantautor argentino León Gieco: “si me pedís que vuelva al lugar donde nací, yo pido que tu empresa se vaya de mi país, y así será de igual a igual,y así será de igual a igual...”
Vivimos en un mundo donde día a día las fronteras se diluyen un poco más. Si los medios de comunicación masiva, la televisión primordialmente, se ocuparan de poner en el aire una programación menos sensacionalista, de mejor calidad, y más comprometida con la cultura, seguramente esto contribuiría a un mejor entendimiento entre las personas, y a una mejor comprensión de los problemas que nos conciernen a todos, como ciudadanos de este único mundo que poseemos.

ANÁPOLIS: FAHRENHEIT 451


LAS PERSPECTIVAS DE LA REUNIÓN DE PALESTINOS E ISRAELÍES ES PRÁCTICAMENTE NULA. NO IMPORTA EL PEDAZO DE PAPEL SOBRE EL QUE FIRMEN LOS PRESENTES EN LA REUNIÓN: ISRAEL NO VA A RUBRICAR UN ACUERDO POR EL CUAL DEBERÁ DEVOLVER PARTE DE JERUSALEM, PERMITIR EL RETORNO DE LOS REFUGIADOS, DESARMAR LAS COLONIAS LEVANTADAS EN JUDEA Y SAMARIA Y LUEGO SE CRUZARÁ DE BRAZOS, SONRIENTE Y SATISFECHA CON SU CONDUCTA DE SAMARITANA DEL MEDIO ORIENTE. SI CEROLMERT FIRMARA UN ACUERDO DE ESTE TIPO, NO PODRÍA REGRESAR A ISRAEL.
Y SI ABU MAZEN FIRMASE UN PAPEL SIN INCLUIR LAS EXIGENCIAS DEL PUEBLO PALESTINO COMO BASE LIMINAR,SI RECONOCIESE AL ESTADO DE ISRAEL COMO "ESTADO JUDÍO", COSA QUE NO ES NI SERÁ JAMÁS", YA DESDE ANÁPOLIS DEBERÍA BUSCAR REFUGIO EN LA COCHINCHINA O EN EL CENTRO DE LA TIERRA.
HAY QUE CONVENCERSE: ANÁPOLIS EQUIVALE A FAHRENHEIT 451
(Andrés Aldao)



Los principales obstáculos para la paz entre israelíes y palestinos
Los puntos de conflicto siguen sin resolverse tras décadas de litigo


ELPAIS.com - Madrid - 27/11/2007

La reunión internacional de Annapolis puede marcar el primer paso de un proceso de paz en Oriente Medio, aunque el escepticismo rodea la cumbre. Algunos de los puntos que serán tratados están sin resolver desde hace décadas.

Jerusalén

La ciudad está siempre sobre las mesas de negociación y es uno de los temas más conflictivos para israelíes y palestinos. Jerusalén es considerada una ciudad sagrada para el judaísmo, el cristianismo y el Islam. Para los palestinos, es una ciudad santa, corazón de Palestina y el mundo árabe. Para los israelíes, Jerusalén tiene lazos históricos y religiosos con el pueblo judío y es parte integral de su identidad. En ella, están los restos del gran Templo Sagrado de Jerusalén. Después de la Guerra de los Seis Días en 1967, Israel conquistó Jerusalén Oriental, lo que supuso una “ocupación” para los palestinos y una “liberación” para los israelíes. El gran símbolo de la disputa es el sitio llamado por los judíos Har Haram, Monte del Templo, y por los musulmanes Haram al-Sharif.

Fronteras

Oficialmente, los palestinos exigen una retirada israelí de todos los territorios ocupados desde junio de 1967, incluido Jerusalén Este. Según el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, los palestinos quieren "un Estado que tome como base las fronteras de 1967". Según ha declarado varias veces Abas; "La superficie de Cisjordania y la franja de Gaza es de 6.205 km2 y queremos estos 6.205 km2". Pero Israel descarta una vuelta a las fronteras previas a 1967 y quiere unir a su territorio las zonas donde se encuentran agrupadas las mayores colonias de Cisjordania, sobre todo en torno a Jerusalén, donde viven unas 250.000 personas. En 2005, Israel retiró todos sus asentamientos de la Franja de Gaza y cuatro implantaciones aisladas de Cisjordania, pero los palestinos exigen que las colonias desaparezcan.

Refugiados

Según datos de Naciones Unidas, existen entre siete y ocho millones de palestinos que viven en zonas de Palestina administradas por la Autoridad Palestina o están refugiados en tierras cercanas. Los palestinos siempre han exigido que Israel reconozca el derecho al retorno de estas personas, conforme indica la resolución 194 de la Asamblea General de la ONU. Israel se niega categóricamente a conceder este "derecho al retorno" porque podría poner fin al carácter judío del Estado de Israel, proclamado en 1948, pero está dispuesto a tolerar la instalación de estos refugiados en el futuro Estado palestino.

Agua

El abastecimiento del líquido es motivo de importantes diferencias. La cuenca del Jordán es una de las zonas más áridas de la tierra. Israel controla el 80% del agua subterránea de Cisjordania tras la desviación del Jordán hacia el Neguev mediante el Acueducto Nacional, lo que causó un claro conflicto con los intereses árabes, tanto en calidad del agua como en cantidad. Es entonces cuando la negociación sobre el agua ha adquirido una doble dimensión técnica y política. Para los palestinos, Israel discrimina a los palestinos en su consumo, mientras que los israelíes consideran que el problema radica en la ausencia de una buena administración por parte de los palestinos. ■


Los palestinos ultiman un pacto con Israel para crear su propio Estado
El acuerdo establece las condiciones y los plazos para avanzar hacia el nuevo país


ANTONIO CAÑO - Washington - 27/11/2007

Negociadores palestinos e israelíes comunicaron ayer, horas antes del comienzo formal de la conferencia de Annapolis para la paz en Oriente Próximo, que estaban a punto de alcanzar un acuerdo para la redacción de un comunicado final en el que se establecerán los plazos y las condiciones para la creación de un Estado palestino. "Hay intensos contactos en estos momentos para conseguir ese documento. Creo que podremos lograrlo hoy mismo [lunes] o mañana", manifestó en el Departamento de Estado el jefe negociador palestino, Yasser Abed Raboo. "Nos estamos acercando", confirmó un portavoz israelí.
"Los palestinos y nosotros sacaremos adelante algo muy bueno", dijo Olmert
La presencia de Siria y Arabia en Annapolis ya es un éxito para Bush
Hasta anoche no se conocían detalles sobre el contenido de esa declaración, aunque la delegación palestina había comentado previamente que su voluntad era la de incluir un sistema de control de los acuerdos que se vayan tomando, así como el establecimiento de un plazo para acabar las negociaciones antes de finales de 2008. La aprobación de un documento así, que se ha resistido durante meses de duras negociaciones impulsadas por EE UU, significaría un signo optimista en una conferencia que nace marcada por el escepticismo de sus 40 participantes, incluidos todos los países árabes y la propia Liga Árabe.
Ese escepticismo, alimentado por décadas de fracasos en cualquier intento de diálogo, no impidió que las conversaciones comenzaran ayer con palabras de esperanza y garantías de buena voluntad. "Los palestinos y nosotros nos sentaremos juntos en Jerusalén y sacaremos adelante algo que será muy bueno", anticipó el primer ministro israelí, Ehud Olmert, al inicio de su encuentro bilateral en la Casa Blanca con el presidente estadounidense, George Bush.
Bush también expresó su optimismo. "Esta conferencia", dijo, "marcará el apoyo internacional al propósito de israelíes y palestinos de comenzar negociaciones sobre el establecimiento de un Estado palestino y la consecución de la paz entre los dos pueblos".
Ése intenta ser el principal aporte de esta conferencia respecto a otros frustrados procesos de paz: su internacionalización. Durante años se ha dicho que ningún acuerdo entre palestinos e israelíes sería factible sin el apoyo del resto de los países árabes -especialmente Siria y Arabia Saudí- que se sienten afectados por algunos puntos de la agenda palestino-israelí, como el estatus de Jerusalén y el regreso de los refugiados palestinos. Siria, además, mantiene su propio litigio con Israel a propósito de la ocupación desde 1967 de los Altos del Golán.
Todos los árabes están ahora aquí, con mayor representación que nunca en la historia. Saudíes y sirios están aquí también. Los primeros representados por el mismo ministro de Relaciones Exteriores, Saud al-Faisal; los segundos, sólo por un viceministro, Faisal Mekdad. Su presencia es, ciertamente, un éxito de Bush y de su esforzada secretaria de Estado, Condoleezza Rice. Pero un éxito que puede ser efímero si no produce algún efecto práctico.
Las condiciones, aparentemente, no son las más propicias para alcanzar esa meta. Tanto Olmert como el presidente palestino, Mahmud Abbas, con quien Bush se reunió también por separado ayer, son líderes débiles y cuestionados en sus propios países. El mismo anfitrión está a punto de entrar en su último año de presidente y no es, precisamente, muy popular en el mundo árabe.
Pero algunos otros factores contribuyen, al menos, a intentar el éxito. Entre éstos destacan el creciente peso que una potencia regional no árabe, como es Irán, está alcanzado en Oriente Próximo, así como la presión, también en aumento, que muchos Gobiernos de la zona sienten de parte de sus propias opiniones públicas cada día más radicalizadas. A nadie se le escapa que un verdadero acuerdo palestino-israelí sería un factor de estabilidad que sólo perjudicaría a quienes quieren cambiar por la fuerza el statu quo. *

LOS TRES MOSQUETEROS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Carlos BENÍTEZ VILLODRES


Manuel Marín, tras anunciar públicamente, el pasado 15 de noviembre, que ante las próximas elecciones generales de marzo de 2008 dejará la vida política, ha propiciado, con esta decisión, el surgimiento, en su persona, de otro Al Gore “a la española”.
El actual presidente del Congreso, nacido en 1949 en Ciudad Real, se convirtió en habitual en el Parlamento desde las primeras elecciones democráticas, cuando fue elegido diputado independiente (?) -PSOE- por la provincia de Ciudad Real en junio de 1977, y renovó su escaño en 1979 y 1982. Tras una larga trayectoria en la Comunidad Europea, volvió al Congreso en 2000, hasta que en abril de 2004 fue elegido como presidente de la Cámara Baja.
Es evidente que a la dirección del partido le habría encantado que Marín hubiese encabezado la candidatura por Ciudad Real. Me consta que esa propuesta ya estaba sobre la mesa, incluso se le había trasladado al propio interesado. Pero el PSOE respeta la decisión del presidente del Congreso, la entiende y considera que, pese a que Marín abandone la vida política, va a seguir siendo “un referente” en el partido.
Manuel decidió abandonar a su esposa, la política, para dedicarse en cuerpo y alma a luchar contra el cambio climático fuera y dentro del ámbito universitario y a defender la necesidad de construir un modelo de desarrollo económico sostenible y renovable. Temas estos en los que está sumamente interesado. Pero este divorcio, que estaba cantado, está motivado, según el propio Marín, porque se encuentra cansado, desmotivado y dolido.
Para este Al Gore español el cambio climático es el gran reto de la sociedad en el siglo XXI y un asunto que le preocupa desde hace tiempo. Según el interesado, tuvo “la suerte” de pasar 24 horas con el “hipócrita y galopín” Al Gore durante la entrega del Premio Príncipe de Asturias al ex vicepresidente de Estados Unidos.
Manuel se marcha sin haber sacado adelante la ansiada reforma del reglamento del Congreso, proyecto en el que puso todo su empeño junto al Plan de Modernización de la Cámara que, al menos, si ha visto cumplido. La falta de voluntad política de los dos grupos mayoritarios frustró, una legislatura más, la reforma. Pero Marín ya no quiere saber más de reforma, ni de política parlamentaria, ni de otras políticas básicas.
Al Gore fue el 45º Vicepresidente de los EE UU entre 1993 y 2001, bajo la presidencia de Bill Clinton y candidato a la presidencia del país en el 2000, cuando perdió las elecciones presidenciales frente a George Walter Bush. El ex vicepresidente estadounidense -gurú del medio ambiente, Premio Nobel de la Paz 2007 junto al Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU (al ganar este Premio se ha colocado a la altura de la Madre Teresa, de Martín Luther King, del Dalai Lama…) y Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2007- y Arnold Schwarzenegger, gobernador republicano de California y partidario acérrimo de la pena de muerte, participarán en diciembre en New Hampshire en un foro presidencial sobre energía y cambio climático. ¿Habrá invitado Al Gore a su amigo Manuel Marín? Cuando la entrevista del “mosquetero americano”, en Oviedo, con el aún presidente de la Cámara Baja, tras la entrega del Premio Príncipe de Asturias al primero…, ¿le influiría aquél a éste, no para que abandonara la política, ya que la decisión estaba tomada de antemano, sino para que Marín se uniera a sus huestes, como ya hizo Arnold, para ganar dinero fácil con el falso y manido tema del cambio climático, embaucando a la gente allá donde diserten sobre este asunto apocalíptico, según Al Gore.

El Comité del Nobel dijo a los medios que le otorgaba este reconocimiento debido a su esfuerzo por “construir y divulgar un mayor conocimiento sobre el cambio climático causado por el hombre”. Sin embargo, muchos analistas ven en este premio, un golpe de las elites europeas a la administración Bush. Por ejemplo, World Socialist Web Site concluye que nunca se había visto una intervención tan abierta de la clase dirigente europea en la política interna de los Estados Unidos.
Al Gore sumó una nueva presea a sus esfuerzos por contener el cambio climático al recibir un reconocimiento especial en la 35.ª entrega de los Premios Emmy Internacional, que se celebró la noche del lunes, 19 de noviembre, en Nueva York. El actor y director Robert de Niro se encargó de entregarle el Premio Fundadores del Emmy Internacional a Gore por promover a “nuestra humanidad común”. Con sarcasmo, De Niro dijo que “Gore ha dedicado su vida al servicio público” y siguió haciéndolo “después de que fue elegido presidente en el 2000 y perdió el cargo con los votos de la Suprema Corte”.
La web “Kaos en la red” recuerda que fue durante el gobierno de Clinton-Gore, cuando Estados Unidos bombardeó Yugoslavia, Sudán, Afganistán, Irak, Zaire y Haití. “De pacifista, nada”, dice el portal, que también lo señala como uno de los impulsores del uso de biocombustibles, propuesta que, aseguran, auspicia la deforestación y atenta contra el cultivo de productos básicos para la alimentación. De otro lado, en marzo de este año el Tennessee Center for Policy Research denunció que la mansión de los Gore consumía 22,619 kilowatios hora, más del doble de la media de las familias americanas en un año. Y por si fuera poco, hace unas semanas el juez del Tribunal Supremo de Londres, Michael Burton, falló a favor de una demanda interpuesta por el ciudadano Stewart Dimmock contra “Una verdad incómoda”, a la que denunció por alarmista, exigiendo que se prohíba su exhibición en las escuelas públicas inglesas. ■

Escritor, poeta, periodista, crítico literario
Málaga (España)

26 noviembre 2007

Nuevo nombre, igual política

por Andrés Aldao


En este remanido juego de la política USA−Israel, todo el mundo se hace el tonto, el distraído, el que no comprende la terquedad palestina y asume y pondera la generosidad de los gobiernos israelíes.
El nuevo fabulero de la historia es el señor Ehud Cerolmert quién, siguiendo la tradición de todos los gobernantes israelíes, propone “condiciones paz” para los palestinos, es decir, incumplir como es habitual las violaciones las leyes internacionales y las resoluciones de la ONU, y legalizarlas, de una vez y para siempre.

Hay una sola condición para la paz: devolver los territorios rapiñados al pueblo palestino, aceptar el derecho de los refugiados palestinos a volver a sus casas, propiedades y tierras en Palestina e Israel. Y, además, indemnizar a los palestinos por los daños provocados por el ejército israelí en la Franja de Gaza, Judea y Samaria.

Todo acuerdo que se rubrique sin las normas que señalamos más arriba, será un pedazo de papel sin valor jurídico, político e histórico. No vale la pena extenderse, escribir dos palabras más... La historia es terca y nada generosa... ■

Halcones sobre Anápolis

La Conferencia de Anápolisis también se presenta como el escenario en el cual dirimirán espacios de poder los neoconservadores norteamericanos, que intentarán frustrar las conversaciones, y el ala más pragmática de la Casa Blanca.

Por Jim Lobe

Pese al casi universal escepticismo sobre las reales perspectivas de relanzar un serio proceso de paz para Medio Oriente en la cumbre de la semana próxima en la ciudad estadounidense de Anápolis, un grupo de neoconservadores intenta frustrar las conversaciones.


Personalidades de línea dura del American Enterprise Institute (AEI) y del Freedom Watch, campaña liderada por miembros de la Coalición Judía Republicana, lanzaron una ataque contra la reunión de alto nivel de la próxima semana, pues temen que tenga como resultado más presión a Israel para que haga concesiones territoriales.


El ataque, que se produce en medio de crecientes temores de los neoconservadores de que el presidente estadounidense George W. Bush se vuelque más hacia los "realistas" -el ala más diplomática en el gobierno- que a los "halcones" –el ala más belicista--, está dirigido principalmente contra la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, más que al propio mandatario.

Rice ha dedicado tiempo y fuerzas sin precedentes para viajar en los últimos meses a Medio Oriente, con el fin de procurar un acercamiento entre el primer ministro israelí Ehud Olmert y el presidente palestino Mahmoud Abbas que permita un acuerdo marco para llegar a la llamada "solución de los estados". La secretaria de Estado dijo confiar en lograr esa meta antes de que Bush abandone su cargo en enero de 2009.

"Las partes han dicho que harán esfuerzos para concluir un (un acuerdo final de paz) durante la administración de este presidente, y no es secreto que eso significa dentro de un año", dijo Rice a periodistas, subrayando que la reunión del 27 de este mes en Anápolis está destinada a lanzar un intenso esfuerzo de negociación para los próximos meses.

"Eso es lo que intentaremos. Nadie puede garantizarlo. Lo único que puedes hacer es hacer tu mejor esfuerzo", añadió.

Pero ese esfuerzo es anatema para los neoconservadores de línea dura, cuya presencia en el gobierno de Bush ha disminuido en los últimos dos años pero que mantienen influencia sobre todo a través del vicepresidente Dick Cheney y miembros clave de la Casa Blanca, en particular el número dos del Consejo de Seguridad Nacional, Elliott Abrams.

De hecho, entre los más prominentes halcones que se oponen a la reunión de Anápolis, a la que han sido invitados altos funcionarios y diplomáticos de 46 países y grupos multilaterales, se destaca David Wurmser, quien hasta agosto se desempeñaba como principal consejero de Cheney sobre Medio Oriente. Su oposición al abortado proceso de paz de Oslo data de inicios de los 90.

En un almuerzo con la prensa el lunes organizado por el derechista Proyecto Israel, Wurmser, ex director del programa para Medio Oriente del AEI, señaló que este es el peor momento para que el gobierno de Bush inicie un proceso de paz palestino-israelí, sobre todo considerando la importancia y las nuevas amenazas a los intereses de Estados Unidos, como Corea del Norte, Irán, Irak, Siria y Venezuela.

"Simplemente envía la señal equivocada", dijo, subrayando que, contrariamente a los argumentos de Rice y de los demás realistas, cualquier presión a Israel para que haga concesiones en este momento sólo fortalecerá a Irán y debilitará a los aliados árabes sunnitas de Washington en la región, que el gobierno de Bush propone convocar en una coalición contra Teherán.

Mientras Wurmser es quizás el más reciente ex alumno de la administración de Bush que habla públicamente contra Anápolis, otros neoconservadores de línea dura cercanos al ex primer ministro israelí Benjamin Netanyahu (1996-1999) también la emprenden contra el esfuerzo de paz.

La vicepresidenta para Estudios sobre Política de Defensa y el Exterior del AEI, Danielle Pletka, publicó una columna en el periódico The New York Times la semana pasada acusando a la administración de imitar las políticas del ex presidente Bill Clinton (1993-2001), sobre todo en lo que tiene que ver con Corea del Norte y con el proceso palestino-israelí.

Pletka afirmó que Abbas era "ineficaz" y lo acusó de "fingir". Además, criticó a Rice por supuestamente haber "pedido consejo no sólo a Bill Clinton, sino también a Jimmy Carter", premio Nobel de la Paz y presidente entre 1977 y 1981, criticado por los neoconservadores por su último libro "Palestine: Peace Not Apartheid" (Palestina: paz, no apartheid).

Por su parte, Bret Stpehens, columnista del diario The Wall Street Journal, también vinculó los esfuerzos de paz de Rice con Carter, aunque omitiendo que fue ese ex presidente quien forjó los acuerdos de paz de Camp David en 1978 entre Israel y Egipto.

Mientras, el presidente del Centro para Políticas de Seguridad, Frank Gaffney, también publicó una columna en The Washington Post en la que calificó a Rice de "fanática que perdió todo sentido de la realidad", y llamó "organización terrorista" al partido palestino Al Fatah, de Abbas, y lo incluyó entre otros grupos "neofacistas" como "Hamas (Movimiento de Resistencia Islámica), Hezbollah, Al Qaeda y los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Iraní".

"De esto sólo puede resultar un estado palestino. El fanatismo de Rice es una daga dirigida contra el corazón de Israel, y permitirá la creación de un nuevo y seguro refugio para el terrorismo, que combate a Estados Unidos y a otras naciones de Occidente", escribió Gaffney.


La fuente: Agencia de noticias IPS

Anápolis: entre el caos y la “paz justa”

En las circunstancias actuales, parece difícil contemplar la posibilidad de que de la conferencia de Anápolis surja una “paz justa” en la región. El mero eufemismo – “paz justa” – parece un disparate. ¿Se puede garantizar la convivencia intercomunitaria, la estabilidad regional, mediante una “paz injusta”? En este contexto, cabe preguntarse si la reunión de Anápolis no empieza con malos augurios.
Por Adrián Mac Liman
Las cancillerías y los medios de comunicación internacionales, en los últimos días, centran sus baterías en Anápolis, la capital del Estado de Maryland, que a partir del próximo día 27, albergará la Conferencia de Paz en Medio Oriente Este acontecimiento fue anunciado por el inquilino de la Casa Blanca allá por el mes de julio, cuando la mayoría de los politólogos dirigía sus miradas hacia Turquía, escenario del primer éxito de los llamados “islamistas moderados”, empeñados en retocar por vía pacífica las estructuras laicas del edificio republicano ideado en los años 20 del siglo pasado por Mustafá Kemal Atatürk.

El presidente Bush aludió en su primera intervención a la celebración de meras consultas sobre la situación en Medio Oriente; la idea de una conferencia internacional fue tomando cuerpo durante los primeros meses del otoño, coincidiendo con los viajes de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, a la zona. La evaluación hecha en aquel entonces por la jefa de la diplomacia estadounidense resultaba más bien pesimista. Rice pudo comprobar in situ el sinfín de problemas pendientes, de reacciones contradictorias de todas las partes en el conflicto. No se trataba sólo de las posturas de Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP), sino también y ante todo de las múltiples reticencias formuladas por Arabia Saudita, Líbano, Siria y Jordania, países interesados en la elaboración de un acuerdo de paz israelo-palestino. Para los estadistas árabes el aislamiento de Hamas en la Franja de Gaza, ideado por Israel con el apoyo de Estados Unidos, constituye otro factor de discordia en el ya de por sí inestable panorama político regional.

Señala el columnista del rotativo español ABC, que el polvorín de Gaza podría convertirse en la chispa de un nuevo conflicto con riesgo de contagio, como sucedió en Europa en 1914. Sin embargo, la Administración Bush apuesta por la presencia de medio centenar de gobiernos e instituciones internacionales y regionales en la cita de Anápolis, barajando probablemente dos opciones: el éxito compartido o un fracaso que la totalidad de los huéspedes debería asumir. La cita de Anápolis debería permitir a los interlocutores, exótico cóctel de naciones, que recuerda más una conferencia auspiciada por las Naciones Unidas que un intento de mediación de la única superpotencia mundial, hacer el inventario de los asuntos pendientes y tratar de buscar nuevos puntos de partida para posibles consultas venideras.

En el ámbito de las relaciones israelo-palestinas, es preciso hacer hincapié en las hasta ahora insolubles cuestiones relacionadas con el estatuto de Jerusalén, el derecho de retorno de los refugiados, el desmantelamiento de los asentamientos judíos de Cisjordania, la delimitación de las fronteras entre Israel y los territorios palestinos, las comunicaciones y el tránsito de personas y mercancías, etc.

A ello se debe sumar un acuerdo marco de convivencia y cooperación a escala regional, basado en la iniciativa de Arabia Saudita, avalada por el conjunto de los miembros de la Liga Árabe. Asimismo, cabe destacar el hecho de que algunos países de la zona, como Siria, por ejemplo, son partidarios de una solución global del conflicto, que implique la celebración de consultas entre Israel y la totalidad de los países vecinos.

Y si la nutrida participación árabe en esta cumbre sirve para reforzar la postura negociadora de Mahmud Abbas, los protagonistas son conscientes de que Tel Aviv y Washington llevan la voz cantante. En efecto, desde la firma, en septiembre de 1993, de los Acuerdos de Oslo, Israel ha aprovechado el pretexto del “terrorismo palestino” para obstaculizar la celebración de consultas bilaterales con la ANP. Los sucesivos gobiernos hebreos se han negado a abordar la cuestión de las fronteras entre los dos Estados, judío y palestino, el desmantelamiento de facto de los asentamientos de Cisjordania, la devolución de los territorios situados de el valle del Jordán o la retirada israelí a las fronteras de 1967.

Todos los intentos de marginar a los palestinos contaron con el apoyo del ejecutivo y el legislativo estadounidenses. En estas circunstancias, parece difícil contemplar la posibilidad de una “paz justa” en la región. El mero eufemismo – “paz justa” – parece un disparate. ¿Se puede garantizar la convivencia intercomunitaria, la estabilidad regional, mediante una “paz injusta”? En este contexto, cabe preguntarse si la reunión de Anápolis no empieza con malos augurios.

La fuente: el autor es escritor y periodista, miembro del Grupo de Estudios Mediterráneos de la Universidad de La Sorbona (París). Su artículo se publica por gentileza del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS).